{"id":446427,"date":"2019-10-15T00:07:31","date_gmt":"2019-10-15T05:07:31","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=446427"},"modified":"2019-10-15T02:50:10","modified_gmt":"2019-10-15T07:50:10","slug":"el-senor-de-tlacolula","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=446427","title":{"rendered":"El Se\u00f1or de Tlacolula"},"content":{"rendered":"<h2>\u00a1Que conste,.. son reflexiones!<\/h2>\n<h5>S\u00f3crates A. Campos Lemus<\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Domingo 13 octubre, ESA ES UNA FECHA DE TRECE QUE FESTEJA al se\u00f1or de Tlacolula, Y UNO PASA, admirado, por un lado del \u201c\u00e1rbol sagrado del Se\u00f1or del Tule\u201d, dos mil a\u00f1os, dicen, nos contemplan en sus hojas y sus semillas, su tronco genera animales y figuras que parecen sacadas de una noche de farra o de suspiros, como que se le quiere tener atado a la tierra, y ese bendito \u00e1rbol, solamente nos dice que ah\u00ed est\u00e1, es el ejemplo de lo que se puede y de lo que hemos destrozado, cientos de pajarillos cantan y sobrevuelan y entramos a su iglesia con el olor a cera de panal y velas adornadas con flores de papel y olisqueamos las empanadas de amarillo y de quesillo con salsas de todo tipo y los conos de granos de granada como brillantes piedras rojas que nos manchan por dentro con el color de sangre, y as\u00ed continuamos y vamos llegando a Tlacolula, ah\u00ed, no se detiene el tiempo, se proyecta desde atr\u00e1s para la admiraci\u00f3n de los de hoy, se escucha el zapoteco de varias tonalidades, se ve con admiraci\u00f3n el trueque entre los iguales que saben que no se manchan ni se cobran de m\u00e1s, sino lo justo en el trato de palabra, como que las palabras cobran vida y son las que despiden a los que se van, con el cari\u00f1o, y las l\u00e1grimas ahogando los suspiros y montando los recuerdos, y al centro, con varias entradas, uno se sorprende al llegar a esa iglesia que no tiene mucha luz, porque todo su interior deslumbra, por la luz de la fe y de la esperanza, y ah\u00ed, en medio, colgado en su cruz se encuentra EL SE\u00d1OR DE TLACOLULA que se festeja en domingo 13 de octubre y, en ese d\u00eda, como que el mercado cobra m\u00e1s vida y no se pierde en los gritos ni los cambios, ni se logran ver todos los colores y las cosas que nos deslumbran tejidas por esas manos m\u00e1gicas o torneadas con amor y cocidas en los hornos, dando el color rojo brillante, y con sus especial decoraci\u00f3n, y los tamales de mole con hoja de pl\u00e1tano, y las tlayudas con quesillo y asiento y pedazos de tasajo de hebra, acompa\u00f1adas de atole o de champurrado o de chocolate o del arom\u00e1tico caf\u00e9, entre el tortear y el calor que emana del coraz\u00f3n de las mujeres o de los braceros que les acompa\u00f1an, ah\u00ed, en ese mercado ind\u00edgena y de mestizos y turistas, todo es calor y color y admiraci\u00f3n y risas y sonrisas que ocultan muchas cosas dentro del coraz\u00f3n, y que, solamente, saben leer los que son de all\u00e1 mismo, entre el olor del copal amarillo que parece oro o del negro, y no s\u00e9 cual nos llena mejor el alma\u00a0 y nos lleva en sus giros al fin del mundo, donde todo, es la esperanza, por un d\u00eda mejor\u2026<\/p>\n<p>Hace a\u00f1os llegu\u00e9 como si nada, silencioso, y me met\u00ed a la iglesia y sent\u00ed que el Se\u00f1or de Tlacolula me observaba, volteando, vi muchos espejos en las paredes y no entend\u00ed su funci\u00f3n hasta que los rayos de Sol iluminan algunas partes y reflejaban, obligando a voltear y ver con atenci\u00f3n ese mensaje sagrado, sal\u00ed pensando en que hay una magia especial en todos los templos donde las ra\u00edces indias esconden sus recuerdos y a sus dioses, y llegu\u00e9 a las cuevas de YAGUL, a la entrada, vi algunas pinturas, en ellas, como que daban un saludo al que llegara y le promet\u00edan que a lo mejor resolv\u00eda el misterio de la encrucijada y volteando frente a un \u00e1rbol de copal, entre