{"id":180737,"date":"2014-07-04T00:00:58","date_gmt":"2014-07-04T05:00:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=180737"},"modified":"2014-07-11T00:26:23","modified_gmt":"2014-07-11T05:26:23","slug":"el-libro-que-tenia-corazon-%e2%80%a2-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=180737","title":{"rendered":"El libro que ten\u00eda coraz\u00f3n \u2022 (II)"},"content":{"rendered":"<h2>Cu\u00e9ntame algo para no morir<\/h2>\n<h5>Edgar G\u00f3mez<\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ul>\n<li><strong><em>Se vio con cierta tristeza debido a que pudo encontrar que las diferencias se deb\u00edan a los rasgos que Mar\u00eda hab\u00eda guardado en alg\u00fan lugar de su alma y que en este momento se pon\u00edan como un recordatorio de ese pasado <\/em><\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Parte 2 de 3<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/GhostBook-2392.jpg\" target=\"_blank\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-180788\" src=\"http:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/GhostBook-2392-420x281.jpg\" alt=\"GhostBook-2392\" width=\"420\" height=\"281\" srcset=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/GhostBook-2392-420x281.jpg 420w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/GhostBook-2392-240x160.jpg 240w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/GhostBook-2392.jpg 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 420px) 100vw, 420px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Sin embargo, era el momento de sentar los sentimientos frente a frente, el miedo, el deseo, la desesperaci\u00f3n de estar tan cerca de algo y no poderlo tocar, no poderlo acariciar; ese odio a la maldita burgues\u00eda que hace de los hombres seres iguales en situaciones tan diversas.<\/p>\n<p>Eran momentos en que el amor se enfrentaba al \u201ccari\u00f1o\u201d, la pasi\u00f3n a los \u201cbuenos momentos\u201d, el esp\u00edritu al pensamiento, la comuni\u00f3n con la lectura y el bendito odio con los malditos \u201cbuenos modales\u201d. Mar\u00eda se sinti\u00f3 acorralada y, como nos lo coment\u00f3 el fil\u00f3sofo franc\u00e9s, empez\u00f3 a sentir angustia en su alma que se encontraba en el momento de decidir, ten\u00eda dos caminos, terminar el libro y entregar el esp\u00edritu a las hojas, al deseo, a la vida, al amor&#8230; o terminar de una vez con esta farsa y guardar el libro en alg\u00fan rinc\u00f3n de la casa, en esos rincones que nos sirven para guardar recuerdos, amores secretos, pensamientos, los cuales se empolvan, pero lucen m\u00e1s relucientes que aquellos sentimientos y pensamientos de la vida com\u00fan.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de un lapso (el cual en la mente de ella fue una eternidad) decidi\u00f3 seguir con la lectura&#8230;pero. \u201cAhora no puedo seguir, me siento d\u00e9bil para continuar en este camino, coment\u00f3&#8230; Se fue a su cama y descans\u00f3, durmi\u00f3, so\u00f1\u00f3 y&#8230; \u00bfvaya descanso!<\/p>\n<p><em>Ve al para\u00edso de los sue\u00f1os y encuentra la verdad<br \/>\nSincera tu alma, que de tu empe\u00f1o surgir\u00e1 el amor<br \/>\nDate la oportunidad de despojar aquella ansiedad<br \/>\nQue te ocasiona no hacer frente a la humana pasi\u00f3n&#8230;<\/em><\/p>\n<p>Eran las dos de la ma\u00f1ana, en el sue\u00f1o de Mar\u00eda, percibi\u00f3 c\u00f3mo su cuerpo se sent\u00eda denso, como si pesara el doble de lo normal. Quiso levantarse, pero requiri\u00f3 un esfuerzo extraordinario para hacer que su cuerpo se despojara de la cama. Fue algo distinto, se esforz\u00f3 en abrir los ojos y caminar. Algo le hizo ir a la verja de su casa, la abri\u00f3, no se puede explicar c\u00f3mo pudo caminar con s\u00f3lo cinco grados de temperatura y \u00fanicamente con su bata para dormir.. Dio algunos pasos ante una densa neblina que le hizo poner los ojos en una posici\u00f3n semiabierta, trataba de identificar lo que a su paso encontraba. La casa del vecino que estaba remodelando, el poste de luz que ten\u00eda tres meses que hab\u00eda reportado porque se encontraba apagado&#8230; todo parec\u00eda en su lugar; sin embargo, pudo ver a lo lejos una hermosa silueta. No s\u00e9 si ella la identificaba as\u00ed pero. \u00a1O lector! deber\u00edas haberla visto, un caminar candente, sus caderas afiladas, su pecho erguido, podr\u00eda ser la inspiraci\u00f3n de los dioses, pero su cara era imperceptible. Fue por eso que Mar\u00eda decidi\u00f3 caminar a trav\u00e9s de esta empedrada y fr\u00eda calle.<\/p>\n<p>Ella ten\u00eda un sentimiento ambiguo, miedo a identificar a aquella persona que a\u00fan cuando ten\u00eda una apariencia agradable le generaba, temor, o por su parte encontrarse de frente, mirarla y cuestionarla. Nuevamente decidi\u00f3 por lo segundo.