{"id":215015,"date":"2015-04-24T00:08:43","date_gmt":"2015-04-24T05:08:43","guid":{"rendered":"http:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=215015"},"modified":"2015-04-24T01:12:47","modified_gmt":"2015-04-24T06:12:47","slug":"la-politica-y-la-simulacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=215015","title":{"rendered":"La pol\u00edtica y la simulaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<h2>\u00cdndice pol\u00edtico<\/h2>\n<h5>Francisco Rodr\u00edguez<\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando queremos juzgar los procederes de los pol\u00edticos de ac\u00e1, del tr\u00f3pico h\u00famedo, con las pautas de comportamiento que aportan brillantes analistas extranjeros para aquellos\u200e entornos, nos llevamos desagradables sorpresas.<\/p>\n<p>Casi nunca alcanzan a comprender el tama\u00f1o de las conductas francamente antisociales y lesivas que observan nuestros pr\u00f3ceres nativos. Muchas veces, las teor\u00edas son rebasadas en impetuosidad y atrevimiento, tanto que resultan lastimosamente cortas.<\/p>\n<p>\u200ePor ejemplo, en el campo de la sociolog\u00eda, Max Weber hace la diferencia entre el cient\u00edfico y el pol\u00edtico, atribuy\u00e9ndole al primero un comportamiento racional y objetivo; al segundo, uno emotivo y subjetivo. Es demasiado generoso.<\/p>\n<p>Para Arist\u00f3teles, lo pol\u00edtico define al hombre en general. Para Plat\u00f3n, el pol\u00edtico es un pastor de reba\u00f1os. Castoriadis lo define como un pragm\u00e1tico puro. El <em>Bhagavad-Git\u00e1<\/em> le confiere el mantener el equilibrio. Puro candor.<\/p>\n<p>Demasiado cierto para ser verdad.\u200e Nos parece m\u00e1s cercana a nosotros la corriente anal\u00edtica que explica a la pol\u00edtica como un sistema de simulaciones. La estrategia de la apariencia, de la pretendida seducci\u00f3n; la sustituci\u00f3n de la realidad por la virtualidad.<\/p>\n<p>La modernidad nace como concepto est\u00e9tico, concebido por <em>los poetas malditos<\/em>. Baudelaire, el mayor de ellos. Representa la experiencia del trastrocamiento urbano, la sensaci\u00f3n de suspensi\u00f3n de valores, de transformaci\u00f3n y demolici\u00f3n de instituciones.<\/p>\n<p>La simulaci\u00f3n es clave para entender nuestra rupestre realidad pol\u00edtica.<\/p>\n<p>En <em>El crimen perfecto<\/em>, Jean Baudrillard escribe: \u201cEsto es la historia de un crimen, del asesinato de la realidad&#8230; si no existieran las apariencias, el mundo ser\u00eda un crimen perfecto, sin criminal, motivaci\u00f3n ni huellas\u201d.<\/p>\n<p>En el horizonte de la simulaci\u00f3n, no s\u00f3lo ha desaparecido el mundo sino que ya ni siquiera puede ser planteada la pregunta sobre su existencia.\u200e La verdad se ha resuelto presentando su apariencia de ser.<\/p>\n<p>El simulacro define lo verdadero y lo falso, lo real y lo irreal. El sentido desafortunado de todos los empe\u00f1os serios por progresar o por exigir que se act\u00fae con honradez, decoro, siquiera con sentido de la proporci\u00f3n.<\/p>\n<p>La simulaci\u00f3n pol\u00edtica es el tipo de sustituci\u00f3n, de impostura, que rompe todas las reglas de lo permisible entre la sociedad y sus dirigentes. El embaucador, el charlat\u00e1n, el defraudador, es aquel que act\u00faa sobre la masa inane, indefensa o ap\u00e1tica.<\/p>\n<p>\u200eLa mediocridad est\u00e1 asociada a la personalidad del pol\u00edtico de este corte. No se requiere gran talento, ni una condici\u00f3n moral, ni sabidur\u00eda, mucho menos compromiso. Todo puede convertirse en un obst\u00e1culo para su \u201cgran misi\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Personajes desvalidos de atributos, dedicados a la pretensi\u00f3n desolada de la dominaci\u00f3n absoluta, catapultados a la cumbre borrascosa del poder. As\u00ed los retrata Augusto Roa Bastos en <em>Yo, el supremo<\/em> o el Nobel Miguel \u00c1ngel Asturias en <em>El se\u00f1or presidente<\/em>.