{"id":261818,"date":"2016-03-29T00:06:23","date_gmt":"2016-03-29T06:06:23","guid":{"rendered":"http:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=261818"},"modified":"2016-03-29T01:37:29","modified_gmt":"2016-03-29T07:37:29","slug":"80-anos-en-80-citas-un-homenaje-a-mario-vargas-llosa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=261818","title":{"rendered":"80 a\u00f1os en 80 citas, un homenaje a Mario Vargas Llosa"},"content":{"rendered":"<ul>\n<li><strong><em>Alfaguara ha reunido 80 citas tomadas de todas<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_261819\" style=\"width: 430px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/www.diarioimagen.net\/?attachment_id=261819\" rel=\"attachment wp-att-261819\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-261819\" class=\"size-large wp-image-261819\" src=\"http:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/mario-vargas-llosa-portal-420x245.jpg\" alt=\"Mario Vargas Llosa celebra su 80 aniversario.\" width=\"420\" height=\"245\" srcset=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/mario-vargas-llosa-portal-420x245.jpg 420w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/mario-vargas-llosa-portal-240x140.jpg 240w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/mario-vargas-llosa-portal.jpg 480w\" sizes=\"auto, (max-width: 420px) 100vw, 420px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-261819\" class=\"wp-caption-text\">Mario Vargas Llosa celebra su 80 aniversario.<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Con motivo del 80 aniversario de Mario Vargas Llosa, Alfaguara ha reunido 80 citas tomadas de todas sus novelas, desde La ciudad y los perros a Cinco esquinas, y de sus entrevistas, libros de ensayo y el discurso de aceptaci\u00f3n del premio Nobel, que desvelan sus obsesiones literarias y las pasiones humanas que ha sabido reflejar en cada uno de sus libros. Una extensa muestra de su universo imaginario, de sus personajes y de los demonios que lo han hecho leer, escribir y fantasear toda su vida.<\/p>\n<p>14 temas (Am\u00e9rica Latina, arte, autoritarismo, derrota, erotismo, felicidad, ficci\u00f3n, huachafer\u00eda, libertad, literatura, machismo, rebeli\u00f3n, transgresi\u00f3n y utop\u00eda) de 28 fuentes (Cartas a un joven novelista, Cinco esquinas, Contra viento y marea, Conversaci\u00f3n en La Catedral, El h\u00e9roe discreto, El para\u00edso en la otra esquina, El pez en el agua, El viaje a la ficci\u00f3n, Elogio de la lectura y la ficci\u00f3n. Discurso del Nobel, Elogio de la madrastra, Historia de Mayta, Historia de un deicidio, La Casa Verde, La ciudad y los perros, La fiesta del chivo, La literatura es fuego, La org\u00eda perpetua, La tentaci\u00f3n de lo imposible, La t\u00eda Julia y el escribidor, La verdad de las mentiras, Las travesuras de la ni\u00f1a mala, Los cachorros, Los cuaderno de don Rigoberto, Mario Vargas Llosa. Entrevistas escogidas, Ojos bonitos, cuadros feos, Pantale\u00f3n y las visitadoras, Sables y utop\u00edas y Sue\u00f1o y Realidad de Am\u00e9rica Latina).<\/p>\n<p>Erotismo<\/p>\n<p>1 \u00abEl erotismo era sin\u00f3nimo de rebeli\u00f3n y de libertad en lo social y en lo art\u00edstico y una fuente maravillosa de creatividad.\u00bb<\/p>\n<p>El pez en el agua<\/p>\n<p>2 \u00abCaramba, me hab\u00edan dicho que Pantilandia era el para\u00edso de las mujeres y veo que es cierto. Qu\u00e9 lindas flores crecen en su jard\u00edn, se\u00f1or Pantoja.