{"id":461394,"date":"2020-02-26T00:05:52","date_gmt":"2020-02-26T06:05:52","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=461394"},"modified":"2020-02-26T23:48:53","modified_gmt":"2020-02-27T05:48:53","slug":"los-cinicos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=461394","title":{"rendered":"Los c\u00ednicos"},"content":{"rendered":"<h2>Filosof\u00eda Millennial<\/h2>\n<h5>H. R. Aquino Cruz<\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ul>\n<li><em><strong>Este grupo de pensadores llega a mi mente a prop\u00f3sito de \u201cEl Llamado Salvaje\u201d, producci\u00f3n de Disney y sus reci\u00e9n adquiridos 20th Century Studios basada en el libro (con tintes autobiogr\u00e1ficos) del mismo nombre escrito por Jack London en 1903<\/strong><\/em><\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?attachment_id=461451\" rel=\"attachment wp-att-461451\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-461451\" src=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/filosofia-millenial-26-460x259.jpg\" alt=\"\" width=\"460\" height=\"259\" srcset=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/filosofia-millenial-26-460x259.jpg 460w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/filosofia-millenial-26-240x135.jpg 240w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/filosofia-millenial-26-235x132.jpg 235w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/filosofia-millenial-26-202x114.jpg 202w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/filosofia-millenial-26-350x196.jpg 350w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/filosofia-millenial-26-220x123.jpg 220w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/filosofia-millenial-26-237x132.jpg 237w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/filosofia-millenial-26.jpg 480w\" sizes=\"auto, (max-width: 460px) 100vw, 460px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A la muerte de S\u00f3crates en el siglo IV a. c., sus disc\u00edpulos exploraron por diversos medios conceptuales sus ense\u00f1anzas enfatizando de diferentes maneras los elementos principales de su filos\u00f3fica vida. Entre ellos, como es natural, surgieron quienes idealizaron su figura en la construcci\u00f3n de complejos sistemas de la realidad inspirados en la visi\u00f3n del maestro y hubo otros que buscaron reducirlo a sus hechos, a sus pr\u00e1cticas y las ense\u00f1anzas concretas de su coherente vida.<\/p>\n<p>As\u00ed nacieron los c\u00ednicos, una escuela filos\u00f3fica de la \u00e9poca helen\u00edstica que tomara su nombre de la palabra griega \u03ba\u03cd\u03c9\u03bd (k\u00edoon), perro. Fundados en las ense\u00f1anzas de Ant\u00edstenes, quien conociera en vida al propio S\u00f3crates, y representados de manera paradigm\u00e1tica por Di\u00f3genes de Sinope, despu\u00e9s conocido como Di\u00f3genes \u201cel C\u00ednico\u201d o Di\u00f3genes \u201cel perro\u201d.<\/p>\n<p>Grupo de pensadores que llegara a mi mente a prop\u00f3sito de <em>El Llamado Salvaje<\/em>, producci\u00f3n de Disney y sus reci\u00e9n adquiridos 20th Century Studios basada en el libro (con tintes autobiogr\u00e1ficos) del mismo nombre escrito por Jack London en 1903. La pel\u00edcula, como la novela, sigue la historia de Buck, un perro de amplias proporciones criado en el seno de una familia acomodada de California que un d\u00eda es robado de sus due\u00f1os para ser vendido como perro de carga en Alaska.<\/p>\n<p>Sus experiencias lo ir\u00e1n acercando m\u00e1s y m\u00e1s a la intimidad de su animalidad y de su instinto pulsante; llam\u00e1ndolo, poco a poco, al encuentro con la m\u00e1s primitiva de sus naturalezas en la que, ir\u00f3nicamente, encontrar\u00e1 la m\u00e1s patente de sus realizaciones. Todo ello garantizado, en su adaptaci\u00f3n f\u00edlmica como en su adaptaci\u00f3n escrita, por una emp\u00e1tica e imaginativa narraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Acaso en su versi\u00f3n f\u00edlmica con el defecto de recargarse \u201cexcesivamente\u201d en el CGI, como han dicho algunos cr\u00edticos; pero que, a mi parecer, usa la animaci\u00f3n por computadora como un recurso justificado para dar vida al dise\u00f1o de un canino como un aut\u00e9ntico h\u00e9roe movido por su instinto y por el recurrente t\u00f3pico (y casi que hecho emp\u00edrico) de la inocencia absoluta y moralidad pura de los seres vivos no humanos.<\/p>\n<p>Puesto as\u00ed, parecer\u00eda absurdo hablar de la vida interna de un perro; porque es quiz\u00e1 un tema debatible, porque es quiz\u00e1 la romantizaci\u00f3n de una experiencia puramente perceptiva, porque es quiz\u00e1 la humanizaci\u00f3n de un animal. Lo cierto es que la premisa de esta historia funge como un paralelo indirecto entre la vida de un animal dom\u00e9stico y una cr\u00edtica velada a la vida del ser humano contempor\u00e1neo que se ha asentado sobre la domesticaci\u00f3n de sus impulsos animales.