{"id":469359,"date":"2020-05-26T00:06:34","date_gmt":"2020-05-26T05:06:34","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=469359"},"modified":"2020-05-26T00:57:45","modified_gmt":"2020-05-26T05:57:45","slug":"a-imaginar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=469359","title":{"rendered":"\u00a1A imaginar!"},"content":{"rendered":"<h2>Con mi mano izquierda&#8230;<\/h2>\n<h5>Edgar G\u00f3mez Flores<\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Despert\u00e9 con un poco de temperatura. Justo a las 7:00 a.m. cuando se prende autom\u00e1ticamente mi televisor. Pude identificar a lo lejos este tono sonso de nuestro l\u00edder supremo (as\u00ed le dice un compadre). Todo parec\u00eda normal; pero empec\u00e9 a escuchar repetidamente las palabras \u201ccompa\u00f1ero\u201d, \u201cpueblo\u201d, \u201cbienestar\u201d. El tono del sureste era m\u00e1s marcado, como si el hambre de quererse comer a este pa\u00eds, empezara por las letras.<\/p>\n<p>Escuch\u00e9 a muchas personas que \u00e9l presentaba, como si fuera un programa de entretenimiento. Se escuchaban bullicios y aplausos. Uno a uno desfilaban y yo sin poder abrir los ojos. Ten\u00eda el presentimiento de llevar cuarenta y cinco minutos escuchando un plan de gobierno, que lo intu\u00eda, m\u00e1s no lo conoc\u00eda.<\/p>\n<p>Con un tono de militar avejentado escuch\u00e9 a otra persona otorgar el agradecimiento a miembros de la \u201cPolic\u00eda del Pueblo\u201d, quienes hab\u00edan ayudado a dar con los corruptos opositores del r\u00e9gimen. Agradec\u00eda el mecanismo de comunicaci\u00f3n que hab\u00edan encontrado para desmantelar una red mexicana de c\u00f3mplices quienes, con sus ideas neoliberales, hab\u00edan tratado de despretigiar \u201ca los compa\u00f1eros honestos\u201d de la empresa petrolera; ahora llamada \u201cPEPEMEX\u201d (el Petr\u00f3leo del Pueblo Mexicano)\u201d. Empezaron a dar informaci\u00f3n detallada de la ruta cibern\u00e9tica utilizada para su captura y tambi\u00e9n hicieron \u00e9nfasis en los reconocimientos que se dar\u00edan a estos nuevos sargentos de la naci\u00f3n.<\/p>\n<p>Supongo que la temperatura me hab\u00eda rebasado los 39 grados, alcanc\u00e9 a tomar mi inhalador de la cabecera y me arrastr\u00e9 con los brazos hacia una posici\u00f3n m\u00e1s c\u00f3moda para poder respirar. Regres\u00e9 poco a poco a la somnolencia. Cerr\u00e9 los ojos de nuevo para poner atenci\u00f3n al murmullo de la televisi\u00f3n. De repente sali\u00f3 un grupo folcl\u00f3rico y de fondo algunas cabezas olmecas que daban un ambiente de programa producido en los a\u00f1os setenta. Mal hecho y con mucho ruido. Inmediatamente, hubo un silencio de veinte segundos. No pude identificar si la pausa la gener\u00f3 un anuncio, un corte en la red el\u00e9ctrica o simplemente un itinerario mal planeado. Sali\u00f3 un mujer de setenta y cinco a\u00f1os aproximadamente; muy delgada y erguida. Con el ojo izquierdo, el cual apenas sobresal\u00eda de la almohada, llegu\u00e9 a pensar que era Elena Poniatowska, pero al escuchar lo chill\u00f3n de su voz lo descart\u00e9 y empez\u00f3 a recitar un himno. La cara se le desfiguraba y los ojos se le empezaron a desorbitar. Mientras tanto, se izaba una bandera, color marr\u00f3n, con un s\u00edmbolo en el centro; muy amarillo. Trompetas mal afinadas generaban una especie de ladrido hacia el viento que retumbaban en mi cabeza.<\/p>\n<p>Logr\u00e9 pararme de mi cama, fueron unos dos minutos que tard\u00e9 en llegar al ba\u00f1o, escup\u00ed en la tasa y pude identificar un hilo de sangre. Quise ponerle importancia; pero nuevamente escuch\u00e9 otro ruido estruendoso, ahora de tambores, me hizo recordar el inicio de \u201cAs\u00ed habl\u00f3 Zaratustra\u201d. Regres\u00e9 trompic\u00e1ndome con las paredes y vi ahora un tel\u00f3n rojo, de terciopelo; de muy mal gusto. Y sali\u00f3 un hombre gordo, bajito, con bata blanca y parec\u00eda que com\u00eda algo de la mano izquierda. Apareci\u00f3 un cintillo en la parte inferior izquierda. Entrecerr\u00e9 los ojos y pude leer \u201cSecretario de Salud y Felicidad\u201d.\u00a0 Habl\u00f3 de los \u00faltimos casos del Covid- 19 y de c\u00f3mo el sistema de selecci\u00f3n natural de los mexicanos hab\u00eda logrado acabar con m\u00e1s de tres millones de personas en los \u00faltimos dos a\u00f1os. Trat\u00f3 de dar una explicaci\u00f3n cient\u00edfica de c\u00f3mo el virus, ahora ser vivo y cuasipensante, identificaba el gen de los hombres y las mujeres no afines a este r\u00e9gimen. Camin\u00f3 de frente a una de las c\u00e1maras que lo enfocaba. Con su mirada fija en el centro de la lente, levant\u00f3 su mano derecha y, con su dedo \u00edndice, se\u00f1al\u00f3 y empez\u00f3 a vociferar algunas condenas. No logr\u00e9 entenderlas, yo escuchaba \u00fanicamente balbuceos. Hab\u00eda llegado de nuevo a mi cama. Antes de acostarme, con la mano temblorosa, logr\u00e9 posicionarme el term\u00f3metro. Me esper\u00e9 algunos minutos y ca\u00ed en un profundo sue\u00f1o.<\/p>\n<p>Despert\u00e9 de nuevo, el reloj de la televisi\u00f3n marcaba las 7:03 a.m., me quit\u00e9 el term\u00f3metro. Ahora estaba en 39.2. En la televisi\u00f3n, de nuevo, el tonito del Presidente. Hablaba de becas, de una pandemia domada y de la reacci\u00f3n de los consevadores hacia una iniciativa del gobierno de Puebla para mantener el control de las escuelas privadas. Con mi mano izquierda, alcanc\u00e9 un papel que ten\u00eda en el mueble de la esquina; era mi cita para hacerme la prueba del coronavirus en diez d\u00edas.<\/p>\n<p>Espero controlar la temperatura hasta ese d\u00eda. Empiezo a confundir el presente con el futuro. Y, el dolor con mis miedos, se empiezan a hacer uno.<\/p>\n<p><a href=\"mailto:edgargomez_cide@yahoo.com.mx\"><em>edgargomez_cide@yahoo.com.mx<\/em><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span style=\"color: #005497;\"><strong>Edgar G\u00f3mez Flores<\/strong><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[3819],"tags":[85911,85912,43674],"class_list":["post-469359","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-edgar-gomez-flores","tag-con-mi-mano-izquierda","tag-edgar-gomez-flores","tag-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/469359","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=469359"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/469359\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=469359"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=469359"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=469359"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}