\u00bb<\/p>\n<p>Pantale\u00f3n y las visitadoras<\/p>\n<p>3 \u00abMira, Panta, he conocido muchos hombres, tengo m\u00e1s experiencia que t\u00fa en estas cosas. Te aseguro que a ning\u00fan tipo en el mundo se le para el pito por pura obligaci\u00f3n.\u00bb<\/p>\n<p>Pantale\u00f3n y las visitadoras<\/p>\n<p>4 \u00abLo lento, lo formal, lo ritual, lo teatral, eso es lo er\u00f3tico. Era una espera sabia. La precipitaci\u00f3n nos acerca al animal, m\u00e1s bien.\u00bb<\/p>\n<p>Los cuadernos de don Rigoberto<\/p>\n<p>5 \u00abMarisa hundi\u00f3 su cara en la mata de cabellos a la que separaba con movimientos de cabeza, hasta encontrar el cuello y las orejas de Chabela y ahora las besaba, lam\u00eda y mordisqueaba con fruici\u00f3n, ya sin pensar en nada, ciega de felicidad y de deseo.\u00bb<\/p>\n<p>Cinco esquinas<\/p>\n<p>Arte<\/p>\n<p>6 \u00abEl cuadro no revelaba una mano civilizada, europea, cristiana. M\u00e1s bien la de un ex europeo, ex civilizado y ex cristiano que, a costa de su voluntad, aventuras y sufrimiento, hab\u00eda expulsado de s\u00ed la afecci\u00f3n fr\u00edvola de los decadentes parisinos.\u00bb<\/p>\n<p>El para\u00edso en la otra esquina<\/p>\n<p>7 \u00abLas obras de arte constitu\u00edan una realidad aparte, m\u00e1s pura, m\u00e1s perfecta, m\u00e1s ordenada, que este mundo s\u00f3rdido y vulgar.\u00bb<\/p>\n<p>El para\u00edso en la otra esquina<\/p>\n<p>8 \u00abLa tarea creativa consiste en la transformaci\u00f3n de aquel material suministrado al novelista por su propia memoria en ese mundo objetivo, hecho de palabras, que es una novela.\u00bb<\/p>\n<p>Cartas a un joven novelista<\/p>\n<p>9 \u00abLas ra\u00edces de un artista son profundas e inextricables, como las de los grandes \u00e1rboles, y si uno se empe\u00f1a en seguirlas hasta sus confines, descubre que es imposible sujetarlas dentro de una comarca, naci\u00f3n o continente, pues corren, lib\u00e9rrimas, por todos los territorios de lo humano, ese universo.\u00bb<\/p>\n<p>Sables y utop\u00edas<\/p>\n<p>10 \u00ab\u00c9sa era la obligaci\u00f3n del artista: crear, no imitar. En adelante, los artistas liberados de ataduras serviles, podr\u00edan osarlo todo en su empe\u00f1o de crear mundos distintos al real.\u00bb<\/p>\n<p>El para\u00edso en la otra esquina<\/p>\n<p>Literatura<\/p>\n<p>11 \u00abAdvertirles que la literatura es fuego, que ella significa inconformismo y rebeli\u00f3n, que la raz\u00f3n de ser del escritor es la protesta, la contradicci\u00f3n y la cr\u00edtica.\u00bb<\/p>\n<p>La literatura es fuego<\/p>\n<p>12 \u00abLos hechos hist\u00f3ricos son pretextos de los que se vale un creador para forjar una realidad distinta, y para hablar de los asuntos que lo obsesionan.\u00bb<\/p>\n<p>La tentaci\u00f3n de lo imposible<\/p>\n<p>13 \u00abToda buena literatura es un cuestionamiento radical del mundo en que vivimos.\u00bb<\/p>\n<p>La verdad de las mentiras<\/p>\n<p>14 \u00abDe la caverna al rascacielos, del garrote a las armas de destrucci\u00f3n masiva, de la<\/p>\n<p>vida tautol\u00f3gica de la tribu a la era de la globalizaci\u00f3n, las ficciones de la literatura han<\/p>\n<p>multiplicado las experiencias humanas, impidiendo que hombres y mujeres<\/p>\n<p>sucumbamos al letargo, al ensimismamiento, a la resignaci\u00f3n.