{"id":469939,"date":"2020-06-03T00:05:38","date_gmt":"2020-06-03T05:05:38","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=469939"},"modified":"2020-06-21T23:28:18","modified_gmt":"2020-06-22T04:28:18","slug":"si-se-acabara-la-cumbia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=469939","title":{"rendered":"Si se acabara la cumbia"},"content":{"rendered":"<h2>Filosof\u00eda Millennial<\/h2>\n<h5>H. R. Aquino Cruz<\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ul>\n<li><strong>Ya No Estoy Aqu\u00ed<em>, la aclamada pel\u00edcula del director mexicano Fernando Fr\u00edas reci\u00e9n estrenada en <\/em>Netflix<em>. La cinta ha sido muy bien recibida por la cr\u00edtica en diferentes pa\u00edses del mundo<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_470009\" style=\"width: 470px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?attachment_id=470009\" rel=\"attachment wp-att-470009\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-470009\" class=\"size-large wp-image-470009\" src=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/filosofia-millenial-3-460x259.jpg\" alt=\"\" width=\"460\" height=\"259\" srcset=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/filosofia-millenial-3-460x259.jpg 460w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/filosofia-millenial-3-240x135.jpg 240w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/filosofia-millenial-3-235x132.jpg 235w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/filosofia-millenial-3-202x114.jpg 202w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/filosofia-millenial-3-350x196.jpg 350w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/filosofia-millenial-3-220x123.jpg 220w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/filosofia-millenial-3-237x132.jpg 237w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/filosofia-millenial-3.jpg 480w\" sizes=\"auto, (max-width: 460px) 100vw, 460px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-470009\" class=\"wp-caption-text\">El movimiento Kolombia, como nos muestra <em>Ya No Estoy Aqu\u00ed<\/em>, no s\u00f3lo implic\u00f3 un nuevo modo de expresarse para un grupo de j\u00f3venes marginados sino que se convirti\u00f3 tambi\u00e9n en la fuente de su identidad, en la fuente de un sentido de pertenencia.<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Una de las cr\u00edticas m\u00e1s recurrentes al cine mexicano es su incesante inter\u00e9s por tocar los mismos temas: marginaci\u00f3n social, crimen y la vida en la calle. Esta tendencia ha tenido como gran aliado a un cierto morbo visual que ha constre\u00f1ido este tipo de narrativas a sus episodios violentos, crudos, fuertes e impactantes. Privilegiando un concepto transfigurado de acci\u00f3n frente a un fondo de verdadera trascendencia o contenido.<\/p>\n<p>Justo en ese contexto es donde se inscribe <em>Ya No Estoy Aqu\u00ed<\/em>, la aclamada pel\u00edcula del director mexicano Fernando Fr\u00edas reci\u00e9n estrenada en Netflix. La cinta ha sido muy bien recibida por la cr\u00edtica en diferentes pa\u00edses del mundo formando parte de las ternas y selecciones de festivales como el G\u00f6teborg Film Festival en Suecia o el Tribeca Film Festival en los Estados Unidos adem\u00e1s de hacerse con galardones como Mejor Cinta en el Festival Internacional de Cine de Morelia 2019, la Pir\u00e1mide Dorada a Mejo Pel\u00edcula en el Festival Internacional de Cine de El Cairo y el premio a Mejor Actor para su protagonista, Juan Daniel Garc\u00eda Trevi\u00f1o, en esa misma edici\u00f3n del festival egipcio.<\/p>\n<p>La raz\u00f3n detr\u00e1s de este \u00e9xito ante los expertos se puede atribuir, en primer lugar, a la excelente cinematograf\u00eda de Damian Garc\u00eda para este proyecto. Con un ojo n\u00edtido y sobrio logra cautivar tanto la intimidad de los colectivos del movimiento Kolombia de Monterrey como lo sublime de la ciudad nuevoleonense que se convierte en la testigo y el escenario de una historia aparentemente simple pero muy rica en su discurso.<\/p>\n<p>Discurso que se encuentra muy bien insertado dentro de un episodio perfectamente cotidiano para quienes viven en los barrios m\u00e1s aguerridos de Monterrey y que se encuentra muy bien representado por el cobijo que en dicho contexto implica una subcultura o cultura urbana como el movimiento Kolombia o \u201clos cholombianos\u201d, como suelen ser llamados ad extra quienes pertenecieron a este grupo social.<\/p>\n<p>Considerado extinto desde el 2013 seg\u00fan algunas fuentes, el movimiento Kolombia es el sincretimos de m\u00faltiples motivos culturales que se traducen en una vestimenta, un estilo de vida y un estilo musical propios as\u00ed como un orgullo de pertenencia espec\u00edfico. Se entiende como un derivado de la cultura fronteriza de Nuevo Le\u00f3n que al encontrarse a pocos kil\u00f3metros de Estados Unidos ve en sus diversas expresiones sociales el reflejo del estilo de vida chicano desde el que puede comprenderse la vestimenta \u201ctumbada\u201d (holgada) de sus integrantes y el gusto por la cumbia colombiana que, se piensa, impact\u00f3 la zona al encontrarse en medio de la v\u00eda de comunicaci\u00f3n entre el norte y el sur del continente, o bien, como el producto de la b\u00fasqueda de los DJs de los sonideros regiomontanos por ampliar su cat\u00e1logo musical.