{"id":220780,"date":"2015-06-09T00:08:25","date_gmt":"2015-06-09T05:08:25","guid":{"rendered":"http:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=220780"},"modified":"2015-06-10T03:19:06","modified_gmt":"2015-06-10T08:19:06","slug":"tentacion-reeleccionista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=220780","title":{"rendered":"\u00bfTentaci\u00f3n reeleccionista?"},"content":{"rendered":"<h2>\u00cdndice pol\u00edtico<\/h2>\n<h5>Francisco Rodr\u00edguez<\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En el sexenio alemanista, la voz popular alertaba a quienes se hab\u00edan sometido a un tratamiento dental, que no salieran a la calle sin precauciones, no fuera a ser que se encontraran al presidente Alem\u00e1n en la calle y \u00e9ste les inaugurara la dentadura.<\/p>\n<p>La recomendaci\u00f3n popular provocaba la carcajada. Pero en la realidad, era justificada por un r\u00e9gimen absolutamente fr\u00edvolo y desquiciado, en un af\u00e1n de sus cabecillas de enriquecimiento r\u00e1pido y sin l\u00edmite, que no ten\u00eda \u2014repito: no ten\u00eda\u2014 parang\u00f3n.<\/p>\n<p>Todo lo quer\u00edan inaugurar, aunque no lo hubieran hecho, tild\u00e1ndolo de supermoderno, gestado en el cerebro de quienes pensaban \u201cen grande\u201d y le entraban a todos los negocios, para cumplir a cabalidad una ansia desenfrenada de posesi\u00f3n de bienes y riqueza para ellos y sus descendientes.<\/p>\n<p>La lisonja a los gabachos fue la divisa permanente. Cuando el rector de la UNAM, Salvador Zubir\u00e1n se neg\u00f3 a darle al presidente Harry S. Truman un \u201cDoctorado Honoris Causa\u201d, el de Sayula lo corri\u00f3 y puso en su lugar a Luis Garrido, para que lo recibiera con tron\u00edo. Para su verg\u00fcenza, el gabacho nunca se apareci\u00f3.<\/p>\n<p>Cuando Truman vino a M\u00e9xico en 1947, a 100 a\u00f1os de la invasi\u00f3n norteamericana, coloc\u00f3 una ofrenda floral ante el monumento a los Ni\u00f1os H\u00e9roes. Por la noche, los cadetes del Colegio Militar la fueron a tirar frente a la embajada. Pero Alem\u00e1n \u201cdescubri\u00f3 los seis cad\u00e1veres de los Ni\u00f1os H\u00e9roes\u201d, desafiando toda l\u00f3gica, haciendo una inauguraci\u00f3n y homenajes dignos de Cantares de Gesta.<\/p>\n<p>Los gabachos tuvieron que inventarle al de Sayula el reconocimiento \u201cM\u00edster Amigou\u201d para corresponder a sus empe\u00f1os. As\u00ed era el tama\u00f1o de esas frivolidades.<\/p>\n<p>No obstante, la estatua\u200e de bronce \u2014cuerpo entero de Alem\u00e1n Vald\u00e9s\u2014 de As\u00fansolo en la UNAM, dur\u00f3 lo que un soplido. La dinamitaron dos veces, hasta que Jos\u00e9 Luis Alonso \u2014luego ser\u00eda l\u00edder del PRI en el DF\u2014 la vol\u00f3 hace como 50 a\u00f1os.<\/p>\n<p><strong>Las nada ocultas ansias de Miguel Alem\u00e1n<\/strong><\/p>\n<p>Casi dos a\u00f1os anduvo Rogerio de la Selva, secretario particular de Miguel Alem\u00e1n Vald\u00e9s, promoviendo desde Los Pinos la reelecci\u00f3n de su jefe, o la pr\u00f3rroga de su mandato, ya de perdida.<\/p>\n<p>Alem\u00e1n se hab\u00eda engolosinado con el poder; su enfermiza frivolidad lo hac\u00eda creer que era \u201cel hombre esperado por la Providencia\u201d, seg\u00fan dijo Alejandro Carrillo Marcor. Y se dejaba querer por toda la cauda de turiferarios del r\u00e9gimen.<\/p>\n<p>Cuando el periodista Carlos Denegri lleg\u00f3 a preguntarle si era cierto lo que andaba diciendo su secretario De la Selva, Alem\u00e1n le revir\u00f3 \u200eque no sab\u00eda. Entornaba los ojos y dec\u00eda que su pap\u00e1 hab\u00eda muerto impidiendo la reelecci\u00f3n de Obreg\u00f3n y que \u00e9l no pod\u00eda manchar su memoria.