\u00bb<\/p>\n<p>Elogio de la lectura y la ficci\u00f3n. Discurso del Nobel<\/p>\n<p>15 \u00abLa buena literatura muestra las insuficiencias de la vida, la limitaci\u00f3n de todo poder para colmar las aspiraciones humanas.\u00bb<\/p>\n<p>El pez en el agua<\/p>\n<p>16 \u00abCada vez me resultaba m\u00e1s evidente que lo \u00fanico que quer\u00eda ser en la vida era escritor y cada vez, tambi\u00e9n, me convenc\u00eda m\u00e1s que la \u00fanica manera de serlo era entreg\u00e1ndose a la literatura en cuerpo y alma.\u00bb<\/p>\n<p>La t\u00eda Julia y el escribidor<\/p>\n<p>17 \u00abEl juego de la literatura no es inocuo. Producto de una insatisfacci\u00f3n \u00edntima contra la vida tal como es, la ficci\u00f3n es tambi\u00e9n fuente de malestar e insatisfacci\u00f3n.\u00bb<\/p>\n<p>Cartas a un joven novelista<\/p>\n<p>18 \u00abEl novelista no elige sus temas; es elegido por ellos. Escribe sobre ciertos asuntos porque le ocurrieron ciertas cosas.\u00bb<\/p>\n<p>Cartas a un joven novelista<\/p>\n<p>19 \u00abEl por qu\u00e9 escribe un novelista est\u00e1 visceralmente mezclado con el sobre qu\u00e9 escribe: los demonios de su vida son los temas de su obra.\u00bb<\/p>\n<p>Historia de un deicidio<\/p>\n<p>20 \u00abUn escritor no elige sus temas, los temas lo eligen a \u00e9l.\u00bb<\/p>\n<p>Historia de un deicidio<\/p>\n<p>Libertad<\/p>\n<p>21 \u00abNo es impropio decir que sin la ficci\u00f3n la libertad no existir\u00eda y que, sin ella, la aventura humana hubiera sido tan rutinaria e id\u00e9ntica como la vida del animal.\u00bb<\/p>\n<p>El viaje a la ficci\u00f3n<\/p>\n<p>22 \u00abHab\u00edas dado un nuevo paso hacia la libertad. De la vida del bohemio y del artista, a la del primitivo, el pagano y el salvaje. Un gran progreso, Paul.\u00bb<\/p>\n<p>El para\u00edso en la otra esquina<\/p>\n<p>23 \u00abTen\u00edas un car\u00e1cter endemoniado, Florita; a tus cuarenta y un a\u00f1os a\u00fan no consegu\u00edas dominar tus arrebatos. Sin embargo, gracias a ese esp\u00edritu insumiso, a esos estallidos de mal humor, hab\u00edas sido capaz de mantenerte libre y de recuperar la libertad cada vez que la perd\u00edas.\u00bb<\/p>\n<p>El para\u00edso en la otra esquina<\/p>\n<p>24 \u00abBajo su apariencia inofensiva, inventar ficciones es una manera de ejercer la libertad y de querellarse contra los que \u2013religiosos o laicos- quisieran abolirla.\u00bb<\/p>\n<p>Cartas a un joven novelista<\/p>\n<p>25 \u00abEn el ejercicio de su vocaci\u00f3n, en la operaci\u00f3n concreta de convertir sus obsesiones en historias, el suplantador de Dios recupera su libertad y puede ejercerla sin l\u00edmites.\u00bb<\/p>\n<p>Historia de un deicidio<\/p>\n<p>26 \u00abLa \u00fanica identidad admisible es aquella que significa autocreaci\u00f3n, un continuo esfuerzo del individuo soberano por irse haciendo.\u00bb<\/p>\n<p>Sables y utop\u00edas<\/p>\n<p>27 \u00abLa libertad se mide en el seno de una sociedad por el margen de autonom\u00eda de que dispone el ciudadano para organizar su vida y realizar sus expectativas sin interferencias injustas.\u00bb<\/p>\n<p>Sables y utop\u00edas<\/p>\n<p>Poder<\/p>\n<p>28 \u00abAl pol\u00edtico profesional, sea de centro, de izquierda o de derecha, lo que en verdad lo moviliza, excita y mantiene en actividad es el poder: llegar a \u00e9l, quedarse en \u00e9l o volver a ocuparlo cuanto antes.\u00bb<\/p>\n<p>El pez en el agua<\/p>\n<p>29 \u00abA usted no lo admiro, Excelencia \u00bemurmur\u00f3 el coronel Abbes, bajando los ojos\u00be. Yo vivo por usted. Para usted. Si me permite, soy el perro guardi\u00e1n de usted.