{"id":384392,"date":"2018-07-09T00:05:25","date_gmt":"2018-07-09T05:05:25","guid":{"rendered":"http:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=384392"},"modified":"2018-07-09T05:03:41","modified_gmt":"2018-07-09T10:03:41","slug":"el-anomimo-y-su-risa-el-lenguaje-universal-del-amor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=384392","title":{"rendered":"El \u201cAn\u00f3mimo\u201d y su risa, el lenguaje universal del amor"},"content":{"rendered":"<h2>De la carpa a las letras<\/h2>\n<h5>Arturo Arellano<\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_384452\" style=\"width: 470px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/www.diarioimagen.net\/?attachment_id=384452\" rel=\"attachment wp-att-384452\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-384452\" class=\"size-large wp-image-384452\" src=\"http:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/carpa-3406-460x259.jpg\" alt=\"\" width=\"460\" height=\"259\" srcset=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/carpa-3406-460x259.jpg 460w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/carpa-3406-240x135.jpg 240w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/carpa-3406-235x132.jpg 235w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/carpa-3406-202x114.jpg 202w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/carpa-3406-350x196.jpg 350w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/carpa-3406-220x123.jpg 220w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/carpa-3406-237x132.jpg 237w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/carpa-3406.jpg 480w\" sizes=\"auto, (max-width: 460px) 100vw, 460px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-384452\" class=\"wp-caption-text\">El mimo an\u00f3nimo cumpli\u00f3 su misi\u00f3n de cambiar esos ojitos tristes de los ni\u00f1os por un brillo esperanzador, uno que s\u00f3lo se tiene en la infancia y que estos peque\u00f1os tristemente pierden antes que cualquier otro en esta sociedad tan desigual, pero en la que existen tambi\u00e9n m\u00e1gicos seres que van por el mundo coleccionando sonrisas.<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Son muchos los festivales de m\u00fasica que se realizan alrededor del mundo, por supuesto M\u00e9xico no es la excepci\u00f3n y se ha convertido con el paso de los a\u00f1os en un referente de este tipo de encuentros, donde la gente acude a olvidar las penas en medio de baile, m\u00fasica y cultura, lo cual es bastante plausible, ahora pues, en estos rincones del mundo donde la gente se re\u00fane en nombre del arte, habitan tambi\u00e9n ciertos personajes que sin llamar demasiado la atenci\u00f3n logran un mundo mejor, haciendo sonre\u00edr a las personas, sean payasos, standuperos, mimos, comediantes, ya se han vuelto parte fundamental de los festivales y con justa raz\u00f3n, pues siendo la m\u00fasica, seg\u00fan Beethoven, el lenguaje de Dios, no pod\u00eda estar separada de la risa, el lenguaje universal del amor.<\/p>\n<p>Llego a esto porque el pasado fin de semana acud\u00ed al Festival Zapal en Saltillo, Coahuila, donde se presentaron varios rockeros de gran talla y entre todo me encontr\u00e9 justamente con uno de estos personajes m\u00e1gicos, un mimo de aspecto amable, mirada tierna y de cuyo nombre jam\u00e1s estar\u00e9 seguro, ya que siendo mimo no pudo dec\u00edrmelo y yo tampoco pude descifrarlo, pero m\u00e1s adelante lo bautic\u00e9 a mi gusto, como \u201cAn\u00f3mimo\u201d, pues aquel personaje estaba m\u00e1s interesado y preocupado por divertir a la gente que por dar a conocer su nombre.<\/p>\n<p>Lo que realmente me llam\u00f3 la atenci\u00f3n de este singular hombre fue que seguramente hab\u00eda sido contratado para entretener al p\u00fablico en general dentro del tianguis cultural ubicado en el festival, pero \u00e9l, yendo contra las reglas cual experto payaso, no ten\u00eda los ojos puestos en la masa, ni en la gran cantidad de j\u00f3venes bien acomodados que lo rodeaban, sino en un peque\u00f1o rinc\u00f3n dentro del mismo espacio, uno que era ocupado por tres ni\u00f1os ind\u00edgenas y sus madres, que a su vez hab\u00edan acudido a este evento para vender sus artesan\u00edas, ah\u00ed estaba la misi\u00f3n de este mimo an\u00f3nimo, ya que como antes dije jam\u00e1s supe su nombre.