{"id":202692,"date":"2015-01-12T00:03:11","date_gmt":"2015-01-12T06:03:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=202692"},"modified":"2015-01-12T05:54:42","modified_gmt":"2015-01-12T11:54:42","slug":"hay-pesar-en-el-paraiso-pero-la-vida-sigue","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=202692","title":{"rendered":"Hay pesar en el para\u00edso,\u00a0pero la vida sigue"},"content":{"rendered":"<h2>\u201cHora 14\u201d<\/h2>\n<h5>Mauricio Conde Olivares<\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Este fin de semana termin\u00f3 en Canc\u00fan un cap\u00edtulo nost\u00e1lgico, representaba la era virginal de este para\u00edso cuando era habitado solamente \u00a0por 17 pescadores y sus familias, frente a lo que hoy es la poderosa industria hotelera del principal destino tur\u00edstico de M\u00e9xico y el Mar Caribe. Falleci\u00f3 Gabriel Garrido Arg\u00fcelles, conocido como \u201cGabuch\u201d, quien era para nuestros d\u00edas el \u00fanico habitante original de isla Canc\u00fan, que sobreviv\u00eda desde hace 50 a\u00f1os en ese espacio. Y es que Garrido Arg\u00fcelles resisti\u00f3 a pie firme como vigilante en un\u00a0 predio de la familia Coral durante los \u00faltimos a\u00f1os de su vida en una \u00a0humilde vivienda de madera y palma; incluso, los \u00faltimos diez a\u00f1os ciego y con un ayudante, pero siempre al pie de\u00a0las torres hoteleras\u00a0ubicadas en el kil\u00f3metro 16 del bulevar Kukulc\u00e1n, justo detr\u00e1s de los vestigios prehisp\u00e1nicos de San Miguelito.<\/p>\n<p>Gabriel Garrido construy\u00f3 esta historia al habitar durante m\u00e1s de seis d\u00e9cadas en la franja arenosa, entre el Mar Caribe y la laguna Nichupt\u00e9 y fue Paco Verdayes, ex compa\u00f1ero de la Escuela de Periodismo \u201cCarlos Septi\u00e9n Garc\u00eda\u201d, fundador del semanario \u201cPioneros de Quintana Roo\u201d, quien nos dio la mala noticia el pasado s\u00e1bado.<\/p>\n<p>\u201cGabuch\u201d naci\u00f3 un 24 de diciembre de 1931 en Isla Mujeres, al morir ten\u00eda 83 a\u00f1os, reci\u00e9n cumplidos. Fue hijo de Jes\u00fas Garrido y Canuta Arg\u00fcelles Hern\u00e1n. Le sobrevive su hermana Elena. Fue pescador, lagartero y cazador, adem\u00e1s de dedicarse a la copra (coco), entre otras actividades, y de acuerdo a sus familiares, ser\u00e1 incinerado en Canc\u00fan, pero sus cenizas permanecer\u00e1n en Isla Mujeres,\u00a0conforme los servicios funerarios cubiertos por la familia Coral.<\/p>\n<p>Resultaba contrastante la forma de vivir de \u201cGabuch\u201d, pues ten\u00eda de vecinos a los distinguidos \u00a0hu\u00e9spedes de hoteles de Gran Turismo, como el Great Parnassus y Royal Islander, quienes al apreciar la laguna Nichupt\u00e9 desde sus cuartos tambi\u00e9n ve\u00edan al pie de los hoteles sus dos casitas de madera y palma que evocaban los a\u00f1os de Canc\u00fan, cuando ni siquiera se pensaba en desarrollos tur\u00edsticos.<\/p>\n<p>Estamos hablando de lo que queda del hist\u00f3rico rancho San Miguel, que era de 26.4 hect\u00e1reas, del cual ahora si acaso resta una sola hect\u00e1rea libre de cuartos de hotel.<\/p>\n<p>\u201cGabuch\u201d era frecuentemente visitado por reporteros, principalmente para ser entrevistado cada que se cumpl\u00eda un\u00a0 aniversario m\u00e1s\u00a0 de la fundaci\u00f3n de Canc\u00fan. Pieza clave en los trabajos que los arque\u00f3logos del INAH hicieron en isla Canc\u00fan en la d\u00e9cada de los 70, era tomado como un referente obligado, fuente informativa de primera mano respecto a aquel Canc\u00fan que ya nunca m\u00e1s volver\u00e1, del primigenio donde s\u00f3lo hab\u00eda cocodrilos, iguanas, vestigios arqueol\u00f3gicos, buena pesca de langosta y nada de turistas.