\u00bb<\/p>\n<p>La fiesta del chivo<\/p>\n<p>30 \u00abTrujillo les sac\u00f3 del fondo del alma una vocaci\u00f3n masoquista, de seres que necesitaban ser escupidos, maltratados, que sinti\u00e9ndose abyectos se realizaban.\u00bb<\/p>\n<p>La fiesta del chivo<\/p>\n<p>31 \u00abSi ese hombre de piernas lampi\u00f1as que llora, la ve, no la perdonar\u00e1, volcar\u00e1 sobre ella la ira de su impotencia, la verg\u00fcenza de ese llanto, y la aniquilar\u00e1.\u00bb<\/p>\n<p>La fiesta del chivo<\/p>\n<p>32 \u00abHasta hac\u00eda alg\u00fan tiempo, cuando se trataba del ajusticiamiento de Trujillo, el Turco se sent\u00eda indeciso; pero, desde que recibi\u00f3 la se\u00f1al, pod\u00eda hablar al Se\u00f1or del tiranicidio con buena conciencia.\u00bb<\/p>\n<p>La fiesta del chivo<\/p>\n<p>Felicidad<\/p>\n<p>33 \u00abFelicidad, no s\u00e9 si me importa qu\u00e9 es, Ricardito. De lo que s\u00ed estoy segura es que no es esa cosa rom\u00e1ntica y huachafa que es para ti. El dinero da seguridad, te defiende, te permite gozar a fondo de la vida sin preocuparte por el ma\u00f1ana. La \u00fanica felicidad que se puede tocar.\u00bb<\/p>\n<p>Las travesuras de la ni\u00f1a mala<\/p>\n<p>34 \u00ab\u201cLa felicidad existe\u201d. S\u00ed, pero a condici\u00f3n de buscarla donde ella era posible. En el cuerpo propio y en el de la amada, por ejemplo; a solas y en el ba\u00f1o; por horas o minutos y sobre una cama compartida con el ser tan deseado.\u00bb<\/p>\n<p>Los cuadernos de don Rigoberto<\/p>\n<p>35 \u00abAunque dicen que s\u00f3lo los imb\u00e9ciles son felices, confieso que me sent\u00eda feliz. Compartir mis d\u00edas y mis noches con la ni\u00f1a mala me llenaba la vida.\u00bb<\/p>\n<p>Travesuras de la ni\u00f1a mala<\/p>\n<p>El Per\u00fa<\/p>\n<p>36 \u00abDesde la puerta de \u201cLa Cr\u00f3nica\u201d Santiago mira la avenida Tacna, sin amor: autom\u00f3viles, edificios desiguales y descoloridos, esqueletos de avisos luminosos flotando en la neblina, el mediod\u00eda gris. \u00bfEn qu\u00e9 momento se hab\u00eda jodido el Per\u00fa?\u00bb<\/p>\n<p>Conversaci\u00f3n en La Catedral<\/p>\n<p>37 \u00abAl Per\u00fa yo lo llevo en las entra\u00f1as porque en \u00e9l nac\u00ed, crec\u00ed, me form\u00e9, y viv\u00ed<\/p>\n<p>aquellas experiencias de ni\u00f1ez y juventud que modelaron mi personalidad, fraguaron mi<\/p>\n<p>vocaci\u00f3n, y porque all\u00ed am\u00e9, odi\u00e9, goc\u00e9, sufr\u00ed y so\u00f1\u00e9.\u00bb<\/p>\n<p>Elogio de la lectura y la ficci\u00f3n. Discurso del Nobel<\/p>\n<p>38 \u00abEsa falta de convicci\u00f3n, ese pesimismo prematuro y esencial que es la enfermedad por excelencia, en el Per\u00fa, de los mejores.\u00bb<\/p>\n<p>El pez en el agua<\/p>\n<p>Utop\u00eda<\/p>\n<p>39 \u00abLa utop\u00eda hay que combatirla como un gran obst\u00e1culo para la civilizaci\u00f3n humana en t\u00e9rminos de sociedad, pero no creo que se deba combatir la utop\u00eda en t\u00e9rminos individuales, porque creo que es lo mejor que tiene el hombre para intentar proyectos que trascienden lo posible, lo real.\u00bb<\/p>\n<p>Mario Vargas Llosa. Entrevistas escogidas<\/p>\n<p>40 \u00abAbri\u00f3 los ojos a las cuatro de la madrugada y pens\u00f3: \u201cHoy comienzas a cambiar el mundo, Florita\u201d.\u00bb<\/p>\n<p>El para\u00edso en la otra esquina<\/p>\n<p>41 \u00abQue la utop\u00eda se conf\u00eden en nuestra literatura y nuestras artes o en nuestras vidas privadas, donde es siempre estimulante y provechosa.