{"id":328807,"date":"2017-06-01T00:10:56","date_gmt":"2017-06-01T05:10:56","guid":{"rendered":"http:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=328807"},"modified":"2017-06-01T05:21:17","modified_gmt":"2017-06-01T10:21:17","slug":"que-exigen-los-mexiquenses","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=328807","title":{"rendered":"\u00bfQu\u00e9 exigen los mexiquenses?"},"content":{"rendered":"<h2>\u00cdndice pol\u00edtico<\/h2>\n<h5>Francisco Rodr\u00edguez<\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_328864\" style=\"width: 470px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/www.diarioimagen.net\/?attachment_id=328864\" rel=\"attachment wp-att-328864\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-328864\" class=\"size-large wp-image-328864\" src=\"http:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/TRAS-EL-CHORIZO-luis-xavier-3132-460x355.jpg\" alt=\"\" width=\"460\" height=\"355\" srcset=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/TRAS-EL-CHORIZO-luis-xavier-3132-460x355.jpg 460w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/TRAS-EL-CHORIZO-luis-xavier-3132-240x185.jpg 240w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/TRAS-EL-CHORIZO-luis-xavier-3132-768x592.jpg 768w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/TRAS-EL-CHORIZO-luis-xavier-3132.jpg 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 460px) 100vw, 460px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-328864\" class=\"wp-caption-text\">Tras el chorizo&#8230; | Luis Xavier<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No hace mucho, el eminente dem\u00f3grafo latinoamericano Josu\u00e9 de Castro, analizando el problema alimentario de nuestros pueblos, dijo: \u201cel mundo se divide en dos, los que no comen y los que no duermen. Los primeros no necesitan explicaci\u00f3n; pero los segundos, s\u00ed; no duermen pensando en cu\u00e1ndo los van a despojar los que no comen\u201d.<\/p>\n<p>Una reflexi\u00f3n desgarradora. Fue dicha en medio de una de las m\u00e1s grandes hambrunas africanas. El Departamento de Estado de los gabachos todav\u00eda era el que controlaba el pandero. Los poderosos de siempre se abocaron de inmediato a definir el concepto del\u00a0triage: aplicar la regla militar de ayudar en la trinchera s\u00f3lo a aquel pelot\u00f3n que tuviera m\u00e1s posibilidades de sobrevivir.<\/p>\n<p>La frase de Josu\u00e9 de Castro recorri\u00f3 el mundo. Anunciaba la llegada de un universo hacinado. El ocaso paulatino de los conflictos por las riquezas naturales; el comienzo de las guerras por lo elemental: el agua, el ox\u00edgeno, la luz, la comida, la vivienda digna, los datos b\u00e1sicos de la posibilidad del ser humano para seguir poblando su entorno en gruesos cinturones de miseria.<\/p>\n<p>En los \u00faltimos d\u00edas de cierres de campa\u00f1a, el mexicano com\u00fan ha sido testigo de enormes concentraciones de gente en los m\u00edtines de cierre de campa\u00f1a de los candidatos opositores. R\u00edos humanos jam\u00e1s congregados, multitudes sin rostro que forman cientos de miles de seres que han perdido el destino a manos de los explotadores de siempre. La pol\u00edtica mexicana ha llegado a su hora cero. No hay vuelta hacia atr\u00e1s.<\/p>\n<p>Los rostros del pueblo explotado, desconocidos para sus verdugos, atestan los enormes terrenos de los m\u00edtines para gritar su desesperaci\u00f3n estructural, su reclamo hist\u00f3rico, contra una voracidad maquinada, contra un aparato dise\u00f1ado para el olvido, contra una casta voraz y despiadada. Sus palabras son inspiradas y motivadas por el desastre oficial. S\u00f3lo no oyen los que nunca han o\u00eddo.<\/p>\n<p>Es verdaderamente desgarrador. Jam\u00e1s se hab\u00edan visto esas cantidades de personas convocadas alrededor de gritos por la esperanza, por querer construir un futuro. Pero lo que es ejemplar, es el discurso que han utilizado los candidatos. Se trata del nuevo testamento de los desheredados. Un testimonio para toda historia del futuro que ya lleg\u00f3, que est\u00e1 instalado frente a nosotros, exigi\u00e9ndonos actuar, conmovernos, al menos protestar.<\/p>\n<p>El planteamiento de cientos de miles asistentes a los m\u00edtines es: ya no nos tragamos las ruedas de molino. Ya sabemos que si se dan sobornos, es para seguir consolidando la cadena de enga\u00f1os y la perpetuidad de nuestra condici\u00f3n de miserables. Hemos entendido que es un montaje m\u00e1s para sustituir sus obligaciones fundamentales.