{"id":474756,"date":"2020-07-22T00:05:16","date_gmt":"2020-07-22T05:05:16","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=474756"},"modified":"2020-07-24T02:29:22","modified_gmt":"2020-07-24T07:29:22","slug":"giancaldo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=474756","title":{"rendered":"<em>Giancaldo<\/em>"},"content":{"rendered":"<h2>Filosof\u00eda Millennial<\/h2>\n<h5>H. R. Aquino Cruz<\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ul>\n<li><strong>Nuovo Cinema Paradiso<em> es una cinta entra\u00f1able por much\u00edsimas razones, admirable por sus l\u00facidos recursos visuales e hist\u00f3rica por el lugar que ocupar\u00e1 en la carrera del reci\u00e9n fallecido Ennio Morricone<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_474825\" style=\"width: 470px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?attachment_id=474825\" rel=\"attachment wp-att-474825\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-474825\" class=\"size-large wp-image-474825\" src=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/filosofia-22-460x259.jpg\" alt=\"\" width=\"460\" height=\"259\" srcset=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/filosofia-22-460x259.jpg 460w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/filosofia-22-240x135.jpg 240w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/filosofia-22-235x132.jpg 235w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/filosofia-22-202x114.jpg 202w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/filosofia-22-350x196.jpg 350w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/filosofia-22-220x123.jpg 220w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/filosofia-22-237x132.jpg 237w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/filosofia-22.jpg 480w\" sizes=\"auto, (max-width: 460px) 100vw, 460px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-474825\" class=\"wp-caption-text\">En lo t\u00e9cnico la pel\u00edcula destaca por su magn\u00edfico ojo panor\u00e1mico. Por la excelente fotograf\u00eda que acent\u00faa una condici\u00f3n de aislamiento condonada por cuerpos naturales inmensos y, al tiempo, la sublime belleza de la paz contextual del medio ambiente. Paz que se convertir\u00e1 en el mejor \u00e9nfasis para la introversi\u00f3n y la intranquilidad patente que encarnar\u00e1 Memo a lo largo del film.<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Existen al menos tres versiones de la pel\u00edcula emblema de Giussepe Tornatore, <em>Nuovo Cinema Paradiso<\/em>. La versi\u00f3n originalmente publicada en Italia, una versi\u00f3n recortada que llegar\u00eda inicialmente a los cines alrededor del mundo y, eventualmente, una edici\u00f3n del director que se encarg\u00f3 de atar uno de los cabos sueltos dejados por la versi\u00f3n est\u00e1ndar de la galardonada obra. En todas ellas el punto central del film es el amor al arte.<\/p>\n<p>La cinta se convirti\u00f3, en 1988, en el regreso del cine italiano a la consideraci\u00f3n de la cr\u00edtica especializada internacional y en la condici\u00f3n de posibilidad de posteriores \u00e9xitos rotundos como la afamada <em>La Vida Es Bella<\/em>. Tornatore devolvi\u00f3 al cine italiano un camino a la enso\u00f1aci\u00f3n y la c\u00e1lida fantas\u00eda con algo del ojo fr\u00edo y franco del esp\u00edritu realista del cine italiano.<\/p>\n<p>Una expresi\u00f3n pulcra y pr\u00edstina de amor infantil, juvenil y vital por el cine que, no obstante, se rodea de un entorno duro, crudo y desesperanzador: la vida en medio de un peque\u00f1o pueblo sicialino despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial. Y, en el caso particular, acentuado a\u00fan m\u00e1s por la horfandad paterna, la pobreza y la angustia incomprendida. Acentuado por el talento pulsante nacido en tierra seca.<\/p>\n<p>As\u00ed se nos presenta la historia de Salvatore \u201cTot\u00f3\u201d y su inocente e innato amor por el cine. Su curiosidad viva e inquieta y su astucia e ingenua perspicacia para pasar la mayor\u00eda de su tiempo rodeado de celuloide, de la brillante luz de las pantallas y, por supuesto, para aprender todo lo posible de este nuevo mundo creado por las c\u00e1maras y la narrativa desde los ojos de Alfredo, el operador del proyector de cine del pueblo, el Cinema Paradiso.<\/p>\n<p>La cinta de Tornatore es un trabajo lleno de coraz\u00f3n coronado por una escena que se convertir\u00eda en un claro referente para todos aquellos amantes del cine: el montaje de los besos. Es, sin m\u00e1s, una expresi\u00f3n hilada, neutra y patente de amor al arte.<\/p>\n<p>Una historia del primer amor cuando \u00e9ste no se dirije s\u00f3lo a una persona, sino cuando encuentra su f\u00e9rtil formaci\u00f3n en el seno de una inquietud contemplativa y expresiva. En una vida mediada por un lenguaje t\u00e9cnico que se asimila como amor propio, como memoria propia y como d\u00eda a d\u00eda. Pel\u00edculas convertidas en recuerdos, en lecciones y en refranes. En consejeras, en sabidur\u00edas y en salvadoras de vida.