\u00bb<\/p>\n<p>Sue\u00f1o y realidad en Am\u00e9rica Latina<\/p>\n<p>Ficci\u00f3n<\/p>\n<p>42 \u00abLas ficciones existen por eso y para eso. Porque tenemos una sola vida y nuestros deseos y fantas\u00edas nos exigen tener mil.\u00bb<\/p>\n<p>La tentaci\u00f3n de lo imposible<\/p>\n<p>43 \u00abFantaseamos y so\u00f1amos lo que no vivimos, porque no lo vivimos y quisi\u00e9ramos vivirlo. Por eso lo inventamos: para vivirlo de a mentiras, gracias a los espejismos seductores de quien nos cuenta las ficciones.\u00bb<\/p>\n<p>El viaje a la ficci\u00f3n<\/p>\n<p>44 \u00abCuando la ficci\u00f3n se reconoce como tal es positiva. Cuando no, es da\u00f1ina, obnubila.\u00bb<\/p>\n<p>Mario Vargas Llosa. Entrevistas escogidas<\/p>\n<p>45 \u00abAlgo que se aprende, tratando de reconstruir un suceso a base de testimonios, es, justamente, que todas las historias son cuentos, que est\u00e1n hechas de verdades y mentiras.\u00bb<\/p>\n<p>Historia de Mayta<\/p>\n<p>Machismo<\/p>\n<p>46 \u00abPero aqu\u00ed eres militar aunque no quieras. Y lo que importa en el Ej\u00e9rcito es ser bien macho, tener unos huevos de acero, \u00bfcomprendes? O comes o te comen, no hay m\u00e1s remedio. A m\u00ed no me gusta que me coman.\u00bb<\/p>\n<p>La ciudad y los perros<\/p>\n<p>47 \u00abLos que no se dejan pescar son los vivos. Para hacerse hombres, hay que correr riesgos, hay que ser audaz. Eso es el ej\u00e9rcito, Gamboa, no s\u00f3lo la disciplina.\u00bb<\/p>\n<p>La ciudad y los perros<\/p>\n<p>48 \u00abPero no olvide tampoco que lo primero que se aprende en el Ej\u00e9rcito es a ser hombres. Los hombres fuman, se emborrachan, tiran contra, culean.\u00bb<\/p>\n<p>La ciudad y los perros<\/p>\n<p>49 \u00abCerraba los ojos y, tal como le hab\u00eda aconsejado su pap\u00e1, no te dejes muchacho, se lanzaba, r\u00f3mpeles la jeta, y los desafiaba, les pisas el pie y bandang\u00e1n, y se trompeaba, un sopapo, un cabezazo, un patad\u00f3n donde fuera, en la fila o en la cancha, lo mandas al suelo y se acab\u00f3, en la clase, en la capilla, no te fregar\u00e1n m\u00e1s.\u00bb<\/p>\n<p>Los cachorros<\/p>\n<p>50 \u00abPreparen proyectiles, enrollen papel higi\u00e9nico y t\u00e9ngalo apretado en la mano, as\u00ed los pu\u00f1etazos parecen patada de burro, p\u00f3nganse hojas de afeitar en la puntera del zapato como si fueran gallos del Coliseo, ll\u00e9nense de piedras los bolsillos, no se olviden de los suspensores, el hombre debe cuidar los huevos m\u00e1s que le alma.\u00bb<\/p>\n<p>La ciudad y los perros<\/p>\n<p>51 \u00abLos inconquistables entraron como siempre: abriendo la puerta de un patad\u00f3n y cantando el himno: eran los inconquistables, no sab\u00edan trabajar, s\u00f3lo chupar, s\u00f3lo timbear, eran los inconquistables y ahora iban a culear.\u00bb<\/p>\n<p>La Casa Verde<\/p>\n<p>Autoritarismo<\/p>\n<p>52 \u00abEscribir esos poemas era otra de esas maneras secretas de resistir a mi padre, pues sab\u00eda cu\u00e1nto le irritaba que yo escribiera versos, algo que el asociaba con la excentricidad, la bohemia y lo que m\u00e1s pod\u00eda horrorizarlo: la mariconer\u00eda.\u00bb<\/p>\n<p>El pez en el agua<\/p>\n<p>53 \u00abM\u00e1s f\u00e1cil ser\u00eda resucitar al cadete Arana que convencer al Ej\u00e9rcito de que ha cometido un error.