<\/p>\n<p>Sin embargo, todos los d\u00edas sal\u00eda en los peri\u00f3dicos que Francisco Serrano junior, hijo del general del mismo nombre que fue fusilado en Huitzilac, ese s\u00ed, por impedir la reelecci\u00f3n del sonorense, era l\u00edder del reeleccionismo, manchando el nombre de su progenitor por instrucciones del Presidente.<\/p>\n<p>\u200eComo todos los mitos del alemanismo, este tambi\u00e9n cay\u00f3 por la boca. C\u00e1ndido Aguilar, yerno de Venustiano Carranza, sali\u00f3 a gritar a los cuatro vientos que Alem\u00e1n le hab\u00eda dicho que s\u00ed quer\u00eda la mano de do\u00f1a Leonor, \u00a1y ardi\u00f3 Troya!<\/p>\n<p>No falt\u00f3 quien escribiera que el general Alem\u00e1n, padre del susodicho, hab\u00eda muerto en medio de una balacera de cuatreros, all\u00e1 por Sayula, Veracruz, en una covacha de Entrambasaguas, cuando un pistolero privado le \u201cdio callo\u201d. Nada pol\u00edtico ni antirreleccionista.<\/p>\n<p>La campa\u00f1a reeleccionista pend\u00eda de un hilo. Alem\u00e1n aguardaba una guerra desatada por los gabachos, como la que favoreci\u00f3 al avilacamachismo, con objeto de rebobinarse para luchar \u201cen pro del pa\u00eds\u201d.<\/p>\n<p><strong>Leales, hasta que \u201cel de arriba\u201d ordene otra cosa<\/strong><\/p>\n<p>En junio de 1950, en el cuarto a\u00f1o de gobierno, estall\u00f3 la invasi\u00f3n a Corea. Todos los alemanistas prendieron velas a San Mamerto, el de las causas desesperadas.\u200e Cre\u00edan que los gabachos llevaban las de ganar. Se equivocaron. Kim Il Sung le dio a Mac Arthur hasta por abajo de la lengua.<\/p>\n<p>El general Pi\u00f1a Soria, jefe del Estado Mayor encabezaba la bufalada\u200e reeleccionista.<\/p>\n<p>Guillermo Ostos, oficial mayor de la Secretar\u00eda de Comunicaciones y Obras P\u00fablicas, inaugur\u00f3 un partido, el\u201d P39C\u201d, que naci\u00f3 casi muerto. El nombre del partido era curioso.<\/p>\n<p>Se refer\u00eda a la \u201cenorme\u201d ideolog\u00eda que estaba detr\u00e1s de la reelecci\u00f3n. Al nicarag\u00fcense Rogerio de la Selva se le hab\u00eda ocurrido que la idea deb\u00eda descansar en el concepto de soberan\u00eda (art\u00edculo 39 de la Constituci\u00f3n) que concede al pueblo el derecho de modificar en todo tiempo su forma de gobierno.\u00a1 Ah ching\u00e1!<\/p>\n<p>El general Rodolfo S\u00e1nchez Taboada, l\u00edder del PRI, le quiso hacer al \u201ccanela\u201d y amenaz\u00f3 p\u00fablicamente a todos los miembros del partido que fueran reeleccionistas, con expulsarlos de sus filas, pero no eliminaba la posibilidad de perdonarlos si Alem\u00e1n se decid\u00eda.<\/p>\n<p>Esa fue la regla de oro de la defecci\u00f3n pri\u00edsta: ser leal hasta que los intereses decidan otra cosa, pues entonces, todo estar\u00e1 debidamente justificado. La norma de S\u00e1nchez Taboada contin\u00faa aplic\u00e1ndose a la perfecci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9n sabe de d\u00f3nde sacaron 15 millones de votos?<\/p>\n<p>Alem\u00e1n comunic\u00f3 a S\u00e1nchez Taboada, en septiembre de 1951 que ya se hab\u00eda decidido por Ruiz Cortines. Envi\u00f3 a Adolfo Orive de Alba a que se lo comunicara al general C\u00e1rdenas, quien junto con \u00c1vila Camacho ve\u00eda con recelo y envidia los afanes reeleccionistas del jarocho.<\/p>\n<p>Aunque los dos generales hab\u00edan tenido guerras mundiales en su coleto, la diosa fortuna hab\u00eda sido magra con sus personas y nunca se apiad\u00f3 de sus carismas. Uno trompudo y el otro muy caballeroso, ni para d\u00f3nde hacerse\u200e. Favorecieron al civil.<\/p>\n<p>Finalmente, el viejo se hizo a la mar, y el general S\u00e1nchez Taboada, vecino de Acatzingo, Puebla, y furibundo antizapatista, que hab\u00eda masacrado al \u201cCaudillo del Sur\u201d a las \u00f3rdenes del traidor Jes\u00fas Guajardo, se la pas\u00f3 gritando consignas arriba de los templetes.