{"id":443157,"date":"2019-09-19T00:11:45","date_gmt":"2019-09-19T05:11:45","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=443157"},"modified":"2019-09-19T02:00:36","modified_gmt":"2019-09-19T07:00:36","slug":"homenaje-a-los-rescatistas-del-19s","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=443157","title":{"rendered":"Homenaje a los rescatistas del <em>19S<\/em>"},"content":{"rendered":"<h2>\u00cdndice pol\u00edtico<\/h2>\n<h5>Francisco Rodr\u00edguez<\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_443186\" style=\"width: 470px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?attachment_id=443186\" rel=\"attachment wp-att-443186\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-443186\" class=\"size-large wp-image-443186\" src=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/Ayotzinapa-MARAL-460x268.jpg\" alt=\"\" width=\"460\" height=\"268\" srcset=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/Ayotzinapa-MARAL-460x268.jpg 460w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/Ayotzinapa-MARAL-240x140.jpg 240w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/Ayotzinapa-MARAL-768x447.jpg 768w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/Ayotzinapa-MARAL.jpg 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 460px) 100vw, 460px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-443186\" class=\"wp-caption-text\">Ayotzinapa&#8230; | Maral<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>At\u00f3nitos, casi alucinados, los periodistas de los mayores medios radioel\u00e9ctricos e impresos del mundo constataron la salida a la calle de decenas de miles de voluntarios capitalinos para responder con energ\u00eda, coraje y organizaci\u00f3n a la salvaje fuerza tect\u00f3nica del terremoto del 19 de septiembre de hace dos a\u00f1os. Exactamente igual que lo hicieran otros tantos miles en la misma fecha de 1985. No se explicaban nada de ese acontecimiento, s\u00f3lo brindaban respetuosos un tributo de admiraci\u00f3n y reconocimiento al empuje de quienes llamaban <em>millennials<\/em> mexicanos.<\/p>\n<p>Hasta en pa\u00edses con una gran tradici\u00f3n de solidaridad se preguntaban c\u00f3mo era posible que sin una convocatoria gubernamental previa, sin la obligaci\u00f3n normativa de rigor, sin un protocolo de actuaci\u00f3n que definiera paso a paso los avatares de la organizaci\u00f3n ciudadana y las correspondientes jerarqu\u00edas, el pueblo sin distinci\u00f3n de clases sociales se abocara de inmediato a las tareas solidarias.<\/p>\n<p>Informaban en los cinco continentes que los j\u00f3venes mexicanos de toda condici\u00f3n acud\u00edan por decenas de miles a las tareas de rescate, alimentaci\u00f3n, urgencias y socorro a las v\u00edctimas, sacando fuerzas de flaqueza, echando mano de sus propios recursos econ\u00f3micos, trabajando d\u00eda y noche sin descanso y sin b\u00fasqueda de recompensa alguna&#8230;<\/p>\n<p>&#8230; ejerciendo labores verdaderamente extenuantes, sin haber conocido previamente ni ser coet\u00e1neos ni amigos de los sobrevivientes, fallecidos, desaparecidos o vulnerables que buscaban con eficacia, estableciendo procedimientos novedosos de actuaci\u00f3n ante desastres de una magnitud que rebasaba cualquier imaginaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Asombrados, en los medios de comunicaci\u00f3n se preguntaban c\u00f3mo era posible que un pa\u00eds como M\u00e9xico, con todas las caracter\u00edsticas de regi\u00f3n volc\u00e1nica y lacustre, con una poblaci\u00f3n asentada en altiplanos con alturas de m\u00e1s de dos kil\u00f3metros sobre el nivel del mar, con placas subterr\u00e1neas en constante movimiento, trepidaci\u00f3n y oscilaci\u00f3n constante&#8230;<\/p>\n<p>&#8230; todos los d\u00edas del a\u00f1o, una zona s\u00edsmica por excelencia como ninguna otra en el mundo, no est\u00e9 alerta ante la frecuencia de los devastadores terremotos y \u00e9stos todav\u00eda no ocupen un lugar especial dentro de las causas recurrentes de peligro para la sociedad, un rango ineludible entre los factores de desgracia y de seguridad nacional.