\u00bb<\/p>\n<p>La ciudad y los perros<\/p>\n<p>54 \u00abYa te he explicado, Chuchupe, esto lo organic\u00e9 por orden superior, como negocio no me interesa. Adem\u00e1s, yo necesito tener jefes. Si no tuviera, no sabr\u00eda qu\u00e9 hacer, el mundo se me vendr\u00eda abajo.\u00bb<\/p>\n<p>Pantale\u00f3n y las visitadoras<\/p>\n<p>55 \u00ab-\u00bfUsted es un perro o un ser humano? \u2013pregunt\u00f3 la voz.<\/p>\n<p>-Un perro, mi cadete.<\/p>\n<p>-Entonces, \u00bfqu\u00e9 hace de pie? Los perros andan a cuatro patas.\u00bb<\/p>\n<p>La ciudad y los perros<\/p>\n<p>Huachafer\u00eda<\/p>\n<p>56 \u00abJug\u00e1bamos al profesor y a la alumna y yo le explicaba lo que era huachafo, lo que no se pod\u00eda decir ni hacer y hab\u00eda establecido una censura inquisitorial en sus lecturas,<\/p>\n<p>prohibi\u00e9ndole todos sus autores favoritos, que empezaban por Frank Yerby y terminaban con Cor\u00edn Tellado.\u00bb<\/p>\n<p>La t\u00eda Julia y el escribidor<\/p>\n<p>57 \u00ab\u2014\u00bfLa idea de pasar la noche conmigo te hace el hombre m\u00e1s feliz del mundo, miraflorino? Te lo pregunto, para que me digas una de esas huachafer\u00edas que tanto te gusta decirme.\u00bb<\/p>\n<p>Las travesuras de la ni\u00f1a mala<\/p>\n<p>58 \u00ab-Nunca he podido aguantar ni cinco minutos las huachafer\u00edas de su programa -hizo un gesto de asco Marisa-. Todos esos chismes sobre la pobre gente. \u00bfTe imaginas si se enterara de lo nuestro?\u00bb<\/p>\n<p>Cinco esquinas<\/p>\n<p>59 \u00abSus orejitas eran unas prodigiosas creaciones minimalistas. Yo las adoraba y me gustar\u00eda cort\u00e1rselas, embalsamarlas y llevarlas por e mundo en el bolsillo de mi saco m\u00e1s cercano al coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014Sigue, sigue con tus huachafer\u00edas, huachafito \u2014se la ve\u00eda halagada, risue\u00f1a, muy due\u00f1a de s\u00ed misma.\u00bb<\/p>\n<p>Las travesuras de la ni\u00f1a mala<\/p>\n<p>Derrota<\/p>\n<p>60 \u00ab\u00c9l era como el Per\u00fa, Zavalita, se hab\u00eda jodido en alg\u00fan momento.\u00bb<\/p>\n<p>Conversaci\u00f3n en La Catedral<\/p>\n<p>61 \u00abA lo mejor te hab\u00eda jodido la falta de fe, Zavalita. \u00bfFalta de fe para creer en Dios, ni\u00f1o? Para creer en cualquier cosa, Ambrosio.\u00bb<\/p>\n<p>Conversaci\u00f3n en La Catedral<\/p>\n<p>62 \u00abTen\u00edas miedo porque eres un servil \u00bedijo Queta con asco\u00be. Porque \u00e9l es blanco y t\u00fa no, porque \u00e9l es rico y t\u00fa no. Porque est\u00e1s acostumbrado a que hagan contigo lo que quieran.\u00bb<\/p>\n<p>Conversaci\u00f3n en La Catedral<\/p>\n<p>63 \u00abTe equivocas, no estoy orgulloso para nada de mis facultades. Mi lucidez me ha jodido la vida. Me ha jodido como gay y como artista, inocul\u00e1ndome un paralizante sentido del rid\u00edculo. \u00bfPara qu\u00e9 me sirve la inteligencia? Para deprimirme cada d\u00eda, revel\u00e1ndome que vivo rodeado de imb\u00e9ciles.\u00bb<\/p>\n<p>Ojos bonitos, cuadros feos<\/p>\n<p>Rebeli\u00f3n<\/p>\n<p>64 \u00abLas cosas son as\u00ed y no hay escapatoria: no hay creaci\u00f3n art\u00edstica sin inconformismo y rebeli\u00f3n. La raz\u00f3n de ser de la literatura es la protesta, la contradicci\u00f3n y la cr\u00edtica.\u00bb<\/p>\n<p>Contra viento y marea<\/p>\n<p>65 \u00abLa rebeld\u00eda de Emma nace de esta convicci\u00f3n, ra\u00edz de todos sus actos: no me resigno a mi suerte, la dudosa compensaci\u00f3n del m\u00e1s all\u00e1 no me importa, quiero que mi vida se realice plena y total aqu\u00ed y ahora.