{"id":384210,"date":"2018-07-06T00:09:22","date_gmt":"2018-07-06T05:09:22","guid":{"rendered":"http:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=384210"},"modified":"2018-07-10T01:20:55","modified_gmt":"2018-07-10T06:20:55","slug":"epn-siempre-desprecio-al-estado-amlo-por-el-estado-de-bienestar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=384210","title":{"rendered":"EPN siempre despreci\u00f3 al Estado. AMLO, por el Estado de bienestar"},"content":{"rendered":"<h2>\u00cdndice pol\u00edtico<\/h2>\n<h5>Francisco Rodr\u00edguez<\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_384273\" style=\"width: 470px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/www.diarioimagen.net\/?attachment_id=384273\" rel=\"attachment wp-att-384273\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-384273\" class=\"size-large wp-image-384273\" src=\"http:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/MARAL-3405-460x334.jpg\" alt=\"\" width=\"460\" height=\"334\" srcset=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/MARAL-3405-460x334.jpg 460w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/MARAL-3405-240x174.jpg 240w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/MARAL-3405-768x557.jpg 768w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/MARAL-3405-90x65.jpg 90w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/MARAL-3405.jpg 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 460px) 100vw, 460px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-384273\" class=\"wp-caption-text\">Maral<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cyril Northcote Parkinson estableci\u00f3 hace unos a\u00f1os una ley peculiar, aplicable a las burocracias occidentales. Su extensa experiencia en el servicio civil lo llev\u00f3 a concluir que un funcionario quiere multiplicar sus subordinados, no rivales, y que entre ellos se crean trabajos unos a otros, aunque aqu\u00e9llos no sean indispensables para el funcionamiento efectivo.<\/p>\n<p>Cuanto m\u00e1s tiempo se tenga para hacer algo, dijo, m\u00e1s divagara la mente y m\u00e1s problemas ficticios ser\u00e1n planteados. El trabajo se expande innecesariamente y los cortos plazos son sacrificados, en perjuicio de la gesti\u00f3n de obra, la direcci\u00f3n y la productividad de los programas esenciales.<\/p>\n<p>Los datos se expanden hasta llenar el espacio disponible para su almacenamiento. Los gastos aumentan hasta cubrir todos los ingresos y el tiempo dedicado a cada agenda es inversamente proporcional a su importancia, sobre todo cuando un pa\u00eds es menos desarrollado. Hay una ausencia total de eficacia en el trabajo administrativo.<\/p>\n<p>En la H\u00e9lade mediterr\u00e1nea, los pensadores de la antig\u00fcedad presocr\u00e1tica hab\u00edan dejado muy claro que las obligaciones fundamentales de todo Estado constituido deb\u00edan centrarse alrededor de dos cosas indispensables para cualquier reino: dar justicia y proteger a sus s\u00fabditos. Nada m\u00e1s, pero nada menos, dijera Azor\u00edn.<\/p>\n<p>Esa apreciaci\u00f3n milenaria del Estado no es menor y nos lleva a considerar que, desde sus or\u00edgenes, la \u00fanica justificaci\u00f3n de existir del Estado es brindar justicia y seguridad, en la m\u00e1s amplia acepci\u00f3n de los t\u00e9rminos. A ra\u00edz de esos conceptos, se fue tejiendo una urdimbre tenebrosa que acab\u00f3 haciendo del Estado, seg\u00fan Hobbes, un Leviat\u00e1n superpoderoso, b\u00e9lico y fisgoneador.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de analizar las obligaciones, modalidades, acepciones, teor\u00edas, definiciones, conceptos y toda la parafernalia escrita y ense\u00f1ada sobre el Estado, se llega a la conclusi\u00f3n de que \u00e9ste se ha convertido, despu\u00e9s de ser el mandam\u00e1s, en un pobre sujeto cargado de pasivos patrimoniales para con sus gobernados.<\/p>\n<p>El Estado lleg\u00f3 a ser hace poco tiempo, hasta antes de que comenzaran todos los ataques contra su amenaza a los poderes hegem\u00f3nicos, una entidad suprema, interventora y orientadora de la econom\u00eda, los bienes socialmente productivos y la cultura, cuya raz\u00f3n de ser se justificaba en su participaci\u00f3n para resolver las desigualdades en la distribuci\u00f3n del ingreso y de los haberes p\u00fablicos.