<\/p>\n<p>Los an\u00e1lisis dedicados a este film suelen, con justa raz\u00f3n, centrarse en dicho punto: su palpitante coraz\u00f3n que se confiesa absorbido por el amor a las pel\u00edculas. A todo lo que las rodea. A lo que delata un peque\u00f1o cine sobre un peque\u00f1o pueblo. A su furor, a su transformaci\u00f3n (desde su inocente apogeo hasta su concupiscente decadencia), a su funci\u00f3n social y moral dentro de una comunidad y, finalmente, a su erecci\u00f3n simb\u00f3lica como la casa de la vida creativa, de la espontaneidad y las experiencias est\u00e9ticas compartidas nubladas y derrumbadas por la urgencia de la saciedad monetaria.<\/p>\n<p>Sin embargo, en mi opini\u00f3n hay una l\u00ednea paralela sobre este discurso en favor del amor al arte que puede quedar un tanto obviada cuando se resaltan estos mencionados aspectos. Me refiero al discurso sobre el sacrificio y el saber dejar atr\u00e1s que nos construye esta historia. La reflexi\u00f3n sobre el abandono, la soledad y el mirar al frente que nos lega el emotivo trabajo de Tornatore.<\/p>\n<p>S\u00ed, el punto final de esta historia en sus tres versiones est\u00e1 dado por un bello homenaje al s\u00e9ptimo arte, cargado de amor y de la simb\u00f3lica superaci\u00f3n de una censura que destinaba a Salvatore a nunca ser capaz de conocer los cl\u00edmax est\u00e9ticos de la pantalla grande. S\u00ed, la pel\u00edcula de Tornatore es una historia del primer amor insuperable. El primer reconocimiento de la identidad que regala el ser absorbido por algo otro; en el caso de Tot\u00f3, por el cine.<\/p>\n<p>Pero hay una implicaci\u00f3n irrenunciable para este amor, una necesidad exigida y enfatizada incluso en la versi\u00f3n del director: la necesidad del sacrificio. La necesidad de no voltear atr\u00e1s, en el caso de Salvatore, para poder vivir el m\u00e1s puro amor de su vida. A\u00fan cuando ello contragera una trunca realizaci\u00f3n de su primer inter\u00e9s rom\u00e1ntico.<\/p>\n<p>Ese, para m\u00ed, resulta el punto m\u00e1s valioso de la historia de Salvatore. El mensaje completo que codifican sus detalles y sus leves acentos: la lecci\u00f3n de que un amor no se vive de verdad sin compromiso. Sin sacrificar y sin aprender a dejar atr\u00e1s. Sin cerrar los ojos y aventarse al vac\u00edo metaf\u00f3rico de lo desconocido para encontrar, con suerte, del otro lado un amor irrenunciable. El encuentro efectivo entre un alma y su vocaci\u00f3n.<\/p>\n<p><em>Nuovo Cinema Paradiso <\/em>es una cinta entra\u00f1able por much\u00edsimas razones, admirable por sus l\u00facidos recursos visuales e hist\u00f3rica por el lugar que ocupara en la carrera del reci\u00e9n fallecido Ennio Morricone. Hist\u00f3rica, tambi\u00e9n, por sus m\u00faltiples reconocimientos y por el modo en que marc\u00f3 la pauta del preciado cine italiano de los a\u00f1os 90s.<\/p>\n<p>Pero, personalmente, me resulta mucho m\u00e1s significativa por la cruda y portentosa paradoja que nos expresa: que el amor m\u00e1s puro y sincero no se materializa sin sacrificios, no se materializa sin costarle tiempo y espacio a las relaciones personales, sin costarle espacio y tiempo a las relaciones familiares, sin costarle cotidianeidad a nuestro propio pasado.<\/p>\n<p>La tr\u00e1gica duda que aqueja a todo aqu\u00e9l que ame un arte o una humanidad. La dolorosa sospecha de que cada paso hacia nuestra m\u00e1s \u00edntima pasi\u00f3n es un paso m\u00e1s lejos de nuestro d\u00eda a d\u00eda, de una comunicaci\u00f3n garantizada y de un equilibrio confortable con nuestro pasado. La duda de que cada paso en favor del amor al arte sea un paso m\u00e1s lejos de la capacidad de compartirlo.<\/p>\n<p><em>Twitter<\/em>: <em><a href=\"https:\/\/twitter.com\/FilosMillennial\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">@FilosMillennial<\/a><\/em><br \/>\n<em>Facebook<\/em>: <em><a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/Filosof%C3%ADa-Millennial-350637645547048\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Filosof\u00eda Millennial<\/a><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span style=\"color: #005497;\"><strong>H. R. Aquino Cruz<\/strong><\/span><br \/>\n<br \/>\nExisten al menos tres versiones de la pel\u00edcula emblema de Giussepe Tornatore, <em>Nuovo Cinema Paradiso<\/em>. La versi\u00f3n originalmente publicada en Italia, una versi\u00f3n recortada que llegar\u00eda inicialmente a los cines alrededor del mundo y, eventualmente, una edici\u00f3n del director que se encarg\u00f3 de atar uno de los cabos sueltos dejados por la versi\u00f3n est\u00e1ndar de la galardonada obra. En todas ellas el punto central del film es el amor al arte.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":474825,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[30291],"tags":[81965,81966,43674],"class_list":["post-474756","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion-espectaculos","tag-filosofia-millennial","tag-h-r-aquino-cruz","tag-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/474756","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=474756"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/474756\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/474825"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=474756"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=474756"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=474756"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}