\u00bb<\/p>\n<p>La org\u00eda perpetua<\/p>\n<p>66 \u00abTodav\u00eda, como en los tiempos de Emma Bovary, se mantienen los mismos tab\u00faes \u00bey en esto la derecha y la izquierda se dan la mano\u00be que universalmente niegan a los hombres el derecho al placer, a la realizaci\u00f3n de sus deseos. La historia de Emma es una ciega, tenaz, desesperada rebeli\u00f3n contra la violencia social que sofoca ese derecho.\u00bb<\/p>\n<p>La org\u00eda perpetua<\/p>\n<p>67 \u00abEscribir novelas es un acto de rebeli\u00f3n contra la realidad, contra Dios, contra la creaci\u00f3n de Dios que es la realidad.\u00bb<\/p>\n<p>Historia de un deicidio<\/p>\n<p>68 \u00abY, una vez m\u00e1s, como tantas en su vida, Fel\u00edcito record\u00f3 las palabras de su padre antes de morir: \u201cNunca te dejes pisotear por nadie, hijo. Este consejo es la \u00fanica herencia que vas a tener\u201d.\u00bb<\/p>\n<p>El h\u00e9roe discreto<\/p>\n<p>69 \u00abQue ni siquiera la amistad est\u00e1 antes que la revoluci\u00f3n para un revolucionario, m\u00e9tete eso bien adentro y que no se te olvide \u00bedijo Mayta\u00be. La revoluci\u00f3n, lo primero. Despu\u00e9s, todo lo dem\u00e1s.\u00bb<\/p>\n<p>Historia de Mayta<\/p>\n<p>70 \u00abFujimori, el Doctor y compa\u00f1\u00eda se pudrir\u00e1n en la c\u00e1rcel vaya usted a saber cu\u00e1ntos a\u00f1os por culpa de esa mujer. No la hicieron matar, como muchos pensamos. Y ah\u00ed sigue. No era nadie y ahora es todo un personaje de la televisi\u00f3n peruana. Debe estar ganando fortunas, pese a ser, como t\u00fa dices, enanita y fe\u00facha. \u00bfNo te parece una historia fascinante?\u00bb<\/p>\n<p>Cinco esquinas<\/p>\n<p>Am\u00e9rica Latina<\/p>\n<p>71 \u00abHay, en Europa occidental, muchos periodistas que, consciente o inconscientemente, caricaturizan a Am\u00e9rica Latina y contribuyen a fraguar esa imagen, seg\u00fan la cual, para nuestros b\u00e1rbaros pa\u00edses, no hay m\u00e1s alternativas que la dictadura militar o la revoluci\u00f3n totalitaria. La realidad, afortunadamente, es distinta de eso estereotipos.\u00bb<\/p>\n<p>Contra viento y marea<\/p>\n<p>72 \u00abLo que ahora necesitamos es que Am\u00e9rica Latina lleve a cabo en el \u00e1mbito pol\u00edtico y social las mismas proezas que sus creadores han realizado en el dominio de la literatura, la m\u00fasica y el cine. Para ello se necesita menos delirio y m\u00e1s sensatez y racionalidad.\u00bb<\/p>\n<p>Sue\u00f1o y Realidad de Am\u00e9rica Latina<\/p>\n<p>73 \u00abLa tendencia europea a proyectar en Am\u00e9rica los sue\u00f1os de la ficci\u00f3n, la religi\u00f3n y la mitolog\u00eda nace con el desabrimiento de un continente en el que Crist\u00f3bal Col\u00f3n se empe\u00f1\u00f3 en ver lo que no ten\u00eda frente a sus ojos y bajo sus pies, sino a la India y a China, al Asia de la seda y las especias que tra\u00eda en el deseo y la imaginaci\u00f3n.\u00bb<\/p>\n<p>Sue\u00f1o y Realidad de Am\u00e9rica Latina<\/p>\n<p>74 \u00abLa riqueza de Am\u00e9rica Latina est\u00e1 en ser tantas cosas a la vez que hacen de ella un microcosmos en el que cohabitan casi todas las razas y culturas del mundo.\u00bb<\/p>\n<p>Sables y utop\u00edas<\/p>\n<p>75 \u00abAm\u00e9rica Latina es, asimismo, un mundo lleno de energ\u00eda y creatividad, m\u00e1s fecundo y exaltante que la imagen que ofrecen de \u00e9l sus \u00e9lites pol\u00edticas, y que, en las artes y en las leras, sobre todo, ha podido salvar la limitaciones del tercermundismo y alcanzar ciudadan\u00eda universal.