{"id":218602,"date":"2015-05-25T00:08:06","date_gmt":"2015-05-25T05:08:06","guid":{"rendered":"http:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=218602"},"modified":"2015-05-25T07:23:45","modified_gmt":"2015-05-25T12:23:45","slug":"el-bronco-y-al-amarillismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=218602","title":{"rendered":"\u201cEl Bronco\u201d y al amarillismo"},"content":{"rendered":"<h2>\u00cdndice pol\u00edtico<\/h2>\n<h5>Francisco Rodr\u00edguez<\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pocos, como Orson Welles, han podido saborear despacio el plato fr\u00edo de la venganza. Contaba Dolores del R\u00edo, su pareja estelar, que cuando lo acompa\u00f1\u00f3 al estreno de su opera prima, El ciudadano Kane, platic\u00f3 con el cineasta de esa vieja reyerta, por diferencias en negocios del espect\u00e1culo.<\/p>\n<p>Las fricciones del director cinematogr\u00e1fico con el magnate period\u00edstico William Randolph Hearst eran de antolog\u00eda. Antiguas discrepancias los enfrentaban seriamente, hasta que Orson Welles opt\u00f3 por la venganza que duele.<\/p>\n<p>El rodaje en secreto de El ciudadano Kane, que retrata de cuerpo entero las frustradas ambiciones de un desalmado periodista &#8211; negociante en la b\u00fasqueda del poder absoluto, y su magistral desenlace, donde se muestra disminuido, atado a un pasado grandilocuente y fallido, fue la respuesta del entonces novel cineasta.<\/p>\n<p>El filme, premiado por todas las instancias de la Academia, ganador absoluto del Oscar al mejor guion del a\u00f1o dio la vuelta al mundo, y actualmente est\u00e1 considerado como una de las grandes obras maestras del celuloide de todos los tiempos.<\/p>\n<p>\u200eEl tedioso proceso judicial incoado por Hearst, quien juzgaba que era una burla de su vida, comprometi\u00f3 las utilidades multimillonarias de la productora cinematogr\u00e1fica RKO Pictures, donde Joseph P. Kennedy ten\u00eda grandes intereses.<\/p>\n<p>Por presiones financieras de Hearst, el due\u00f1o de la Metro Goldwin Mayer, Louis B. Mayer, le propuso a la productora de Kennedy comprarle todos los derechos de la pel\u00edcula en una suma con muchos ceros con el \u00fanico af\u00e1n de quemar todas sus copias. Nunca pudo obtenerla.<\/p>\n<p>\u200eAunque la pel\u00edcula se vio sometida a todas las censuras, prohibiciones y\u00a0 amenazas del magnate, pudo sortear los obst\u00e1culos hist\u00f3ricos y, despu\u00e9s de la Segunda Guerra, la revista francesa especializada Cahiers du Cin\u00e9ma, orgullo del cine de autor de la nouvelle vague, rescat\u00f3 su val\u00eda, juzg\u00e1ndola como una obra colosal.<\/p>\n<p>Garantizaron su lugar en la historia la v\u00edctima y el verdugo. Tanto Hearst como el victimario Welles son recordados \u2014con diferente rasero\u2014 en cualquier latitud geogr\u00e1fica del planeta\u00a0 donde se exhiba o se mencione esta joya del cine de culto estrenada en 1941.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u00a0<strong>Amarillismo\u2026 de todos tan temido<\/strong><\/p>\n<p>Hearst, due\u00f1o de un total de 28 peri\u00f3dicos de circulaci\u00f3n nacional, entre ellos Los Angeles Examiner, The Boston American, The Atlanta Georgian, The Chicago Examiner, The Detroit Times, The Seattle Post-Intelligencer, The Washington Times, The Washington Herald y su peri\u00f3dico principal The San Francisco Examiner, adem\u00e1s de diversificarse con la posesi\u00f3n de empresas editoriales, compa\u00f1\u00edas y emisoras radiales, as\u00ed como revistas, tal es el caso de Cosmopolitan, Town and Country y Harper\u2019s Bazaar, entre muchas otras, carg\u00f3 con la paternidad\u00a0 del periodismo amarillo desde que sus diarios y su imaginaci\u00f3n inventaron un inexistente conflicto en el hundimiento del acorazado \u201cMaine\u201d, para que los Estados Unidos le declararan la guerra a Espa\u00f1a, invadieran Filipinas&#8230; y acabaran perdiendo sus posesiones en el Pac\u00edfico y el Caribe.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n mantuvo una intensa campa\u00f1a period\u00edstica en contra de la Revoluci\u00f3n Mexicana, primero para mantener el r\u00e9gimen de Porfirio D\u00edaz y luego el de Victoriano Huerta, debido a la inmensa cantidad de propiedades y haciendas que pose\u00eda en territorio mexicano y que se habr\u00edan visto en riesgo con la revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u200eRandolph Hearst y Joseph Pulitzer eran los due\u00f1os de los dos monopolios de prensa m\u00e1s grandes de Estados Unidos, enfrentados constantemente por el sensacionalismo de sus reportajes durante la guerra por la independencia cubana.