{"id":199150,"date":"2014-12-05T00:06:35","date_gmt":"2014-12-05T06:06:35","guid":{"rendered":"http:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=199150"},"modified":"2014-12-05T04:07:12","modified_gmt":"2014-12-05T10:07:12","slug":"como-fue-que-perdimos-la-seguridad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=199150","title":{"rendered":"C\u00f3mo fue que perdimos la seguridad"},"content":{"rendered":"<h2>\u00cdndice pol\u00edtico<\/h2>\n<h5>Francisco Rodr\u00edguez<\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Desde 1947, las implicaciones que pudiera tener la seguridad p\u00fablica mexicana con la mil veces ensarapada \u201cseguridad nacional\u201d, fue confiada a cuerpos civiles y paramilitares de inteligencia que se desempe\u00f1aron con una sola estructura de control, hasta mediados de los ochentas, cuando Jos\u00e9 L\u00f3pez Portillo desaparece la Brigada Blanca de la ya inexistente \u2014y arbitraria\u2014 Direcci\u00f3n Federal de Seguridad.<\/p>\n<p>Era aquel un territorio custodiado, tanto por la secrec\u00eda institucional de los reg\u00edmenes, cuanto por los medios de comunicaci\u00f3n y sus columnas especializadas, que nunca quisieron descubrir ciertos secretos que muchos \u201cestrategas\u201d y \u201ctitanes de la oreja\u201d, se llevaron a la tumba.<\/p>\n<p>Libros negros, \u201cbiblias\u201d de conversaciones telef\u00f3nicas p\u00fablicas y privadas, asesinatos, cr\u00edmenes pasionales, llaves de cajones secretos, domicilios de seguridad en diversos puntos del pa\u00eds, donde se reclu\u00eda, lo mismo a l\u00edderes de la industria del nixtamal que a asaltantes bancarios o a genios del complot.<\/p>\n<p>Toda una parafernalia de claves \u00edntimas y \u201csantos y se\u00f1as\u201d que jam\u00e1s deb\u00edan ser conocidas por su \u00fanica v\u00edctima: el pueblo.<\/p>\n<p>Pero hab\u00eda tambi\u00e9n confidencias de mesas de cantinas, bares y restaurantes, cubiertas con o\u00eddos de aplicados l\u00edderes sindicales, despu\u00e9s representantes populares o gobernadores, seg\u00fan la chamba de cada qui\u00e9n.<\/p>\n<p>Y, claro, maletas de dinero muy limpio, no sucio, que sirvieron como la \u201cgrasita\u201d del sistema para transitar mares tormentosos y sociedades agitadas por demandas justas, muy justas&#8230; pero antipatri\u00f3ticas (sic)\u200e. No convenientes al discurso de turno.<\/p>\n<p>Oposiciones ilustradas \u2014y dirigentes carism\u00e1ticos\u2014 que arrumbaron con sus dolientes huesos las f\u00e9tidas catedrales de la interrogaci\u00f3n, llamadas \u201cdiscotecas\u201d, \u201cmetros\u201d, \u201ct\u00faneles\u201d que funcionaron mejor que los confesionarios de la guerra cristera.\u200e<\/p>\n<p>\u00a1Hasta un burro pod\u00eda declarar, bajo protesta de decir verdad, que en realidad era pato!<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Y EN EL SEXENIO DEL DERRUMBE<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0Cuando el Estado requiri\u00f3 de toda esa monta\u00f1a de informaci\u00f3n para enfrentar los nuevos tiempos del narco leal al sistema, se dio cuenta que ya no exist\u00eda. Hab\u00edan sido an\u00e9cdotas de \u201cadelantados\u201d. S\u00f3lo quedaban recuerdos muy vagos, inconexos en mentes muy individualizadas y arrogantes, que no ten\u00edan por qu\u00e9 \u201csoltar la sopa\u201d.