\u00bb<\/p>\n<p>Sables y utop\u00edas<\/p>\n<p>Transgresi\u00f3n<\/p>\n<p>76 \u00abDe ese abismo entre la verdad de nuestra vidas vividas y aquella que somos capaces de fantasear y vivir de a mentiras, brota ese otro rasgo esencial de lo humano que es la inconformidad, la insatisfacci\u00f3n, la rebeld\u00eda, la temeridad de desacatar la vida tal como es y la voluntad de luchar por transformarla.\u00bb<\/p>\n<p>El viaje a la ficci\u00f3n<\/p>\n<p>77 \u00abSo\u00f1ar vidas distintas a la que tenemos es una manera d\u00edscola de comportarse, una manera simb\u00f3lica de mostrar insatisfacci\u00f3n con lo que somos y hacemos.\u00bb<\/p>\n<p>El viaje a la ficci\u00f3n<\/p>\n<p>78 \u00abQue mi pap\u00e1 pudiera re\u00f1irme si me descubr\u00eda haciendo poemas, rodeaba el escribir poes\u00eda de un aura peligrosa, y eso, por supuesto, me enardec\u00eda mucho.\u00bb<\/p>\n<p>El pez en el agua<\/p>\n<p>79 \u00abEn la intimidad c\u00f3mplice de la escalera, mientras regresaba al dormitorio, do\u00f1a Lucrecia sinti\u00f3 que ard\u00eda de pies a cabeza. \u201cPero no es de fiebre\u201d, se dijo aturdida. \u00bfEra posible que la caricia inconsciente de un ni\u00f1o la pusiera as\u00ed? Te est\u00e1s volviendo una viciosa, mujer.\u00bb<\/p>\n<p>Elogio de la madrastra<\/p>\n<p>80 \u00abSinti\u00f3 que su coraz\u00f3n se puso a latir m\u00e1s fuerte. Oy\u00f3 que su jefe se re\u00eda. \u00bfEra posible? \u00bfSe iba a casar con su sirvienta? \u00bfEsas cosas no ocurr\u00edan solo en las telenovelas?\u00bb<\/p>\n<p>El h\u00e9roe discreto<\/p>\n<p>Las citas han sido seleccionadas y extra\u00eddas por Carlos Gran\u00e9s, Bogot\u00e1 (1975), autor de La revancha de la imaginaci\u00f3n. Antropolog\u00eda de los procesos de creaci\u00f3n de Mario Vargas Llosa y Jos\u00e9 Alejandro Restrepo, El pu\u00f1o invisible. Arte revoluci\u00f3n y un siglo de cambio culturales y La invenci\u00f3n del para\u00edso. El living Theatre y el arte de la osad\u00eda.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con motivo del 80 aniversario de Mario Vargas Llosa, Alfaguara ha reunido 80 citas tomadas de todas sus novelas, desde La ciudad y los perros a Cinco esquinas, y de sus entrevistas, libros de ensayo y el discurso de aceptaci\u00f3n del premio Nobel, que desvelan sus obsesiones literarias y las pasiones humanas que ha sabido reflejar en cada uno de sus libros. Una extensa muestra de su universo imaginario, de sus personajes y de los demonios que lo han hecho leer, escribir y fantasear toda su vida.<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":261819,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[12],"tags":[43682,8603],"class_list":["post-261818","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-espectaculos","tag-espectaculos","tag-mario-vargas-llosa"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/261818","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=261818"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/261818\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/261819"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=261818"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=261818"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=261818"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}