<\/p>\n<p>Se ha ensa\u00f1ado la realidad nacional en exhibir ante el mundo una y otra vez a gobiernitos de pasmarotes y corruptos sin freno, frente a una sociedad heroica, sumamente resiliente, demasiado aguantadora de toda necesidad, abandonada hasta el l\u00edmite del cansancio, el enojo y la perturbaci\u00f3n social, pradera de pasto seco, semilla de cualquier inconformidad, de toda venganza contra los indolentes, contra los irresponsables supinos.<\/p>\n<p>Muchos de los periodistas radioel\u00e9ctricos y de la prensa a modo expresaban sus elogios y ditirambos para el equipamiento de las brigadas israelitas, centro y sudamericanas, asi\u00e1ticas y europeas que descend\u00edan de los aviones de combate para sumarse a la ayuda de los <em>millennials<\/em>. Cariacontecidos, los conductores de programas patito cantaban odas a la fortaleza de los trajes, los cascos, las botas, los utensilios que usualmente portan los brigadistas internacionales.<\/p>\n<p>En ning\u00fan momento tuvieron el morro para reconocer nuestras deficiencias. Nunca se preguntaron ni exigieron al gobierno para inquirirlo con seriedad por qu\u00e9 aqu\u00ed no tenemos las maquinarias, los equipos que se encuentran a la venta en el mercado y que pa\u00edses como El Salvador o Guatemala s\u00ed tienen, a pesar de sus escasos presupuestos nacionales.<\/p>\n<p>Desde gatos hidr\u00e1ulicos, bombas de aire para levantar pesadas lozas de concreto armado, perros amaestrados, <em>scaners<\/em> de \u00faltima generaci\u00f3n para detectar muestras de vida humana, los brigadistas del extranjero parec\u00edan llegar de otro planeta. Los colegas de medios radioel\u00e9ctricos y de la prensa se convirtieron en sus fans, nunca los cr\u00edticos del gobierno rampante de aqu\u00ed.<\/p>\n<p>Los brigadistas internacionales, ya en el terreno de la acci\u00f3n, se preguntaban c\u00f3mo era posible que el Ej\u00e9rcito, la Marina, los cientos de agrupamientos polic\u00edacos de todas denominaciones, se dedicaran \u00fanicamente a acordonar los lugares de desastre para, incluso, no permitir la llegada de m\u00e1s voluntarios&#8230;<\/p>\n<p>&#8230; para expulsar, mosquet\u00f3n obsoleto en mano, a los miles que participaban en las labores de rescate, s\u00f3lo con el \u00e1nimo de adquirir el protagonismo en la tragedia\u2026 y en muchos lados, la delantera en la rapi\u00f1a de los objetos y valores personales de las v\u00edctimas del desastre. En ese \u00e1ngulo, fuimos objeto de la befa universal.<\/p>\n<p>Se preguntaban: \u00bfQu\u00e9 tienen que hacer las Fuerzas Armadas con rifles y metralletas en mano, causando p\u00e1nico entre la poblaci\u00f3n afectada? Si estaba visto que no era escenario de guerra, de rebeli\u00f3n, ni de turbamultas carro\u00f1eras, si estaba comprobado que los j\u00f3venes asist\u00edan al rescate y a la emergencia con recursos propios, \u00bfa qu\u00e9 le tiraban los uniformados y sus jefes asustando a los compatriotas?<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 se hac\u00edan una con los grupos de polic\u00edas improvisados que andaban viendo qu\u00e9 estaba mal acomodado en las zonas de tragedia? S\u00f3lo imped\u00edan con su muda y pasiva presencia que los vecinos pudiesen recuperar a tiempo los servicios b\u00e1sicos de agua y luz, para participar con mayor equipamiento en la tragedia. Fueron c\u00f3mplices de la desorganizaci\u00f3n y del pillaje.<\/p>\n<p>Fuerzas armadas, portadores de mosquetones obsoletos en un rond\u00edn inexplicable, polic\u00edas y uniformados pandilleros con modales de pocos amigos que permitieron por las noches entraran grupos pol\u00edticos carro\u00f1eros que vaciaron los centros de acopio y distribuci\u00f3n&#8230;<\/p>\n<p>&#8230; mismos que amanec\u00edan sin v\u00edveres, agua, ropa, enseres, vituallas, cobijas, palas, zapapicos, guantes, cascos y medicinas, donados por la poblaci\u00f3n civil, saqueados con la aquiescencia de los guardianes del orden, llegados en mala hora, mucho despu\u00e9s de la tragedia, s\u00f3lo para sembrar el desconcierto y atizar la desconfianza en todas las famosas instituciones.