{"id":447459,"date":"2019-10-23T00:13:01","date_gmt":"2019-10-23T05:13:01","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=447459"},"modified":"2019-10-24T01:17:03","modified_gmt":"2019-10-24T06:17:03","slug":"doppelganger","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=447459","title":{"rendered":"<em>Doppelg\u00e4nger<\/em>"},"content":{"rendered":"<h2>Filosof\u00eda Millennial<\/h2>\n<h5>H. R. Aquino Cruz<\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ul>\n<li><strong><em>La serie \u201cLiving With Yourself\u201d resulta sorprendente por el tono tan peculiar que la envuelve, por su calidad narrativa, por su profundidad dram\u00e1tica y por su lenguaje visual, adem\u00e1s de contar con un ingenioso uso de t\u00f3picos simb\u00f3licos para representar, por ejemplo, sentimientos de culpa producidos por la propia conciencia<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_447511\" style=\"width: 470px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?attachment_id=447511\" rel=\"attachment wp-att-447511\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-447511\" class=\"size-large wp-image-447511\" src=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/filosofia-3-460x259.jpg\" alt=\"\" width=\"460\" height=\"259\" srcset=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/filosofia-3-460x259.jpg 460w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/filosofia-3-240x135.jpg 240w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/filosofia-3-235x132.jpg 235w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/filosofia-3-202x114.jpg 202w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/filosofia-3-350x196.jpg 350w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/filosofia-3-220x123.jpg 220w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/filosofia-3-237x132.jpg 237w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/filosofia-3.jpg 480w\" sizes=\"auto, (max-width: 460px) 100vw, 460px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-447511\" class=\"wp-caption-text\">\u201cLiving With Yourself\u201d logra diluir las fronteras entre el Miles com\u00fan y corriente y la mejor versi\u00f3n de Miles, invirtiendo con ello el modelo cl\u00e1sico del doppelg\u00e4nger preguntando \u00bfqu\u00e9 pasar\u00eda si yo ya soy la versi\u00f3n negativa de m\u00ed mismo? \u00bfqu\u00e9 pasa si yo soy el \u201cgemelo maligno\u201d de la ecuaci\u00f3n?<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hay un t\u00f3pico recurrente en la literatura, la mitolog\u00eda y el cine que, por alguna raz\u00f3n, parece haberse reavivado recientemente con pel\u00edculas como <em>Us<\/em> de Jordan Peele, <em>Gemini Man <\/em>protagonizada por Will Smith y, ahora, la nueva serie de comedia y drama de Paul Rudd para Netflix: <em>Living With Yourself<\/em> ( o <em>C\u00f3mo vivir contigo mismo<\/em>, por su t\u00edtulo para Latinoam\u00e9rica). Me refiero al t\u00f3pico del doppelg\u00e4nger.<\/p>\n<p>Dado que a Paul Rudd lo hemos visto trabajar en un tono c\u00f3mico ligero en proyectos como <em>Friends<\/em>, la saga de <em>Anchorman<\/em> con Will Ferrel, <em>Virgen a los 40<\/em> o hasta en su interpretaci\u00f3n de Scott Lang (Antman) en el Universo<\/p>\n<p>Cinematogr\u00e1fico de Marvel, lo l\u00f3gico era esperar que una nueva comedia con el actor se desenvolver\u00eda con ese tono desenfadado, irreverente y provocativo. Por el contrario, esta serie resulta sorprendente por el tono tan peculiar que la envuelve, por su calidad narrativa, por su profundidad dram\u00e1tica y por su lenguaje visual adem\u00e1s de contar con un ingenioso uso de t\u00f3picos simb\u00f3licos para representar, por ejemplo, senimientos de culpa producidos por la propia conciencia, o bien, representar la naturalidad de la din\u00e1mica entre Miles y Kate, protagonistas de la historia.