{"id":332347,"date":"2017-06-27T00:10:35","date_gmt":"2017-06-27T05:10:35","guid":{"rendered":"http:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=332347"},"modified":"2017-06-27T02:35:27","modified_gmt":"2017-06-27T07:35:27","slug":"la-diferencia-entre-percepcion-y-realidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=332347","title":{"rendered":"La diferencia entre percepci\u00f3n y realidad"},"content":{"rendered":"<h2>\u00cdndice pol\u00edtico<\/h2>\n<h5>Francisco Rodr\u00edguez<\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_332407\" style=\"width: 470px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/www.diarioimagen.net\/?attachment_id=332407\" rel=\"attachment wp-att-332407\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-332407\" class=\"size-large wp-image-332407\" src=\"http:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/en-el-2018-MARAL-3150-460x352.jpg\" alt=\"\" width=\"460\" height=\"352\" srcset=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/en-el-2018-MARAL-3150-460x352.jpg 460w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/en-el-2018-MARAL-3150-240x184.jpg 240w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/en-el-2018-MARAL-3150-768x588.jpg 768w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/en-el-2018-MARAL-3150.jpg 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 460px) 100vw, 460px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-332407\" class=\"wp-caption-text\">En el 2018&#8230; | Maral<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Dec\u00eda el m\u00edtico\u00a0<em>c\u00e1tcher<\/em>\u00a0de Los\u00a0<em>Yankees<\/em>, Lawrence Peter \u2014mejor conocido como Yogi Berra\u2014 que el juego nunca se acaba, hasta que cae el \u00faltimo\u00a0<em>out!<\/em>\u00a0Es lo que pasa con nuestra capacidad de asombro, siempre sujeta a lo inesperado, a lo f\u00edsicamente inaudito, a lo que no puede ser, casi a lo moralmente imposible.<\/p>\n<p>Cuando sucede lo absurdo, lo primero es esperar que no sea cierto, hasta que los sentidos no nos convenzan absolutamente de lo contrario. Es cuando nuestra percepci\u00f3n humana se acostumbra a aceptar lo que vemos. Siempre es dif\u00edcil que los sentidos capten en toda su dimensi\u00f3n todas las aristas de la realidad. El asombro ha quedado comprobado.<\/p>\n<p>Albert Einstein sol\u00eda expresar que \u201cla imagen que tenemos del mundo es s\u00f3lo otra forma de ser enga\u00f1ados por nuestros sentidos\u201d. Somos rehenes de lo real que no alcanzamos a percibir. Los descubrimientos de la f\u00edsica cu\u00e1ntica, laureada y entronizada por todo el mundo, han demostrado que quiz\u00e1 vivimos conform\u00e1ndonos en ver y tocar lo que queremos aceptar con el cerebro y con la vista. Nada m\u00e1s.<\/p>\n<p>La f\u00edsica cu\u00e1ntica, derivada de los conocimientos e investigaciones de Einstein, demostr\u00f3 que en la vida real s\u00f3lo existe aquello que nuestro cerebro tiende a materializar. Que nuestros ojos s\u00f3lo ven lo que nuestro cerebro previamente autoriza. La materia real se rige por leyes aparte, en ondas y saltos que han generado el principio de la incertidumbre.<\/p>\n<p>Vibraciones ondulatorias de luces y sombras, que siempre tienen la posibilidad de existir. Y es que cada quien percibe en sus sentidos aquellos millones de bits de informaci\u00f3n que su consciencia env\u00eda al cerebro y a los ojos para poder ser aceptados como reales, como lo \u00fanico que de verdad existe.<\/p>\n<p>Cada quien se sirve y se enga\u00f1a como quiere. El mundo es a la medida de la interpretaci\u00f3n subjetiva de los actores protagonistas y de los observadores pasivos. Tambi\u00e9n la informaci\u00f3n es a la medida del gusto. Puede ser un men\u00fa muy peculiar, o una aut\u00e9ntica cena de negros.<\/p>\n<p>Para desenredar este ambiente, de por s\u00ed pesado, debemos recurrir a recordar los principios de la f\u00edsica cu\u00e1ntica que, seg\u00fan parece, se ha ense\u00f1oreado del entorno vital. Nos sucede a menudo, como aconteci\u00f3 en el mundo ind\u00edgena precortesiano, cuando los hechos reales desbordaron la estupefacci\u00f3n de los nativos.