{"id":471838,"date":"2020-06-24T00:05:34","date_gmt":"2020-06-24T05:05:34","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=471838"},"modified":"2020-06-26T00:27:23","modified_gmt":"2020-06-26T05:27:23","slug":"%cf%80%ce%b1%e1%bf%96%cf%82-%cf%80%ce%bf%ce%bb%ce%b9%cf%84%ce%b9%ce%ba%cf%8c%cf%82-nino-politico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=471838","title":{"rendered":"\u03a0\u03b1\u1fd6\u03c2 \u03c0\u03bf\u03bb\u03b9\u03c4\u03b9\u03ba\u03cc\u03c2 (Ni\u00f1o pol\u00edtico)"},"content":{"rendered":"<h2>Filosof\u00eda Millennial<\/h2>\n<h5>H. R. Aquino Cruz<\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ul>\n<li><strong><em>\u201cThe Politician\u201d logra conectar los mundos del entretenimiento, de la pol\u00edtica como teor\u00eda y de la pol\u00edtica como pr\u00e1ctica desde la \u00f3ptica de Payton Hobart, un ambicioso joven que, desde sus a\u00f1os de bachiller, se encuentra ya comprometido con una causa de su propio ego: ser el presidente de su pa\u00eds<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_471935\" style=\"width: 470px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?attachment_id=471935\" rel=\"attachment wp-att-471935\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-471935\" class=\"size-large wp-image-471935\" src=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/filosofia-460x259.jpg\" alt=\"\" width=\"460\" height=\"259\" srcset=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/filosofia-460x259.jpg 460w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/filosofia-240x135.jpg 240w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/filosofia-235x132.jpg 235w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/filosofia-202x114.jpg 202w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/filosofia-350x196.jpg 350w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/filosofia-220x123.jpg 220w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/filosofia-237x132.jpg 237w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/filosofia.jpg 480w\" sizes=\"auto, (max-width: 460px) 100vw, 460px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-471935\" class=\"wp-caption-text\">La serie \u201cThe Politician\u201d, es entretenida, un tanto rom\u00e1ntica y simplista, quiz\u00e1, y plagada de iron\u00eda y cr\u00edtica a las clases altas estadounidenses desde el humor de sus absurdos. Trascurre con la particular sensibilidad est\u00e9tica visual de los trabajos de Murphy, Falchuck y Brennan y se desenvuelve en los t\u00e9rminos de su objetivo principal que es, justamente, el p\u00fablico joven.<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Siempre he visto con cierta sospecha a los colegas fil\u00f3sofos que priorizan a la Filosof\u00eda Pol\u00edtica sobre cualquier otro estudio de nuestra formaci\u00f3n acad\u00e9mica. Entiendo la urgencia y la inmediatez que, a diferencia de \u00e1reas como la L\u00f3gica, la Ontolog\u00eda o la Teor\u00eda del Conocimiento, implica esta vertiente filos\u00f3fica pero justo en eso, en su inmediatez y su contacto tan franco con nuestro d\u00eda a d\u00eda, encuentro el mayor de sus vicios: la tentaci\u00f3n de querer tener siempre la raz\u00f3n.<\/p>\n<p>Claro, desde el mobiliario conceptual que nos deja una formaci\u00f3n filos\u00f3fica, la entrada al mundo de la pol\u00edtica se vuelve en cierto sentido privilegiada. No por gozar de una mayor preclaridad o por ser de suyo mejor que cualquier otra formaci\u00f3n sino por resultarnos mucho m\u00e1s enraizada en los fundamentos que sostienen los sistemas pol\u00edticos que defendemos y por permitirnos dialogar de manera m\u00e1s radical con una u otra postura.<\/p>\n<p>Sin embargo, pocos (o quiz\u00e1 ninguno) parecen ser los fil\u00f3sofos que salen al ruedo pol\u00edtico a dialogar desde la neutralidad y la obejtividad conceptual. Desde la afiliaci\u00f3n a nada m\u00e1s que a lo puntual y a lo verdadero. A lo real frente a lo ideal. Y a lo ideal frente a lo puramente operativo-burocr\u00e1tico o lo puramente ideol\u00f3gico-mercadol\u00f3gico.