{"id":215953,"date":"2015-05-04T00:08:25","date_gmt":"2015-05-04T05:08:25","guid":{"rendered":"http:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=215953"},"modified":"2015-05-04T02:42:36","modified_gmt":"2015-05-04T07:42:36","slug":"los-comentocratas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=215953","title":{"rendered":"Los \u201ccoment\u00f3cratas\u201d"},"content":{"rendered":"<h2>\u00cdndice pol\u00edtico<\/h2>\n<h5>Francisco Rodr\u00edguez<\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Han sentado sus reales en la sociedad desvalida. Son sus nuevos \u201cse\u00f1ores\u00a0 protectores\u200e\u201d. Es una casta de mendaces\u00a0privilegiados que siempre han vivido de nuestros impuestos, del presupuesto, pero reh\u00fayen los cargos con responsabilidad y la encomienda con sanciones jur\u00eddicas de consecuencias.<\/p>\n<p>\u200eDecidieron llamarse con rimbombancia \u201ccoment\u00f3cratas\u201d. Ellos s\u00f3lo meten las narices \u201cde lejitos\u201d. Para comprometerse est\u00e1n los dem\u00e1s. Total, ellos ser\u00e1n sus inclementes jueces, cuando juzguen que alguien se ha equivocado, cuando no ha seguido al pie de la letra sus recomendaciones.<\/p>\n<p>Nacieron para ser o\u00eddos y obedecidos, sin opini\u00f3n en contra. Han cobrado durante d\u00e9cadas generosos estipendios a trav\u00e9s de contratos p\u00fablicos de obra, de distribuci\u00f3n y de honorarios en cuanta empresa descentralizada, organismo cultural, oficina de relaciones exteriores, secretar\u00eda del despacho u oficina del gobierno se preste.<\/p>\n<p>Fueron \u201cnecesarios\u201d toda la vida para los gobernantes que llegaron al poder sin un barniz de entendimiento ni de cultura. Pero el caminito se lo aprendieron de memoria en el sexenio de Carlos Salinas de Gortari. Fueron sus grandes favoritos. Sus criaturas. Unos \u201cmonstruos\u201d a la medida.<\/p>\n<p>Fue en ese per\u00edodo, \u201ccumbre\u201d para los egresados de los consistorios acad\u00e9micos, cuando se mimetizaron, se asimilaron plenamente a la vera del poder, como redactores, locutores, socios, \u201cintelecuales\u201d impresores, defensores, periodistas \u201corg\u00e1nicos \u201c.<\/p>\n<p>Adquirieron el poder, pero tambi\u00e9n la fama de haber desvalijado de todas las empresas acad\u00e9micas y culturales, las revistas, los peri\u00f3dicos y los medios a sus ancianos protectores, despu\u00e9s de haberles cargado el portafolios, perpetrando fraudes tipificados, pero no juzgados ni condenados\u200e por el poder.<\/p>\n<p>Est\u00e1n considerados asesores \u201cdorados\u201d. Se cotizan igual que aquellos acompa\u00f1antes bien dotados de legionarios romanos, que eran presumidos por sus generales en cualquier tina romana o paseo imperial. Aqu\u00e9llos eran s\u00edmbolo de estatus. La diferencia es que \u00e9stos producen s\u00f3lo silogismos.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Con dinero baila el perro\u2026 y el \u201cintelecual\u201d tambi\u00e9n<\/strong><\/p>\n<p>Son verdaderamente insufribles. Sus cotos de caza han sido\u00a0cercados, con zonas de influencia y hegemon\u00eda perfectamente establecidas, donde ninguno de sus pares puede poner los huaraches, a riesgo de parecer poco agradecido, competidor desleal de los favores del poderoso.<\/p>\n<p>Est\u00e1n en todos los centros de poder. Gerifaltes p\u00fablicos los cobijan, igual que\u00a0 riqu\u00edsimos empresarios semi-analfabetos \u2014o potenciales\u2014 que requieren de sus servicios, de su compa\u00f1\u00eda, su imagen, de sus consejos, para parecer m\u00e1s ilustrados que sus similares.<\/p>\n<p>\u200eBuenos gesticuladores, seg\u00fan la clasificaci\u00f3n que de ellos hac\u00eda el genial Rodolfo Usigli. Personajes ficticios y embaucadores que tuvieron el cuajo de aprenderse de memoria algunos libros cl\u00e1sicos de la pol\u00edtica y recitar de memoria p\u00e1rrafos completos, causando la admiraci\u00f3n y el asombro\u00a0 de sus poderosos valedores.<\/p>\n<p>L\u00e1stima que no leyeran bien <em>El hombre mediocre<\/em>, de Jos\u00e9 Ingenieros. A lo mejor les hubiera provocado la verg\u00fcenza y el remordimiento necesarios para abandonar sus \u201cnobles\u201d profesiones de augures de petate con las que se han enriquecido, algunos bestialmente.<\/p>\n<p>Due\u00f1os de gigantescas mansiones en los callejones sofisticados de San \u00c1ngel, el Pedregal, Chimalistac, Huixquilucan, Lomas de Chapultepec, Polanco, rematadas por car\u00edsimas terminaciones <em>art nouveau<\/em>, que ser\u00edan francamente envidiadas por cualquier millonario vien\u00e9s.<\/p>\n<p>Favorecidos a chorros de dinero por los deslumbrados\u00a0 mecenas que les han patrocinado obras culturales, fideicomisos, ideas que cuestan demasiado, que les editan libros, discos, viajes, conferencias, coloquios, lo que quieran, con tal de que el sello del promotor aparezca, aunque sea marginalmente. Lo importante es apoyar \u201cal maestro\u201d.