{"id":467832,"date":"2020-05-06T00:05:31","date_gmt":"2020-05-06T05:05:31","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=467832"},"modified":"2020-06-02T22:18:40","modified_gmt":"2020-06-03T03:18:40","slug":"multiverso-interior","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=467832","title":{"rendered":"Multiverso interior"},"content":{"rendered":"<h2>Filosof\u00eda Millennial<\/h2>\n<h5>H. R. Aquino Cruz<\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ul>\n<li><strong><em>De acuerdo con Gautama, todo sufrimiento parte del deseo y, como tal, es el deseo el impulso que habr\u00edamos de superar para hacernos conscientes del presente<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_467898\" style=\"width: 470px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?attachment_id=467898\" rel=\"attachment wp-att-467898\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-467898\" class=\"size-large wp-image-467898\" src=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/AQUINO-460x340.jpg\" alt=\"\" width=\"460\" height=\"340\" srcset=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/AQUINO-460x340.jpg 460w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/AQUINO-240x178.jpg 240w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/AQUINO.jpg 700w\" sizes=\"auto, (max-width: 460px) 100vw, 460px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-467898\" class=\"wp-caption-text\">Nueva serie animada de Pendleton Ward (creador de <em>Hora de Aventura<\/em>) y Duncan Trussel, <em>The Midnight Gospel<\/em>.<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pocas veces los contenidos de la cultura popular abordan de manera frontal objetos eminentemente filos\u00f3ficos de la manera en la que lo hace la nueva serie animada de Pendleton Ward (creador de <em>Hora de Aventura<\/em>) y Duncan Trussel, <em>The Midnight Gospel<\/em>. En estos casos, usualmente encuentro dif\u00edcil proponer una reflexi\u00f3n filos\u00f3fica que no sea s\u00f3lo reiterativa de lo que ya se aborda por s\u00ed mismo en t\u00e9rminos que llaman a la introspecci\u00f3n y a los cuestionamientos radicales, por lo que, en otro caso, no me sentir\u00eda especialmente llamado a repetir lo que me parece que ya est\u00e1 bien dicho.<\/p>\n<p>Sin embargo, me parece que la principal fortaleza filos\u00f3fica de esta serie animada\/podcast o, para ser precisos, \u201cspacecast\u201d (podcast de video en el espacio), al encontrarse enunciada en los t\u00e9rminos de la reflexi\u00f3n budista, se puede ver beneficiada por una revisi\u00f3n de sus t\u00e9rminos que trate de extraerlos de su origen idiosincr\u00e1tico tan apegado a la mencionada doctrina espiritual en la que se enraizan sus preguntas.<\/p>\n<p>Dicho esto, entonces, habr\u00eda que partir por destacar el trabajo de Pendleton Ward en lo que toca a las animaciones que complementan estas conversaciones sobre temas trascendentales. En primer lugar, por su excelencia creativa e inventiva que da vida a universos disparatados que, no obstante, son profundamente coherentes consigo mismos a pesar de proponernos l\u00f3gicas f\u00edsicas inauditas o simplemente estimulantes. En segundo lugar (y con mayor inter\u00e9s para m\u00ed), por el paralelo que cada una de las historias que estas animaciones nos cuentan va construyendo con las conversaciones en las que Clancy Gilroy se envuelve con seres de realidades tan distintas a la suya.<\/p>\n<p>Porque justamente de eso trata <em>The Midnight Gospel<\/em>, de dialogar, de aprender y de cuestionarnos sobre nuestra existencia en este mundo. Todo mientras nos deleitamos con simp\u00e1ticas y entra\u00f1ables animaciones que dan vida a los m\u00fatiples mundos que Clancy visita para entrevistarse con alguno o algunos de sus habitantes en busca de respuestas para temas como la muerte, el duelo, el sentido de la existencia, la conciencia plena (mindfulness), la espiritualidad, la magia, el perd\u00f3n, etc\u00e9tera.<\/p>\n<p>Mundos que, adem\u00e1s, sirven de pretexto para que nuestro gu\u00eda Duncan Trussel (comediante y podcaster), quien da vida a Clancy, nos comparta algunos de sus talentos musicales (bien representados por algunos mixes que se cuelan a las tramas que nos ofrece esta serie) y, m\u00e1s importante a\u00fan, nos comparta algo de su vida, de su coraz\u00f3n, de sus dolores y de su experiencia como inquisidor de la sabidur\u00eda budista en particular. Porque justamente de eso trata la filosof\u00eda, de dialogar, de aprender y de cuestionarnos sobre nuestra existencia en este mundo. De revelarnos, de inquirir y de emprender un viaje hacia el multiverso que es nuestro interior.<\/p>\n<p>Desde tiempos de Plat\u00f3n hay evidencia de la curiosidad de lo que llamamos \u201cel Mundo Occidental\u201d por lo que llamamos \u201cel Mundo Oriental\u201d. Por los principios de sabidur\u00edas \u201cajenas\u201d que en otros momentos hist\u00f3ricos tendr\u00edan contactos directos con las bases culturales de lo que hoy es una espiritualidad s\u00f3lida, independiente y propia como el budismo.