{"id":444490,"date":"2019-10-01T00:09:16","date_gmt":"2019-10-01T05:09:16","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=444490"},"modified":"2019-10-01T01:38:16","modified_gmt":"2019-10-01T06:38:16","slug":"el-jose-jose-que-yo-pude-ver-en-el-escenario","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=444490","title":{"rendered":"El Jos\u00e9 Jos\u00e9 que yo pude ver en el escenario"},"content":{"rendered":"<ul>\n<li><strong><em>Eran finales de los m\u00e1gicos 80\u2019s, cuando a\u00fan <\/em>El Pr\u00edncipe<em> se presentaba en El Patio, regenteado por don Manuel G\u00f3mez, un tipo calco y alto que, desde la entrada, estaba al pendiente de su clientela<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_444491\" style=\"width: 490px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-444491\" class=\"wp-image-444491 size-full\" src=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/v\u00edctor-hugo-1-por.jpg\" alt=\"\" width=\"480\" height=\"280\" srcset=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/v\u00edctor-hugo-1-por.jpg 480w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/v\u00edctor-hugo-1-por-240x140.jpg 240w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/v\u00edctor-hugo-1-por-460x268.jpg 460w\" sizes=\"auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><p id=\"caption-attachment-444491\" class=\"wp-caption-text\">El periodista y publirrelacionista V\u00edctor Hugo S\u00e1nchez y Jos\u00e9 Jos\u00e9.<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Era impresionante ver c\u00f3mo sobre el escenario llov\u00edan, literal, rosas, claveles, servilletas de tela; como en un loop de aquella memorable noche en el Teatro Ferrocarrilero, Jos\u00e9 Jos\u00e9 alzaba la mano, intentaba atrapar alguna flor; se inclinaba, agradec\u00eda y, en una leve reverencia y en una t\u00edmida sonrisa, ve\u00eda como decenas de personas aplaud\u00edan de pie, a gritos y silbidos, y el aplauso se prolongaba, mientras la orquesta segu\u00eda tocando los acordes finales de \u201cEl Triste\u201d, su canci\u00f3n m\u00e1s emblem\u00e1tica.<\/p>\n<p>Eran finales de los m\u00e1gicos 80\u2019s, cuando a\u00fan El Pr\u00edncipe se presentaba en El Patio, regenteado por don Manuel G\u00f3mez, un tipo calco y alto que, desde la entrada, estaba al pendiente de su clientela.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Querida Roc\u00edo, qu\u00e9 bien que nos acompa\u00f1a esta noche! Pase, pase. \u00a1La mesa de la se\u00f1ora D\u00farcal, por favor!<\/p>\n<p>\u2014Gracias, gracias.<\/p>\n<p>Y ah\u00ed iba yo, tr\u00e9mulo, ebrio de gozo y trementina; con razones de sobra para vivir una de las m\u00e1s excitantes noches de toda mi vida: ver en vivo y en directo, y en mesa de pista, al gran Jos\u00e9 Jos\u00e9, y acompa\u00f1ado de la inolvidable Roc\u00edo D\u00farcal.<\/p>\n<p>Tan memorable que, recuerdo haber invertido en un traje nuevo, en unos zapatos relucientes y en una impecable camisa blanca, porque era la \u00e9poca en que, de m\u00ednimo, hab\u00eda que ir trajeado a ver un show; o de lentejuela y canutillo, ellas, y de abrigos de piel. Y todo muy ac\u00e1, muy nice.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Pasen, pasen! \u00bfQu\u00e9 les servimos?<\/p>\n<p>\u2014Whisky, y un vaso enano para ponerle un hielo.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfLe sirvo?<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed. S\u00f3lo un hielo.<\/p>\n<p>Desde que la conoc\u00ed, la D\u00farcal beb\u00eda eso: whisky en las rocas. Y, a veces, derecho.<\/p>\n<p>La recuerdo perfecto esa noche: un vestido rojo, brillante, escotado, y un abrigo de piel, \u201cmuy caro\u201d, me dijo, y media joyer\u00eda encima.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfVan a cenar?<\/p>\n<p>\u2014No, gracias. Ya cenamos.<\/p>\n<p>Bueno, ella ya hab\u00eda cenado en el Maxim\u2019s, un restaurante franc\u00e9s que estaba de moda, en el primer piso del hotel donde ella sol\u00eda hospedarse.<\/p>\n<p>\u201cLa comida de aqu\u00ed es muy mala\u201d, me dijo.<\/p>\n<p>Y yo, que mor\u00eda de hambre, tuve qu\u00e9 aguantarme sin pedir la cena de El Patio: una crema y el mismo pollo de sal\u00f3n de fiesta de toda la vida que, por cierto, para m\u00ed era m\u00e1s que suficiente.<\/p>\n<p>Como buena diva, y quiz\u00e1 para evitar las fotos y los aut\u00f3grafos, la D\u00farcal y yo llegamos unos minutos antes de comenzar el show, en una mesa reservada justo al pie del escenario.