{"id":413643,"date":"2019-02-04T00:03:45","date_gmt":"2019-02-04T06:03:45","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=413643"},"modified":"2019-02-04T04:26:05","modified_gmt":"2019-02-04T10:26:05","slug":"el-payaso-es-el-espejo-del-hombre-federico-fellini","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=413643","title":{"rendered":"\u201cEl payaso es el espejo del hombre\u201d: Federico Fellini"},"content":{"rendered":"<h2>De la carpa a las letras<\/h2>\n<h5>Arturo Arellano<\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ul>\n<li><strong><em>Desde su ni\u00f1ez, el director de cine italiano sinti\u00f3 gran admiraci\u00f3n hacia los artistas de circo, particularmente hacia los payasos, que \u00e9l reconoc\u00eda como augustos, mismos que transitaban en los circos que visitaban su pueblo<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_413677\" style=\"width: 470px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?attachment_id=413677\" rel=\"attachment wp-att-413677\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-413677\" class=\"wp-image-413677 size-large\" src=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/carpa-4-460x259.jpg\" alt=\"\" width=\"460\" height=\"259\" srcset=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/carpa-4-460x259.jpg 460w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/carpa-4-240x135.jpg 240w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/carpa-4-235x132.jpg 235w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/carpa-4-202x114.jpg 202w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/carpa-4-350x196.jpg 350w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/carpa-4-220x123.jpg 220w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/carpa-4-237x132.jpg 237w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/carpa-4.jpg 480w\" sizes=\"auto, (max-width: 460px) 100vw, 460px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-413677\" class=\"wp-caption-text\">Podemos definir a Fellini como un Payaso Augusto, el rebelde y visionario, uno que encontr\u00f3 en el cine la forma de hacerse aplaudir.<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Federico Fellini fue un director de cine italiano, su infancia, evocada posteriormente en pel\u00edculas como \u201cOcho y medio\u201d y \u201cAmarcord\u201d, en gran parte autobiogr\u00e1ficas, transcurri\u00f3 en su ciudad natal, R\u00edmini, donde estudi\u00f3 en la escuela del asilo San Vincenzo. Sus primeras grandes aficiones, antes de descubrir su pasi\u00f3n por el cine, fueron el dibujo y la caricatura, adem\u00e1s de su obsesi\u00f3n por los payasos, que es de lo que venimos a platicar en estas l\u00edneas.<\/p>\n<p>Fellini, desde su ni\u00f1ez, sinti\u00f3 gran admiraci\u00f3n hacia los artistas de circo, particularmente hacia los payasos, que \u00e9l reconoc\u00eda como augustos, mismos que transitaban en los circos que visitaban su pueblo. De esta pasi\u00f3n de la infancia Fellini logr\u00f3 uno de los pseudodocumentales m\u00e1s reconocidos alrededor de las artes del circo \u201cLos Clowns\u201d y es que en este el director no s\u00f3lo plasma desde su \u00f3ptica su amor por los payasos, sino el terror que en alg\u00fan momento le representaron y la nostalgia que le evocaron m\u00e1s tarde al ser la causa de emotivos recuerdos de su vida.<\/p>\n<p>No es de extra\u00f1ar por ello, que Fellini haga con este falso documental lo m\u00e1s pr\u00f3ximo a su sentir sobre este arte, es decir, que rompi\u00f3 su propio formato de documental y la rigidez de su estilo para sumergirnos de forma absolutamente metarreferencial en el mundo del circo. Este filme se constituye en s\u00ed mismo como una especie de abismo en la puesta en escena, pues Fellini se vale del naciente dispositivo televisivo para convertirlo en un circo de tres pistas consciente de que, en cierto modo, la televisi\u00f3n es ahora el nuevo espect\u00e1culo de entretenimiento y que sus art\u00edfices, ll\u00e1mense guionistas, operadores de c\u00e1mara, presentadores, etc\u00e9tera, no son m\u00e1s que un elenco de artistas motivados por un \u00fanico objetivo, que es ofrecer el mayor espect\u00e1culo de entretenimiento posible, tal y como se vive bajo la carpa.<\/p>\n<p>Por otro lado, Fellini logra capturar en este falso documental la similitud entre los payasos de cara pintada y los payasos del d\u00eda a d\u00eda que seg\u00fan refiere, de ni\u00f1o pod\u00eda observar actuar\u00a0 en un circo, pero de adulto puede verlos deambular por todas partes. As\u00ed nos presenta al vagabundo Giovannone, un simp\u00e1tico cortejador de campesinas; la monja enana que pasaba la mitad del tiempo en el convento y la otra en el manicomio; Giudizio, que enloquec\u00eda al ver pel\u00edculas de guerra y sal\u00eda a pelear con su uniforme. \u201cEl mundo, y no s\u00f3lo mi pueblo, est\u00e1 poblado de clowns\u201d, dec\u00eda y mientras rodaba \u201cLos clowns\u201d, se sent\u00eda capaz de capturar personajes bufonescos en las calles \u201cHay viejas rid\u00edculas con sombreros absurdos\u2026melenudos con gabanes descosidos y un obispo con aspecto de momia dentro de un coche\u201d.<\/p>\n<p>\u201cTodos somos una especie de payaso\u201d, es lo que lanza como mensaje y es que \u201cel payaso es el espejo del hombre y dentro de la sociedad institucionalizada, hay un lugar donde \u2018los Augustos\u2019, los raros, los diferentes, son aplaudidos. Hay un lugar donde todos tenemos nuestro payaso fragmentado\u201d, comentaba.<\/p>\n<p>Podemos definir a Fellini como un Payaso Augusto, el rebelde y visionario, uno que encontr\u00f3 en el cine la forma de hacerse aplaudir. Pues aquella funci\u00f3n que presenci\u00f3 de ni\u00f1o, en un circo que arrib\u00f3 a su pueblo, fue el detonante que abri\u00f3 su mente a interpretar el mundo de manera distinta, sabiendo que en el mundo habitaban dos tipos de payasos, en los circos por ejemplo exist\u00edan los payasos festejados por el p\u00fablico, vitoreados por sus errores, ca\u00eddas y fracasos, pero en las calles est\u00e1n los rechazados por el payaso cara blanca de la normativa social, esa que les juzga por las mismas razones que en el circo ser\u00edan ovacionados.<\/p>\n<p><a href=\"mailto:mercury_arturo@hotmail.com\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>mercury_arturo@hotmail.com<\/em><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span style=\"color: #005497;\"><strong>Arturo Arellano<\/strong><\/span><br \/>\n<br \/>\nFederico Fellini fue un director de cine italiano, su infancia, evocada posteriormente en pel\u00edculas como \u201cOcho y medio\u201d y \u201cAmarcord\u201d, en gran parte autobiogr\u00e1ficas, transcurri\u00f3 en su ciudad natal, R\u00edmini, donde estudi\u00f3 en la escuela del asilo San Vincenzo. Sus primeras grandes aficiones, antes de descubrir su pasi\u00f3n por el cine, fueron el dibujo y la caricatura, adem\u00e1s de su obsesi\u00f3n por los payasos, que es de lo que venimos a platicar en estas l\u00edneas.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":413677,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[30291],"tags":[19031,63628,43674],"class_list":["post-413643","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion-espectaculos","tag-arturo-arellano","tag-de-la-carpa-a-las-letras","tag-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/413643","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=413643"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/413643\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/413677"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=413643"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=413643"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=413643"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}