{"id":473359,"date":"2020-07-08T00:05:46","date_gmt":"2020-07-08T05:05:46","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=473359"},"modified":"2020-07-09T22:34:13","modified_gmt":"2020-07-10T03:34:13","slug":"incapaz-de-percibir-tu-forma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=473359","title":{"rendered":"Incapaz de percibir tu forma"},"content":{"rendered":"<h2>Filosof\u00eda Millennial<\/h2>\n<h5>H. R. Aquino Cruz<\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ul>\n<li><strong><em>Ha pasado ya un a\u00f1o y medio desde que inici\u00e9 con Filosof\u00eda Millennial. Se han publicado (e impreso en peri\u00f3dico) ya 79 columnas. M\u00e1s de 1,700 notas en nuestro sitio web. Han pasado ya m\u00e1s de dos a\u00f1os y todav\u00eda agradezco a la obra de Guillermo del Toro por despertarme<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_473437\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?attachment_id=473437\" rel=\"attachment wp-att-473437\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-473437\" class=\" wp-image-473437\" src=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/filosofia-millennial-8-265x460.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"521\" srcset=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/filosofia-millennial-8-265x460.jpg 265w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/filosofia-millennial-8-138x240.jpg 138w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/filosofia-millennial-8.jpg 346w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-473437\" class=\"wp-caption-text\">Vi por cuarta vez <em>La Forma Del Agua<\/em> en estos d\u00edas. D\u00edas de nueva incertidumbre y dif\u00edcil motivaci\u00f3n. Llor\u00e9 de nuevo, con un franco impacto de lo sublime que me hace ceder con humildad ante algo que me excede. El amor, ya no de personas o personajes, sino de un individuo frente a una vida, una disciplina y un arte.<\/p><\/div>\n<p>En enero de 2018, <em>La Forma Del Agua<\/em> del cineasta mexicano Guillermo Del Toro llenaba las salas de cine tras prometedoras exhibiciones en el Festival Internacional de Cine de Toronto, el Festival Internacional de Cine de Londres BFI y el Festival Internacional de Cine de Venecia donde se alz\u00f3 con el Le\u00f3n de Oro. Pocos meses despu\u00e9s la cinta reflejar\u00eda su calidad con dos Globos de Oro (siete nominaciones) y cuatro Premios \u00d3scar de la Academia Estadounidense de Artes y Ciencias de la Cinematograf\u00eda (trece nominaciones).<\/p>\n<p>Por aquellos d\u00edas, yo viv\u00eda una renovada angustia y depresi\u00f3n enraizadas en la incertidumbre que me generaba mi reciente decisi\u00f3n de dejar de lado pretensiones acad\u00e9micas de posgrado a las que a duras penas lograba arrebatarles un poco de felicidad. Me sent\u00eda agotado, drenado. Adormecido.<\/p>\n<p>Viv\u00eda con una nula esperanza de encontrar una salida para una pulsante creativadad y una avidez de expresi\u00f3n. La in\u00fatil pasi\u00f3n por el conocimiento y una insaciable curiosidad que parec\u00edan, en ese entonces, destinadas al desprop\u00f3sito. A una simple \u00ednfula intelectualoide y sentimentalista que no cab\u00eda en un mundo pr\u00e1ctico, productivo, negador de cualquier ocio.<\/p>\n<p>Durante mi licenciatura en Filosof\u00eda e incluso durante mi subsiguiente paso por una licenciatura en Letras Cl\u00e1sicas, atacaba estos sentimientos recurrentes de incertidumbre y angustia con una vuelta a mis principios. Rele\u00eda con una inagotable pasi\u00f3n el <em>Banquete<\/em> de Plat\u00f3n pues sab\u00eda que ah\u00ed me hab\u00eda enamorado de la filosof\u00eda como estilo de vida, como pr\u00e1ctica, como ideal. Ah\u00ed hab\u00eda construido el asidero de un amor fertil e inextinguible por el amor a la sabidur\u00eda. Por la promesa socr\u00e1tica de que amando se llega a alg\u00fan lugar.<\/p>\n<p>Para las \u00e9pocas en las que <em>The Shape Of Water<\/em> llegaba a los cines ya ni Plat\u00f3n luc\u00eda esperanzador. Ya ni mi griego, ni mi lat\u00edn, ni mis categor\u00edas emocionales e intelectuales lograban resignificar lo que hac\u00eda con mi vida. Todo se sent\u00eda oscuro, ins\u00edpido, repetitivo. Absurdo, irrelevante.<\/p>\n<p>Y, entonces, fui al cine. Fui a descubrir una historia profundamente cl\u00e1sica que, al tiempo, buscaba refigurar a las princesas pulcras de la enso\u00f1aci\u00f3n y a los dioses ajenos de la tradici\u00f3n. Descubr\u00ed la historia de amor entre un dios anfibio y una mujer muda. Una historia de m\u00faltiples amores: el divino, el prohibido, el del cient\u00edfico por su ciencia, el del artista por su arte.<\/p>\n<p>Me conmov\u00ed con la sensatez y sabidur\u00eda deltoresca que me recordaba que el amor, en su m\u00e1s pura ocurrencia, toma la forma de quien lo profesa. Que el amor es una eterna llamada a la otredad. A lo distinto. A lo indomable. A lo radicalmente humano. A aquello que, como el agua, nos cubre y nos aprehende mucho antes de que nosotros lo comprendamos y lo dominemos. El amor, cuando es real, parece vivirnos antes de que nosotros lo vivamos a \u00e9l.