{"id":433203,"date":"2019-06-26T00:11:04","date_gmt":"2019-06-26T05:11:04","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=433203"},"modified":"2019-06-27T17:39:04","modified_gmt":"2019-06-27T22:39:04","slug":"filosofia-forky","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=433203","title":{"rendered":"Filosof\u00eda <em>Forky<\/em>"},"content":{"rendered":"<h2>Filosof\u00eda Millennial<\/h2>\n<h5>H. R. Aquino Cruz<\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ul>\n<li><strong>Forky<\/strong><em><strong>, un tenedor\/cuchara convertido en juguete por <\/strong><\/em><strong>Bonnie<\/strong><em><strong>, que vive conflictuado por el prop\u00f3sito mismo de su existencia, pues se considera a s\u00ed mismo basura. Esa es, sin duda, la mejor met\u00e1fora del <\/strong><\/em><strong>millennial<\/strong><em><strong> y el <\/strong><\/em><strong>centennial<\/strong><em><strong>: dos generaciones que, desde los ojos de los dem\u00e1s, parecen tenerlo todo y que, no obstante, no encuentran un prop\u00f3sito genuino para su existencia<\/strong><\/em><\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_433216\" style=\"width: 470px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?attachment_id=433216\" rel=\"attachment wp-att-433216\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-433216\" class=\"size-large wp-image-433216\" src=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/filosofia-millennial-26-460x298.jpg\" alt=\"\" width=\"460\" height=\"298\" srcset=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/filosofia-millennial-26-460x298.jpg 460w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/filosofia-millennial-26-240x155.jpg 240w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/filosofia-millennial-26.jpg 700w\" sizes=\"auto, (max-width: 460px) 100vw, 460px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-433216\" class=\"wp-caption-text\">Me parece tan profunda y personal la referencia a las generaciones millennial y centennial, que hace su nueva entrega, Toy Story 4, a trav\u00e9s de Forky.<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Debo haber tenido cuatro a\u00f1os cuando se estren\u00f3 la primer pel\u00edcula de <em>Toy Story<\/em> en 1995, realmente no recuerdo haberla ido a ver al cine pero, por alguna raz\u00f3n (la bestial m\u00e1quina mercadol\u00f3gica quiz\u00e1), recuerdo muy bien el comercial de televisi\u00f3n de la pel\u00edcula que anunciaba con bombo y platillo \u201cla primer pel\u00edcula hecha por computadora\u201d. Tiempo despu\u00e9s, con la pel\u00edcula en versi\u00f3n VHS ya en mis manos, recuerdo haber pasado un verano entero viendo la cinta diario m\u00e1s de una vez por d\u00eda, a tal grado que memoric\u00e9 los di\u00e1logos, los efectos especiales y algunas im\u00e1genes en espec\u00edfico.<\/p>\n<p><em>Toy Story<\/em> es una pel\u00edcula que marc\u00f3 mi infancia y una saga con la que crec\u00ed. Creo que la fantas\u00eda de los juguetes vivos estimulaba mi imaginaci\u00f3n y s\u00e9 que, como buen ni\u00f1o, los avances tecnol\u00f3gicos que implicaba el film me parec\u00edan impresionantes. Me conmov\u00eda la historia de estos personajes, su complejidad y riqueza que, si bien pude comprender hasta muchos a\u00f1os despu\u00e9s, no dejaban de parecerme m\u00e1s reales que los personajes de algunos programas de televisi\u00f3n o pel\u00edculas live-action.<\/p>\n<p>Crec\u00ed con los dilemas de estos personajes de animaci\u00f3n, con su estr\u00e9s post abandono al perder un amigo, con el duro golpe entre la fantas\u00eda (el comercial de TV de <em>Buzz Lightyear<\/em>, por ejemplo) y la realidad, con su noci\u00f3n de unidad y con la familia que formaron con los a\u00f1os. Quiz\u00e1 es por eso que me parece tan profunda y personal la referencia a las generaciones <em>millennial y centennial<\/em> que hace su nueva entrega, <em>Toy Story 4<\/em>, a trav\u00e9s de <em>Forky<\/em>.