<\/p>\n<p>El mito de un Estado s\u00f3lido, protegido y blindado contra enemigos que muchas veces cre\u00f3, fue derrumbado por la eficaz modernizaci\u00f3n de las bandas delincuenciales y de sus cabecillas, verdaderos empresarios de clase mundial que, en un rato ten\u00edan los mercados ultramarinos en un pu\u00f1o, ni qu\u00e9 decir de los latinoamericanos.<\/p>\n<p>La irrupci\u00f3n en este escenario de las carreteras de informaci\u00f3n y navegaci\u00f3n electr\u00f3nica fue generosa con quienes se apropiaron de ellas, y \u00e9se no fue el Estado, sino las mafias del trasiego, su oposici\u00f3n leal. Contra ellas y la pasmosa ubicuidad de los capos, los m\u00e9todos y procedimientos primitivos, estaban perdidos desde antes de empezar la pelea.<\/p>\n<p>Durante la \u00faltima llamada que el narcotr\u00e1fico, todav\u00eda como jugador con reglas institucionales, le hizo al gobierno para atacar juntos el problema de la miseria en M\u00e9xico, as\u00ed como el pago de la deuda externa y el surtido de amapola a la industria farmac\u00e9utica internacional\u200e, \u00bfimaginen qu\u00e9?, \u00a1el gobierno los rechaz\u00f3 y redobl\u00f3 el combate en su contra!<\/p>\n<p>Ese gobierno, por miedo al reclamo norteamericano, se qued\u00f3 pasmado ante tal oferta \u2014como tambi\u00e9n lo hizo ante el terremoto\u2014, que bien puede haber sido, repito, la verdadera \u00faltima llamada. El Estado qued\u00f3 en un rid\u00edculo tan grave, que los mismos narcos consideraron que se hab\u00eda quedado \u00a1como el perro de las dos tortas!<\/p>\n<p>En vez de ello, el gobierno pri\u00edsta de entonces apost\u00f3 por montarse al carro del narcotr\u00e1fico. Desde la Secretar\u00eda de Gobernaci\u00f3n y con el apoyo de \u201clos verdes\u201d, el titular abri\u00f3 muchas franquicias en el pa\u00eds, mismas que confi\u00f3 a sus polic\u00edas estrella. El Presidente no era ni informado, s\u00f3lo recib\u00eda regalos, but of course.<\/p>\n<p>Un tel\u00e9fono verdaderamente descompuesto. Sin larga distancia, sin interf\u00f3n y colgado de un \u201cdiablito\u201d. Los operadores de Gobernaci\u00f3n no supieron o no pudieron, fueron rebasados y los confiaron a \u201cmoches \u201csimb\u00f3licos y lastimosos. \u00bfVerdad, senador Bartlett?<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>\u00a0DE CAMELIA LA TEXANA A EL CIRCO<\/strong><\/p>\n<p>Los viejos narcos, los de palabra, pagaron facturas de ley en la c\u00e1rcel, algunos se murieron de muerte laboral o normal&#8230;y los sustitutos, llegaron a inundar el pa\u00eds con un ansia revanchista de f\u00e1bula, con sed de poder y sangre, sin reglas qu\u00e9 obedecer.<\/p>\n<p>El rostro del pa\u00eds cambi\u00f3. Pasamos en pocos a\u00f1os de cantar con j\u00fabilo, muchas veces al lado de narcos en la misma fiesta, Camelia la texana a o\u00edr, con los acordes de \u201cLos Tigres del Norte\u201d el narcocorrido El circo, que retrataba un pa\u00eds en medio de la sarracina macabra y el desconcierto social.<\/p>\n<p>\u200eEl capo mayor, lleg\u00f3 a ser sustituido por las bandas de narcotraficantes, que no quer\u00edan compartir regal\u00edas\u2026<\/p>\n<p>Y las fuerzas del gobierno, en vez de luchar contra el crimen organizado, llegaban a las regiones a enconar los \u00e1nimos, a regarla con profusi\u00f3n, a \u201cdesorganizar el crimen\u201d, como muchas veces fueron ridiculizados por los \u201cmalosos\u201d.<\/p>\n<p>La seguridad se volvi\u00f3 inmanejable. La reprobaci\u00f3n, un\u00e1nime.