<\/p>\n<p><em>Living With Yourself <\/em>cuenta la historia de Miles Elliot, un destacado y creativo dise\u00f1ador de campa\u00f1as publicitarias que, como suele pasar en la vida, se encuentra en una deprimente, mon\u00f3tona y pesada racha existencial que lo ha desprovisto de cualquier motivaci\u00f3n. Desinteres\u00e1ndose peligrosamente por su trabajo y su matrimonio, Miles conoce de boca de un conocido un milagroso remedio para su aflicci\u00f3n: un spa en el que tras un misterioso procedimiento pueden hacerte feliz.<\/p>\n<p>La promesa, de ciencia ficci\u00f3n, es que en el misterioso spa alterar\u00e1n su ADN para eliminar de \u00e9l todo aquello que lo hace infleiz y todas aquellas partes \u201cnegativas\u201d de s\u00ed mismo. La realidad es que el lugar es la fachada de un turbio proceso experimental de clonaci\u00f3n. Es as\u00ed como, tras un par de embrollos m\u00e1s, Miles termina enfrent\u00e1ndose al reto de vivir con una copia de s\u00ed mismo que, adem\u00e1s, es mejor que \u00e9l: m\u00e1s motivado, m\u00e1s fuerte, m\u00e1s creativo, m\u00e1s sociable, mejor con su esposa, etc\u00e9tera.<\/p>\n<p>La premisa de la serie resulta, como advert\u00eda al principio, una nueva mirada sobre el t\u00f3pico del doppelg\u00e4nger. Por t\u00f3pico me refiero al concepto ret\u00f3rico y literario bajo el cual se agrupa a tem\u00e1ticas, estructuras o narrativas comunes que suelen repetirse con ligeras o nulas variaciones. Similar a lo que solemos llamar \u201clugares comunes\u201d, los t\u00f3picos son recursos que pueden usarse en diversos niveles de la creaci\u00f3n art\u00edstica (f\u00edlmica, discursiva, ret\u00f3rica, literaria, etc\u00e9tera) para rescatar ideas, problemas, preguntas o historias que se pretende revisitar, reformar, reestructurar o, simplemente, referir.<\/p>\n<p>Ahora bien, el doppelg\u00e4nger, en espec\u00edfico, es uno de estos t\u00f3picos recurrentes que puede remitirse al novelista alem\u00e1n Jean Paul quien parece haberlo acu\u00f1ado durante el siglo XVIII. La palabra, alemana, significa literalmente \u201cel que camina al lado\u201d y ha sido usada en la tradici\u00f3n narrativa para referir al supuesto doble id\u00e9ntico que todos tenemos. M\u00e1s com\u00fanmente, el \u201cdoble maligno\u201d de nosotros mismos.<\/p>\n<p>El t\u00f3pico ha sido usado principalmente en el cine y la literatura de terror bajo esta \u00faltima ascepci\u00f3n, seg\u00fan la cual el personaje principal descubrir\u00eda la existencia de un gemelo maligno de s\u00ed mismo que busca apoderarse de su vida privilegiada o, simplemente, busca acabar con \u00e9l a causa de alg\u00fan inter\u00e9s compartido (tal como en los ejemplos que mencionaba m\u00e1s arriba). Incluso, podr\u00eda tomarse a personajes duales como el Dr. Jekyll y Mr. Hyde o el propio Bruce Banner y Hulk como derivados de la problem\u00e1tica principal de este t\u00f3pico: la lucha entre una versi\u00f3n maligan y una versi\u00f3n buena del mismo individuo por quedarse con la identidad compartida exclusivamente para s\u00ed.<\/p>\n<p>Dicho de otro modo, el punto medular de este t\u00f3pico es la representaci\u00f3n de la lucha interna que todos los seres humanos vivimos entre diferentes dimensiones de nuestra psicolog\u00eda, ya sea voluntad contra raz\u00f3n, naturaleza contra artificio, necesidad contra libertad, bien moral contra mal moral o la oposici\u00f3n de dos voluntades o razones en sentidos distintos, la narrativa del doppelg\u00e4nger confronta a dos polos del mismo ser para diluir las fronteras entre nuestro \u201clado malo\u201d y nuestro \u201clado bueno\u201d.<\/p>\n<p>Bajo esa l\u00f3gica lo que hace <em>Living With Yourself <\/em>resulta efectivo adem\u00e1s de propositivo pues, adem\u00e1s de contarnos una historia con aut\u00e9nticos momentos de comicidad (aunque no con un ritmo exclusivamente c\u00f3mico), logra diluir las fronteras entre el Miles com\u00fan y corriente y la mejor versi\u00f3n de Miles, invirtiendo con ello el modelo cl\u00e1sico del doppelg\u00e4nger preguntando \u00bfqu\u00e9 pasar\u00eda si yo ya soy la versi\u00f3n negativa de m\u00ed mismo? \u00bfqu\u00e9 pasa si yo soy el \u201cgemelo maligno\u201d de la ecuaci\u00f3n?