<\/p>\n<p>Cuando las naves enormes de los extreme\u00f1os se asomaron por el horizonte del Golfo de M\u00e9xico, los enviados de Moctezuma, end\u00e9mico acojonado, reportaron al emperador que no hab\u00edan visto nada, aunque las ten\u00edan enfrente. No ment\u00edan; s\u00f3lo se negaban a aceptar que existiera algo as\u00ed. El cerebro no alcanzaba a registrarlo, los ojos, menos.<\/p>\n<p>En la actualidad siempre asombrosa, puede estar pasando lo mismo. Tiene a\u00f1os que Vladimir Putin y su ministro de Defensa, Serg\u00e9i Shoig\u00fa, acusan a Estados Unidos de no admitir p\u00fablicamente la realidad de las revelaciones que tiene en su poder la NASA sobre fen\u00f3menos extraterrestres que se avistan constantemente en todos lados. Posiblemente sea la reacci\u00f3n de Shoig\u00fa a las impertinentes declaraciones de su similar estadunidense, James Mattis, sobre que Estados Unidos deb\u00eda negociar con Rusia desde una posici\u00f3n de fuerza.<\/p>\n<p>Todo se utiliza para el contraataque, desde las incre\u00edbles se\u00f1ales que aparecen de la noche a la ma\u00f1ana sobre las enormes extensiones cultivadas, con grafitos y trazos arquitect\u00f3nicos incapaces de ser producidos ni en a\u00f1os por el hombre. Dibujos que muchas veces no pertenecen a la est\u00e9tica, ni a la arquitectura, ni a la ciencia prevaleciente, hasta las amenazas veladas.<\/p>\n<p>A cada estropicio causado por la inexperiencia del badulaque Trump, Putin, responsable hasta hace diez a\u00f1os de los an\u00e1lisis cerebrales de la KGB sovi\u00e9tica, responde, en apoyo del desquiciado, que tiene informaci\u00f3n reservada sobre asuntos tecnol\u00f3gicos y militares que rebasan las posibilidades instaladas en el planeta.<\/p>\n<p>El ministro de Defensa, Serg\u00e9i Shoig\u00fa, por su parte, critica la pasividad de la NASA y del Pent\u00e1gono y su reacia actitud para formar un frente de guerra que encare una posible invasi\u00f3n, a la medida de las que a menudo retratan las pel\u00edculas de ciencia ficci\u00f3n producidas en los laboratorios digitales de Hollywood. Quiz\u00e1 sea una forma de tener al mundo en la incertidumbre, y de mostrar el m\u00fasculo de sus comprobados avances en la tecnolog\u00eda, aplicada desde la fibra \u00f3ptica hasta el transporte.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Nosotros, sin necesidad de embarcarnos en ning\u00fan debate gal\u00e1ctico<\/strong><\/p>\n<p>Como quiera que sea, otra vez la f\u00edsica cu\u00e1ntica se ense\u00f1orea del ambiente. Cada quien ve lo que quiere ver. Cada sociedad la experimenta a su modo. Los mexicanos no tenemos necesidad de embarcarnos en ning\u00fan debate gal\u00e1ctico, pues lo que sucede dentro de nuestras fronteras es muy parecido al asombro que causan en el exterior estas posibles balandronadas, que nadie en su sano juicio puede descartar en los an\u00e1lisis actuales sobre las potencias.<\/p>\n<p>No tenemos necesidad de buscar afuera, lo que adentro se cuece por comaladas. Nos parecen discusiones estrafalarias, simples costumbrismos, an\u00e9cdotas superficiales sobre lo que aqu\u00ed experimentamos cotidianamente.<\/p>\n<p>Cuando los electores mexicanos le entregaron el 18% de sus preferencias en julio del 2012, jam\u00e1s quisieron aceptar el paup\u00e9rrimo empaque del equipo tricolor, simplemente porque los pri\u00edstas no eran as\u00ed, nunca se crey\u00f3 que pudiera existir dentro de sus filas un grupo tan incompetente, ajeno a cualquier prenda de lucidez.<\/p>\n<p>Nunca se quisieron aceptar las predicciones que hac\u00edan los l\u00edderes de opini\u00f3n sensatos sobre la realidad, de que formaban una pandilla de ignorantes y arribistas, ayunos del m\u00e1s elemental sentido patri\u00f3tico, que entregar\u00edan el pa\u00eds sin l\u00edmites al capital extranjero, sin contraprestaciones, sin pudor, en la rapi\u00f1a total.