<\/p>\n<p>El Estado no necesitaba mayores definiciones, pues hasta el l\u00edmite de sus fuerzas se trataba de un aparato regulador, eficiente y orientado hacia tales fines, ben\u00e9ficos por donde se les viera. Pero el neoliberalismo, la globalizaci\u00f3n econ\u00f3mica, la prevalencia de las leyes de la oferta y la demanda y la operaci\u00f3n de una supuesta mano invisible, lo redujo a su m\u00ednima expresi\u00f3n.<\/p>\n<p>Los pa\u00edses pobres soltaron sus amarras y regulaciones y, sin rechistar, se entregaron a mandamientos interesados que los compel\u00edan a relajar las restricciones, aflojar su lucha liberacionista y entregar sus reservas geogr\u00e1ficas y monetarias al empe\u00f1o de pa\u00edses ricos que definieron desde entonces el nuevo perfil: el miedo al Estado y el desprecio de sus fundamentos.<\/p>\n<p>Los ataques contra los Estados fortalecidos llevaron a que las teor\u00edas en favor de su adelgazamiento feroz tocaran todas aquellas atribuciones y facultades que lo hac\u00edan realmente indispensable para conseguir el mayor bienestar, la mayor justicia, la eficiente protecci\u00f3n de los ciudadanos ante la inseguridad galopante.<\/p>\n<p>El adelgazamiento del Estado constituy\u00f3 un mito insondable. Todos los analistas de medio pelo se justificaban proponiendo talar el edificio que se hab\u00eda construido con tanto decoro e imaginaci\u00f3n. Propon\u00edan sustituirlo con mayor participaci\u00f3n ciudadana en los procesos y decisiones, lo que nunca lleg\u00f3, pues \u00e9sta era demasiado insistente.<\/p>\n<p>Los <em>inteletuales<\/em> -por cuales- del poder, que cada vez son m\u00e1s y cada d\u00eda menos informados, preparados y m\u00e1s ostentosos y soberbios, hicieron una labor de zapa. Como supuestos representantes de la quim\u00e9rica sociedad civil, sin uniforme y sin cargo, se propusieron reemplazar al Estado y casi lo consiguieron.<\/p>\n<p>Cantidades inmensas de dinero presupuestal, proveniente de nuestros impuestos, se utiliza para saciar a los nuevos estadistas que atentan contra el Estado en su conjunto. Tesis, encuestas, proyectos gigantescos de reformas administrativas, latigazos te\u00f3ricos sobre la eficiencia basada en el menor esfuerzo para el mayor provecho nos atosigan constantemente.<\/p>\n<p>Pero a medida que se adelgazo al Estado hasta dejarlo como perro fam\u00e9lico, se agigantaron otras estructuras paraestatales que consumen mayores presupuestos que los programados para el funcionamiento esencial del ente regulador.<\/p>\n<p>Los organismos constitucionales aut\u00f3nomos, la \u00faltima invenci\u00f3n de los descocados, acab\u00f3 siendo el instrumento m\u00e1s eficaz para destinar las n\u00f3minas a pagar a los favoritos desplazados o demandados penalmente en otras funciones, aparatos al servicio del enjuague disfrazado para los negocios sin consecuencias, elefantes blancos sin rendici\u00f3n de cuentas ni de resultados.<\/p>\n<p>Pero muchos argumentan que dichos \u00f3rganos supuestamente aut\u00f3nomos se fabricaron para ejercer todas aquellas funciones reservadas al poder Ejecutivo, pero que \u00e9ste, por su dedicaci\u00f3n a algo m\u00e1s importante, no puede cubrir, no le alcanza el tiempo, dicen. El pobre Presidente se encuentra angustiado con tantas facultades, hay que ayudarlo, opinan.<\/p>\n<p>Se repite constantemente la ley de Parkinson. Crean m\u00e1s burocracia, mejor pagada, m\u00e1s reconocida por sus talentos, m\u00e1s inc\u00f3moda para la pobre burocracia atenida a sus magros sueldos y a sus inmensas tareas de barandilla. Los bur\u00f3cratas de los organismos aut\u00f3nomos se dedican a monitorear y evaluar su esfuerzo.<\/p>\n<p>El desprecio al Estado se asienta sobre todas las \u201cmodernas\u201d estructuras de seguridad y justicia que, como se esperaba, se han convertido en monitoras de actividades. Jam\u00e1s se ha sabido que reciban gente para enterarse de las penurias y de posibles soluciones. Al contrario, cada d\u00eda edifican bardas y controles m\u00e1s potentes para evitar su ingreso a las finas instituciones aut\u00f3nomas&#8230; de tareas.