{"id":437801,"date":"2019-08-06T00:11:04","date_gmt":"2019-08-06T05:11:04","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=437801"},"modified":"2019-08-06T05:35:00","modified_gmt":"2019-08-06T10:35:00","slug":"detras-del-odio-hay-un-fermento-de-miedo-a-la-pobreza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=437801","title":{"rendered":"Detr\u00e1s del odio hay un fermento de miedo a la pobreza"},"content":{"rendered":"<h2>\u00cdndice pol\u00edtico<\/h2>\n<h5>Francisco Rodr\u00edguez<\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_437840\" style=\"width: 470px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?attachment_id=437840\" rel=\"attachment wp-att-437840\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-437840\" class=\"size-large wp-image-437840\" src=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/los-evasores-MARAL-460x317.jpg\" alt=\"\" width=\"460\" height=\"317\" srcset=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/los-evasores-MARAL-460x317.jpg 460w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/los-evasores-MARAL-240x166.jpg 240w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/los-evasores-MARAL-768x530.jpg 768w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/los-evasores-MARAL.jpg 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 460px) 100vw, 460px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-437840\" class=\"wp-caption-text\">Los evasores&#8230; | Maral<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El miedo y el odio son dos sentimientos paralelos y concurrentes. Para que el miedo se convierta en rechazo es preciso un proceso mental que anule la compasi\u00f3n y la empat\u00eda. Este proceso lo proporciona la ideolog\u00eda de cada individuo y se activa cuando se\u00f1ala a los pobres como culpables de su pobreza.<\/p>\n<p>Cuando se afirma que la pobreza no es fruto de unas condiciones estructurales que dejan a muchos en la cuneta, sino el resultado de una indolencia, un error individual o una culpa personal. En esas circunstancias, los pobres son percibidos como una amenaza. Todo ocurre en un momento de mayores desigualdades.<\/p>\n<p>El odio a los pobres, la aporofobia, es lo que alimenta el rechazo a migrantes y refugiados. No se les rechaza por ser extranjeros, sino por pobres. Nadie pone reparos a que un jeque \u00e1rabe se instale en un pa\u00eds europeo, ni a facilitar la residencia a un junior famoso.<\/p>\n<p>Los yates atracan sin problemas en la Costa Azul del Mediterr\u00e1neo, mientras las pateras de negros se hunden tratando de alcanzarla. A Donald Trump no se le ha ocurrido poner un muro en el norte, en la frontera canadiense, sino en el sur, en la frontera con M\u00e9xico.<\/p>\n<p>El odio al pobre se expresa tambi\u00e9n con los excluidos y marginados del propio pa\u00eds. Por su situaci\u00f3n de exclusi\u00f3n son los m\u00e1s indefensos. La recesi\u00f3n econ\u00f3mica ha exacerbado el miedo a la pobreza porque \u00e9sta nos ha hecho ver a todos que somos tan vulnerables como cualquiera. Que el mejor puede quedarse en la calle cualquier d\u00eda de \u00e9stos.<\/p>\n<p>La aporofobia es el fen\u00f3meno de moda. Est\u00e1 en el origen de la xenofobia y del racismo que azota al mundo occidental, incentivado por dirigentes sin escr\u00fapulos, que todav\u00eda creen haber sido escogidos por un proceso divino de selecci\u00f3n natural.<\/p>\n<p>Detr\u00e1s de todo odio hay miedo. Eso no tiene reversa, pero eso ocurre con mayor fidelidad en las naciones ricas. Entre nosotros los pobres y en las regiones marginadas de los pa\u00edses industrializados, ocupamos un lugar especial en la producci\u00f3n y exportaci\u00f3n de violencia. Ambas regiones estamos ampliamente identificadas.<\/p>\n<p>Nada justifica el discurso del odio que Trump sembr\u00f3 entre sus fan\u00e1ticos WASP, los que lo empoderaron y todav\u00eda buscan el reintegro de la reelecci\u00f3n. Los 30 muertos y las decenas de heridos en un centro comercial de El Paso retrata todo el contorno de los enfermos raciales, de los pose\u00eddos por el miedo a perder privilegios.<\/p>\n<p>Entre los mexicanos causa indignaci\u00f3n. Los boletines de la Secretar\u00eda de Relaciones Exteriores no pueden ser m\u00e1s expl\u00edcitos: se condena el resultado, pero no las causas. Es obvio, ante la avaricia del reconocimiento, ante la reiterada espera de la bendici\u00f3n de los primos.