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u00a0<strong>HOY, ATRAPADOS POR EL MIEDO<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0Cuando el poder fue ejercido por profesionales, lo hicieron sin miedo. Hoy es el principal enemigo de la clase en el poder. Todos quieren los beneficios, los privilegios del cetro, pero pocos sudan para que el poder exista. Todos tienen miedo de perder la chamba.<\/p>\n<p>Los polic\u00edas de banqueta, los granaderos, las fuerzas de tarea, el Ej\u00e9rcito, los grupos especiales de inteligencia, de investigaci\u00f3n, de custodia, los presidentes municipales, gobernadores, secretarios del despacho, diputados, senadores, todos est\u00e1n atrapados por el miedo, antesala del totalitarismo.<\/p>\n<p>No saben qu\u00e9 hacer, porque no saben de qu\u00e9 se trata. Cuando mueven la ficha del domin\u00f3, los contrarios ya tienen \u00a1capic\u00faa!<\/p>\n<p>Los polic\u00edas se est\u00e1n amparando contra los jefes que los mandan a recibir madrizas en callej\u00f3n abierto, con instrucciones de no meter las manos, ni para defenderse. Los soldados ya lo est\u00e1n intentando, ante las vejaciones y violaciones sexuales que unos de ellos (los de Tlataya) sufrieron a manos de otros, dizque compa\u00f1eros de armas, en sus propias carnes\u200e, en la indefensi\u00f3n del interrogatorio.<\/p>\n<p>Los presidentes municipales, llorando ante los gobernadores para no ser despojados de su \u00faltimo reducto, las diversas polic\u00edas de su coleto. Los secretarios del despacho, tir\u00e1ndose la bolita y excus\u00e1ndose de que no pueden cumplir, por el bozal residencial de la tr\u00edpode.<\/p>\n<p>Y los miembros de la tr\u00edpode, en otro rollo. Escondiendo la verdad, sea cual sea, confinando al jefe para que no escuche a los \u201cgentiles\u201d, porque traen versiones traidoras o interesadas. Los \u00fanicos leales son ellos. Y el mundo, para ellos, claro, es color de rosa.<\/p>\n<p>Entonces, lo que procede es poner las fuerzas que deber\u00edan resguardar el orden, al servicio de delincuentes y v\u00e1ndalos de cualquier cala\u00f1a.<\/p>\n<p><strong><em>\u00cdndice Flam\u00edgero<\/em><\/strong>: Sobre la Feria Internacional del Libro organizada por la UdeG, El Poeta del Nopal nos recuerda hoy en \u201cLa Feria de las Letras\u201d, los sucesos de hace un trienio: \u201cLa Biblia (algunos pasajes), \/ libros de Cor\u00edn Tellado \/ y alg\u00fan t\u00edtulo olvidado \/ forman todo su bagaje; \/ pero su blanco plumaje \/ presume con arrogancia \/ y atrapado en flagrancia \/ con rapidez nos embroma \/ exhibiendo su diploma \/ \u00a1de educaci\u00f3n a distancia!\u201d.<\/p>\n<p><em><a href=\"http:\/\/www.indicepolitico.com\/\" target=\"_blank\">www.indicepolitico.com<\/a><br \/>\n<\/em><em><a href=\"mailto:pacorodriguez@journalist.com\" target=\"_blank\">pacorodriguez@journalist.com<\/a><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span style=\"color: #005497;\"><strong>Francisco Rodr\u00edguez<\/strong><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[549],"tags":[43689,550,43674],"class_list":["post-199150","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-francisco-rodriguez","tag-francisco-rodriguez","tag-indice-politico","tag-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/199150","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=199150"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/199150\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=199150"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=199150"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=199150"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}