<\/p>\n<p>Empero, asumir que todos los budismos son iguales resulta impreciso (tal como decir que todos los cristianismos son iguales) pues las diferentes maneras de acercarse a los principios que establece esta propuesta filos\u00f3fica y espiritual var\u00edan de diversas maneras. Variantes entre las que, no obstante, se mantienen de manera general algunos elementos fundamentales: la superaci\u00f3n del sufrimiento, el ciclo de la vida y el renacimiento as\u00ed como pr\u00e1cticas espec\u00edficas entre las que destaca principalemente la meditaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Elementos, todos ellos, que, de manera opuesta al \u201cpensamiento occidental\u201d siempre tendiente a \u201cllenarse\u201d (de dicha, de riquezas, de placeres, de felicidad, etc\u00e9tera), nos invitan a aprender a \u201cvaciarnos\u201d. A deshacernos de aprensiones vanas, a desenmascarar las ilusiones en las que se erigen nuestros deseos y difuminar el recelo con el que nos tomamos como el centro de un Universo del que, en el mejor de los casos, s\u00f3lo somos una parte tan importante como cualquier otra de las que compone el todo.<\/p>\n<p>As\u00ed, en tal contexto, Duncan Trussel y Pendleton Ward nos invitan a reflexionar. A reflexionar filos\u00f3ficamente, a reflexionar espiritualmente, pero, sobre todo, a reflexionar con un m\u00e9todo que no solemos usar en el vaiv\u00e9n de la Filosof\u00eda Occidental can\u00f3nica: reflexionar desde la nada. Desde el vac\u00edo. Desde la contemplaci\u00f3n meditabunda.<\/p>\n<p>A recordar que tan fil\u00f3sofo es el Buda Gautama como Arist\u00f3teles o Plat\u00f3n y que tan dignas de consideraci\u00f3n y pr\u00e1ctica son sus reflexiones y m\u00e9todos filos\u00f3ficos (al margen de la adscripci\u00f3n de sus convicciones espirituales espec\u00edficas) como las de los griegos. A atrevernos a indagar en nuestro interior en b\u00fasqueda de la ansiada superaci\u00f3n del deseo.<\/p>\n<p>El viaje de Clancy a trav\u00e9s de su simulador de multiversos no es otra cosa que una alegor\u00eda de lo que nosotros somos capaces de hacer cuando nos atrevemos a experimentar la meditaci\u00f3n. Ya no desde la distinci\u00f3n de conceptos claros y distintos, o desde la teorizaci\u00f3n erudita de los principios de la existencia sino desde la afirmaci\u00f3n del presente trascendental. La afirmaci\u00f3n de la realidad que encontramos cuando nos atrevemos a escuchar el silencio.<\/p>\n<p>De acuerdo con Gautama, todo sufrimiento parte del deseo y, como tal, es el deseo el impulso que habr\u00edamos de superar para hacernos conscientes del presente, ya no en t\u00e9rminos de lo que queremos, sino en t\u00e9rminos trascendentales. En los t\u00e9rminos m\u00e1s puros a los que somos capaces de acceder como humanos. En los t\u00e9rminos en los que Gautama encontr\u00f3 lo que el llam\u00f3 \u201ciluminaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Iluminaci\u00f3n a la que no se accede de manera inmediata ni por simple azar, sino con base en disciplina, en arduo trabajo por a\u00f1os que nos permita aprender a llegar a ese punto en el que nos encontramos con nosotros mismos en nuestro silencio. Cuando encontramos \u201cla calma del mar interior\u201d a trav\u00e9s de una contemplaci\u00f3n introspectiva resoluta y absoluta que nos permite fundirnos en la nada, sin deseos y sin padecimientos.<\/p>\n<p>As\u00ed, en t\u00e9rminos absolutos (m\u00e1s all\u00e1 del budismo como convicci\u00f3n espiritual) la gran propuesta filos\u00f3fica de <em>The Midnight Gospel <\/em>no se encuentra tanto en sus contenidos como en su m\u00e9todo. Un m\u00e9todo que nos invita a preguntarnos pregunt\u00e1ndoles a otros, conversando, aprendiendo y abri\u00e9ndonos a nuestro propio dolor, pero, sobre todo, un m\u00e9todo que nos invita a conocernos en el presente trascendental, meditando, buscando nuestra consciencia y tratando de superar nuestros deseos. Un m\u00e9todo que nos invita a encontrar, parafraseando las palabras de Gautama, la calma del multiverso interior.<\/p>\n<p><em>Twitter<\/em>: <em><a href=\"https:\/\/twitter.com\/FilosMillennial\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">@FilosMillennial<\/a><\/em><br \/>\n<em>Facebook<\/em>: <em><a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/Filosof%C3%ADa-Millennial-350637645547048\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Filosof\u00eda Millennial<\/a><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span style=\"color: #005497;\"><strong>H. R. Aquino Cruz<\/strong><\/span><br \/>\n<br \/>\nPocas veces los contenidos de la cultura popular abordan de manera frontal objetos eminentemente filos\u00f3ficos de la manera en la que lo hace la nueva serie animada de Pendleton Ward (creador de <em>Hora de Aventura<\/em>) y Duncan Trussel, <em>The Midnight Gospel<\/em>. 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