{"id":258740,"date":"2016-03-04T00:06:54","date_gmt":"2016-03-04T06:06:54","guid":{"rendered":"http:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=258740"},"modified":"2016-03-04T04:05:27","modified_gmt":"2016-03-04T10:05:27","slug":"haciendas-yucatecas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=258740","title":{"rendered":"Haciendas yucatecas"},"content":{"rendered":"<h2>Detr\u00e1s del Poder<\/h2>\n<h5>Jos\u00e9 Antonio L\u00f3pez Sosa<\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Santa Rosa, Yucat\u00e1n<\/strong>.- La Conquista signific\u00f3 en el siglo XVI, que los espa\u00f1oles comenzaran a tomar la parte occidental de la pen\u00ednsula de Yucat\u00e1n, los mayas quedaron del lado oriental (desde la zona de Valladolid y hasta la costa del Caribe). En Yucat\u00e1n las misiones cat\u00f3licas y la agricultura fueron gestando la construcci\u00f3n de grandes haciendas, mismas que eran producto del regalo o venta por parte de las autoridades eclesi\u00e1sticas o novohispanas, curioso, pero todo comenz\u00f3 aqu\u00ed, regalando lo que no era de nadie. As\u00ed se repite la historia de nuestra naci\u00f3n.<\/p>\n<p>En el siglo XIX, el henequ\u00e9n signific\u00f3 enriquecimiento de la pen\u00ednsula de Yucat\u00e1n, bueno, m\u00e1s bien de los due\u00f1os de las haciendas, porque el pueblo yucateco sigui\u00f3 sumido en la pobreza, como hasta hoy. En s\u00edntesis, con esos regalos y ultrajes de tierra, unos cuantos se hicieron ricos a costa del trabajo casi de esclavos del pueblo en general.<\/p>\n<p>Tras la Revoluci\u00f3n Mexicana, las grandes haciendas fueron divididas y repartidas en ejidos, las familias de terratenientes siguen en muchos casos, quej\u00e1ndose hasta hoy del despojo (cuando en muchos casos, la propiedad de estas obedec\u00eda tambi\u00e9n a otro despojo\u2026). Conservaron en su mayor\u00eda los cascos de las haciendas y con la aparici\u00f3n de las fibras sint\u00e9ticas, el negocio del henqu\u00e9n se vino abajo, cerrando definitivamente su producci\u00f3n alrededor de 1984.<\/p>\n<p>Hoy d\u00eda, esta historia que he tratado de sintetizar en unas l\u00edneas y que es por mucho, m\u00e1s extensa y apasionante, se puede vivir literalmente en cada una de las haciendas que se han transformado en productos tur\u00edsticos en Yucat\u00e1n. Algunas museos, otras sitios de visita y unas m\u00e1s hoteles.<\/p>\n<p>La hacienda Santa Rosa es un claro ejemplo, transformada en hotel-boutique, parte de <em>The Luxury Collection<\/em> de la cadena <em>Starwood, <\/em>deja ver entre sus muros, pasillos y jardines, historias con m\u00e1s de tres siglos. Algunas cosas entre los espa\u00f1oles y criollos que vivieron en su casco, otras tr\u00e1gicas de los mayas, asi\u00e1ticos e ind\u00edgenas del centro del pa\u00eds que fueron sometidos a una esclavitud disfrazada, pero al final, p\u00e1ginas que escribieron la historia del Yucat\u00e1n y el M\u00e9xico de hoy. Tuve la buena suerte de pernoctar en la \u201chabitaci\u00f3n del patr\u00f3n\u201d, en esta durmi\u00f3 por largos a\u00f1os el due\u00f1o de la hacienda, los techos de m\u00e1s de 4 metros del altura, el ba\u00f1o original con m\u00e1s de un siglo, los ventanales y estructuras permiten experimentar con la historia desde otro \u00e1ngulo.<\/p>\n<p>Hay muchas haciendas que visitar en Yucat\u00e1n, pasamos por Yaxcopoil (donde a\u00fan vive el descendiente de los due\u00f1os originales desde 1860), por la hacienda Tekik de Regil y por algunas otras en los alrededores de la zona sur del estado. Sin lugar a dudas, una forma de acercarnos a la historia de esta tierra, de entender por unos instantes la opulencia con la que viv\u00edan unos y la miseria con que viv\u00edan otros. Una experiencia que vale la pena vivir en el sureste mexicano.<\/p>\n<p><em><a href=\"http:\/\/www.lopezsosa.com\" target=\"_blank\">www.lopezsosa.com<\/a><\/em><br \/>\n<em> <a href=\"mailto:joseantonio@lopezsosa.com\" target=\"_blank\">joseantonio@lopezsosa.com<\/a><\/em><br \/>\n<em> <a href=\"http:\/\/twitter.com\/joseantonio1977\" target=\"_blank\">@joseantonio1977<\/a><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span style=\"color: #005497;\"><strong>Jos\u00e9 Antonio L\u00f3pez Sosa<\/strong><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[637],"tags":[2477],"class_list":["post-258740","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-jose-antonio-lopez-sosa","tag-yucatan"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/258740","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=258740"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/258740\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=258740"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=258740"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=258740"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}