<\/p>\n<p>El entonces dizque s\u00f3lido precandidato pri\u00edsta a la Presidencia de la Rep\u00fablica, Vidal Francisco Sober\u00f3n Sanz, titular de la Secretar\u00eda de Marina, aprovechaba el circo medi\u00e1tico para mover su palmito en la derruida escuela R\u00e9bsamen, saludando marcialmente a sus huestes, justificando la batea de babas de sus subordinados que apoyaron la enga\u00f1ifa televisiva sobre la ni\u00f1a Frida Sof\u00eda, \u00fanica inexistente inmortalizada hasta por una caricatura de <em>Los Simpson<\/em>.<\/p>\n<p>Alguno de sus desafortunados asesores le ha de haber inflado la cabeza de humo al almirante de cuatro estrellas, ex secretario particular del anterior titular de la Marina Armada de M\u00e9xico, sobre la historia de Juan Domingo Per\u00f3n, el argentino que adquiri\u00f3 fama despu\u00e9s de su participaci\u00f3n en los terremotos andinos. Un rid\u00edculo absoluto y demencial.<\/p>\n<p>Grupos pol\u00edticos de todos colores que aprovecharon la ocasi\u00f3n para recaudar arsenales de aditamentos para las campa\u00f1as pol\u00edticas de todo tipo que estaban por legar, para retacar campamentos de agremiados y simpatizantes, lejos de las zonas de desastre, pero cerca del coraz\u00f3n de sus benefactores, que despu\u00e9s ser\u00edan beneficiados en respuesta a estos apoyos mal habidos y sangrientos.<\/p>\n<p>En el extranjero, donde saben todo de nosotros, sacaron cuentas de lo erogado por el pe\u00f1anietismo en labores de supuesta seguridad nacional en el llamado sexenio: un par de billones de pesos y ning\u00fan morlaco gastado en alg\u00fan aparato censor, hidr\u00e1ulico, digital para atender desastres naturales&#8230;<\/p>\n<p>&#8230; cero pesos para equipamiento, uniformes, botas, cascos, l\u00e1mparas, equipos y plantas de luz ambulatorias, material quir\u00fargico, zapapicos y palas de mano, materiales resistentes al servicio de brigadistas\u200e para ejercitarse con mayor eficacia ante cualquier tragedia s\u00edsmica, en el centro de un pa\u00eds volc\u00e1nico, lacustre y, repito, s\u00edsmico por excelencia.<\/p>\n<p>Cero. \u00a1Ah, pero eso s\u00ed!, m\u00e1s billones de pesos tirados al ca\u00f1o. Comprando equipo de guerra a\u00e9reo, terrestre y anfibio, obsoleto y perjudicial, s\u00f3lo para las comi$iones de los se\u00f1oritos de turno. Dinero gastado con infamia para la protecci\u00f3n de narcotraficantes y delincuentes de toda laya. N\u00f3minas de favoritos, infladas hasta la saciedad con gente improvisada, ignorante, soberbia e inservible para cualquier otro fin que no fuese la padroteada de los recursos de los contribuyentes.<\/p>\n<p>El aparato de seguridad nacional del pe\u00f1ato mostr\u00f3 toda su putrefacci\u00f3n ante los ojos at\u00f3nitos del extranjero. Y aqu\u00ed en el pa\u00eds creyeron que nadie se daba cuenta. No supieron, hasta ahora, que son el platillo del rid\u00edculo por excelencia. Y hasta reaparecieron los buitres de la carro\u00f1a: el doctor-almirante-experto en seguridad-masajista deportivo, Manuel Mondrag\u00f3n y Kalb, ave de todo mal augurio \u00a1recomendaba lo que se deb\u00eda hacer!<\/p>\n<p>En su cl\u00e1sico agarren al ladr\u00f3n, el gobiernito de los mexiquenses encontr\u00f3 su chivo expiatorio y enderez\u00f3 sus fauces hacia las inc\u00f3modas redes sociales, acus\u00e1ndolas de causar la desinformaci\u00f3n y el desconcierto. No quer\u00edan aceptar que los culpables fueron ellos, los llegados de Zacazonapan.<\/p>\n<p>\u00bfY ahora, ya en plena 4T, estamos preparados para enfrentar una tragedia? \u00bfQu\u00e9 equipos se han adquirido? \u00bfTambi\u00e9n ha habido \u201crecortes\u201d presupuestales? \u00bfQu\u00e9 preparaci\u00f3n tenemos? \u00bfS\u00f3lo simulacros?