{"id":425584,"date":"2019-04-30T00:04:35","date_gmt":"2019-04-30T05:04:35","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=425584"},"modified":"2019-04-30T01:36:05","modified_gmt":"2019-04-30T06:36:05","slug":"enfermedad-mental-locura-o-genialidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=425584","title":{"rendered":"\u00bfEnfermedad mental, locura o genialidad?"},"content":{"rendered":"<h2>De la carpa a las letras<\/h2>\n<h5>Arturo Arellano<\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_425642\" style=\"width: 380px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?attachment_id=425642\" rel=\"attachment wp-att-425642\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-425642\" class=\"size-large wp-image-425642\" src=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/carpa-30-370x460.jpg\" alt=\"\" width=\"370\" height=\"460\" srcset=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/carpa-30-370x460.jpg 370w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/carpa-30-193x240.jpg 193w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/carpa-30.jpg 500w\" sizes=\"auto, (max-width: 370px) 100vw, 370px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-425642\" class=\"wp-caption-text\">\u201cEl ni\u00f1o tom\u00f3 la guitarra en sus manos y para mi s\u00fabita sorpresa puso sus peque\u00f1os dedos en los trastos e hizo una versi\u00f3n impecable de la novena sinfon\u00eda de Beethoven. Yo no pod\u00eda creer lo que estaba viendo y escuchando\u201d.<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No hab\u00eda utilizado este espacio para contar experiencias personales en mi trabajo como <em>clown<\/em> hospitalario o risoterapeuta, por ese af\u00e1n de evitar al ego, que se hace presente tristemente mucho por estos lares de los llamados doctores de la risa. Sin embargo, creo que hay cosas que vale la pena mucho contar, como la historia que aqu\u00ed les traigo, en la que la psiquiatr\u00eda, cay\u00f3 un poco de mi gracia o me puso en entredicho, me hizo cuestionarme sobre su efectividad y hasta buen uso. En fin no escribir\u00e9 para hacer pol\u00e9mica, sino para evidenciar que desde mi \u00f3ptica hay gente siendo tratada por \u201cenfermedades mentales\u201d que no deber\u00eda estarlo y otra que incluso ocupa puestos importantes en la pol\u00edtica, que necesitar\u00edan seguramente un tratamiento de este tipo.<\/p>\n<p>El caso que les contar\u00e9 es el de un ni\u00f1o, no mayor a los 12 a\u00f1os de edad, cuyo nombre no revelar\u00e9 por respeto y seguridad, pero que tuve la fortuna de conocer durante una visita a un Hospital Psiqui\u00e1trico Infantil de la Ciudad de M\u00e9xico, donde ofrecer\u00eda una funci\u00f3n doble, dado que primero me present\u00e9 en el pabell\u00f3n de ni\u00f1as y posteriormente en el de ni\u00f1os. Como se volvi\u00f3 una costumbre, por casi cinco a\u00f1os, el doctor en turno amablemente me recibi\u00f3 en la sala de espera del hospital, entusiasmado porque al igual que yo compart\u00eda la idea de que la cultura, el entretenimiento, divertimento y la risa, eran primordiales para el sano crecimiento emocional de un ni\u00f1o; contrariados a la vez porque nosotros les acerc\u00e1bamos estas herramientas a los ni\u00f1os en un lugar tan sombr\u00edo como ese hospital y no lo estaban recibiendo en sus hogares de parte de sus padres.<\/p>\n<p>Entr\u00e9 al pabell\u00f3n de las ni\u00f1as y emocionadas corrieron a formar un circulo alrededor m\u00edo, con guitarra en mano me dispuse a interpretar algunas canciones, que previamente me hab\u00edan solicitado, contrario a mis gustos me atrev\u00ed a cantarles temas de Prince Royce, Justin Bieber y R\u00edo Roma, pero la satisfacci\u00f3n absoluta vali\u00f3 la pena al verlas cantar a todo pulm\u00f3n \u201cMi persona favorita\u201d, lo hab\u00edamos logrado, por un momento se hab\u00edan olvidado del lugar en donde estaban y se transportaron a otro lugar, lleno de m\u00fasica y esperanza. M\u00e1s tarde hice magia, malabares y organizamos un baile, agradecidas se despidieron y me obsequiaron algunos dibujos.