<\/p>\n<p>Hasta sus \u00faltimos momentos, \u201cGabuch\u201d no requiri\u00f3 la vista para saber el pron\u00f3stico del clima, pues dec\u00eda que el zumbido del viento marca c\u00f3mo est\u00e1n las cosas; o de un reloj para conocer la hora, pues se guiaba con el trinar de los p\u00e1jaros para saber cu\u00e1ndo amanec\u00eda o atardec\u00eda.<\/p>\n<p>Dec\u00eda que lleg\u00f3 a la isla de Canc\u00fan a la edad de 18 a\u00f1os para trabajar en la copra, pues su familia ten\u00eda aqu\u00ed varios terrenos a nombre de su abuelo Valent\u00edn Garrido, despu\u00e9s de sus t\u00edos, In\u00e9s y Vicente, quienes vendieron los predios al Banco de M\u00e9xico.<\/p>\n<p>De esta forma, el lote donde vivi\u00f3 hasta sus \u00faltimos d\u00edas como empleado \u201cGabuch\u201d, era de su abuelo Valent\u00edn, fue administrado por su t\u00edo Vicente, despu\u00e9s por Hern\u00e1n Maga\u00f1a Barrag\u00e1n, hasta la llegada de Vicente Coral Mart\u00ednez y m\u00e1s tarde de su hija Elvia Edith Coral.<\/p>\n<p>As\u00ed despedimos esta historia viviente. Gabriel Garrido era de los pocos trabajadores del mar y la selva anteriores al Canc\u00fan tur\u00edstico que hoy nos asombra,\u00a0qui\u00e9n se nos adelant\u00f3 \u00a0con el comienzo del 2015, luego de un cierre de a\u00f1o de manera espectacular con la \u00a0oferta hotelera que seg\u00fan cifras del gobierno de Quintana Roo, es de 86 mil 949 habitaciones, lo que representa 13 por ciento del total cuartos de hotel del pa\u00eds y mantener un incremento del 1.2 por ciento en la creaci\u00f3n de lugares de hospedaje en relaci\u00f3n con 2013.<\/p>\n<p>El promedio general de ocupaci\u00f3n fue del 77.74 por ciento y en el balance de los primeros 11 meses del a\u00f1o, la derrama econ\u00f3mica fue de 7 mil 424 millones de d\u00f3lares, con un incremento de ocho por ciento en comparaci\u00f3n con el a\u00f1o anterior.<\/p>\n<p>En materia de inversi\u00f3n, se espera que para este a\u00f1o Canc\u00fan y la Riviera Maya se concreten 14 proyectos hoteleros con una inversi\u00f3n de 714 millones de d\u00f3lares, entre los que destacan el desarrollo Kanai, dos hoteles Hyatt y el Andaz Mayakoba.<\/p>\n<p>En el aspecto social, por primera vez en la historia se super\u00f3 la denominada \u201ctemporada baja\u201d y se cerr\u00f3 2014 con alrededor de 15 millones de turistas, cifra sin precedente, pero esto ser\u00e1 motivo de an\u00e1lisis en otra entrega en punto de la Hora 14.<\/p>\n<p><a href=\"mailto:%20mauricio_conde@msn.com\" target=\"_blank\"><em>mauricio_conde@msn.com<\/em><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span style=\"color: #005497;\"><strong>Mauricio Conde Olivares<\/strong><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[35889],"tags":[43674],"class_list":["post-202692","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-mauricio-conde-olivares","tag-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/202692","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=202692"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/202692\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=202692"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=202692"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=202692"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}