<\/p>\n<p>\u200eCuando el personaje sin mayores pretensiones se ve sometido, puesto a prueba en las altas atm\u00f3sferas del poder, se desencadena algo fisiol\u00f3gico, convirti\u00e9ndolo en alguien que disfruta del deseo de dominio, por la obsesi\u00f3n misma.<\/p>\n<p>Cuando se produce esa complacencia enfermiza por el deleite y el deseo de poder, la persona ha cambiado, es otra. Es el nuevo pr\u00f3cer. La disposici\u00f3n compulsiva al poder y a la dominaci\u00f3n lo aleja de los mortales y lo acerca a los dioses y, claro, tambi\u00e9n a los demonios.<\/p>\n<p>La ceremonialidad del poder, sus climas, su territorio institucional, lo llevan tan lejos que lo desconectan de la realidad, por lo menos de aqu\u00e9lla a la que se dirige y por la que supuestamente act\u00faa. Lo que dice es siempre la verdad, cueste lo que sea.<\/p>\n<p>En esa vor\u00e1gine, lo que dice siempre es leg\u00edtimo, aunque esta calificaci\u00f3n devenga de las catacumbas de la objetividad burocr\u00e1tica del poder, aqu\u00e9lla que se construye con informes, descripciones estatales, estad\u00edsticas oficiales, por periquillos a sueldo, sin ninguna comprobaci\u00f3n ni asidero.<\/p>\n<p>El pol\u00edtico embelesado con estos influjos siempre encuentra argumentos convincentes, aunque cueste sostenerlos emp\u00edricamente. \u200ePuede convencerse de ideas y proyectos claramente destructivos. En su cabeza s\u00f3lo cabe un proyecto de vida: el suyo.<\/p>\n<p>Siempre existir\u00e1 a la mano una verdad \u201csuperior\u201d, si no es la raz\u00f3n de Estado, es la necesidad del \u201cimpostergable\u201d desarrollo\u200e, una estrategia hist\u00f3rica o una jugada geopol\u00edtica elaborada para articular el gran jal\u00f3n. Todos se vuelven \u201cestadistas\u201d y deben comparecer s\u00f3lo ante \u201cel tribunal de la historia\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>\u00a1Si no le aplauden, para todos tiene!<\/strong><\/p>\n<p>El simulador es por naturaleza, cauteloso. Le gusta publicitarse en los diarios y en la pantalla cual pensativo, reflexivo, mostrarse como sabio, como alguien que se detiene a meditar antes de tomar la gran decisi\u00f3n o alguna palabra de aliento. Cuando no hay eco, se escuda en el golpe de la fuerza.<\/p>\n<p>Otras veces, prefiere amenazar, mostrarse como un castigador, ser inflexible, manifestar su determinaci\u00f3n implacable de fustigar al que no obedece. Fustigar, \u00a1una palabra que inspira melancol\u00eda!<\/p>\n<p>El simulador llaga a diferenciar los distintos escenarios\u200e con alguna sutileza. Tiene un discurso distinto para cada ocasi\u00f3n; busca agradar a todos con distintas respuestas, aunque en el fondo todas sean contradictorias. El es el desprop\u00f3sito encarnado.<\/p>\n<p>No importa que en un lugar diga una cosa y en otro lugar otra. Lo importante es s\u00f3lo acumular convencidos, someterlos a su telara\u00f1a, controlarlos. Se compara con un gran \u201ctejedor\u201d, aunque no sepa que su tejido acaba pareciendo un embrollo.<\/p>\n<p>Lo que importa es su propio auto-convencimiento; se construye una imagen propia, satisfactoria, podr\u00eda decirse \u201cnarcisa\u201d. La imagen que tiene de s\u00ed mismo la llega a comentar hasta en p\u00fablico, en cualquier ocasi\u00f3n imprevista. Si es en su pueblo, mejor.<\/p>\n<p>Los que no se dan cuenta de sus sacrificios, son los mortales, piensa. Porque no tienen el privilegio de su perspectiva, de ver varios panoramas. Por eso dice que todo depende de c\u00f3mo se mire, de qu\u00e9 panorama se trata, regional o mundial. \u00a1Si no le aplauden, para todos tiene, s\u00f3lo hay que escoger!