<\/p>\n<p>El estilo particular de las cumbias Kolombia pronto hizo brotar algunos exponentes destacados para la cultura popular influ\u00eddos por su estilo; por ejemplo, el fallecido Celso Pi\u00f1a o el exintegrante de Control Machete, DJ y productor regiomontano, Toy Selectah, quien en algunos de sus tracks adopta caracter\u00edsticas de la vertiente sonora de este movimiento, o bien, la notoria expansi\u00f3n del sonido \u201crebajado\u201d (ralentizado) dentro de \u00e9ste g\u00e9nero musical (quiz\u00e1 como una herencia del chopped and screwed del hip hop texano de los a\u00f1os 80s y 90s caracterizado por disminuir los beats por minuto de sus melod\u00edas al mezclarlas).<\/p>\n<p>El caso es que el movimiento Kolombia, como nos muestra <em>Ya No Estoy Aqu\u00ed<\/em>, no s\u00f3lo implic\u00f3 un nuevo modo de expresarse para un grupo de j\u00f3venes marginados sino que se convirti\u00f3 tambi\u00e9n en la fuente de su identidad, en la fuente de un sentido de pertenencia. Sentido de pertenencia a menudo atribuido a las pandillas y los grupos delictivos, cierto, pero tambi\u00e9n un sentido de identidad con el que el guion de Fr\u00edas construye una alegor\u00eda puntual: el fin de la m\u00fasica.<\/p>\n<p>No el fin de la m\u00fasica como una expresi\u00f3n art\u00edstica general, sino el fin de una m\u00fasica particular que expresa los modos de sentir, percibir, ser y pertenecer de un grupo de seres humanos. S\u00ed, seres humanos en necesidad; s\u00ed, seres humanos festivos y bailarines; s\u00ed, seres humanos capaces de delinquir pero irrevocablemente seres humanos. Dignos de una mirada emp\u00e1tica que narre sus episodios. Que demuestre c\u00f3mo la tranquilidad vital estriba, al menos para alguno de ellos, en una mera confusi\u00f3n.<\/p>\n<p>El fin de la m\u00fasica, como el fin del baile. Como el fin de una identidad y de un modo de ser. Criticables, inexplicables, incomprensibles, como se quiera; pero que en su musicalidad encuentra su humanismo. Encuentra el horizonte compartido de un grupo de creencias, de un prop\u00f3sito com\u00fan, de una organizaci\u00f3n con sentido gregario puro y de una congregaci\u00f3n capaz de suspender, aunque sea por unos minutos, la violencia y la crueldad.<\/p>\n<p>Una de las cr\u00edticas m\u00e1s recurrentes al cine mexicano es su incesante inter\u00e9s por tocar los mismos temas echando mano de un cierto morbo visual que ha constre\u00f1ido este tipo de narrativas a sus episodios violentos, crudos, fuertes e impactantes. Privilegiando un concepto transfigurado de acci\u00f3n frente a un fondo de verdadera trascendencia o contenido. <em>Ya No Estoy Aqu\u00ed<\/em> toma el segundo camino. El del contenido. El de la descripci\u00f3n emp\u00e1tica y que no juzga de entrada. El de la \u201cinacci\u00f3n\u201d contemplativa no sensacionalista. El de la m\u00fasica y el arte popular cuando se erigen en identidad.<\/p>\n<p>Y, al final, como si se tratara de un documental, nos vuelve la mirada al primer plano de la realidad. A la desesperanza, el dolor y la angustia que genera la violencia organizada. La realidad irreconocible, desfigurada y reconvertida hacia el crimen por el dinero. Hacia el crimen porque no hay de otra.<\/p>\n<p>Al final, Fr\u00edas hace patente el ensordecedor silencio de la violencia. Ya no el de las balas. Ya no el de las im\u00e1genes morbosas y sensacionalistas. Ya no el de la sensualizaci\u00f3n y la sexualizaci\u00f3n de la violencia. Fr\u00edas hace patente la violencia del silencio. La violencia de un canto (cualquier canto) segado por el crimen. De un baile segado por el crimen. Lo desgarrador, insoportable y sin retorno que ser\u00eda si se acabara la cumbia.<\/p>\n<p><em>Twitter<\/em>: <em><a href=\"https:\/\/twitter.com\/FilosMillennial\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">@FilosMillennial<\/a><\/em><br \/>\n<em>Facebook<\/em>: <em><a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/Filosof%C3%ADa-Millennial-350637645547048\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Filosof\u00eda Millennial<\/a><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span style=\"color: #005497;\"><strong>H. R. Aquino Cruz<\/strong><\/span><br \/>\n<br \/>\nUna de las cr\u00edticas m\u00e1s recurrentes al cine mexicano es su incesante inter\u00e9s por tocar los mismos temas: marginaci\u00f3n social, crimen y la vida en la calle. Esta tendencia ha tenido como gran aliado a un cierto morbo visual que ha constre\u00f1ido este tipo de narrativas a sus episodios violentos, crudos, fuertes e impactantes. Privilegiando un concepto transfigurado de acci\u00f3n frente a un fondo de verdadera trascendencia o contenido.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":470009,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[30291],"tags":[81965,81966,43674],"class_list":["post-469939","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion-espectaculos","tag-filosofia-millennial","tag-h-r-aquino-cruz","tag-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/469939","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=469939"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/469939\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/470009"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=469939"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=469939"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=469939"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}