<\/p>\n<p>Con el coraz\u00f3n a reventar de emoci\u00f3n sal\u00ed de su pabell\u00f3n y me dirig\u00ed al de los ni\u00f1os, donde esperaba tener una experiencia similar a las que hab\u00eda tenido en otras ocasiones, arranqu\u00e9 con canciones de <em>Dragon Ball<\/em>, les hice magia, malabares y un n\u00famero de clown, pero no tard\u00e9 en darme cuenta de que un peque\u00f1o de sonrisa t\u00edmida, se ocultaba en lo m\u00e1s lejano del grupo, me acerqu\u00e9 a \u00e9l e intent\u00e9 integrarlo, pero su personalidad no le permit\u00eda sumarse a la fiesta que hab\u00edamos armado.<\/p>\n<p>Termin\u00f3 la funci\u00f3n y no me qued\u00e9 con las ganas de abordarlo, pero entonces me percat\u00e9 de que \u00e9l no le quitaba la mirada a mi guitarra, as\u00ed que le pregunt\u00e9 \u201c\u00bfte gusta?\u201d&#8230; \u00e9l asent\u00f3 con la cabeza a lo que respond\u00ed con un inmediato \u201cte la presto\u201d, sin premura, el ni\u00f1o tom\u00f3 la guitarra en sus manos y para mi s\u00fabita sorpresa puso sus peque\u00f1os dedos en los trastos e hizo una versi\u00f3n impecable de la novena sinfon\u00eda de Beethoven. Yo no pod\u00eda creer lo que estaba viendo y escuchando, lo primero que vino a mi mente fue preguntarme \u00bfpor qu\u00e9 un ni\u00f1o con ese talento estaba en ese lugar y no sobre un escenario deleitando al mundo?, siendo feliz, pues su rostro me dejaba claro que al tocar la guitarra el ni\u00f1o era libre. Trag\u00e1ndome las l\u00e1grimas aplaud\u00ed su interpretaci\u00f3n y le pregunt\u00e9 \u00bfd\u00f3nde hab\u00eda aprendido?, me respondi\u00f3 que viendo videos en casa, pues sus padres nunca estaban. Not\u00e9 que ya estaba un poco rompiendo las reglas al involucrarme en una charla tan personal, pero honestamente no me import\u00f3.<\/p>\n<p>Al salir, enfrent\u00e9 al doctor en turno le cuestion\u00e9 sobre el ni\u00f1o, mi cabeza no daba cr\u00e9dito a lo que hab\u00eda sucedido, pero aqu\u00ed entend\u00ed otra cosa, estaba fuera de sus manos. \u201cSus padres vienen a dejarlo, les hemos dicho que no requiere de ning\u00fan tratamiento, pero ellos s\u00f3lo discuten y cuando les negamos la atenci\u00f3n nos demandaron por negligencia, tienen un gran poder adquisitivo, pero no son capaces de hacerse cargo de su hijo. El ni\u00f1o dice descansar mejor cuando esta aqu\u00ed, se ha vuelto una rutina, viene y pasa algunos d\u00edas, despu\u00e9s vienen a recogerlo, pero su tristeza es notable, nos dice que prefiere estar con sus amigos en el hospital\u201d. Esa fue la primera de las tres veces que logr\u00e9 ver a este genio de la guitarra, le compart\u00ed algunas partituras y posteriormente el doctor logr\u00f3 que el ni\u00f1o no volviera al hospital, refiriendo a sus padres a una fundaci\u00f3n que se encarga de salvaguardar los derechos de los ni\u00f1os. No s\u00e9 d\u00f3nde se encuentre, ni me he dado a la tarea de buscarlo, s\u00f3lo espero que alg\u00fan d\u00eda explote su talento y que nuestro reencuentro sea con \u00e9l en un escenario y yo aplaudiendo de nueva cuenta su genialidad. \u201cLos artistas tienen la capacidad de tirarse un clavado en la locura y despu\u00e9s salir a contarnos lo que pasa en ella\u201d, Tato Pavlovsky.<\/p>\n<p><a href=\"mailto:mercury_arturo@hotmail.com\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><em>mercury_arturo@hotmail.com<\/em><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span style=\"color: #005497;\"><strong>Arturo Arellano<\/strong><\/span><br \/>\n<br \/>\nNo hab\u00eda utilizado este espacio para contar experiencias personales en mi trabajo como clown hospitalario o risoterapeuta, por ese af\u00e1n de evitar al ego, que se hace presente tristemente mucho por estos lares de los llamados doctores de la risa.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":425642,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[30291],"tags":[19031,63628,43674],"class_list":["post-425584","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion-espectaculos","tag-arturo-arellano","tag-de-la-carpa-a-las-letras","tag-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/425584","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=425584"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/425584\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/425642"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=425584"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=425584"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=425584"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}