{"id":421281,"date":"2019-03-28T00:10:44","date_gmt":"2019-03-28T06:10:44","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=421281"},"modified":"2019-03-28T07:28:37","modified_gmt":"2019-03-28T13:28:37","slug":"no-hay-prescripciones-que-valgan-para-recuperar-la-memoria-historica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=421281","title":{"rendered":"No hay prescripciones que valgan para recuperar la memoria hist\u00f3rica"},"content":{"rendered":"<h2>\u00cdndice pol\u00edtico<\/h2>\n<h5>Francisco Rodr\u00edguez<\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_421339\" style=\"width: 470px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?attachment_id=421339\" rel=\"attachment wp-att-421339\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-421339\" class=\"size-large wp-image-421339\" src=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/guaido-firme-firme-MARAL-460x326.jpg\" alt=\"\" width=\"460\" height=\"326\" srcset=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/guaido-firme-firme-MARAL-460x326.jpg 460w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/guaido-firme-firme-MARAL-240x170.jpg 240w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/guaido-firme-firme-MARAL-768x544.jpg 768w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/guaido-firme-firme-MARAL-90x65.jpg 90w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/guaido-firme-firme-MARAL.jpg 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 460px) 100vw, 460px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-421339\" class=\"wp-caption-text\">Guaid\u00f3 firme, firme&#8230; | Maral<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La prescripci\u00f3n, esa figura jur\u00eddica que opera a trav\u00e9s del transcurso del tiempo para borrar obligaciones y conductas delictivas &#8211;o adquirir derechos&#8211; se ha convertido en el sursum corda o en el Magn\u00edficat de la ultraderecha para consolidar ventajas, dado que las agresiones provienen de las clases en el poder.<\/p>\n<p>La prescripci\u00f3n del derecho privado casi siempre favorece al que ejerce la agresi\u00f3n o a quien espera paciente el paso del tiempo para adquirir. Pero en derecho constitucional, en normativa p\u00fablica, cuando se habla de delitos internacionales de lesa humanidad o cuando los delitos han sido cometidos contra el inter\u00e9s superior de la Naci\u00f3n, la prescripci\u00f3n deja de ser tan benevolente.<\/p>\n<p>En estos casos, desde que Justiniano la recopil\u00f3 en el Corpus Iuris Civilis de la antig\u00fcedad cl\u00e1sica, la famosa prescripci\u00f3n pasa por las horcas caudinas de la aplicaci\u00f3n de la justicia.\u200e El derecho romano, del que descendemos, jam\u00e1s consider\u00f3 que el paso del tiempo pudiera atentar contra los derechos colectivos, la paz p\u00fablica o los fundamentos de la civilizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Y entre nosotros, la prescripci\u00f3n siempre ha sido invocada en favor de la ventaja econ\u00f3mica o social. Es una figura recurrente del huizache para borrar la memoria, para consolidar los atentados, para fijar como adquiridos las condiciones de la supremac\u00eda social. Ha entrado en el ADN de la desigualdad.<\/p>\n<p>La gente que puede, a trav\u00e9s de sus poderdantes y paniaguados, casi siempre abusa del concepto, porque est\u00e1 tan arraigada en el fen\u00f3meno de la impunidad y de la inmunidad que casi se ha vuelto un concepto irrebatible, cuando las personas perjudicadas no tienen los elementos para impugnarla en aras del bien mayor.<\/p>\n<p>Cuando se trata de proteger los derechos de los pueblos, la Convenci\u00f3n Internacional sobre la imprescriptibilidad de los cr\u00edmenes de guerra y de lesa humanidad, que est\u00e1 en vigor desde el 11 de noviembre de 1970, impide que el s\u00f3lo paso del tiempo opere contra el objetivo superior del bien p\u00fablico, entre otras muchas consideraciones de doctrina jur\u00eddica que se han emitido a lo largo de la historia de la humanidad.