{"id":339703,"date":"2017-08-14T00:06:10","date_gmt":"2017-08-14T05:06:10","guid":{"rendered":"http:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=339703"},"modified":"2017-08-14T05:43:24","modified_gmt":"2017-08-14T10:43:24","slug":"ricardo-bell-una-campana-que-sigue-tintineando","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=339703","title":{"rendered":"Ricardo Bell, una campana que sigue tintineando"},"content":{"rendered":"<h2>De la carpa a las letras<\/h2>\n<h5>Arturo Arellano<\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_339704\" style=\"width: 470px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/www.diarioimagen.net\/?attachment_id=339704\" rel=\"attachment wp-att-339704\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-339704\" class=\"size-large wp-image-339704\" src=\"http:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/carpa-3184-460x460.jpg\" alt=\"\" width=\"460\" height=\"460\" srcset=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/carpa-3184-460x460.jpg 460w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/carpa-3184-150x150.jpg 150w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/carpa-3184-240x240.jpg 240w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/carpa-3184-50x50.jpg 50w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/carpa-3184-75x75.jpg 75w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/carpa-3184-70x70.jpg 70w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/carpa-3184.jpg 700w\" sizes=\"auto, (max-width: 460px) 100vw, 460px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-339704\" class=\"wp-caption-text\">\u201cEn 1881, ya convertido en un gran payaso, Ricardo Bell regresa a M\u00e9xico, para trabajar en el Circo Orr\u00edn, del que la prensa describ\u00eda \u201cEl circo de Orr\u00edn no es un negocio, es una instituci\u00f3n p\u00fablica\u201d.<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Caminando por las calles del Centro Hist\u00f3rico de la Ciudad de M\u00e9xico me vi de pronto haci\u00e9ndome algunas preguntas, en un pa\u00eds de contrastes, con hoteles ostentosos al margen de Alameda Central, pero tambi\u00e9n la pobreza en cada una de sus esquinas, \u00bfQu\u00e9 habr\u00eda aqu\u00ed, antes de todo esto?, hace m\u00e1s de cien a\u00f1os por ejemplo, me dispuse a investigar y con sorpresa descubr\u00ed, lo que hoy traigo para todos ustedes. Y es que justamente en el terreno en el que hoy se encuentra el Hotel Hilton, pero en 1906 existi\u00f3 un circo, el de Ricardo Bell, uno de los payasos legendarios en M\u00e9xico, originario de Inglaterra, pero que hizo de este pa\u00eds su hogar.<\/p>\n<p>La historia del circo en el mundo no est\u00e1 del todo documentada, al menos no como lo est\u00e1n otras vertientes art\u00edsticas, sin embargo, el \u2018de boca en boca\u2019, sobre el rey de los espect\u00e1culos, ha permitido que historias como la de Bell, mimo, clown y m\u00fasico brit\u00e1nico, no se pierdan en el tiempo. Todo comenz\u00f3 con su prematuro debut en Lyon, Francia, apenas a los 2 a\u00f1os de edad en 1861, cuando en la pista del Gran Circo Chiarini, apareci\u00f3 en brazos de su hermano mayor Jack, que lo present\u00f3 como un nuevo miembro de esa gran familia circense.<\/p>\n<p>Bell pis\u00f3 tierra mexicana por primera vez en 1869, a los 11 a\u00f1os de edad, con Circo Chiarini, acompa\u00f1ado de sus hermanos Jack, Jim, Jerry y Dick, ofrec\u00edan un acto ecuestre y se cuenta, que cuando el circo visit\u00f3 Oaxaca, les fueron robados los caballos por soldados, los ni\u00f1os asustados deciden hacer frente y contar su procedencia, ante esto un general de porte imponente decide devolverles los caballos y recomendarles que regresen a Inglaterra, se trataba nada m\u00e1s y nada menos que del general Porfirio D\u00edaz.<\/p>\n<p>En 1881, ya convertido en un gran payaso, Ricardo Bell regresa a M\u00e9xico, para trabajar en el Circo Orr\u00edn, del que la prensa describ\u00eda \u201cEl circo de Orr\u00edn no es un negocio, es una instituci\u00f3n p\u00fablica. Es una costumbre tan arraigada como la Semana Santa y las posadas. Es la m\u00e9dula de la alegre tradici\u00f3n del pueblo mexicano\u201d Y es que la \u00f3pera y el circo fueron los espect\u00e1culos m\u00e1s importantes a finales del siglo XIX y principios del XX.