{"id":399109,"date":"2018-10-15T00:04:37","date_gmt":"2018-10-15T05:04:37","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=399109"},"modified":"2018-10-15T09:10:20","modified_gmt":"2018-10-15T14:10:20","slug":"javier-solis-el-rey-del-golero-ranchero-payaso-de-corazon-en-secreto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=399109","title":{"rendered":"Javier Sol\u00eds: <em>El rey del bolero ranchero<\/em>&#8230; Payaso de coraz\u00f3n en secreto"},"content":{"rendered":"<h2>De la carpa a las letras<\/h2>\n<h5>Arturo Arellano<\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_399180\" style=\"width: 470px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?attachment_id=399180\" rel=\"attachment wp-att-399180\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-399180\" class=\"size-large wp-image-399180\" src=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/carpa-3476-460x259.jpg\" alt=\"\" width=\"460\" height=\"259\" srcset=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/carpa-3476-460x259.jpg 460w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/carpa-3476-240x135.jpg 240w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/carpa-3476-235x132.jpg 235w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/carpa-3476-202x114.jpg 202w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/carpa-3476-350x196.jpg 350w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/carpa-3476-220x123.jpg 220w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/carpa-3476-237x132.jpg 237w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/carpa-3476.jpg 480w\" sizes=\"auto, (max-width: 460px) 100vw, 460px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-399180\" class=\"wp-caption-text\">Javier Sol\u00eds ten\u00eda fama de mujeriego, pero pocos saben de su labor altruista como payaso.<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Gabriel Siria Levario, era su verdadero nombre, pero saltar\u00eda a la fama bajo el seud\u00f3nimo de Javier Sol\u00eds, luego de conquistar a miles de corazones con su extraordinario talento en la m\u00fasica, llegando incluso a ser conocido como \u201cEl rey del bolero ranchero\u201d, gracias a temas como \u201cSombras\u201d, \u201cLuz de luna\u201d, \u201cCuatro cirios\u201d, entre otras, de las que siempre destac\u00f3 como mi favorita \u201cPayaso\u201d, no por el amor y pasi\u00f3n que siento por esta vertiente del arte, sino por la historia que rodea al personaje detr\u00e1s del charro mexicano, que mucho fue conocido tambi\u00e9n por su fama de mujeriego, m\u00e1s que por su labor, s\u00ed, como payaso.<\/p>\n<p>As\u00ed es, el maestro Javier Sol\u00eds, no s\u00f3lo fue un extraordinario compositor y cantante, sino un amante del arte circense y particularmente de los payasos, de ah\u00ed claro surge su canci\u00f3n \u201cPayaso\u201d, pero lo que aqu\u00ed les compartir\u00e9 ser\u00e1 adem\u00e1s lo que obtuve de una charla con Blanca Estela S\u00e1enz, viuda del cantautor mexicano. Un testimonio del gusto de quien fuera su marido, el gusto de vestirse de payaso, algo que seg\u00fan sus palabras hac\u00eda seguido y muchas veces en secreto. \u201c\u00c9l dec\u00eda que no iba a llegar a ser un hombre mayor, que no quer\u00eda ser un viejo dentro del espect\u00e1culo y la m\u00fasica. Aseguraba que, si Dios lo dejaba m\u00e1s tiempo, \u00e9l se ir\u00eda a vivir a un circo, donde nadie lo conociera, pues no quer\u00eda causar l\u00e1stima a nadie\u201d, en ese pensamiento, Sol\u00eds se maquillaba en casa y practicaba muecas, gestos, pantomima de manera autodidacta, hasta que se atrevi\u00f3 a enfrentarse a un p\u00fablico, ya como payaso.