{"id":235846,"date":"2015-09-25T00:08:37","date_gmt":"2015-09-25T05:08:37","guid":{"rendered":"http:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=235846"},"modified":"2015-09-28T03:38:42","modified_gmt":"2015-09-28T08:38:42","slug":"presidenciables-expres-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=235846","title":{"rendered":"Presidenciables expr\u00e9s"},"content":{"rendered":"<h2>\u00cdndice pol\u00edtico<\/h2>\n<h5>Francisco Rodr\u00edguez<\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de llevar a su familia a un paseo por la ruta maya de Kukulc\u00e1n, un archimillonario del \u201cpulpo\u201d camionero se percat\u00f3 de que, ante su ignorancia supina sobre los sitios recorridos, uno de sus guardaespaldas tuvo que ser habilitado como gu\u00eda tur\u00edstico de la expedici\u00f3n.<\/p>\n<p>El \u201cguarura\u201d en cuesti\u00f3n se desempe\u00f1\u00f3 con tal atingencia y conocimiento que hizo gala de sus habilidades, hasta ret\u00f3ricas, para explicar a la parentela del infeliz magnate, desde el origen de las leyendas de Quetzalc\u00f3atl, hasta el significado de los nichos en la pir\u00e1mide de Chich\u00e9n Itz\u00e1.<\/p>\n<p>Una hija del magnate, de buen ver y \u201cen edad de merecer\u201d, qued\u00f3 prendada de las virtudes cognoscitivas del improvisado gu\u00eda y tuvieron un corto romance que el gerifalte interrumpi\u00f3 abruptamente \u201cliquidando\u201d (no se supo c\u00f3mo) al atrevido guardaespaldas.<\/p>\n<p>Desesperado, a unos d\u00edas de haber llegado a la capital nacional procedente de su casa veraniega con yate en las cercan\u00edas de Tulum, el potentado toc\u00f3 insistentemente el timbre de la casa de un muy estimado amigo m\u00edo y, fren\u00e9tico, le pidi\u00f3 que lo instruyera sobre todos los temas prehisp\u00e1nicos.<\/p>\n<p>Obviamente, se trataba de un perfecto lego en estas y en todas las materias. Hab\u00eda sido un hombre sin ning\u00fan barniz de ilustraci\u00f3n, hijo mayor del chofer de \u00c1lvaro Obreg\u00f3n, que hab\u00eda construido una gran fortuna en el \u201cpulpo\u201d camionero, a base de concesiones y permisos del caudillo.<\/p>\n<p>El general Obreg\u00f3n le hab\u00eda dispensado per vitam del pago de la gasolina que consumieran todos sus camiones urbanos de pasajeros, con lo que el padre del \u00edgnaro magnate logr\u00f3 amasar una gran fortuna desde las l\u00edneas Circuito-Colonias y Roma-M\u00e9rida, las m\u00e1s codiciadas de entonces en la capital de la Rep\u00fablica, hasta llegar a poseer las l\u00edneas for\u00e1neas Estrella de Oro y Estrella Blanca.<\/p>\n<p>El hijo se benefici\u00f3 de todos los haberes. Malo para la escuela, p\u00e9simo para el pizarr\u00f3n, apenas pudo aprender a leer y escribir, con una cabeza dura y hueca, cuando su padre lo retir\u00f3 \u2014por verg\u00fcenza y conveniencia\u2014 de la escuela y lo empez\u00f3 a formar en los negocios de la familia.<\/p>\n<p>Era un aut\u00e9ntico burro cargado de dinero. Sin m\u00e1s prendas que una inmensa fortuna, que al mismo tiempo marcaba su frontera acerca del disfrute de vivir, de las ventanas culturales, de los apetitos del conocimiento. Un pobre rico, que muchas veces es igual a un pobre diablo.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Al conocimiento se llega por el aprendizaje y el estudio constante<\/strong><\/p>\n<p>Pero el \u00faltimo viaje a la Riviera Maya lo hab\u00eda desquiciado. Se sinti\u00f3 avergonzado porque uno de sus pistoleros supiera m\u00e1s que \u00e9l. Le \u201cpeg\u00f3\u201d en el orgullo y lo hizo reaccionar casi violentamente en su sed de aprender de todo&#8230; y r\u00e1pido.<\/p>\n<p>La raz\u00f3n de su visita al domicilio de mi amigo era esa. Quer\u00eda saber todo y r\u00e1pido, le insist\u00eda. Se hab\u00edan conocido circunstancialmente por reuniones ocasionales y no tuvo empacho en seleccionarlo para su instrucci\u00f3n, interrumpiendo su tradicional partida de domin\u00f3 del domingo, quiz\u00e1 porque \u00e9l era tan lejano a su c\u00edrculo amistoso, que le ser\u00eda imposible \u201cbalconearlo\u201d.