<\/p>\n<p>\u00bfUsted qu\u00e9 cree?<\/p>\n<p><em><strong>\u00cdndice Flam\u00edgero<\/strong><\/em>: El desaparecido escritor Carlos Monsiv\u00e1is rindi\u00f3 as\u00ed el tributo a los espont\u00e1neos brigadistas del 19S de 1985: \u201c\u2026 Provista de un notable sentido del deber, una nueva generaci\u00f3n se incorpora a las tareas urbanas. Son estudiantes universitarios y obreros, desempleados y alumnos de los Colegios de Bachilleres, de las preparatorias, de los Colegios de Ciencias y Humanidades, de las Vocacionales, de las escuelas t\u00e9cnicas. Han crecido sometidos al consumismo, a la inhabilitaci\u00f3n ciudadana, al reduccionismo de las visiones ideol\u00f3gicas que ven en la juventud un campo del domesticamiento y la banalidad. Se les ofrece de pronto una elecci\u00f3n moral y la asumen, una oportunidad de acci\u00f3n organizada y la aprovechan. No se consideran h\u00e9roes, pero se sienten incorporados al hero\u00edsmo de la tribu, del barrio, de la banda, del grupo espont\u00e1neamente formado, de la ciudad pol\u00edtica y civil. Salvar vidas, prestar auxilio, darle a la ayuda la forma de una presencia constante, insomne. El imperativo \u00e9tico encarna de modos inesperados y vigorosos. En apenas cuatro o cinco horas, se conforma una \u2018sociedad de los escombros\u2019 que, angustiada y generosa, no se somete a las dilaciones burocr\u00e1ticas, guiada en su invenci\u00f3n fulgurante de t\u00e9cnicas por la obsesi\u00f3n de hurtarle vidas a la cat\u00e1strofe. Los contingentes desesperados se vuelven un asomo (vigoros\u00edsimo) de sociedad civil al descubrirse las potencialidades de las masas (el orden de la ciudad garantizado y m\u00e1s de 1,500 vidas salvadas). Cada persona que se extrae de los t\u00faneles y los hoyos es epopeya compartida un\u00e1nimemente. Nunca en la capital han sucedido fen\u00f3menos tan dram\u00e1ticos ni respuestas tan emocionadas\u2026\u201d (<em>Cuadernos Pol\u00edticos<\/em>, n\u00famero 45, M\u00e9xico, D.F., ed. Era, enero-marzo de 1986, pp. 11-24).<\/p>\n<p><em><u><a href=\"http:\/\/www.indicepolitico.com\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">www.indicepolitico.com<\/a><br \/>\n<a href=\"mailto:pacorodriguez@journalist.com\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">pacorodriguez@journalist.com<\/a><br \/>\n<a href=\"https:\/\/twitter.com\/pacorodriguez\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">@pacorodriguez<\/a><\/u><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span style=\"color: #005497;\"><strong>Francisco Rodr\u00edguez<\/strong><\/span><br \/>\n<br \/>\nAt\u00f3nitos, casi alucinados, los periodistas de los mayores medios radioel\u00e9ctricos e impresos del mundo constataron la salida a la calle de decenas de miles de voluntarios capitalinos para responder con energ\u00eda, coraje y organizaci\u00f3n a la salvaje fuerza tect\u00f3nica del terremoto del 19 de septiembre de hace dos a\u00f1os. Exactamente igual que lo hicieran otros tantos miles en la misma fecha de 1985.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":443186,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[549],"tags":[43689,550,43674],"class_list":["post-443157","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-francisco-rodriguez","tag-francisco-rodriguez","tag-indice-politico","tag-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/443157","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=443157"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/443157\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/443186"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=443157"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=443157"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=443157"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}