<\/p>\n<p>El grito de guerra de S\u00e1nchez Taboada, que llevaba como ayudantes a Luis Echeverr\u00eda y a Hugo Cervantes del R\u00edo, era: \u201cVamos a alemanizar el pa\u00eds\u201d. Al finalizar la campa\u00f1a le dieron la Secretar\u00eda de Marina, all\u00e1 por la calle de Revillagigedo, llev\u00e1ndose a sus dos ayudantes.<\/p>\n<p>A Pi\u00f1a Soria, el general reeleccionista que hab\u00eda traicionado los estatutos de su partido, le dieron la Oficial\u00eda Mayor de la Secretar\u00eda de la Defensa Nacional, bajo las \u00f3rdenes del bravo general Mat\u00edas Ramos, jefe del \u201cBatall\u00f3n de los Valientes\u201d de Francisco Villa y amante de \u201cLa Bandida\u201d, due\u00f1a de la casa de citas en Durango y Valladolid, actual colonia Roma Norte de la ciudad de M\u00e9xico.<\/p>\n<p>De quince millones de votos emitidos,\u200e que no s\u00e9 de d\u00f3nde los sacaron, pues la poblaci\u00f3n total del pa\u00eds era de 28 millones, el 74% fue para \u201cMuelas de Coyote\u201d; el 16 para Henr\u00edquez Guzm\u00e1n; el 8%para el panista Gonz\u00e1lez Luna y el 2 para el inmortal Lombardo. \u00a1Y cada quien con su golpe!<\/p>\n<p><strong>Reino de corrupci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>La segunda parte del sexenio alemanista fue exitosa. El desempe\u00f1o de la econom\u00eda gringa lo auxilio de manera feroz. Sin embargo, fue el reino de los mitos y las enga\u00f1ifas.<\/p>\n<p>La verdad es que era un gobierno con molde rupestre de capitalismo primario, imposible de ponerle rostro humano. Fue una carnicer\u00eda de miserables. El pomposamente llamado \u201cdesarrollo hacia afuera\u201d por los economistas paniaguados de Hacienda, Agricultura e Industria, no desarroll\u00f3 finalmente nada.<\/p>\n<p>Las condiciones internacionales estaban dadas para que creciera s\u00f3lo un reducido sector de capitalistas criollos. La infraestructura carretera, comunicativa, de parques industriales, desarrollo inmobiliario, fue s\u00f3lo un soporte.<\/p>\n<p>Para que los oligarcas se dieran el lujo de proclamar que ellos se hab\u00edan hecho ricos, no por el apoyo presidencial o por la despiadada inmoralidad administrativa ejercida desde sus lujosos cargos.<\/p>\n<p>Ellos dec\u00edan que su prosperidad era producto de que \u201cpensaban en grande\u201d; \u201ceran gente de iniciativa\u201d; formaban \u201cla creme de la creme\u201d, de una sociedad pedestre que no los merec\u00eda.<\/p>\n<p>Rufiancillos que pensaban en ingl\u00e9s y. aunque hab\u00edan nacido en nuestro pa\u00eds, ten\u00edan su coraz\u00f3n en Estados Unidos. El hecho es comprobable f\u00e1cilmente : sus hijos y sus nietos se educaron en las universidades m\u00e1s caras del \u201cotro lado\u201d.<\/p>\n<p><em><a href=\"http:\/\/www.indicepolitico.com\" target=\"_blank\">www.indicepolitico.com<\/a><\/em><br \/>\n<em><a href=\"mailto:pacorodriguez@journalist.com\" target=\"_blank\">pacorodriguez@journalist.com<\/a><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span style=\"color: #005497;\"><strong>Francisco Rodr\u00edguez<\/strong><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[549],"tags":[43689,550,43674],"class_list":["post-220780","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-francisco-rodriguez","tag-francisco-rodriguez","tag-indice-politico","tag-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/220780","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=220780"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/220780\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=220780"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=220780"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=220780"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}