{"id":455129,"date":"2020-01-08T00:03:44","date_gmt":"2020-01-08T06:03:44","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=455129"},"modified":"2020-01-09T01:26:22","modified_gmt":"2020-01-09T07:26:22","slug":"la-caza-y-la-luz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=455129","title":{"rendered":"La caza y la luz"},"content":{"rendered":"<h2>Filosof\u00eda Millennial<\/h2>\n<h5>H. R. Aquino Cruz<\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ul>\n<li><strong><em>\u201cEl Faro\u201d de Robert Eggers me ha resultado especialmente compleja y rica en su puesta en escena, en su realizaci\u00f3n<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_455207\" style=\"width: 470px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?attachment_id=455207\" rel=\"attachment wp-att-455207\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-455207\" class=\"size-large wp-image-455207\" src=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/filosofia-8-460x259.jpg\" alt=\"\" width=\"460\" height=\"259\" srcset=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/filosofia-8-460x259.jpg 460w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/filosofia-8-240x135.jpg 240w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/filosofia-8-235x132.jpg 235w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/filosofia-8-202x114.jpg 202w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/filosofia-8-350x196.jpg 350w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/filosofia-8-220x123.jpg 220w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/filosofia-8-237x132.jpg 237w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/filosofia-8.jpg 480w\" sizes=\"auto, (max-width: 460px) 100vw, 460px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-455207\" class=\"wp-caption-text\">Protagonizada por Robert Pattinson y Willem Dafoe, ambos logrando potentes momentos actorales durante este trabajo, The Ligthouse nos cuenta la historia de dos cuidadores de faro (uno experimentado y otro aprendiz) que ven retada su cordura a partir de la convivencia limitada por los confines del breve islote que habitan.<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ayer por la tarde tuve el gusto de ver una de las pel\u00edculas que m\u00e1s esper\u00e9 durante 2019. Por las buenas cr\u00edticas que le\u00ed al respecto, por lo intrigante de su premisa y por el genuino inter\u00e9s de acercarme a un tipo de cine que no sab\u00eda qu\u00e9 tanto podr\u00eda disfrutar o comprender. El resultado, afortunadamente, fue una experiencia est\u00e9tica bien lograda: tensa de principio a fin, disfrutable y, sobre todo, retadora (que te lleva a pensar fuera de lo que se convierte en com\u00fan).<\/p>\n<p>As\u00ed, <em>El Faro<\/em> de Robert Eggers me ha resultado especialmente compleja y rica en su puesta en escena, en su realizaci\u00f3n. En el compromiso de su director para ambientar minuciosamente esta pel\u00edcula en el siglo XIX incluyendo muebles, platos, vasijas y todo tipo de art\u00edculos de la \u00e9poca para darle la consistencia adecuada a este complejo film.<\/p>\n<p>Protagonizada por Robert Pattinson y Willem Dafoe, ambos logrando potentes momentos actorales durante este trabajo, <em>The Ligthouse<\/em> nos cuenta la historia de dos cuidadores de faro (uno experimentado y otro aprendiz) que ven retada su cordura a partir de la convivencia limitada por los confines del breve islote que habitan, por una poderosa tormenta que azota su peque\u00f1o pueblo de dos hombres y por los propios demonios que encontrar\u00e1n en dichas circunstancias un terreno f\u00e9rtil para la expiaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Tensa desde el primer momento, la pel\u00edcula es un curso r\u00e1pido de terror psicol\u00f3gico, generado desde su formato visual 1.19:1 que constri\u00f1e la imagen a un cuadro en la pantalla que, desde lo meramente visual, genera ya esa sensaci\u00f3n de enclaustramiento que despu\u00e9s la cinta se encargar\u00e1 de desarrollar y explorar por diferentes causes.<\/p>\n<p>El uso del plano corto y del plano a detalle se convierten aqu\u00ed en herramientas elementales para acercar al espectador a la creciente tensi\u00f3n entre los personajes principales de esta obra que por momentos se torna metaf\u00f3rica y simb\u00f3lica alcanzando, incluso, momentos dignos de compararse a los cl\u00e1sicos artes pict\u00f3ricos.<\/p>\n<p>En lo argumental, por su parte, la pel\u00edcula se presenta simple en su estructura pero compleja en sus momentos, siempre tendientes entre el hacinamiento que construye la dualidad en un espacio cerrado y el solipsismo de un aire compartido (por momento, quiz\u00e1, hasta de una mente compartida).