<\/p>\n<p>Pregunta que, transportada a la realidad, no es otra cosa que la angustia existencial del ser humano contempor\u00e1neo: \u00bfpuede existir acaso una mejor versi\u00f3n de m\u00ed?\u00bfpuede ser algo m\u00e1s que mi rutina, mi trabajo y mis costumbres?\u00bfpuedo realmente ser feliz? La respuesta, claro est\u00e1, no puede ser absoluta es, en el mejor de los casos, subjetiva y, en consecuencia, irremediablemente parcial.<\/p>\n<p>Sin embargo, no por ello resulta irrelevante preguntarse por los pasos dados, por lo que se es y por aquello a lo que se entrega el propio tiempo y el propio esfuerzo. Por los modos en que efectivamente trabajamos por construir nuestra felicidad siendo conscientes de nosotros mismos, embarc\u00e1ndonos en un proceso de autoconocimiento (que incluir\u00eda un proceso de conocimiento general m\u00ednimo del lugar en el que estamos situados a mayor y menor escala), construyendo una opini\u00f3n propia, realmente propia, ejercitando el pensamiento cr\u00edtico y caminando hacia un autodominio que permita fomentar la libertad y felicidad de otros. Evitando, con ello. el nacimiento de un \u201cotro yo\u201d incapaz de expresarse en nuestra realidad, evitando la divisi\u00f3n entre quienes somos y quienes queremos ser, pero, sobre todo evitando quedar atrapados en una vida que simplemente se siente como la de alguien m\u00e1s.<\/p>\n<p>Por mi parte me gusta creer que mi doppelg\u00e4nger no es tan ajeno a m\u00ed como para existir por s\u00ed mismo, me gusta creer que mi di\u00e1logo interno conmigo mismo me permite expresar mis diversas dimensiones con cierta transparencia (no sin conflictos, no sin arrepentimientos, no sin carencias, no sin remordimientos; pero s\u00ed acept\u00e1ndolos), me gusta creer que ni la mejor versi\u00f3n de m\u00ed mismo es tan yo como yo soy yo ahora. Pero, bueno, yo qu\u00e9 voy a saber, a lo mejor s\u00f3lo soy la versi\u00f3n maligna y precaria de mi persona.<\/p>\n<p><em>Twitter<\/em>: <em><a href=\"https:\/\/twitter.com\/FilosMillennial\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">@FilosMillennial<\/a><\/em><br \/>\n<em>Facebook<\/em>: <em><a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/Filosof%C3%ADa-Millennial-350637645547048\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Filosof\u00eda Millennial<\/a><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span style=\"color: #005497;\"><strong>H. R. Aquino Cruz<\/strong><\/span><br \/>\n<br \/>\nHay un t\u00f3pico recurrente en la literatura, la mitolog\u00eda y el cine que, por alguna raz\u00f3n, parece haberse reavivado recientemente con pel\u00edculas como Us de Jordan Peele, Gemini Man protagonizada por Will Smith y, ahora, la nueva serie de comedia y drama de Paul Rudd para Netflix: Living With Yourself ( o C\u00f3mo vivir contigo mismo, por su t\u00edtulo para Latinoam\u00e9rica). Me refiero al t\u00f3pico del doppelg\u00e4nger.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":447511,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[30291],"tags":[81965,81966,43674],"class_list":["post-447459","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion-espectaculos","tag-filosofia-millennial","tag-h-r-aquino-cruz","tag-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/447459","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=447459"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/447459\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/447511"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=447459"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=447459"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=447459"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}