<\/p>\n<p>\u201cTodos los a\u00f1os iba al Circo Atayde a dar una funci\u00f3n para los actores de la Casa del Actor de la ANDA. Los mismos payasitos de ah\u00ed lo maquillaban, le ense\u00f1aron. \u00c9l dec\u00eda que le agradaba vestirse de payaso, porque se le semejaba que eso es como la vida, hallaba coincidencias, dec\u00eda que el payaso era capaz de enfrentar cada uno de los sentimientos del hombre y transformarlos en alegr\u00eda, o al menos en esperanza\u201d. En ese tenor nos cont\u00f3 alguna vez Celeste Atayde, gerente del Circo Atayde Hermanos, que no s\u00f3lo hac\u00eda funciones para los actores de la ANDA, sino que previamente el cantante ya iba sin previo aviso al circo y se ofrec\u00eda a dar funciones, incluso algunas de caridad para ni\u00f1os y familias de escasos recursos.<\/p>\n<p>Coincido claro con el se\u00f1or Sol\u00eds, un payaso es las emociones humanas llevadas al extremo, pero con una mirada que siempre ir\u00e1 enfocada a la esperanza. Podr\u00eda ser este charro mexicano un claro ejemplo del payaso, un hombre con debilidades, fracasos, ca\u00eddas, pero tambi\u00e9n con un gran coraz\u00f3n. As\u00ed fue, Javier Sol\u00eds, no s\u00f3lo fue un hombre de \u201cojo alegre\u201d como dicen por ah\u00ed, sino uno que se escond\u00eda detr\u00e1s de la nariz de payaso, para redimirse y no s\u00f3lo celebrar a la alegr\u00eda, sino compartirla, primero con quienes m\u00e1s lo necesitan y despu\u00e9s con sus seres m\u00e1s allegados.<\/p>\n<p>Sol\u00eds era un <em>Clown Tramp<\/em> (payaso vagabundo), vagabundo de su m\u00fasica, caminante de las letras y las notas, viajero de las emociones y amante de la risa. Muri\u00f3 con apenas 34 a\u00f1os de edad, pero en esa ef\u00edmera existencia, grab\u00f3 discos y film\u00f3 pel\u00edculas desenfrenadamente, marcando para siempre la cultura popular mexicana. Junto a Jorge Negrete y Pedro Infante, es uno de los tres grandes cantantes de la edad de oro de la m\u00fasica mexicana.<\/p>\n<p>\u201cEn cofre de vulgar hipocres\u00eda, ante la gente oculto mi derrota, payaso con careta de alegr\u00eda y por dentro, por dentro el alma rota&#8230;\u201d son las l\u00edneas que cantaba en \u201cPayaso\u201d, quiz\u00e1 o no un reflejo de lo que el cantante viv\u00eda en carne propia, luego de cada actuaci\u00f3n.<\/p>\n<p><a href=\"mailto:mercury_arturo@hotmail.com\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>mercury_arturo@hotmail.com<\/em><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span style=\"color: #005497;\"><strong>Arturo Arellano<\/strong><\/span><br \/>\n<br \/>\nGabriel Siria Levario, era su verdadero nombre, pero saltar\u00eda a la fama bajo el seud\u00f3nimo de Javier Sol\u00eds, luego de conquistar a miles de corazones con su extraordinario talento en la m\u00fasica, llegando incluso a ser conocido como \u201cEl rey del bolero ranchero\u201d, gracias a temas como \u201cSombras\u201d, \u201cLuz de luna\u201d, \u201cCuatro cirios\u201d, entre otras, de las que siempre destac\u00f3 como mi favorita \u201cPayaso\u201d, no por el amor y pasi\u00f3n que siento por esta vertiente del arte, sino por la historia que rodea al personaje detr\u00e1s del charro mexicano, que mucho fue conocido tambi\u00e9n por su fama de mujeriego, m\u00e1s que por su labor, s\u00ed, como payaso.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":399180,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[30291],"tags":[19031,63628,43674],"class_list":["post-399109","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion-espectaculos","tag-arturo-arellano","tag-de-la-carpa-a-las-letras","tag-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/399109","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=399109"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/399109\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/399180"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=399109"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=399109"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=399109"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}