<\/p>\n<p>Esta \u00faltima pel\u00edcula de la franquicia me parece el paradigma de ep\u00edlogo pues, si bien nos comparte una historia que podr\u00eda considerarse innecesaria para el arco narrativo original, ata un cabo suelto que no sab\u00edamos que necesit\u00e1bamos cerrar: la relaci\u00f3n entre Woody y Betty, o Bo Beep. Creo que desde ese punto de vista la pel\u00edcula hace un trabajo excelente, pregunt\u00e1ndose por la existencia de un objeto que se reconoce imperecedero o, al menos, con capacidad de ser m\u00e1s longevo que la infancia de sus ni\u00f1os y que, ante ello, entra en una crisis y reflexi\u00f3n personal.<\/p>\n<p>Lo curioso aqu\u00ed es que el detonador para este curso de acci\u00f3n es <em>Forky<\/em>, un tenedor\/cuchara convertido en juguete por Bonnie, que vive conflictuado por el prop\u00f3sito mismo de su existencia, pues se considera a s\u00ed mismo basura. Esa es, sin duda, la mejor met\u00e1fora del<em> millennial y el centennial<\/em>: dos generaciones que, desde los ojos de los dem\u00e1s, parecen tenerlo todo y que, no obstante, no encuentran un prop\u00f3sito genuino para su existencia. Porque son generaciones de transici\u00f3n, entre las buenas \u00e9pocas del pasado y las inciertas esperanzas del futuro, y porque a pesar de ser las generaciones con mayor acceso a la educaci\u00f3n y la informaci\u00f3n resultan ser las que menos oportunidades para desarrollarse plenamente tienen (con un sistema econ\u00f3mico cada vez m\u00e1s decadente, un medio ambiente convulsionado y una carencia de valores vinculantes, m\u00e1s all\u00e1 de la propia autenticidad, que den sentido a las b\u00fasquedas personales).<\/p>\n<p>De esta analog\u00eda, en especial destaca para m\u00ed la canci\u00f3n que la pel\u00edcula dedica a este particular personaje: <em>I Can\u2019t Let You Throw Youlsef Away<\/em> (traducido como <em>No puedo dejarte que te eches a la basura<\/em>) o, como se titul\u00f3 en la versi\u00f3n en espa\u00f1ol latino, <em>No acepto<\/em>. El tema hace una clara referencia a una generaci\u00f3n que parece casada con la idea de que, si su vida no tiene sentido, todo debe agotarse en el placer por el placer y en una vida r\u00e1pida pero divertida. Una generaci\u00f3n que, en consecuencia, es cada d\u00eda m\u00e1s presa de las enfermedades mentales y que lidia con ellas de un modo que no hab\u00eda tenido precedentes hasta nuestros d\u00edas. La generaci\u00f3n que se ha convertido en la m\u00e1s suicida de la historia en el demogr\u00e1fico entre los 20 y 29 a\u00f1os de edad.<\/p>\n<p>Desde ah\u00ed me identifico con <em>Forky<\/em>, yo tambi\u00e9n fui \u00e9l. Me consider\u00e9 basura, me consider\u00e9 algo desechable y sin mayor valor, cre\u00eda, como lo insin\u00faa en alg\u00fan momento el personaje, que en el consuelo de la no existencia se encontraba la felicidad, pues con la muerte se acaban todas las penas y malestares. Por mi mente pasaron innumerables m\u00e9todos, ocasiones y oportunidades para cometer suicidio. Hoy soy distinto, me he atrevido a compartir a otros seres humanos el proceso de vida que soy y las lecciones que voy aprendiendo, hoy me he atrevido a comprometerme conmigo mismo y con mi salud, he entendido que el sentido de mi vida no est\u00e1 en grandes obras o fama, ni siquiera dinero. El valor de mi existencia, creo, ser\u00e1 proporcional a las maneras en que yo sea la ocasi\u00f3n de que las vidas de otros seres humanos sean mejores. Con el tiempo, por medio de un arduo y cansado proceso, entend\u00ed que mi ensimismamiento era el resultado de un ego\u00edsmo craso que me hab\u00eda forjado bajo la falsa premisa de que me encontraba solo en este mundo. Quer\u00eda encontrar un rostro en el cual reconocerme, pero no me atrev\u00eda a levantar la mirada.<\/p>\n<p>Son esos momentos en los que uno debe salir m\u00e1s de s\u00ed mismo pero en los que menos se siente capaz de hacerlo. El problema con la depresi\u00f3n y las enfermedades mentales de las que se derivan los deseos e impulsos suicidas es que responden a una subjetivaci\u00f3n extrema de la realidad, es decir, nuestra perspectiva de nuestra vida se vuelve tan parcial que se envuelve en s\u00ed misma y parece hacer a todo lo que est\u00e1 a nuestro alrededor homog\u00e9neo y sin sentido. Pinta toda la realidad de un gris tal que creemos que no existe m\u00e1s luz en el universo.