<\/p>\n<p>No porque esta domesticaci\u00f3n de nuestro ser sea absolutamente inadecuada (pues adem\u00e1s de seres animales somos seres humanos) sino porque en la concesi\u00f3n que hacemos cada d\u00eda a nuestras convenciones sociales, industriales y urbanas, parecemos darle m\u00e1s la espalda a nuestras condiciones primigenias, a nuestra plenitud como seres vivos y a nuestro contacto directo con la naturaleza; con otros seres vivos, con maravillas construidas por la naturaleza durante siglos y con todos esos elementos f\u00edsicos de la realidad que han estado ah\u00ed por miles de a\u00f1os y que ahora nosotros reducimos bajo el mote de \u201crecursos naturales\u201d.<\/p>\n<p>\u201cRecursos\u201d como si estuvieran ah\u00ed para nuestro deleite, como si estuvieran dados y garantizados de por vida, como si no vivi\u00e9ramos en el riesgo de un d\u00eda despertar y ya no encontrar nuestros \u00e1rboles, nuestros animales, nuestra vegetaci\u00f3n, nuestros r\u00edos. Como si al decir que son \u201cnuestros\u201d dij\u00e9semos que tenemos alguna propiedad y dominio sobre ellos, en lugar de reconocer que son \u201cnuestros\u201d porque son familiares a nosotros, porque est\u00e1n hechos de lo mismo que nosotros o, mejor dicho, porque nuestra evoluci\u00f3n y desarrollo estuvo provisto por las condiciones de posibilidad que ellos (plantas, animales, r\u00edos, lagos, monta\u00f1as, ventiscas, mares, etc\u00e9tera) son de nuestra existencia.<\/p>\n<p>Y es ah\u00ed donde cabe hablar de los perros antiguos. De los c\u00ednicos. Un grupo de fil\u00f3sofos caracterizados por su defensa de la sabidur\u00eda de la naturaleza a la que atribu\u00edan todas las condiciones para la felicidad humana, para la aut\u00e9ntica libertad y para la ruptura con el reinado de las necesidades artificiales creadas por las convenciones sociales.<\/p>\n<p>Un grupo de fil\u00f3sofos que suele ser referido por sus irreverentes an\u00e9cdotas; como aquella en la que Di\u00f3genes visit\u00f3 la casa de un hombre de mucho dinero que, al ser advertido por \u00e9ste de no escupir en sus caros pisos, recibiera un escupitajo del fil\u00f3sofo en la cara. O aquella ocasi\u00f3n en que, al encontrarse el fil\u00f3sofo descansando en el suelo del \u00c1gora (plaza central) ateniense, recibiera la visita de un poderoso, rico y famoso Alejandro Magno, admirador del c\u00ednico, quien le dijera \u201cP\u00eddeme lo que quieras\u201d, a lo que \u201cel perro\u201d responder\u00eda \u201cQue te quites porque me tapas el sol\u201d.<\/p>\n<p>Simbolizando, con estos gestos y muchos m\u00e1s que se pueden leer sobre \u00e9l, su desd\u00e9n y desprecio a los bienes buscados por la mayor\u00eda de las personas y dotando, con dichos desplantes y francas (pero filos\u00f3ficamente sustentadas) groser\u00edas, a la palabra \u201cc\u00ednico\u201d la connotaci\u00f3n que hoy heredamos en nuestro espa\u00f1ol (i.e., como alguien desvergonzado, imp\u00fadico y hasta procaz).<\/p>\n<p>\u201cUna filosof\u00eda que ya se ve que no tiene mucho fondo\u201d, recuerdo haber escuchado de boca de una de mis profesoras alguna vez. Quiz\u00e1. Una filosof\u00eda que, no obstante, tiene de cierto que somos m\u00e1s cercanos a la naturaleza de lo que solemos reconocer y que muchas veces erigimos a nuestros constructos sociales y nuestras necesidades artificiales, adquiridas y superfluas como muros que nos impiden ver el modo en que la fortuna nos sonr\u00ede con m\u00e1s vida (vegetal, animal, etc\u00e9tera) a nuestro alrededor.<\/p>\n<p>Una filosof\u00eda que nos recuerda que existe un real llamado de lo salvaje en nosotros que, lejos de ser un llamado al descontrol absoluto de nuestros m\u00e1s bajos instintos, es un llamado a reconocernos naturaleza, reconocernos dependientes de otros seres vivos y otros modos de vida. Reconocernos responsables de aprender a convivir con ellos de manera sana y provechosa para todos. Reconocernos, al menos en esto y en el m\u00e1s positivo de los sentidos de la palabra, necesitados de un poco m\u00e1s de cinismo.<\/p>\n<p><em>Twitter<\/em>: <em><a href=\"https:\/\/twitter.com\/FilosMillennial\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">@FilosMillennial<\/a><\/em><br \/>\n<em>Facebook<\/em>: <em><a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/Filosof%C3%ADa-Millennial-350637645547048\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Filosof\u00eda Millennial<\/a><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span style=\"color: #005497;\"><strong>H. R. Aquino Cruz<\/strong><\/span><br \/>\n<br \/>\nA la muerte de S\u00f3crates en el siglo IV a. c., sus disc\u00edpulos exploraron por diversos medios conceptuales sus ense\u00f1anzas enfatizando de diferentes maneras los elementos principales de su filos\u00f3fica vida.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":461451,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[30291],"tags":[81965,81966,43674],"class_list":["post-461394","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion-espectaculos","tag-filosofia-millennial","tag-h-r-aquino-cruz","tag-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/461394","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=461394"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/461394\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/461451"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=461394"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=461394"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=461394"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}