<\/p>\n<p>Sobre todo, Del Toro me record\u00f3 algo que ning\u00fan escritor deber\u00eda olvidar jam\u00e1s: todav\u00eda se puede hablar de coraz\u00f3n a coraz\u00f3n. Las letras, las im\u00e1genes y las artes son todav\u00eda un canal de comunicaci\u00f3n efectivo para encontrarnos sin siquiera estar frente a frente. El arte y las humanidades siguen siendo un espacio para presentarnos. Hacernos visibles. Y m\u00e1s bello a\u00fan, siempre habr\u00e1 alguien que salga a nuestro encuentro. Siempre habr\u00e1 alguien que reconozca en nuestros sollozos o en nuestros suspiros los propios penares, los propios amores.<\/p>\n<p>Ha pasado ya un a\u00f1o y medio desde que inici\u00e9 con Filosof\u00eda Millennial. Se han publicado (e impreso en peri\u00f3dico) ya 79 columnas. M\u00e1s de 1700 notas en nuestro sitio web. Han pasado ya m\u00e1s de dos a\u00f1os y todav\u00eda agradezco a la obra de Guillermo del Toro por despertarme. Por presentarse con el coraz\u00f3n abierto a escribir, a filmar y a compartir. Por inspirarme. Por abrirme los ojos ante la grandeza del cine como un foro compartido desde el que hoy puedo ensayar ideas, reflexiones, curiosidades e impulsos filos\u00f3ficos.<\/p>\n<p>Vi por cuarta vez <em>La Forma Del Agua<\/em> en estos d\u00edas. D\u00edas de nueva incertidumbre y dif\u00edcil motivaci\u00f3n. Llor\u00e9 de nuevo, con un franco impacto de lo sublime que me hace ceder con humildad ante algo que me excede. El amor, ya no de personas o personajes, sino de un individuo frente a una vida, una disciplina y un arte.<\/p>\n<p>Con curiosidad me percat\u00e9 que mis dos asideros motivacionales l\u00eddian con la idea del amor. Plat\u00f3n lo hac\u00eda desde lo racional y lo l\u00f3gico-argumental, record\u00e1ndonos que el amor es una eterna b\u00fasqueda, interminable, irrenunciable y ante la que uno deber\u00eda ser capaz de entregarse sin otra cosa que pura convicci\u00f3n pura. Del Toro lo hace desde las im\u00e1genes, con el cine como motor y como medio, desde la experiencia fenomenol\u00f3gica de la fantas\u00eda y la liberaci\u00f3n del amor del dogm\u00e1tico \u201cromanticismo hollywoodense\u201d que exige a sus protagonistas renunciar a s\u00ed mismos.<\/p>\n<p>Lo expresa bien el poema final que cita <em>The Shape Of Water<\/em> que hoy sabemos es la par\u00e1frasis de una traducci\u00f3n del poeta persa Hakim Sanai, suf\u00ed (m\u00edstico del islam): el amor, cuando alcanza su mayor excelencia transgrede su condici\u00f3n meramente emotiva y se convierte en una m\u00edstica. El amor resignifica y revive cualquier esperanza. Despierta y disuelve cualquier apat\u00eda.<\/p>\n<p>Es el amor que yo siento. El amor con el que le digo a la filosof\u00eda (ya no como colegio acad\u00e9mico sino como estilo de vida): \u201cUnable to perceive the shape of You, I find You all around me. Your presence fills my eyes with Your love, It humbles my heart. For You are everywhere\u201d.<\/p>\n<p><em>Twitter<\/em>: <em><a href=\"https:\/\/twitter.com\/FilosMillennial\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">@FilosMillennial<\/a><\/em><br \/>\n<em>Facebook<\/em>: <em><a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/Filosof%C3%ADa-Millennial-350637645547048\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Filosof\u00eda Millennial<\/a><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span style=\"color: #005497;\"><strong>H. R. Aquino Cruz<\/strong><\/span><br \/>\n<br \/>\nEn enero de 2018, <em>La Forma Del Agua<\/em> del cineasta mexicano Guillermo Del Toro llenaba las salas de cine tras prometedoras exhibiciones en el Festival Internacional de Cine de Toronto, el Festival Internacional de Cine de Londres BFI y el Festival Internacional de Cine de Venecia donde se alz\u00f3 con el Le\u00f3n de Oro. Pocos meses despu\u00e9s la cinta reflejar\u00eda su calidad con dos Globos de Oro (siete nominaciones) y cuatro Premios \u00d3scar de la Academia Estadounidense de Artes y Ciencias de la Cinematograf\u00eda (trece nominaciones).<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":473438,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[30291],"tags":[70973,86403,43674],"class_list":["post-473359","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion-espectaculos","tag-filosofia","tag-millennial-h-r-aquino-cruz","tag-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/473359","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=473359"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/473359\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/473438"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=473359"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=473359"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=473359"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}