<\/p>\n<p>Es ah\u00ed, entonces, donde surge la pregunta: \u00bfhay modo de filosofar para la pol\u00edtica escapando de las propias convicciones? \u00bfsin mover la balanza a lo que se cree mejor?\u00bfsin mover las nociones objetivas de justicia y prosperidad hacia donde nos complazcan subjetivamente?\u00a0 Y m\u00e1s importante a\u00fan \u00bfhay modo de hacer esto sin, simple y llanamente, querer tener la raz\u00f3n?<\/p>\n<p>La respuesta quiz\u00e1 se encuentra en ejercicios sat\u00edricos como <em>The Politician<\/em> que, a pesar de no ser el trabajo m\u00e1s acabado de Ryan Murphy, Brad Falchuk e Ian Brennan (responsables de series como <em>Glee, Hollywood, American Crime Story <\/em>y<em> American Horror Story<\/em>), logran conectar los mundos del entretenimiento, de la pol\u00edtica como teor\u00eda y de la pol\u00edtica como pr\u00e1ctica desde la \u00f3ptica de Payton Hobart, un ambicioso joven que, desde sus a\u00f1os de bachiller, se encuentra ya comprometido con una causa de su propio ego: ser el presidente de su pa\u00eds.<\/p>\n<p>La serie es entretenida, un tanto rom\u00e1ntica y simplista, quiz\u00e1, y plagada de iron\u00eda y cr\u00edtica a las clases altas estadounidenses desde el humor de sus absurdos. Trascurre con la particular sensibilidad est\u00e9tica visual de los trabajos de Murphy, Falchuck y Brennan y se desenvuelve en los t\u00e9rminos de su objetivo principal que es, justamente, el p\u00fablico joven.<\/p>\n<p>Lo interesante de la serie como motivo reflexivo es el modo en que se adentra en la psicolog\u00eda de quienes no anhelan otra cosa que el poder. Quienes encuentran en los honores y reconocimientos el impulso b\u00e1sico de algo as\u00ed como una identidad propia. Del ego pol\u00edtico que parece depender de lo que digan los dem\u00e1s para aprehenderse pero que, con el mismo impulso, se vuelve ap\u00e1tico, insensible y simplemente desapegado de todo lo que sea realmente trascendente para sus votantes.<\/p>\n<p>El juego es la victoria, el juego es salirse con la suya. Ya no tener la raz\u00f3n, que resulta sobrevalorado en el mundo contempor\u00e1neo de la postpol\u00edtica y la posverdad, sino satisfacer el impulso infantil del capricho. De la necedad y del poder que regala la rabieta. El poder que regalan el venir de una familia poderosa o con dinero o, simplemente, el enfrentarse ante un pueblo incapaz de criticar, fan\u00e1tico y admirador. El juego es la realpolitik.<\/p>\n<p>Como bien exhibe <em>The Politician<\/em>, eso es en lo que parece haberse tornado hoy en d\u00eda la pol\u00edtica: un juego de egos. Un juego de ni\u00f1os. La transgresi\u00f3n del comunitarismo griego que con esperanzas rezaba, en voz de Arist\u00f3teles, que el hombre era un \u03b6\u1ff7\u03bf\u03bd \u03c0\u03bf\u03bb\u03b9\u03c4\u03b9\u03ba\u03cc\u03bd (z\u00f3on politik\u00f3n; animal pol\u00edtico) para el reinado del ego caprichoso e infantil del \u03c0\u03b1\u1fd6\u03c2 \u03c0\u03bf\u03bb\u03b9\u03c4\u03b9\u03ba\u03cc\u03c2 (p\u00e1is politik\u00f3s; ni\u00f1o pol\u00edtico) contempor\u00e1neo.<\/p>\n<p>Y todo mediado por racionalizaciones, por el despojo de cualquier valor real y concreto de nociones como \u201cel bien com\u00fan\u201d, \u201cel progreso\u201d, \u201cla modernidad\u201d, \u201cel cambio\u201d, \u201cel bienestar\u201d, \u201cla prosperidad\u201d, \u201cla grandeza\u201d y muchos m\u00e1s que no son hoy m\u00e1s que avatares de ret\u00f3ricas ideol\u00f3gicas que poco parecen preocuparse realmente por investigar sus significados, sus aplicabilidades y sus caminos de realizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Lo que un d\u00eda tuvo la esperanza de ser una descripci\u00f3n certera del hombre como animal gregario, pol\u00edtico y avocado a la construcci\u00f3n sana de una comunidad, hoy parece ser la condici\u00f3n de posibilidad de una carrera mercadol\u00f3gica \u00e1vida de atenci\u00f3n, likes, posts, retweets, etc\u00e9tera. \u00c1vida de multiplicar la presencia en medios de (des)informaci\u00f3n aunque no se est\u00e9 diciendo nada mientras en pol\u00edtica se hacen qui\u00e9n sabe qu\u00e9 cosas.