<\/p>\n<p>En otras palabras, la historia se resuelve en dos principales puntos que, metaf\u00f3ricamente, he decidido llamar: la luz y la caza. La luz, como es claro, refiere a la del faro en el que se lleva a cabo esta trama, misma que adquiere cierto significado simb\u00f3lico de libertad y esperanza conforme avanza la cinta y que remata con una hermosa alegor\u00eda final. La caza, como un juego fon\u00e9tico con \u201cla casa\u201d, segundo componente de la palabra inglesa \u201clighthouse\u201d que da t\u00edtulo a esta pel\u00edcula en su idioma original; porque aqu\u00ed la casa del faro (compartida por nuestros protagonistas) se convierte en la incesante caza, en la incesante tensi\u00f3n interna de ponerse a prueba contra uno mismo (\u201cuno mismo\u201d reflejado en el otro): la caza del perro que se muerde la cola en la que, malsanos, se tornan nuestros laberintos psicol\u00f3gicos internos.<\/p>\n<p>As\u00ed, esta pel\u00edcula se ve marcada por la luz y la caza en la que se diluye el enclaustramiento para cualquier ser humano. Quiz\u00e1 porque no existe nada m\u00e1s natural (y luego nada m\u00e1s evitable e inconsciente) que el propio pensamiento, que el andar de las propias ideas y el propio razonamiento autom\u00e1tico que, m\u00e1s pronto que tarde, va construyendo trenes de ideas que poco a poco van oxidando sus v\u00edas y que terminan por convertirse en los leitmotivs de nuestro d\u00eda a d\u00eda.<\/p>\n<p>Leitmotivs que a veces nos engrandecen (sin sentido), leitmotivs que a veces nos empeque\u00f1ecen (sin sentido), leitmotivs que nos celebran (\u00bfsin sentido?), leitmotivs que nos culpan (\u00bfsin sentido?). Leitmotivs que nos encierran; en nuestra propia cabeza, en la mente compartida a trav\u00e9s del di\u00e1logo insistente con las mismas personas, los mismos c\u00edrculos y sobre los mismos asuntos y en la opini\u00f3n que nos generamos sobre nosotros mismos y los otros a trav\u00e9s de nuestra incapacidad de salir al mundo a contrastar nuestros puntos de vista.<\/p>\n<p>La diferencia, relajante y sublimadora, entre nosotros y esta experiencia est\u00e9tica es que, en contraste con este par de cuidadores de faro, nosotros s\u00ed somos capaces de compartir nuestra opini\u00f3n con quienes no piensan lo mismo que nosotros m\u00e1s all\u00e1 del di\u00e1logo fusionado. M\u00e1s all\u00e1 de los ecos de lo que creemos saber, de lo que creemos que tenemos por cierto. Nosotros tenemos la esperanza luminosa de la cr\u00edtica. La esperanza luminosa de cazar, m\u00e1s all\u00e1 de nuestra casa, m\u00e1s all\u00e1 de nosotros; de cazar el conocimiento, el aprendizaje constante y la construcci\u00f3n de opiniones con ayuda de los otros diferentes a nosotros.<\/p>\n<p>Lamentablemente, por su parte, nuestros protagonistas no tienen la misma suerte y acarrean, por lo tanto, con las consecuencias de su lucha interna y su lucha de poderes (por dominio, autoafirmaci\u00f3n e imposici\u00f3n). No cuentan con otra cosa que la estremecedora y terrible semilla psicol\u00f3gica de la luz y la caza. La casa que es la caza de uno mismo volcada al otro como proyecci\u00f3n de las inconformidades personales y la luz de la esperanza convertida en la materializaci\u00f3n de lo que se cree merecido.<\/p>\n<p><em>Twitter<\/em>: <em><a href=\"https:\/\/twitter.com\/FilosMillennial\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">@FilosMillennial<\/a><\/em><br \/>\n<em>Facebook<\/em>: <em><a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/Filosof%C3%ADa-Millennial-350637645547048\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Filosof\u00eda Millennial<\/a><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span style=\"color: #005497;\"><strong>H. R. Aquino Cruz<\/strong><\/span><br \/>\n<br \/>\nAyer por la tarde tuve el gusto de ver una de las pel\u00edculas que m\u00e1s esper\u00e9 durante 2019. Por las buenas cr\u00edticas que le\u00ed al respecto, por lo intrigante de su premisa y por el genuino inter\u00e9s de acercarme a un tipo de cine que no sab\u00eda qu\u00e9 tanto podr\u00eda disfrutar o comprender.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":455207,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[30291],"tags":[81965,81966,43674],"class_list":["post-455129","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion-espectaculos","tag-filosofia-millennial","tag-h-r-aquino-cruz","tag-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/455129","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=455129"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/455129\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/455207"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=455129"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=455129"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=455129"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}