<\/p>\n<p>Tomando asiento, se dispuso a o\u00edr con atenci\u00f3n lo que mi amigo le iba a ense\u00f1ar. Pero \u00e9ste, con profunda pena le explic\u00f3, como pudo, que eso era imposible. Que ni los grandes educadores Enrique Rebramen, ni Rosario Guti\u00e9rrez Eskildsen, ni Mar\u00eda Enriqueta Camarillo, juntos, podr\u00edan hacerlo.<\/p>\n<p>No era posible. El potentado en cuesti\u00f3n, no podr\u00eda lograrlo ni comprando toda una academia, poniendo a su servicio a todos los docentes. El conocimiento era una t\u00e9cnica de una vida, basada en el estudio-aprendizaje constante, en la lectoescritura y todo lo que usted se pueda imaginar.<\/p>\n<p>Por eso, le dec\u00eda, a los ni\u00f1os que quieren formarse en el estudio de la m\u00fasica, los hacen aprenderse casi de memoria los diversos tonos y sonidos que emiten los instrumentos de la orquesta, en Pedro y el lobo, la composici\u00f3n sinf\u00f3nica y casi pedag\u00f3gica de Prokofiev que nos hace distinguir los elementos y registros de la sensaci\u00f3n musical.<\/p>\n<p>Cuando un ni\u00f1o con vocaciones musicales logra desentra\u00f1ar e identificar el relato en vivo de los metales, los tambores, las cuerdas y los teclados, que se desprenden de Pedro y el lobo, est\u00e1 casi listo para iniciar una carrera de gran valor. Su o\u00eddo y su sensibilidad han dado un gran paso.<\/p>\n<p>Todo eso le dec\u00eda mi amigo al ignorante creso que quer\u00eda ser sabio de manera expr\u00e9s.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Nuestros pol\u00edticos, sin conocimiento, pero con compadres y padrinos<\/strong><\/p>\n<p>Siempre hay que iniciar por una base de conocimientos. No se puede ir por la vida, siendo un ching\u00f3n para todo, porque llega el momento del resbal\u00f3n y del rid\u00edculo. Cada ser humano s\u00f3lo tiene un don, y a eso debe abocarse.<\/p>\n<p>Hay gente que naci\u00f3 con el don de los negocios, otros, con el don art\u00edstico, otros con el de panaderos y otros que arrastramos la cobija tundiendo m\u00e1quinas para atender al p\u00fablico que lee nuestras ocurrencias, si nos va bien.<\/p>\n<p>Pero, \u00a1ah caray!, hay quienes, sin haber nacido con el don de hacer pol\u00edtica, son habilitados por compadres, amigos y padrinos, para dedicarse s\u00f3lo a destrozar hasta los cimientos de cualquier aldea, estado o naci\u00f3n. Creen que con aprenderse los tabuladores de las comisiones est\u00e1n listos para hacer de las suyas.<\/p>\n<p>Son como aquellas mujeres vanidosas a las que, si alguien les dice que est\u00e1n gordas, de inmediato se someten a dietas rigurosas; pero si alguien les dice que son bobas, jam\u00e1s les da por coger un libro para quitarse sus modorras.<\/p>\n<p>Hubo un tiempo, en nuestro pasado cercano, que algunos locutores con voz estudiada y j\u00f3venes oradores que se aprend\u00edan los textos de memoria, pero pose\u00edan la t\u00e9cnica de engolar la voz, fueron alzados a los altares de la pol\u00edtica.<\/p>\n<p>No lo hicieron tan mal. Estropicios menores, si se quiere, pero siempre cobijados por los grandes se\u00f1ores de la Rep\u00fablica, cuando los centros reales de mando se ubicaban en la colonia Tabacalera, alrededor del monumento a la Revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Fidel Vel\u00e1zquez, Enrique Ram\u00edrez y Ram\u00edrez, Jos\u00e9 Pag\u00e9s Llergo, \u201cEl Colorado\u201d S\u00e1nchez Mireles, Jes\u00fas Robles Mart\u00ednez, desde sus despachos en la Tabacalera, eran los pont\u00edfices que oficiaban en esos importantes despachos sindicales, period\u00edsticos y sociales.<\/p>\n<p>Fueron sus ahijados, golondrinas que no hicieron verano, afortunadamente. Muchos de ellos hab\u00edan llegado a la p\u00e1gina 3 de alg\u00fan libro de Ricardo Flores Mag\u00f3n, pero el nacionalismo era lo que importaba y era un as irresistible bajo la manga de cualquier aprendiz de pol\u00edtico.<\/p>\n<p>No acababan de ganar alg\u00fan concurso de oratoria, cuando ya les estaba esperando su primera encomienda, una diputaci\u00f3n federal a los 25 a\u00f1os. Pero se esmeraban y le ten\u00edan amor a M\u00e9xico.