<\/p>\n<p>Y dentro de esta consideraci\u00f3n entra el famoso Derecho de conquista. Ha llegado a ejemplificarse, por ejemplo, que los terrenos perdidos por M\u00e9xico durante las invasiones norteamericanas, pueden recuperarse a trav\u00e9s del derecho internacional, sin que nadie haya puesto objeci\u00f3n. Porque se trat\u00f3 de actos salvajes que jam\u00e1s pueden encontrar cobijo en cualquier legislaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Los asuntos de memoria hist\u00f3rica, aqu\u00e9llos que agravian los derechos de franjas enteras de poblaci\u00f3n, as\u00ed como los derechos de los pueblos originarios al m\u00ednimo de civilizaci\u00f3n se encuentran cobijados por estas disposiciones que todav\u00eda no tienen la suficiente difusi\u00f3n para ser asumidos como tales.<\/p>\n<p>Pero para la ultraderecha esto s\u00f3lo son sue\u00f1os guajiros, porque &#8211;sabe usted&#8211; es m\u00e1s c\u00f3modo recurrir al olvido, a la amnesia ficticia cuando se trata de meter el seso, cuando se trata de ver peligrar comodidades internas o internacionales que s\u00f3lo benefician al agresor. Es demasiado dif\u00edcil enfrentarse a la ley desnuda.<\/p>\n<p>Dura lex, sed lex, s\u00ed, as\u00ed como suena. Y contra este principio no cabe el transcurso del tiempo, a menos que la inacci\u00f3n se haya debido a un deliberado prop\u00f3sito de renunciar al ejercicio del derecho para defenderlo. Pero para la ultraderecha, el paso del tiempo opera como un Magn\u00edficat de \u00abcosa juzgada\u00bb.<\/p>\n<p>S\u00ed esto se aplicara as\u00ed, sin las consideraciones hist\u00f3ricas, sociol\u00f3gicas y sociales, ser\u00eda una sinraz\u00f3n. Ser\u00eda tanto como considerar que en M\u00e9xico jam\u00e1s hubiera sido posible la expropiaci\u00f3n petrolera, porque atentaba contra los derechos adquiridos de las compa\u00f1\u00edas extranjeras el s\u00f3lo hecho de pensar en recuperar los bienes del subsuelo que la Constituci\u00f3n&#8230;\u2026 desde veinte a\u00f1os antes hab\u00eda consagrado como derechos esenciales de la Naci\u00f3n sobre los mismos. Hacer caso omiso de la prescripci\u00f3n del derecho privado y proteger los intereses superiores de la Naci\u00f3n, fue el argumento que sustent\u00f3 ante todos los pueblos del mundo el ejercicio fundamental del gobierno mexicano en defensa del patrimonio colectivo.<\/p>\n<p>Con la prescripci\u00f3n por delante, eso hubiera sido m\u00e1s que imposible.\u200e Haciendo a un lado esas consideraciones del derecho privado, la expropiaci\u00f3n fue una realidad, por el simple hecho de que los mexicanos jam\u00e1s perdieron los derechos fundamentales sobre el subsuelo y los hidrocarburos subyacentes.<\/p>\n<p>Y lo mismo hubiera impedido la legislaci\u00f3n constitucional sobre los derechos humanos, sobre el rescate de las culturas ind\u00edgenas ancestrales, sobre la condici\u00f3n igualitaria de la mujer y el reconocimiento de la diversidad sexual, entre otras cosas que hoy son del dominio p\u00fablico y forman parte de la agenda de libertades.<\/p>\n<p>Parece que el mundo quiere recuperar la memoria hist\u00f3rica. Su fundamento constitucional de vida. Coincidentemente, esto pasa hoy, cuando se da cuenta de que ya no depende de una sola voluntad, de un solo designio, como hasta hace algunas d\u00e9cadas que todos deb\u00edan pedir permiso al Clan Rockefeller para intentar las reclamaciones y las demandas. As\u00ed como suena.<\/p>\n<p>La voz de las mayor\u00edas es finalmente la que se encuentra detr\u00e1s de las innovaciones. Siempre ha sucedido as\u00ed, aunque jam\u00e1s nos hayamos dado cuenta o no queramos hacerlo. Siempre hay un sustento de toda evoluci\u00f3n, siempre hay un rumbo.<\/p>\n<p>Aunque la ultraderecha pegue el grito en el cielo, jam\u00e1s podr\u00e1 acallar las reclamaciones que el gobierno conservador canadiense hace frente al Papa Francisco para que pida perd\u00f3n por los agravios cometidos contra la poblaci\u00f3n ind\u00edgena de la ex colonia brit\u00e1nica y francesa.<\/p>\n<p>Ha pasado demasiado tiempo, pero para el derecho, el tiempo es insignificante cuando se trata de la memoria hist\u00f3rica, del bien p\u00fablico o del reclamo de derechos originarios, como el mexicano.<\/p>\n<p>Cuando se reclaman las disculpas, se est\u00e1 exagerando en los buenos modales para hacerlo. Las disculpas nunca resarcen una condici\u00f3n agraviada, un derecho perdido. Pero tal parece que el mundo ha tomado conciencia de su condici\u00f3n y hoy prefiere optar por defender a las mayor\u00edas, m\u00e1s que a sus clanes favorecidos de siempre.