<\/p>\n<p>Los ojos, el cerebro y los o\u00eddos lo demostraban, pero el cerebro pr\u00e1ctico y defensivo se negaba a aceptar tama\u00f1a inmundicia. Nunca pensamos que fueran a secar la econom\u00eda, abalanzarse sobre el presupuesto nacional, desmantelar la planta industrial y de servicios instalada. Utilizar m\u00e1s de 300 millones de d\u00f3lares anuales de caja chica para chicles y ayudantes personales.<\/p>\n<p>Rebasaron todo asombro. Se metieron al t\u00fanel de lo cu\u00e1ntico. Ahora debemos de aceptar que lo imposible s\u00ed existe. Como aqu\u00e9l destape adelantado que Pe\u00f1a Nieto se avent\u00f3 en junio del 2014, al atribuir a Videgaray \u00a1haber removido los obst\u00e1culos para que el pa\u00eds superara los pobres crecimientos econ\u00f3micos del pasado!<\/p>\n<p>No s\u00f3lo ca\u00edmos m\u00e1s abajo que en el pasado. La criminalidad lo ha abarcado todo. La vida en M\u00e9xico es lo m\u00e1s parecido a un circo de rarezas pol\u00edticas, de complicidades, de ambiciones y codicias sin freno. Los delitos acompa\u00f1an y soportan una manera desquiciada de ejercer el poder. Los abusos a la confianza del mexicano han topado con lo desconocido.<\/p>\n<p>La proverbial comprensi\u00f3n pol\u00edtica del mexicano con dos dedos de frente ha sido atropellada y desnortada. No hay posibilidad de sobrevivir al presente, menos de enfrentar cualquier escenario futuro. Se han perdido las br\u00fajulas y los mapas de ruta. Somos ciento veinte millones de n\u00e1ufragos en un horizonte impredecible. En M\u00e9xico ya no queremos ver, porque lo que hemos visto es puro esti\u00e9rcol.<\/p>\n<p>Siempre estuvo embaucado por Videgaray, un tuerto en tierra de ciegos, que siempre acaba siendo rey, como lo asegura el viejo refr\u00e1n.<\/p>\n<p>Se aprovech\u00f3 de la ignorancia para hacer creer que era la salvaci\u00f3n. Y as\u00ed nos fue. Y as\u00ed quiere que nos siga yendo.<\/p>\n<p>Hemos sido testigos de lo inaudito. De aquello que rebasa hasta las m\u00e1s febriles imaginaciones. Las estupideces que definitivamente, tienen que entrar al laboratorio de estudio de la f\u00edsica cu\u00e1ntica, o cuando menos de cualquier manicomio que se respete. No es posible. No merecemos esto, alguien tiene que ayudarnos. \u00a1Ya p\u00f3nganles la camisa de fuerza!<\/p>\n<p>O \u00bfusted qu\u00e9 har\u00eda?<\/p>\n<p><em><a href=\"http:\/\/www.indicepolitico.com\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">www.indicepolitico.com<\/a><\/em><br \/>\n<em><a href=\"mailto:pacorodriguez@journalist.com\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">pacorodriguez@journalist.com<\/a><\/em><br \/>\n<em><a href=\"https:\/\/twitter.com\/pacorodriguez\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">@pacorodriguez<\/a><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span style=\"color: #005497;\"><strong>Francisco Rodr\u00edguez<\/strong><\/span><br \/>\n<br \/>\nDec\u00eda el m\u00edtico <em>c\u00e1tcher<\/em> de Los <em>Yankees<\/em>, Lawrence Peter \u2014mejor conocido como Yogi Berra\u2014 que el juego nunca se acaba, hasta que cae el \u00faltimo <em>out!<\/em> Es lo que pasa con nuestra capacidad de asombro, siempre sujeta a lo inesperado, a lo f\u00edsicamente inaudito, a lo que no puede ser, casi a lo moralmente imposible.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":332407,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[549],"tags":[43689,550,43674],"class_list":["post-332347","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-francisco-rodriguez","tag-francisco-rodriguez","tag-indice-politico","tag-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/332347","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=332347"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/332347\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/332407"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=332347"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=332347"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=332347"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}