<\/p>\n<p>\u200eLas materias de competencia, transparencia, derechos humanos, jueces nylon agrarios, administrativos y contenciosos, reguladores bancarios de lo insulso, quedaron en manos de \u201cexpertos\u201d que jam\u00e1s han conocido un problema en vivo. Est\u00e1n confinados en torres de cristal, pagando sueldos fara\u00f3nicos a un selecto club de bur\u00f3cratas aislados de la realidad.<\/p>\n<p>El miedo al Estado se ha convertido a grandes zancadas en el desprecio al Estado, a sus funciones, procedimientos y objetivos para procurar e impartir justicia y brindar protecci\u00f3n contra la inseguridad. El desprecio a obligaciones que son la \u00fanica justificaci\u00f3n para percibir sus ingresos y cumplirle a la gente.<\/p>\n<p>Son tareas demasiado aburridas para nuestros actuales patricios de huarache. No deben mojarse las botas.\u200e Que sigan como van, al fin y al cabo ya se van para jam\u00e1s regresar, esperemos que ni ellos, ni otros de su baja estofa, de esa ralea que tantos sacrificios, violencia, rapi\u00f1a y muerte le han impuesto al pueblo<\/p>\n<p>El cambio propuesto por Andr\u00e9s Manuel L\u00f3pez Obrador debe contemplar el renacimiento del Estado.<\/p>\n<p>Y, m\u00e1s a\u00fan, del Estado de bienestar. El mismo al que mat\u00f3 Carlos Salinas de Gortari desde que era el \u201ccerebro\u201d de Miguel de la Madrid.<\/p>\n<p>Un Estado de bienestar como el que gozan los pa\u00edses europeos, particularmente los pa\u00edses n\u00f3rdicos: Dinamarca, Noruega, Islandia, Finlandia, Suecia y Holanda.<\/p>\n<p>\u00bfNo cree usted?<\/p>\n<p><strong><em>\u00cdndice Flam\u00edgero:<\/em><\/strong> Como se esperaba desde que el candidato triunfante, en su mitin del Z\u00f3calo el domingo anterior, tras no pocos juegos palaciegos, Marcelo Ebrard se impuso y sac\u00f3 a H\u00e9ctor Vasconcelos de la cartera de Relaciones Exteriores que, para la transici\u00f3n y, posteriormente, para ocupar esa posici\u00f3n en el gabinete presidencial, originalmente hab\u00eda sido conferida al embajador H\u00e9ctor Vasconcelos. Entre morenistas y no morenistas hubo disgusto por este movimiento, particularmente por la personalidad de Ebrard, que as\u00ed c\u00f3mo desplaz\u00f3 a Vasconcelos, va a eliminar a AMLO, tal y \u00a0como ya desplaz\u00f3 a Claudia Sheimbaun como precandidata para el \u201824, al mejor estilo del finado Manuel Camacho que fue lo que al final perdi\u00f3 a \u00e9ste: su descocada ambici\u00f3n personal. \u00a1Y lo que nos falta por ver&#8230;! + + + Escribe Ren\u00e9 S\u00e1nchez Galindo: \u201cLas nuevas cr\u00edticas contra AMLO\u00a0encierran clasismo e hipocres\u00eda; sin embargo, aciertan en que a los gobiernos hay que exigirles. Por eso, considero que en lugar de cuestionar estas cr\u00edticas debemos rebasarlas por la izquierda. Es decir, exigir al compa\u00f1ero AMLO, apoyarlo exigiendo desde la izquierda. Por ejemplo, Urz\u00faa dijo que seguiremos la misma pol\u00edtica en relaci\u00f3n con el precio de la gasolina. Ello puede entenderse el primer a\u00f1o y tal vez el segundo, pero desde este momento deber\u00eda iniciar la planeaci\u00f3n para sustituir las importaciones de gasolina (adem\u00e1s de transparentarlas) utilizando la capacidad de refinaci\u00f3n existente, y en su caso construir una o tal vez m\u00e1s refiner\u00edas. Exigir esta planeaci\u00f3n podr\u00eda ser el papel de una izquierda cr\u00edtica y compa\u00f1era de la izquierda en el gobierno.\u201d + + + En Naucalpan, que desde los 70\u2019s se visti\u00f3 de azul, hay una f\u00e9rrea oposici\u00f3n a reconocer el leg\u00edtimo triunfo de Morena. Se habla del temor que tienen los salientes funcionarios del ayuntamiento a causa de su rapi\u00f1a desatada.<\/p>\n<p><em><a href=\"http:\/\/www.indicepolitico.com\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">www.indicepolitico.com<\/a><\/em><br \/>\n<em> <a href=\"mailto:pacorodriguez@journalist.com\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">pacorodriguez@journalist.com<\/a><\/em><br \/>\n<em> <a href=\"https:\/\/twitter.com\/pacorodriguez\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">@pacorodriguez<\/a><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span style=\"color: #005497;\"><strong>Francisco Rodr\u00edguez<\/strong><\/span><br \/>\n<br \/>\nCyril Northcote Parkinson estableci\u00f3 hace unos a\u00f1os una ley peculiar, aplicable a las burocracias occidentales. 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