<\/p>\n<p>La memoria hist\u00f3rica tambi\u00e9n tendr\u00e1 que aplicarse para recuperar los agravios del pasado reciente. Es una simple cuesti\u00f3n de oportunidad. Pues el que puede lo m\u00e1s, puede lo menos. Ojal\u00e1 podamos observar pronto lo que debe de venirse en t\u00e9rminos del resarcimiento de todos los agravios que la corrupci\u00f3n ha causado a nuestro pa\u00eds.<\/p>\n<p>La corrupci\u00f3n es el principal enemigo de la memoria hist\u00f3rica, porque ha fundamentado situaciones de hecho que en t\u00e9rminos legislativos y constitucionales jam\u00e1s han dejado de prescribir en favor de los indolentes. Debemos de acostumbrarnos al futuro.<\/p>\n<p>Ya toc\u00f3 nuestra puerta. Est\u00e1 entre nosotros la nueva argumentaci\u00f3n, indispensable, sobre los derechos pol\u00edticos. Hacia all\u00e1 vamos. En buena hora. \u00bfNo cree usted?<\/p>\n<p><strong><em>\u00cdndice Flam\u00edgero:<\/em><\/strong> Circula en redes sociales un fragmento del libro Brev\u00edsima relaci\u00f3n de la destrucci\u00f3n de las indias del fraile sevillano Bartolom\u00e9 de las Casas: \u201cEntraban los espa\u00f1oles en los poblados y no dejaban ni\u00f1os ni viejos ni mujeres pre\u00f1adas que no desbarrigaran e hicieran pedazos. Hac\u00edan apuestas sobre qui\u00e9n de una cuchillada abr\u00eda un indio por medio o le cortaba la cabeza de un tajo. Arrancaban a las criaturitas del pecho de sus madres y las lanzaban contra las piedras. A los hombres les cortaban las manos. A otros los amarraban con paja seca y los quemaban vivos. Y les clavaban una estaca en la boca para que no se oyeran los gritos. Para mantener a los perros amaestrados en matar, tra\u00edan muchos indios en cadenas y los mord\u00edan y los destrozaban y ten\u00edan carnicer\u00eda p\u00fablica de carne humana&#8230; Yo soy testigo de todo esto y de otras maneras de crueldad nunca vistas ni o\u00eddas\u00bb + + + Ah\u00ed mismo se hace un recuento de varios hechos que escapan a los cr\u00edticos, espa\u00f1oles y mexicanos, de AMLO: Nadie dijo nada cuando Jos\u00e9 Mar\u00eda Aznar L\u00f3pez pidi\u00f3 una disculpa al Estado isl\u00e1mico por haber ocupado a Espa\u00f1a por ocho siglos. Nadie comenta que: 1.- Alemania ya ofreci\u00f3 disculpas a los jud\u00edos por el Holocausto. 2.- Holanda por la matanza de indonesios. 3.- Jap\u00f3n por las agresiones de su pa\u00eds en la 2GM y a\u00a0 Corea del Sur por su ocupaci\u00f3n colonial en 1910. 4.- En el 2015 Espa\u00f1a present\u00f3 disculpas a la comunidad Sefard\u00ed expulsada en 1492. 5.- En Septiembre pasado Emmanuel Macron disculp\u00f3 a Francia por las atrocidades cometidas en Argelia. 6.- En el 2013 Reino Unido pidi\u00f3 perd\u00f3n por lo que hizo en Kenia\u2026\u00bb<\/p>\n<p><em><u><a href=\"http:\/\/www.indicepolitico.com\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">www.indicepolitico.com<\/a><br \/>\n<a href=\"mailto:pacorodriguez@journalist.com\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">pacorodriguez@journalist.com<\/a><br \/>\n<a href=\"https:\/\/twitter.com\/pacorodriguez\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">@pacorodriguez<\/a><\/u><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span style=\"color: #005497;\"><strong>Francisco Rodr\u00edguez<\/strong><\/span><br \/>\n<br \/>\nLa prescripci\u00f3n, esa figura jur\u00eddica que opera a trav\u00e9s del transcurso del tiempo para borrar obligaciones y conductas delictivas &#8211;o adquirir derechos&#8211; se ha convertido en el sursum corda o en el Magn\u00edficat de la ultraderecha para consolidar ventajas, dado que las agresiones provienen de las clases en el poder.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":421339,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[549],"tags":[43689,550,43674],"class_list":["post-421281","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-francisco-rodriguez","tag-francisco-rodriguez","tag-indice-politico","tag-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/421281","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=421281"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/421281\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/421339"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=421281"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=421281"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=421281"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}