<\/p>\n<p>El gobierno debe manejar nuestro dinero para construir, para solucionar los problemas fundamentales de los ciudadanos: escuelas, cl\u00ednicas, centros de esparcimiento, bloques de seguridad, cadenas alimenticias serias y consolidadas, vivienda popular digna, energ\u00eda para la subsistencia, incentivos fiscales para crear fuentes de empleo bien remuneradas y permanentes. Los famosos m\u00ednimos de bienestar, que el mismo aparato ha establecido en sus delirios demag\u00f3gicos como derechos constitucionales a proveer.<\/p>\n<p>Cuando el gobierno regala, otorga d\u00e1divas, reparte sobornos, establece pr\u00e1cticas de chantaje en busca del voto popular, est\u00e1 desenmascarando su verdadera intenci\u00f3n: atarnos a un compromiso electoral, a cambio de continuar perpetuando nuestra condici\u00f3n de dependientes estructurales, de hambrientos, enfermos y olvidados cr\u00f3nicos. As\u00ed como suena.<\/p>\n<p>El soborno y los chantajes ef\u00edmeros que el aparato se ha visto obligado a repartir sin ton ni son, sin alg\u00fan recato, es el testimonio de la culpa, el confinamiento total de su acci\u00f3n, la evidencia de su incapacidad o desidia para haber propuesto a tiempo las soluciones gubernamentales: la trampa eterna de las democracias demag\u00f3gicas, de las imposiciones de siempre.<\/p>\n<p>Es el discurso de la oposici\u00f3n que los medios a modo analizan para sacarle raja, para resaltar que las oposiciones s\u00f3lo critican, pero no dan. Ese es el\u00a0quid\u00a0del enga\u00f1o. El abuso de todas las condiciones de miseria estructural que practican los textoservidores para acabar de clavar al miserable; de atarlo a las ruedas del infortunio.<\/p>\n<p>De ese \u201can\u00e1lisis\u201d, sostienen los estrategas del publirrelacionismo mendaz y traicionero, se desprende que el electorado se inclinar\u00e1 a votar por el \u00fanico partido que no se pelea con los dem\u00e1s, sino que prefiere dar. El que ofrece tarjetas rositas de salarios imaginarios, porque saldr\u00e1n de un caj\u00f3n espec\u00edfico de Hacienda y Cr\u00e9dito P\u00fablico que s\u00f3lo funcionar\u00e1 para esta temporada. Un cr\u00e9dito puente a OHL para cubrir \u201ccompromisos de campa\u00f1a\u201d. Despu\u00e9s, adi\u00f3s Nicanor, si te vi no te recuerdo.<\/p>\n<p>Pero los estrategas de esta inmundicia siguen sosteniendo que el garlito funciona, sobre todo para salir del paso de esta encrucijada. D\u00edas aciagos para el aparato, pues tiene que salir a remediar, aunque sea superficialmente, los enormes errores de su pol\u00edtica social, de sus demenciales derroches del gasto, de sus desv\u00edos financieros, de sus robos presupuestales a mansalva.<\/p>\n<p>En los m\u00edtines multitudinarios, gigantescos como los m\u00e1s c\u00e9lebres de las estepas africanas en los momentos de hambruna, se revela la verdad. Los oradores regionales exigen que se aclare d\u00f3nde est\u00e1 el dinero de nuestros impuestos. Por qu\u00e9 los bur\u00f3cratas construyen un piso educativo, sanitario y de vivienda para el pueblo, mientras sus hijos privilegiados no lo utilizan.<\/p>\n<p>Las escuelas, hospitales, alimentos y equipos de seguridad para los pol\u00edticos y sus parientes est\u00e1n aparte. Ellos jam\u00e1s usar\u00e1n los inmuebles que equipan para el uso del pueblo. Han construido un mundo para el consumo y las necesidades de los miserables, y otro para ellos, el selecto y confortable para sus particulares necesidades.<\/p>\n<p>Los hospitales, sistemas de salud, escuelas, centros de esparcimiento, transporte, equipos de seguridad entrenados y equipados a su gusto, la materiales de construcci\u00f3n de sus viviendas, el confort para su bienestar, est\u00e1n lejos de los necesitados. Un planeta aparte, que zanja la diferencia brutal dentro de un mismo pa\u00eds. Que provoca el rencor y el enfrentamiento.<\/p>\n<p>Pero sucede que los dineros que han sido utilizados para construir ese mundo tan diferente, provienen de los mismos que hoy exigen se d\u00e9 a conocer el resultado de la gesti\u00f3n, los desempe\u00f1os del aparato p\u00fablico para cubrir las necesidades de los ciento un mill\u00f3n de miserables que se asientan y hacinan sobre el territorio mexicano, una aut\u00e9ntica \u00e1rea de guerra.