<\/p>\n<p>Sin embargo, es tambi\u00e9n la hora de voltear hacia adentro. Antes de que nuestro miedo se contagie de odio. La incesante producci\u00f3n de miseria en nuestro pa\u00eds convoca a indignaci\u00f3n, m\u00e1s que a prevenci\u00f3n, pues para esta \u00faltima no hay casi para d\u00f3nde hacerse.<\/p>\n<p>Ya de nada sirve saber que con las actuales circunstancias se avecina una novedosa avalancha de violencia, odio y miedo social sin parang\u00f3n hist\u00f3rico. Estamos, como siempre, a la proverbial intemperie. Galer\u00edas completas de indeseables, modelos avanzados de delincuencia organizada y sicarios con envidiables habilidades nos acechan.<\/p>\n<p>Nadie est\u00e1 a salvo. A partir de ya, por el crecimiento exponencial del hambre y ante la cerraz\u00f3n de las posibles salidas a este devastador cochinero de impericias e iniquidades, aparecer\u00e1n nuevos actores, m\u00e1s violentos y desesperados. Francamente de miedo.<\/p>\n<p>Una nueva generaci\u00f3n de desalmados sin futuro posible que har\u00e1n parecer ni\u00f1os de teta a los carteles de narcotraficantes coludidos con el sistema, secuestradores, trasegadores que nos asolaron hasta hoy en la ma\u00f1ana, est\u00e1n por aparecer en la vitrina de las rarezas.<\/p>\n<p>Aunque usted no lo crea, ya hay regiones violentas en el pa\u00eds donde, para poder sobrevivir, se venden a los hijos en las carreteras con los trashumantes, o se acuerdan en 300 pesos balazos letales en la nuca, que antes se cotizaban a cambio de muchos miles de pesos y pistolas nuevas.<\/p>\n<p>Y esa es la obvia respuesta de una sociedad abandonada y en la marginalidad a un sistema pol\u00edtico, econ\u00f3mico y social que se resiste al cambio, que no est\u00e1 ofreciendo una sola alternativa a los reclamos de las m\u00ednimas necesidades de sost\u00e9n de la inmensa mayor\u00eda. Es el problema de confiar el poder a personajes muy mal equipados.<\/p>\n<p>Todo nuestro pa\u00eds es un polvor\u00edn. Pero la gente que tiene en sus manos la decisi\u00f3n para atacar la pobreza prefiere pasar como p\u00e1nfilos. La producci\u00f3n de miseria no deja trabajar a ninguna hora. La sarta de errores tampoco. El caldo de cultivo est\u00e1 servido.<\/p>\n<p>Y todo por no haber establecido desde el primer d\u00eda los compromisos fundamentales del nuevo r\u00e9gimen con los desesperados. Todo por privilegiar el fest\u00edn de ocurrencias y las moralinas administrativas, sazonadas con sabor a revanchas y a resentimientos.<\/p>\n<p>Los nuevos mandamases no est\u00e1n atr\u00e1s de un escritorio, sino detr\u00e1s de un arma, cualquier arma, y despliegan poder. \u00bfCu\u00e1l? El \u00fanico que existe en una sociedad desollada por la desigualdad: el poder de matar.<\/p>\n<p>En Estados Unidos, j\u00f3venes neonazis y magnicidas erosionan un sistema fincado en los cimientos de odio. En M\u00e9xico, las autoridades hacen mutis frente a la pobreza. En los dos pa\u00edses hay un fermento de odio nacido del miedo. S\u00f3lo hay que identificar las causas. No nos une nada m\u00e1s el T-MEC.<\/p>\n<p>Nos unen todas las injusticias de la desigualdad y del abuso con los pobres.<\/p>\n<p>\u00bfNo cree usted?<\/p>\n<p><strong><em>\u00cdndice Flam\u00edgero<\/em><\/strong><em>:<\/em> El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirm\u00f3 que el responsable del tiroteo indiscriminado que hasta el mediod\u00eda de ayer hab\u00eda cobrado 22 v\u00edctimas mortales, un joven blanco de 21 a\u00f1os, fue el autor de un manifiesto publicado poco antes del ataque en el que critica \u201cla invasi\u00f3n hispana de Texas\u201d. Ambos, el imb\u00e9cil que dispar\u00f3 y el imb\u00e9cil que desde la Casa Blanca alienta a otros como \u00e9l, desconocen que Texas fue invadido por los WASP. Que formaba parte de M\u00e9xico. Que nos fue arrancado a la mala. Pero\u2026<\/p>\n<p><em><u><a href=\"http:\/\/www.indicepolitico.com\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">www.indicepolitico.com<\/a><br \/>\n<a href=\"mailto:pacorodriguez@journalist.com\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">pacorodriguez@journalist.com<\/a><br \/>\n<a href=\"https:\/\/twitter.com\/pacorodriguez\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">@pacorodriguez<\/a><\/u><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span style=\"color: #005497;\"><strong>Francisco Rodr\u00edguez<\/strong><\/span><br \/>\n<br \/>\nEl miedo y el odio son dos sentimientos paralelos y concurrentes. Para que el miedo se convierta en rechazo es preciso un proceso mental que anule la compasi\u00f3n y la empat\u00eda. 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