<\/p>\n<p>Parece hoy en d\u00eda que la pol\u00edtica se trata de todo menos de lo que se tiene que tratar: de nuestra participaci\u00f3n activa (no s\u00f3lo virtual) en ella. Parece que hoy el entusiasmo pol\u00edtico s\u00f3lo apareciera cuando se trata de ficciones que reflejan nuestra realidad o cuando se trata de memes o pol\u00e9micas que nos entretengan por un rato.<\/p>\n<p>Y es entonces cuando los fil\u00f3sofos son m\u00e1s necesarios. Cuando alguien deber\u00eda estarse preocupando por los principios de lo que somos como seres existentes para entender c\u00f3mo es que podemos participar en un mundo que parece reservado y decidido por otros. Cuando la verdad y la pol\u00edtica se dicen superadas, no como realidades de nuestra existencia sino como realidades dignas de alguna consideraci\u00f3n o valor.<\/p>\n<p>Y ah\u00ed es donde vuelvo al principio. Donde me pregunto por lo que hacemos los fil\u00f3sofos cuando nos encerramos en clubes de discusi\u00f3n conceptual y pol\u00edtica rodeados por nuestros similares s\u00f3lo para \u201cbajar al mundo real\u201d para ningunear a todos los no-fil\u00f3sofos. Cuando disfrazamos con argumentos ensortijados racionalizaciones que no son, quiz\u00e1, ota cosa que el berrinche del propio ego.<\/p>\n<p>Es ah\u00ed donde me pregunto, por qu\u00e9 no nos sabemos sentar a la mesa a filosofar con \u201clo mundano\u201d, con el d\u00eda a d\u00eda, con el entretenimiento, con las preocupaciones reales de las personas que viven el mundo hoy en d\u00eda. Ya no con las preocupaciones de nuestros amados, admirados y bien sepultados en la tierra grandes nombres de la Filosof\u00eda. Es ah\u00ed donde me pregunto si cuando salgo a opinar sobre pol\u00edtica con el escudo y armadura de la filosof\u00eda colegiada no hago m\u00e1s que disfrazar de intelectualidad una convicci\u00f3n personal en vez de dedicarme a estudiar y filosofar con el mundo real que est\u00e1 tras las puertas de la academia. Es ah\u00ed donde me pregunto si no estar\u00e9 actuando, m\u00e1s que como animal pol\u00edtico, como un\u00a0 \u03c0\u03b1\u1fd6\u03c2 \u03c0\u03bf\u03bb\u03b9\u03c4\u03b9\u03ba\u03cc\u03c2 m\u00e1s.<\/p>\n<p><em>Twitter<\/em>: <em><a href=\"https:\/\/twitter.com\/FilosMillennial\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">@FilosMillennial<\/a><\/em><br \/>\n<em>Facebook<\/em>: <em><a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/Filosof%C3%ADa-Millennial-350637645547048\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Filosof\u00eda Millennial<\/a><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span style=\"color: #005497;\"><strong>H. R. Aquino Cruz<\/strong><\/span><br \/>\n<br \/>\nSiempre he visto con cierta sospecha a los colegas fil\u00f3sofos que priorizan a la Filosof\u00eda Pol\u00edtica sobre cualquier otro estudio de nuestra formaci\u00f3n acad\u00e9mica. Entiendo la urgencia y la inmediatez que, a diferencia de \u00e1reas como la L\u00f3gica, la Ontolog\u00eda o la Teor\u00eda del Conocimiento, implica esta vertiente filos\u00f3fica pero justo en eso, en su inmediatez y su contacto tan franco con nuestro d\u00eda a d\u00eda, encuentro el mayor de sus vicios: la tentaci\u00f3n de querer tener siempre la raz\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":471935,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[30291],"tags":[81965,81966,43674],"class_list":["post-471838","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion-espectaculos","tag-filosofia-millennial","tag-h-r-aquino-cruz","tag-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/471838","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=471838"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/471838\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/471935"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=471838"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=471838"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=471838"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}