<\/p>\n<p>Cuando apareci\u00f3 el esc\u00e1ndalo de M\u00f3nica Lewinsky y Clinton en el Sal\u00f3n Oval de la Casa Blanca, como que los padrinazgos al vapor fueron perdiendo su glamour. La gente empez\u00f3 a cuidarse m\u00e1s, pero no fue suficiente.<\/p>\n<p>En pol\u00edtica, finalmente, queda la lecci\u00f3n de que es peligroso improvisar. No se puede hacer de un burro un candidato. La f\u00f3rmula cay\u00f3 en desprestigio desde Cal\u00edgula, cuando hizo senador romano a su caballo \u201cIncitatus\u201d.<\/p>\n<p>Pasa lo mismo cuando se quiere que un \u201cacad\u00e9mico\u201d sea l\u00edder de un partido conformado por tribus intransigentes, cuyos modos y maneras desconoce, y cuyo lenguaje de negociaci\u00f3n jam\u00e1s podr\u00e1 entender. Es una receta segura para el fracaso o para la befa sobre el ungido. Los titiriteros creen que van a quedar a salvo de la perspicacia p\u00fablica. El abuelo de los Beverly Hillbillies va a quedar como mu\u00f1eca fea.<\/p>\n<p>O cuando un intelectual de a de veras, que no hay muchos, quiere incursionar en pol\u00edtica. Inevitablemente, lo \u201cagarrar\u00e1n de bajada\u201d siempre. Recu\u00e9rdese el caso de Jaime Torres Bodet, que tuvo que volarse la tapa de los sesos en el sill\u00f3n de Vasconcelos para que un gal\u00e1n subordinado se disciplinara.<\/p>\n<p>O cuando un hombre probo y justo se quiere integrar a una camarilla de rateros. Lo m\u00e1s seguro es que los dem\u00e1s lo traten como un bicho raro y jam\u00e1s se le acerquen, no sea que los vaya a contaminar de buenas ma\u00f1as.<\/p>\n<p>En la cl\u00e1sica obra de teatro en cinco actos El rey se divierte, el gran franc\u00e9s V\u00edctor Hugo \u2014convertida en \u00f3pera por el genial Verdi\u2014 aparece el caso del buf\u00f3n Triboulet, un hombre envuelto en la miseria moral, que odia a la humanidad&#8230;&#8230; y ese odio, lo induce a corromper al rey, embrutecerlo y empujarlo hacia el atraco, el enga\u00f1o, la corrupci\u00f3n, el asesinato y la rapi\u00f1a. Como en toda obra cl\u00e1sica se rese\u00f1a la condici\u00f3n humana de cualquier \u00e9poca y pa\u00eds. La frivolidad, como cualquier vicio de la pol\u00edtica, en momentos cruciales en que necesitamos resolver qu\u00e9 comer, cu\u00e1nto nos endeudamos, c\u00f3mo sobrevivir a las tormentas causadas por un pu\u00f1ado de desquiciados, tiene un calificativo muy preciso.<\/p>\n<p><strong><em>\u00cdndice Flam\u00edgero:<\/em><u><\/u><\/strong> Luis Videgaray, Jos\u00e9 Antonio Meade, Aurelio Nu\u00f1o y hasta nuestro conocido Ra\u00fal Cervantes Andrade (ver: Amor de primos: los Cervantes) son vistos con frecuencia, casi siempre una vez por semana, en las cercan\u00edas del edificio de la discogr\u00e1fica Warner, casi enfrente de la tradicional taquer\u00eda \u201cSelene\u201d, en las calles bautizadas en honor del fil\u00f3sofo y matem\u00e1tico Gottfried Wilhelm Leibnitz de la capitalina colonia Nueva Anzures. Por ah\u00ed tiene sus oficinas Martha Matilde Mej\u00eda, socia fundadora y directora general de Zimat Consultores.<\/p>\n<p><em><a href=\"http:\/\/www.indicepolitico.com\" target=\"_blank\">www.indicepolitico.com<\/a><\/em><br \/>\n<em><a href=\"mailto:pacorodriguez@journalist.com\" target=\"_blank\">pacorodriguez@journalist.com<\/a><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span style=\"color: #005497;\"><strong>Francisco Rodr\u00edguez<\/strong><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[549],"tags":[],"class_list":["post-235846","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-francisco-rodriguez"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/235846","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=235846"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/235846\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=235846"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=235846"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=235846"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}