<\/p>\n<p>Y ah\u00ed est\u00e1bamos, viendo como Jos\u00e9 Jos\u00e9 aparec\u00eda de impecable traje color hueso, con chaleco, con corbata; un reloj de miedo y unos anillos de oro y diamantes, y una cadena de oro colgando, como gritando \u201caqu\u00ed hay varo\u201d. Ese era su estilo, su manera de gritarle al mundo que s\u00ed, que hab\u00eda triunfado.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de la compa\u00f1\u00eda y de las lecciones que me dio durante la velada, acerca del desempe\u00f1o del artista sobre el escenario, recuerdo perfecto las canciones, las an\u00e9cdotas, y la infinita dicha que significaba para m\u00ed, fan irredento y contumaz, de estar ah\u00ed, en primera fila, a unos metros, escuchando \u201cUna ma\u00f1ana\u201d, \u201cContigo, no\u201d, \u201cVolc\u00e1n\u201d, \u201cLo que no fue, no ser\u00e1\u201d, \u201cLo pasado, pasado\u201d, \u201cPreso\u201d y otras obligadas de esa noche.<\/p>\n<p>A\u00fan lo recuerdo, a casi dos horas de show, llevar al delirio a sus fans, cuando apenas arrancaban los acordes de \u201cLa nave del olvido\u201d y llegar al paroxismo con \u201cEl Triste\u201d que cant\u00f3, cantamos, berreamos y nos arrebatamos.<\/p>\n<p>Y, as\u00ed, mientras la m\u00fasica segu\u00eda sonando, Jos\u00e9 Jos\u00e9 se inclinaba, agradec\u00eda, y la lluvia incesante de rosas y claveles sobre el escenario, los gritos, los aplausos, los v\u00edtores infinitos hasta verlo salir por la peque\u00f1a puerta que daba al escenario.<\/p>\n<p>Al final, pasamos al camerino a saludar. Era un mundo de gente, de amigos, de famosos, de pol\u00edticos y de eso casi no recuerdo nada.<\/p>\n<p>S\u00f3lo haber felicitado al Pr\u00edncipe, al igual que los otros tantos que abarrot\u00e1bamos el camerino.<\/p>\n<p>\u2014Y, \u00bfqu\u00e9 te pareci\u00f3 ver a Jos\u00e9, V\u00edctor Hugo?<\/p>\n<p>\u2014M\u00e1gico. Incre\u00edble. Asombroso. Indescriptible.<\/p>\n<p>\u2014Ya, basta, que me voy a poner celosa; espero que digas lo mismo cuando me veas a mi cantar.<\/p>\n<p>Salimos de ah\u00ed, en un taxi que era de plena confianza para la D\u00farcal y que contrataba siempre que estaba en la Ciudad de M\u00e9xico, y fuimos a dejarla al hotel donde se hospedaba.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfUn whisky m\u00e1s?<\/p>\n<p>\u2014Bueno.<\/p>\n<p>Debo haber llegado a mi casa ya en plena ma\u00f1ana y, ese mismo d\u00eda, me fui a escribir mi cr\u00f3nica de una noche \u00fanica e irrepetible.<\/p>\n<p>Al tiempo, Jos\u00e9 Jos\u00e9 comenz\u00f3 a tener problemas personales, la reca\u00edda en el alcoholismo y todo lo que desemboc\u00f3 su tropiezo, del que ya he contado aqu\u00ed, y comenz\u00f3 a agravarse la p\u00e9rdida de voz y nunca, nunca m\u00e1s volvi\u00f3 a cantar tan divinamente como aquellas noches.<\/p>\n<p>Hoy, me consuela decir que pude ver y escuchar a un artista que admiro y admirar\u00e9 siempre. Y eso, nadie me lo quita.<\/p>\n<p>Han pasado 30 a\u00f1os de esa noche y, cr\u00e9anme, a\u00fan me siento privilegiado de haberla vivido.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Era impresionante ver c\u00f3mo sobre el escenario llov\u00edan, literal, rosas, claveles, servilletas de tela; como en un loop de aquella memorable noche en el Teatro Ferrocarrilero, Jos\u00e9 Jos\u00e9 alzaba la mano, intentaba atrapar alguna flor; se inclinaba, agradec\u00eda y, en una leve reverencia y en una t\u00edmida sonrisa, ve\u00eda como decenas de personas aplaud\u00edan de pie, a gritos y silbidos, y el aplauso se prolongaba, mientras la orquesta segu\u00eda tocando los acordes finales de \u201cEl Triste\u201d, su canci\u00f3n m\u00e1s emblem\u00e1tica.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":444491,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[12],"tags":[43682,10966,63945],"class_list":["post-444490","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-espectaculos","tag-espectaculos","tag-jose-jose","tag-victor-hugo-sanchez"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/444490","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=444490"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/444490\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/444491"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=444490"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=444490"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=444490"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}