<\/p>\n<p>\u200eEllos, sus parejas, hijos, sobrinos, y los que se acerquen al c\u00edrculo familiar, tienen asegurado su destino: vivir\u00e1n eternamente de las ub\u00e9rrimas asesor\u00edas del aparato p\u00fablico o privado, que para el caso es lo mismo. Igual, se trata de que todos sean enga\u00f1ados.<\/p>\n<p>La \u00fanica condici\u00f3n es que se les ocurra algo, una idea novedosa, un silogismo apantallador\u200e\u2026 y encontrar alg\u00fan comentarista novel de medios electr\u00f3nicos que los convoque a su programa, que les preste el cacarizo un momento, para ser promovido ipso facto. \u00a1Y todav\u00eda les pagan!<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Anonadada, la gleba hasta cree que hablan por ella<\/strong><\/p>\n<p>Llegan a los restaurantes y se arrellanan en un rinc\u00f3n. No falta comerciante \u201cde posibles\u201d que los aborde en busca de un rato de fama frente a la concurrencia de la ocasi\u00f3n, \u200epara que los favorezca con un saludo, si es como de viejos conocidos mejor. Tambi\u00e9n los humores se cotizan en esta hoguera de vanidades.<\/p>\n<p>Hablan con voz engolada. Tienen controladas las luces del plat\u00f3 y los efectos de sonido del micr\u00f3fono. A eso se han dedicado toda su vida. Los oye uno y aunque no quiera, se siente transportado a un enigm\u00e1tico t\u00fanel del tiempo, de donde cre\u00eda que ya hab\u00eda salido.<\/p>\n<p>Son los nuevos or\u00e1culos. Los h\u00e9roes de la gleba. La gente de a pie los oye pontificar y hasta llega a creer que est\u00e1n luchando a favor de ella. No se imagina que sea s\u00f3lo un concurso de ocurrencias, una feria de posturas donde el objetivo es subir sus cotizaciones y el precio de sus estipendios.<\/p>\n<p>En las provincias conquistadas por los c\u00e9sares\u00a0 har\u00edan el papel de los saduceos sacerdotes del Sanedr\u00edn, en cuanto a juzgar conductas indeseables. Sin embargo, son m\u00e1s\u00a0parecidos a la secta de fariseos, que trataban de imponer una hip\u00f3crita austeridad.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed dicen que hemos corrido con mejor suerte. S\u00f3lo han formado el tenebroso \u201c c\u00edrculo rojo\u201d, especie de circo romano del cerebro fementido\u00a0donde se juzgan y se condenan al mismo tiempo las val\u00edas y procederes de los que publican\u00a0 sin su <em>imprimatur<\/em>, de los que se atreven a hacer pol\u00edtica sin consultarlos.<\/p>\n<p>Son temidas sus oraciones. Se expresan con una suficiencia, con una ampulosidad que har\u00edan palidecer a un Arconte o a una catilinaria de Cicer\u00f3n. Hacen sentir a su auditorio como unos aldeanos. A cada expresi\u00f3n sus fans ponen cara de <em>what?<\/em><\/p>\n<p>Y es que para llegar al foro, se la pasan muchas horas ensayando sus circunloquios, las frases arrebatadas y la entonaci\u00f3n propia de cada fustigo. Es que en cualquiera de ellas va en prenda el destino y el tama\u00f1o inmediato de sus haberes.<\/p>\n<p>Hay muchos ic\u00f3nicos. Los m\u00e1s aplaudidos son aqu\u00e9llos que con alguna estudiada expresi\u00f3n lograron enloquecer al presidente en turno, normalmente muy poco equipado en los quehaceres del intelecto. Pero como lograron fascinarlo, hoy son ejemplos a\u00a0 seguir.<\/p>\n<p>De inmediato, fueron nombrados embajadores, grandes asesores, prestidigitadores de la administraci\u00f3n, reformadores de la conducta, rectores de universidades, contralores de la justicia, \u200eoidores de los derechos humanos, supremos \u00e1rbitros electorales, supervisores impolutos de la transparencia\u2026 sin tener el m\u00ednimo contacto con las materias, ni la m\u00e1s\u00a0 puta idea de la burocracia que iban a dirigir.<\/p>\n<p>Cuando abandonan el cargo, aunque lo hayan dejado desprestigiado, dolido y para el arrastre, si son cobijados por los medios, se convierten en los obligados referentes del sistema. Due\u00f1os de sus secretos, aunque todo les haya pasado de noche.<\/p>\n<p><strong><em>\u00cdndice Flam\u00edgero:<\/em><\/strong> El \u00e1nimo nacional est\u00e1 deca\u00eddo, mientras los partidos pol\u00edticos se frotan las manos a la espera de los dineros de los contribuyentes, tras la charada de elecciones.<\/p>\n<p><em><a href=\"http:\/\/www.indicepolitico.com\" target=\"_blank\">www.indicepolitico.com<\/a><\/em><br \/>\n<em><a href=\"mailto:pacorodriguez@journalist.com\" target=\"_blank\">pacorodriguez@journalist.com<\/a><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span style=\"color: #005497;\"><strong>Francisco Rodr\u00edguez<\/strong><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[549],"tags":[43689,550,43674],"class_list":["post-215953","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-francisco-rodriguez","tag-francisco-rodriguez","tag-indice-politico","tag-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/215953","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=215953"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/215953\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=215953"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=215953"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=215953"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}