piedras vestidas de musgo amarillento y naranja, revoloteaban los colibr\u00eds y les llam\u00e9 con sus cantos y alegr\u00edas y volv\u00edan a ver, c\u00f3mo sorprendidos, cuando prend\u00eda un incienso de otro aroma distinto al copal que, ellos, sin duda, conoc\u00edan desde siglos atr\u00e1s y algunas mariposas sal\u00edan de sus flores y revoloteaban como queriendo explicar esa magia, all\u00e1, en Yagul, donde al final, tambi\u00e9n est\u00e1 el Se\u00f1or de Tlacolula, cuando uno voltea hacia las monta\u00f1as y ve esos paisajes lejanos y el valle donde como que todo se pinta en azul y es que, antes de llegar a Mitla, el se\u00f1or\u00edo de la muerte, como que es un estancia o un estanco donde todos quieren dejar ese camino para una segunda oportunidad y ah\u00ed, entre un Pir\u00fa, cerca de un enorme Rana, me encuentro una bella piedra que mando engarzar y la traigo pegada, cerca del coraz\u00f3n, por muchos a\u00f1os, hasta que mis alas se van, para enraizarme en esos lares, entre el copal amarillo o el olor del copal negro, dos olores diferentes del mismo cuerpo, y uno se sorprende ante esas hojitas y bolitas como semillas del copal y rasca uno un poco la ramita y huele a delicia y amor y mar, s\u00ed, cuarenta leguas desde la iglesia de Mitla, por las cavernas de ah\u00ed, llegan hasta el mar, y por eso, alguna vez, perforando un pozo en Tanibeth, brotaba agua salada con pescaditos de mar y todos se espantaron, pensaron que se llegar\u00eda el mar de fondo, de golpe, por ese agujero, como presagio de un fin o de un nuevo principio, y se cerr\u00f3 con la t\u00e9cnica que cerraron aquel inmenso agujero de mar, donde brotaba el petr\u00f3leo del Ixtoc, porque no hab\u00eda m\u00e1s, y en las figuras de Mitla, uno se queda sin habla y llega a un punto donde abraza las columnas y mide los a\u00f1os que le quedan, no s\u00e9 cu\u00e1ntos me quedaban por estar en esta tierra, pero al final, pues da lo mismo, porque ah\u00ed queda uno en la nada\u2026<\/p>\n<p>Por ah\u00ed alguna vez, en una tarde donde los arco\u00edris dobles me guiaban los pasos, llegaba a Macuilxochitl, como jugando la vida en los dados, oliendo la tierra mojada y pens\u00e9 mucho, entre un camino de copales, comprar un pedazo de tierra en San Felipe del Agua, y me decid\u00ed, y ah\u00ed fije mi residencia desde hace muchos pero muchos a\u00f1os, desde que nac\u00eda porque todo en el mundo m\u00e1gico de los indios es id\u00e9ntico a los dem\u00e1s, magia y color y aromas y sabores y ritos, los pasos, en silencio o ruidosos con cohetones y fandangos y m\u00fasica que sale del pulm\u00f3n en un grito convertido en bello sonido, nostalgia pura con el Dios Nunca Muere o\u00a0 esos cantos de la costa o de la sierra o de los valles o de cualquier lugar, diferentes pero iguales ,es vital para dar gracias y pedir lo que nos falta en la fiesta del Se\u00f1or de Tlacolula, cuando pueda llegue con sus pasos firmes y en silencio, muy de ma\u00f1ana, a ver c\u00f3mo se van tendiendo los puestos y como se prenden los fogones y toma ritmo el d\u00eda de mercado, los cambios y de las palabras, donde se rompe el silencio, donde los indios permiten a los mestizos que tambi\u00e9n cuenten sus alegr\u00edas y desgracias y que lleguen al mismo Se\u00f1or de Tlacolula a prender la vela de cera de panal adornada o el pedazo de copal, aumentando la nada y el todo, los humos del amor y de la esperanza, caminando entre los cuartos de Yagul, esperando los cantos del colibr\u00ed y buscando entre la tierra alg\u00fan pedazo de pasado que nos lleve hasta el presente\u2026 Buen d\u00eda, Se\u00f1or de Tlacolula, buen d\u00eda, tengan, todos ustedes\u2026<\/p>\n<p><a href=\"mailto:socrates_campos8@yahoo.com.mx\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><em>socrates_campos8@yahoo.com.mx<\/em><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span style=\"color: #005497;\"><strong>S\u00f3crates A. 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