<\/p>\n<p>En los m\u00edtines de campa\u00f1a de los \u00faltimos d\u00edas, se han enfrentado dos poblaciones que pueblan una misma patria. Las dos son iguales en teor\u00eda; en la pr\u00e1ctica, unos son m\u00e1s iguales que otros. Los miserables trabajan y pagan para ser atendidos. Los mandarines en el poder s\u00f3lo administran los costos y beneficios, los momentos espec\u00edficos para gesticular, aparentar, traicionar y robar.<\/p>\n<p>En las moles humanas, en las gigantescas explosiones de j\u00fabilo de la oposici\u00f3n la gente comprueban que son m\u00e1s, y que la uni\u00f3n hace la fuerza contra los tiranos, se dibuja el rostro de la esperanza. La ilusi\u00f3n de un ma\u00f1ana diferente, la apuesta por la felicidad, por la conservaci\u00f3n del entorno, por el agua, el alimento, el ox\u00edgeno para vivir.<\/p>\n<p>En las concentraciones oficiales, m\u00e1s serias que un minuto de silencio, todo se desarrolla bajo estrictos protocolos de seguridad, de temor a las concentraciones, no vaya a ser el sereno, de discursos acartonados que dicen siempre lo mismo, en rostros comprometidos con los de arriba, gestos forzados de promesas pasajeras y c\u00e1lculos monetarios sobre las utilidades que les reportar\u00e1 este sacrificio, este ba\u00f1o de pueblo obligado.<\/p>\n<p>Las primeras son realmente impresionantes. Retratan de cuerpo entero el tama\u00f1o de nuestra pobreza, el precio de la esperanza. Las segundas, son concentraciones min\u00fasculas, atestadas de invitados, pr\u00f3ximos candidatos a seguir recibiendo las donaciones y adjudicaciones del sistema, producto de los impuestos pagados por quienes atestan el primer escenario, el \u00fanico que hace posible cualquier esquema de gobernabilidad y paz social.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>El gent\u00edo exige empleo, agua\u2026 algo de la tranquilidad robada<\/strong><\/p>\n<p>Las enormes concentraciones humanas del Altiplano mexicano piden agua, luz, comida, seguridad, vivienda, educaci\u00f3n p\u00fablica, vestido, algo de la tranquilidad robada, el abono destinado para el piso social de sus hijos.<\/p>\n<p>Los m\u00edtines de los cachorros din\u00e1sticos\u00a0exigen m\u00e1s reivindicaciones para su bolsillo. Quieren pasar desde ahora su particular charola, a cambio de las d\u00e1divas entregadas, del sacrificio que los \u00f1o\u00f1os hicieron para mostrarse ante esas multitudes prefabricadas por la raqu\u00edtica imaginaci\u00f3n de los publicistas ub\u00e9rrimamente pagados con el dinero que han generado los olvidados de siempre. Es ya la hora de la verdad. \u00bfUsted qu\u00e9 har\u00eda?<\/p>\n<p><strong><em>\u00cdndice Flam\u00edgero: <\/em><\/strong>Desde el norte de Veracruz escribe el pol\u00edtico y escritor Manuel Solares Mendiola: \u201cEn los concursos de Las Higueras todo se pregunta y se contesta en versos campiranos, eleg\u00edas de la llanada, cantos que retratan lo mejor de nosotros mismos. Se retan dos versadores.<\/p>\n<p>Lleg\u00f3 Antonio Ortega, soberbio, directo se fue a agredir a Manuel Sosa, un vecino de esa tierra de poetas vern\u00e1culos: Don Antonio: \u2018Debajo de ese Taray \/ devis\u00e9 mucha gente\/, si est\u00e1 don Manuel por ah\u00ed \/ que me conteste r\u00e1pidamente \/ \u00bfcuantas epidemias hay en esta tierra caliente?\u2019. Don Manuel: \u2018Siete epidemias hay \/ don Antonio \/ no lo dudo \/ hay pinolillo y zancudo \/ garrapata y comej\u00e9n \/ tambi\u00e9n hay chinche y jej\u00e9n \/ y calentura a menudo.\u2019 Don Manuel produjo una d\u00e9cima perfecta, en segundos. No tuvo tiempo para meditar su respuesta. Ojal\u00e1 te haga re\u00edr\u201d.<\/p>\n<p><em><a href=\"http:\/\/www.indicepolitico.com\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">www.indicepolitico.com<\/a><\/em><br \/>\n<em><a href=\"mailto:pacorodriguez@journalist.com\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">pacorodriguez@journalist.com<\/a><\/em><br \/>\n<em><a href=\"https:\/\/twitter.com\/pacorodriguez\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">@pacorodriguez<\/a><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span style=\"color: #005497;\"><strong>Francisco Rodr\u00edguez<\/strong><\/span><br \/>\n<br \/>\nNo hace mucho, el eminente dem\u00f3grafo latinoamericano Josu\u00e9 de Castro, analizando el problema alimentario de nuestros pueblos, dijo: \u201cel mundo se divide en dos, los que no comen y los que no duermen. 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