<\/p>\n<p>Sus corresponsales en Cuba relataban batallas que nunca hab\u00edan sucedido, crueldades espa\u00f1olas imaginarias y torturas que las bellas amazonas cubanas inflig\u00edan a soldados ib\u00e9ricos. Hasta el ilustrador de las dos cadenas, Frederick Remington, imprim\u00eda las palabras de sus personajes sobre camisas amarillas. De ah\u00ed el calificativo legendario. El famoso \u201camarillismo\u201d de todos tan temido.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la verg\u00fcenza infligida por Welles, Hearst nunca pudo recuperarse. Xen\u00f3fobo, pronazi, promotor de la cacer\u00eda de brujas cinematogr\u00e1ficas se\u00f1aladas por el infame macarthismo, fracas\u00f3 en sus intentos por gobernar el estado de Nueva York y esto lo amarg\u00f3 para siempre.<\/p>\n<p>\u200eSu frustraci\u00f3n, retratada por el genial Welles con la palabra \u201cRosebud\u201d (\u201ccapullito de rosa\u201d) que el ficticio personaje pronuncia al morir, se refer\u00eda, no al trineo de sus sue\u00f1os, sino, seg\u00fan Gore Vidal, a la parte m\u00e1s pudenda de su amante, la actriz Marion Davies.<\/p>\n<p>Welles entr\u00f3 con el pie derecho a la historia del s\u00e9ptimo arte. Entre otras innovaciones, introdujo la t\u00e9cnica narrativa del director hablando a los espectadores, explic\u00e1ndoles su visi\u00f3n de los sucesos cumbre del guion, tal como lo impuso Shakespeare, en su obra teatral sobre Ricardo III. Ahora lo vemos en la serie House of cards.<\/p>\n<p>\u200eNunca goz\u00f3 de riqueza. Cuanto dinero logr\u00f3, Welles lo utiliz\u00f3 para promover cine, teatro y obras pl\u00e1sticas de culto, productos poco redituables que consumieron su fortuna. Hearst muri\u00f3 en 1951, Welles lo sobrevivi\u00f3. Al recibir \u00e9ste en 1970 el Oscar honor\u00edfico dijo que \u201c su mayor logro era haber fracasado en todas las tareas materiales que hab\u00eda emprendido&#8230;\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u00a0<strong>El \u201ccuarto poder\u201d gozaba de credibilidad<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0La importancia de la prensa escrita en papel peri\u00f3dico durante los siglos anteriores, el XX incluido, es incuestionable. Sobre sus lienzos, se imprimieron todas las flaquezas y virtudes, los dramas y los \u00e9xitos de la condici\u00f3n humana.<\/p>\n<p>Todas las grandes plumas y los talentos de excepci\u00f3n desfilaron por sus p\u00e1ginas. Muchas haza\u00f1as de la mente humana se generaron en investigaciones que primero pasaron la criba de las l\u00edneas \u00e1gatas.<\/p>\n<p>Ortega y Gasset, el tribuno de la Rep\u00fablica, lleg\u00f3 a decir: \u201cno hay nada m\u00e1s viejo que el peri\u00f3dico de ayer\u201d, simbolizando el vertiginoso rumbo que llevaba el acontecer del mundo, frente a la dilatada impresi\u00f3n de los peri\u00f3dicos en los rodillos revestidos del crisol met\u00e1lico de los linotipos en las viejas rotativas.<\/p>\n<p>Igual que en todo el mundo, en M\u00e9xico las noticias siempre corr\u00edan m\u00e1s r\u00e1pido que las t\u00e9cnicas de impresi\u00f3n gr\u00e1fica del periodismo. En alg\u00fan tiempo, \u00e9ste fue el \u00e9xito de los noticieros televisivos, que le informaban\u00a0 al auditorio primicias que todav\u00eda no aparec\u00edan en l\u00edneas \u00e1gata.<\/p>\n<p>Aun as\u00ed, tal parece que exist\u00eda un acuerdo no escrito entre la opini\u00f3n p\u00fablica y la prensa, consistente en que mientras la gente no leyera los sucedidos impresos en papel peri\u00f3dico, \u00e9stos no hab\u00edan existido.<\/p>\n<p>\u200eEsa era la base del \u00e9xito de las plumas y los editores, frente al poder constituido: la credibilidad del llamado \u201ccuarto poder\u201d. En su nombre se cometieron toda clase de imprudencias, de voladas y, por qu\u00e9 no decirlo, de sobornos, fundamentalmente basados en la ostentaci\u00f3n del volumen de los tirajes de cada peri\u00f3dico.<\/p>\n<p>Dos alarmantes declaraciones \u200eexpresadas durante las \u00e9pocas m\u00e1s emblem\u00e1ticas del autoritarismo, definen la parad\u00f3jica relaci\u00f3n de la prensa con el gobierno mexicano, sin duda.