<\/p>\n<p>No quisiera caer en la m\u00e1s irritable de las soluciones que se pretende dar a la depresi\u00f3n o la ansiedad existencial diciendo: \u201cno seas tan negativo\u201d, \u201c\u00e9chale ganas\u201d, \u201cya no pienses esas cosas\u201d, porque s\u00e9 bien lo in\u00fatil que parecen esas palabras de aliento cuando uno vive en una penumbra que parece no tener final. M\u00e1s bien invito a quien se encuentre en esa situaci\u00f3n a darse cuenta de que esas personas que tratan de alentarte se interesan por ti, en ellas se encuentra el rostro que buscas, en ellas est\u00e1 la luz que crees que no existe. Siempre que exista alguien que encuentre un valor genuino en tu existencia, \u00e9sta tiene valor.<\/p>\n<p>Aun cuando esa persona seas \u00fanicamente t\u00fa, vales. Todos merecemos nuevas oportunidades para ser mejores personas, todos valemos por el simple hecho de existir. Salir de una depresi\u00f3n no es un camino sencillo, requiere de mucho trabajo, de mucho amor, de compa\u00f1\u00eda, de atreverse, de intentar. Sin embargo, cuando salgas nada podr\u00e1 detenerte; ver\u00e1s que eres otra persona, m\u00e1s fuerte, m\u00e1s segura y capaz de lidiar con esas dudas y ansiedades existenciales que nunca se ir\u00e1n pero que ya sabr\u00e1s desarticular.<\/p>\n<p>La espiritualidad, el amor, el dejar de desear, el arte, la pasi\u00f3n por una disciplina, pero sobre todo los dem\u00e1s seres humanos (la familia, los amigos) son la clave para salir del abismo. Tal como lo ejemplifica <em>Forky,<\/em> quien se hace consciente de su valor existencial al conocer la importancia que tiene para Bonnie. Seamos, pues, humanos que se preocupan por fomentar la libertad y la felicidad de otros porque no sabemos con qu\u00e9 m\u00ednimo gesto podemos estarle salvando la vida a alguien, no sabemos con qu\u00e9 m\u00ednimo gesto podemos estarnos salvando la vida a nosotros mismos. Seamos Woody, el ser vivo que le dice con su actuar a otros seres humanos: \u201cno acepto que en basura quieras acabar\u201d.<\/p>\n<p><em>Twitter<\/em>: <em><a href=\"https:\/\/twitter.com\/FilosMillennial\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">@FilosMillennial<\/a><\/em><br \/>\n<em>Facebook<\/em>: <em><a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/Filosof%C3%ADa-Millennial-350637645547048\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Filosof\u00eda Millennial<\/a><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span style=\"color: #005497;\"><strong>H. R. Aquino Cruz<\/strong><\/span><br \/>\n<br \/>\nDebo haber tenido cuatro a\u00f1os cuando se estren\u00f3 la primer pel\u00edcula de <em>Toy Story<\/em> en 1995, realmente no recuerdo haberla ido a ver al cine pero, por alguna raz\u00f3n (la bestial m\u00e1quina mercadol\u00f3gica quiz\u00e1), recuerdo muy bien el comercial de televisi\u00f3n de la pel\u00edcula que anunciaba con bombo y platillo \u201cla primer pel\u00edcula hecha por computadora\u201d. Tiempo despu\u00e9s, con la pel\u00edcula en versi\u00f3n VHS ya en mis manos, recuerdo haber pasado un verano entero viendo la cinta diario m\u00e1s de una vez por d\u00eda, a tal grado que memoric\u00e9 los di\u00e1logos, los efectos especiales y algunas im\u00e1genes en espec\u00edfico.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":433216,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[30291],"tags":[70973,86403,43674],"class_list":["post-433203","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion-espectaculos","tag-filosofia","tag-millennial-h-r-aquino-cruz","tag-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/433203","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=433203"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/433203\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/433216"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=433203"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=433203"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=433203"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}