{"id":368732,"date":"2018-03-19T00:04:20","date_gmt":"2018-03-19T06:04:20","guid":{"rendered":"http:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=368732"},"modified":"2018-03-19T02:24:46","modified_gmt":"2018-03-19T08:24:46","slug":"gueritos-locos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=368732","title":{"rendered":"G\u00fceritos locos"},"content":{"rendered":"<h2>De pe a pa<\/h2>\n<h5>Alberto Vieyra G.<\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A m\u00e1s de 8 millones de personas se eleva el n\u00famero de g\u00fceritos locos o medios locos, que sufren de graves y peligrosos problemas mentales y emocionales en los Estados Unidos. \u00bfEntre ellos figurar\u00e1 el g\u00fcero loco llamado Donald Trump, la bestia trumpiana?<\/p>\n<p>El dato es escalofriante, y lo da la revista especializada Psychjiatric Services, que asegura que, a ese n\u00famero de personas, los traficantes de armas no les pueden vender ni p\u00f3lvora, mucho menos metralletas, escuadras o \u201cR15\u201d capaces de disparar m\u00e1s de 30 tiros en un segundo, como lo hizo el demente jovenazo Nicol\u00e1s Cruz en un colegio de Miami, con saldo de 17 muertos y m\u00e1s de 20 heridos, en lo que ha sido una de las masacres m\u00e1s condenables realizadas por los locos rambos gringos.<\/p>\n<p>Lo lamentable no son las macabras masacres, sino los o\u00eddos sordos de dem\u00f3cratas y republicanos para meterle mano a la enmienda constitucional n\u00famero dos de los Estados Unidos para que las armas dejen de venderse en cualquier tianguis conocido como \u201cpulga\u201d o \u201cpiojo\u201d sin ninguna restricci\u00f3n o problema. En Estados Unidos es m\u00e1s f\u00e1cil conseguir un arma de cualquier calibre que un kilo de aguacates o una sopa instant\u00e1nea.<\/p>\n<p>Conservadoramente, se estima que los Funding fathers, due\u00f1os de las f\u00e1bricas de armamento en Estados Unidos, tienen inundado el mercado gringo con m\u00e1s de 400 millones de armas, que, se supone, no deben venderse a las personas que sufren trastornos mentales como el joven Cruz, que, dicho sea de paso, pertenece a una secta racista que desprecia, en Estados Unidos, todo lo que no sea la raza blanca, como ha sido el camino se\u00f1alado como el inquilino de la Casa Blanca.<\/p>\n<p>En un art\u00edculo titulado \u201cLa violencia como cultura de mercado y Estado\u201d, escrito por el periodista y analista \u00c1ngel Trejo para la Agencia Mexicana de Noticias, el comunicador nos proporciona datos escalofriantes:<\/p>\n<p>\u201cLa violencia social en Estados Unidos (EU) es cada vez es m\u00e1s notoria, incluso desbordada. De acuerdo con un reportaje de David Brooks, corresponsal de La Jornada, en los \u00faltimos 50 a\u00f1os (1970-2018) han muerto 1.4 millones de personas en actos violentos, muchos m\u00e1s que en todas las guerras de ese pa\u00eds. Entre 2013 y el martes 13 de febrero, hubo 1,607 tiroteos con 1,846 muertos y 6,459 heridos. El promedio de balaceras en escuelas es de cinco al mes, adem\u00e1s de las que hay en cines, centros comerciales, estacionamientos y otros lugares p\u00fablicos\u2026 en un pa\u00eds con 340 millones de habitantes, donde adem\u00e1s prevalece una cultura econ\u00f3mica, social y pol\u00edtica eminentemente guerrera, instruida e institucionalizada por el mercado en funciones de gobierno y Estado, que promueve todas las expresiones posibles de la violencia.<\/p>\n<p>La violencia institucional forma parte de la filosof\u00eda de la competencia capitalista llevada al extremo, como se dej\u00f3 ver en el m\u00e1s reciente de los resultados pol\u00edtico-electorales de esa naci\u00f3n.<\/p>\n<p>La tendencia macabra en los Estados Unidos se ha acentuado con la llegada del racista y lun\u00e1tico g\u00fcero loco, Donald Trump, a la Casa Blanca. Esa violencia de Estado, por desgracia, no habla de una sociedad culturalmente avanzada, sino por el contrario, avanza estrepitosamente con rumbo al despe\u00f1adero y amenaza con la extinci\u00f3n del pa\u00eds imperial de las barras y las estrellas, como ocurri\u00f3 con el imperio romano. Aunque usted no lo crea.<\/p>\n<p><a href=\"mailto:%20%20info@agenciamn.com\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><em>info@agenciamn.com<\/em><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span style=\"color: #005497;\"><strong>Alberto Vieyra G.<\/strong><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[4596],"tags":[56697,43674,56698],"class_list":["post-368732","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-alberto-vieyra-g","tag-de-pe-a-pa-alberto","tag-opinion","tag-vieyra-g"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/368732","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=368732"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/368732\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=368732"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=368732"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=368732"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}