<\/p>\n<p>En 1906 se da un reencuentro entre Ricardo Bell y Porfirio D\u00edaz, ya que la carpa del Circo Orr\u00edn tiene que cerrar y el payaso est\u00e1 lleno de deudas, pues hab\u00eda adquirido algunos carros de tren, as\u00ed que recurre al presidente de M\u00e9xico, ambos recuerdan su fugaz encuentro en Oaxaca, cuando Bell era ni\u00f1o y D\u00edaz decide concesionarle los terrenos donde hoy se encuentra el Hotel Hilton frente a Alameda Central, para que fundara su propio circo, el Circo Bell, donde tuvo \u00e9xito con rutinas como el \u2018contar de sus dedos\u2019 e historias llevadas a la pantomima, como antes en Circo Orr\u00edn \u201cEl Baile de la Cenicienta\u201d que inclu\u00eda entre los invitados al fest\u00edn, personajes como Washington, Napole\u00f3n, Hidalgo, la reina Victoria, el zar de Rusia y el mismo Porfirio D\u00edaz, un atrevimiento para la \u00e9poca, pero del que el presidente estuvo feliz y de acuerdo \u201cclaro, que alegr\u00eda que me pongan ah\u00ed\u201d. Tal fue la amistad y admiraci\u00f3n entre el dictador y el payaso que se cuenta que en una ocasi\u00f3n un reportero se atrevi\u00f3 a preguntarle a Porfirio D\u00edaz \u201c\u00bfpor qu\u00e9 no deja votar al pueblo?\u201d y este respondi\u00f3 \u201cporque votar\u00edan por Ricardo Bell para presidente\u201d.<\/p>\n<p>Previo a que estallara la Revoluci\u00f3n armada en M\u00e9xico, Bell sale del pa\u00eds, incluso existen fotograf\u00edas donde se ven vagones ferroviarios del Circo Bell como transporte de las tropas revolucionarias. Lleno de tristeza, extra\u00f1ando a sus ni\u00f1os y a M\u00e9xico, Bell muri\u00f3 el 12 de marzo de 1911 a los 53 a\u00f1os de edad, fue enterrado en Nueva York. M\u00e9xico recibi\u00f3 la noticia con gran tristeza y 50 a\u00f1os m\u00e1s tarde sale a la luz, una carta escrita por un ni\u00f1o, un reproche bello y doloroso: \u201cPara Ricardo Bell, s\u00e9 que est\u00e1s en el cielo&#8230; Pero creo que si hubieras muerto aqu\u00ed y no en Estados Unidos, nosotros los ni\u00f1os mexicanos hubi\u00e9ramos podido cuidarte y cubrir tu tumba con flores de Xochimilco, gardenias de C\u00f3rdoba, violetas de Tlalpan y rosas de Iztacalco&#8230; Te extra\u00f1amos siempre, nuestro querido payaso\u201d. Hoy el tintineo de Bell (campana en ingl\u00e9s) sigue sonando, porque el Circo Bell no discriminaba, era el lugar donde las clases sociales converg\u00edan, pobres, clasemedieros y ricos por igual re\u00edan, aplaud\u00edan y eran bienvenidos bajo la carpa.<\/p>\n<p><a href=\"mailto:mercury_arturo@hotmail.com\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>mercury_arturo@hotmail.com<\/em><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span style=\"color: #005497;\"><strong>Arturo Arellano<\/strong><\/span><br \/>\n<br \/>\nCaminando por las calles del Centro Hist\u00f3rico de la Ciudad de M\u00e9xico me vi de pronto haci\u00e9ndome algunas preguntas, en un pa\u00eds de contrastes, con hoteles ostentosos al margen de Alameda Central, pero tambi\u00e9n la pobreza en cada una de sus esquinas, \u00bfQu\u00e9 habr\u00eda aqu\u00ed, antes de todo esto?<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":339704,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[12],"tags":[19031,63628,64189],"class_list":["post-339703","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-espectaculos","tag-arturo-arellano","tag-de-la-carpa-a-las-letras","tag-ricardo-bell"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/339703","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=339703"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/339703\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/339704"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=339703"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=339703"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=339703"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}