<\/p>\n<p>La primera, a cargo del entonces presidente Jos\u00e9 L\u00f3pez Portillo, que ante las cr\u00edticas de un semanario por la falta de garant\u00edas en la previsi\u00f3n y soluci\u00f3n del incendio de la plataforma petrolera mar\u00edtima Ixtoc\u200e, tron\u00f3 ante los reclamos de la suspensi\u00f3n de publicidad oficial: \u201cNo pago para que me peguen\u201d.<\/p>\n<p>La segunda, la respuesta a cargo del due\u00f1o del monopolio televisivo m\u00e1s grande de la historia de M\u00e9xico, Emilio Azc\u00e1rraga Milmo, expresando en un \u201cD\u00eda de la Libertad de Prensa\u201d (sic): \u201cEn Televisa somos soldados del presidente\u201d y adem\u00e1s: \u201cproducimos programas para entretener\u201d. Ni m\u00e1s, ni menos.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Los tirajes<\/strong><\/p>\n<p>Muy poco se puede agregar a lo anterior.<\/p>\n<p>S\u00f3lo que durante todo el per\u00edodo \u201cneoliberal\u201d de la tecnocracia y rematadora del patrimonio nacional, fueron escandalosos los arreglo$ entre la prensa org\u00e1nica y el establishment, para ocultar el desmantelamiento estatal.<\/p>\n<p>Hasta que a alg\u00fan encargado de medios de Los Pinos, para dar racionalidad al embute, se le ocurri\u00f3 ta$ar los servicios de los diarios en atenci\u00f3n al tiraje efectivo que cada uno de ellos produc\u00eda para ser distribuido en el territorio nacional.\u200e Los niveles de audiencia de los noticieros televisivos avasallaban y eran cotizados estratosf\u00e9ricamente.<\/p>\n<p>Y llegaron las \u201ccuentas del gran capit\u00e1n\u201d. Todos los editores se arrogaban\u200e tirajes de cientos de miles de peri\u00f3dicos, como si estuvieran hablando de rotativos chinos, japoneses, ingleses o estadounidenses. Nada m\u00e1s descabellado. La realidad es que nunca hemos tenido un peri\u00f3dico impreso que tire m\u00e1s de 60 mil ejemplares, excepci\u00f3n hecha de aquella Segunda Edici\u00f3n de Ovaciones -en la que colabor\u00e9-, que lleg\u00f3 a \u201ctirar\u201d m\u00e1s de 200 mil ejemplares cuando los gerifaltes defend\u00edan el peso \u201ccomo perros\u201d.<\/p>\n<p>De ah\u00ed para abajo. Hasta que aparecieron los diarios de conveniencia, la mayor\u00eda que tiran entre 2 mil y 3 mil ejemplares diarios, pero que se ceban con los \u201cpol\u00edticos\u201d medrosos, a quienes llegan a esquilmar con precios fantasiosos, a cambio de no publicar una primera plana reveladora.<\/p>\n<p><strong><em>\u00cdndice Flam\u00edgero:<\/em><\/strong> No es gratuito que el reaparecido senador Joel Ayala Almeida \u2013m\u00e1s de cuatro meses, desde el brindis navide\u00f1o, postrado por sus cada vez m\u00e1s severas adicciones\u2014 vaya contra su partido, el PRI, y contra su candidata en Nuevo Le\u00f3n, Ivonne \u00c1lvarez, declarado a favor de \u201cEl Bronco Jaime Rodr\u00edguez. Mantiene una alian$a con la dirigente nacional de lo que queda de la CNOP, Cristina D\u00edaz, que peleaba por esa candidatura. En el negocio, perd\u00f3n, en el enjuague tambi\u00e9n participan los dirigentes sindicales del ISSSTE y del IMSS, quienes aportan mensualmente varios millones de pesos a la \u201clideresa\u201d cenopista, buena pa\u2019l bisnes: \u00a1ya hasta vendi\u00f3 el edificio sede de la Confederaci\u00f3n! Los sindicalizados del Seguro Social, no por nada, abuchearon a la aspirante pri\u00edsta y gritaron porras a \u201cEl Bronco\u201d, en reciente evento de campa\u00f1a. \u00a1Y todav\u00eda as\u00ed Emilio Gamboa protege y \u201ccura\u201d a Ayala Almeida!<\/p>\n<p><em><a href=\"http:\/\/www.indicepolitico.com\" target=\"_blank\">www.indicepolitico.com<\/a><\/em><br \/>\n<em><a href=\"mailto:pacorodriguez@journalist.com\" target=\"_blank\">pacorodriguez@journalist.com<\/a><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span style=\"color: #005497;\"><strong>Francisco Rodr\u00edguez<\/strong><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[549],"tags":[43689,550,43674],"class_list":["post-218602","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-francisco-rodriguez","tag-francisco-rodriguez","tag-indice-politico","tag-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/218602","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=218602"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/218602\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=218602"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=218602"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=218602"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}