<\/p>\n<p>Al percibir su energ\u00eda, me qued\u00e9 parado a la distancia para no incomodarlo, pero sin querer me volv\u00ed parte de su peque\u00f1o gran p\u00fablico de seis personas, los tres ni\u00f1os, sus madres y yo, hipnotizados con sus historias contadas a trav\u00e9s del movimiento del cuerpo, la gesticulaci\u00f3n y de las divertidas puntadas que sin duda me hicieron carcajear m\u00e1s de una vez. Sin embargo, lo que me ten\u00eda mayormente\u00a0 fascinado era su capacidad para volverse invisible al mundo y enfocarse en estos peque\u00f1os de entre 3 y 12 a\u00f1os que no hab\u00edan ido a este evento m\u00e1s que a trabajar, pero luego se encontraron con un hombre que decidi\u00f3 divertirlos sin reparo, haci\u00e9ndose parte de su mundo y hoy de sus recuerdos de la infancia, esos que se atesoran para siempre.<\/p>\n<p>El mimo cumpli\u00f3 su misi\u00f3n, interponi\u00e9ndose entre las miradas tristes de los ni\u00f1os y las personas que despreocupadas paseaban por el lugar con cerveza en mano, regateando incluso el precio de las artesan\u00edas que ya de por s\u00ed vend\u00edan a muy bajo costo. El mimo an\u00f3nimo cumpli\u00f3 su misi\u00f3n del d\u00eda, cambiar esos ojitos tristes de los ni\u00f1os por un brillo esperanzador, uno que s\u00f3lo se tiene en la infancia y que estos peque\u00f1os tristemente pierden antes que cualquier otro en esta sociedad tan desigual en la que vivimos los mexicanos, pero en la que existen tambi\u00e9n estos m\u00e1gicos seres que van por el mundo coleccionando sonrisas y momentos. As\u00ed es, jam\u00e1s sabr\u00e9 el nombre de \u201can\u00f3mimo\u201d, pero me basta con saber que existe y que como \u00e9l hay regados en el mundo otros an\u00f3nimos que seguir\u00e1n luchando por hacer un mundo mejor, utilizando como arma la risa, el lenguaje universal del amor.<\/p>\n<p><a href=\"mailto:mercury_arturo@hotmail.com\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>mercury_arturo@hotmail.com<\/em><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span style=\"color: #005497;\"><strong>Arturo Arellano<\/strong><\/span><br \/>\n<br \/>\nSon muchos los festivales de m\u00fasica que se realizan alrededor del mundo, por supuesto M\u00e9xico no es la excepci\u00f3n y se ha convertido con el paso de los a\u00f1os en un referente de este tipo de encuentros, donde la gente acude a olvidar las penas en medio de baile, m\u00fasica y cultura, lo cual es bastante plausible, ahora pues, en estos rincones del mundo donde la gente se re\u00fane en nombre del arte, habitan tambi\u00e9n ciertos personajes que sin llamar demasiado la atenci\u00f3n logran un mundo mejor, haciendo sonre\u00edr a las personas, sean payasos, standuperos, mimos, comediantes, ya se han vuelto parte fundamental de los festivales y con justa raz\u00f3n, pues siendo la m\u00fasica, seg\u00fan Beethoven, el lenguaje de Dios, no pod\u00eda estar separada de la risa, el lenguaje universal del amor.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":384452,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[30291],"tags":[19031,63628,43674],"class_list":["post-384392","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion-espectaculos","tag-arturo-arellano","tag-de-la-carpa-a-las-letras","tag-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/384392","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=384392"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/384392\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/384452"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=384392"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=384392"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=384392"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}