<\/p>\n<p>A dos metros, le pregunt\u00f3 \u00bfQui\u00e9n eres? \u00bfAcaso has perdido tu camino?, entonces una brisa tenue pas\u00f3 junto a ella y un ruido que enmudeci\u00f3 el ambiente se pase\u00f3 entre su cara. Entonces, esta mujer se apareci\u00f3 de entre la tiniebla y&#8230; era ella. Oh, maldita escena&#8230; es dif\u00edcil expresarles lector el miedo que puede sentir una persona al encontrarse con ella misma. Mar\u00eda vivi\u00f3 un escalofr\u00edo desde la punta de los pies hasta el centro de su abdomen. No pod\u00eda concebir esta imagen. Sin embargo, un inmenso valor y una envidiable curiosidad le hicieron fijar la mirada sobre esta persona, la observ\u00f3 y la identific\u00f3&#8230; Realmente era ella, ten\u00eda algunos rasgos que vale la pena precisar&#8230; Contaba con la misma risa angelical de Mar\u00eda, s\u00f3lo que no pudo evitar resaltar esa maldita mueca que odiaba desde hace tiempo cuando se percataba que una persona no era de su agrado. \u00bfPens\u00e9 que ya hab\u00eda superado ese detalle?, coment\u00f3&#8230; S\u00f3lo que Mar\u00eda no sabe que lo que uno odia, nunca pide dejarse por completo, s\u00f3lo se guarda por un rato para despu\u00e9s acompa\u00f1arnos una eternidad, despu\u00e9s se dio cuenta que esta persona no la hab\u00eda identificado como alguien parecida a ella, por lo que esta mujer le contest\u00f3, \u00bfNos conocemos? En ese momento, Mar\u00eda pudo identificar algunas grandes diferencias que le hac\u00edan afirmar que se encontraba ligeramente distinta a esta imagen; su voz, su cara, su forma de verse, los rasgos de la frente, la mirada en sus ojos.<\/p>\n<p>Se vio con cierta tristeza debido a que pudo encontrar que las diferencias se deb\u00edan a los rasgos que Mar\u00eda hab\u00eda guardado en alg\u00fan lugar de su alma y que en este momento se pon\u00edan como un recordatorio de ese pasado que hab\u00eda abandonado en un rinc\u00f3n de su coraz\u00f3n&#8230; Ahora, ese rostro \u2014que le era ajeno- lo tom\u00f3 con cierta melancol\u00eda, como alguien que tiene compasi\u00f3n por el pr\u00f3jimo. Esta imagen, reflejo de Mar\u00eda, llor\u00f3, rodaron sus l\u00e1grimas por entre sus mejillas&#8230; Mar\u00eda la bes\u00f3, enjug\u00f3 estas l\u00e1grimas, comulg\u00f3 con ella misma y sinti\u00f3 el esp\u00edritu de la reencarnaci\u00f3n en su sangre; sinti\u00f3 que hab\u00eda tomado parte de su pasado y de su presente&#8230;<\/p>\n<p><em>Comulga contigo misma, eso es noble<br \/>\nReconocer tu debilidad es parte de la sabidur\u00eda<br \/>\nHacer de la vida una algarab\u00eda<br \/>\nno s\u00f3lo es trabajo de Dios, sino del hombre&#8230;<\/em><\/p>\n<p>El llanto de la mujer le hicieron a Mar\u00eda sucumbir ante su imagen, el sufrimiento de ella era el suyo; la tom\u00f3 por entre sus brazos y al momento de besar su frente esta mujer se desvaneci\u00f3 en el cuerpo de Mar\u00eda, penetr\u00f3 los poros de su piel, se hicieron una, Mar\u00eda descubri\u00f3 el amor de la vida, la paz, volte\u00f3 hacia su derredor, la neblina se hab\u00eda desvanecido&#8230; una brisa, ahora templada, tom\u00f3 el cuerpo de Mar\u00eda y la hizo caminar de nueva cuenta a su morada.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong><em>Continuar\u00e1\u2026<\/em><\/strong><\/p>\n<p><a href=\"mailto:edgargomez_cide@yahoo.com.mx\"><em>edgargomez_cide@yahoo.com.mx<\/em><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span style=\"color: #005497;\"><strong>Edgar G\u00f3mez<\/strong><\/span><br \/>\n<br \/>\nSin embargo, era el momento de sentar los sentimientos frente a frente, el miedo, el deseo, la desesperaci\u00f3n de estar tan cerca de algo y no poderlo tocar, no poderlo acariciar; ese odio a la maldita burgues\u00eda que hace de los hombres seres iguales en situaciones tan diversas.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":180788,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[156,3819],"tags":[31551,43685,5491,43696,43674],"class_list":["post-180737","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura","category-edgar-gomez-flores","tag-cuentame-algo-para-no-morir","tag-cultura","tag-dios","tag-edgar-gomez","tag-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/180737","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=180737"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/180737\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/180788"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=180737"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=180737"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=180737"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}