<\/p>\n<p>\u00c9l es el gran sacrificado. Su renuncia a la vida privada, s\u00f3lo es para concederle breves lapsos marginales, donde tampoco deja de gesticular y actuar. D\u00f3nde vaya, ante quien est\u00e9, nunca deja de ser un mediocre actor. El cineasta Werner Herzog tuvo que recordarle en una pel\u00edcula que \u201cTambi\u00e9n ellos hab\u00edan sido peque\u00f1os\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Anticorrupci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Son s\u00f3lo predestinados que se inclinan al enriquecimiento privado, benefici\u00e1ndose de circuitos de influencia, redes clientelares, mecanismos de extorsi\u00f3n y chantaje, pr\u00e1cticas de corrupci\u00f3n sin tope. Los predestinados no pueden tener escr\u00fapulos, menos cuando son descubiertos.<\/p>\n<p>Sus operadores, que hacen el trabajo sucio, deben estar convencidos de lo mismo. Su papel de desechables y \u201cfusibles\u201d los hace peligrosamente cercanos a ser tomados como chivos expiatorios. Todo por salvar a las altas jerarqu\u00edas. Porque tambi\u00e9n el pueblo merece el beneficio de la duda al haber elegido mal.<\/p>\n<p>Los \u201cfusibles\u201d saben bien lo que puede pasarles, por ello son extravagantemente leales, grotescamente aduladores, como una t\u00e1ctica para posibilitar la perduraci\u00f3n en la libertad, y en el poder. La gran masa de su burocracia \u201coperativa\u201d se apega a su conducta de sumisi\u00f3n.<\/p>\n<p>Convierten a la sociedad en un gran circo no s\u00f3lo de la simulaci\u00f3n pol\u00edtica, sino de todas las formas de suplantaci\u00f3n posibles, de metonimias sin fin, es decir, la ret\u00f3rica suplantando al significado. Importa publicitar la mercanc\u00eda, no su calidad. Randolph Hearst lo dijo: \u201clo importante es vender el peri\u00f3dico, no decir la verdad\u201d.<\/p>\n<p>\u200eLa aprobaci\u00f3n del Sistema Nacional Anticorrupci\u00f3n abona en este sentido. La apariencia suplanta a la realidad. No puede haberlo, si se nombran al frente del fortalecido Tribunal Fiscal de Justicia Administrativa a los truhanes Javier Laynez Potizek y Juli\u00e1n Olivas, el concu\u00f1o. Vaya mancuernita, \u00a1destinada a que no se sancione a nadie de all\u00e1, del rumbo!<\/p>\n<p><strong><em>\u00cdndice Flam\u00edgero<\/em><\/strong>: Muy informado del tema, El Poeta del Nopal nos hace llegar su valioso epigrama sobre la (en\u00e9sima) Ley Anticorrupci\u00f3n: \u201cLo admiten desde el poder: \/ es un tema casi humano, \/ un ejercicio malsano \/<\/p>\n<p>dif\u00edcil de resolver; \/ si se niegan a poner \/ la basura en su lugar, \/ muy pronto habr\u00e1n de notar \/ que la corrupci\u00f3n no mengua \/ pues se les traba la lengua \/ \u00a1con el verbo <em>carrancear<\/em>!\u201d<\/p>\n<p><em><a href=\"http:\/\/www.indicepolitico.com\" target=\"_blank\">www.indicepolitico.com<\/a><\/em><br \/>\n<em><a href=\"mailto:pacorodriguez@journalist.com\" target=\"_blank\">pacorodriguez@journalist.com<\/a><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span style=\"color: #005497;\"><strong>Francisco Rodr\u00edguez<\/strong><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[549],"tags":[43689,550,43674],"class_list":["post-215015","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-francisco-rodriguez","tag-francisco-rodriguez","tag-indice-politico","tag-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/215015","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=215015"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/215015\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=215015"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=215015"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=215015"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}