{"id":474800,"date":"2020-07-22T00:07:50","date_gmt":"2020-07-22T05:07:50","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=474800"},"modified":"2020-07-21T23:03:49","modified_gmt":"2020-07-22T04:03:49","slug":"suenos-de-libertad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=474800","title":{"rendered":"Sue\u00f1os de libertad"},"content":{"rendered":"<h2>\u00a1Que conste,.. son reflexiones!<\/h2>\n<h5>S\u00f3crates A. Campos Lemus<em>\u00a0<\/em><\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los caminos de sierra siempre nos parecen iguales, muchas curvas, pocos tramos rectos, \u00e1rboles a los lados, casas pintadas de aqu\u00ed y all\u00e1, parecieran cercanas, pero son lejanas las unas de las otras, aunque las almas y los corazones de la gentes siempre andan juntos y amorosos, todos se tratan con respeto, no se observan, se acarician con las miradas, de pronto, antes de que la neblina se pierda de las calles y abandone las casas, comienzan a verse los humitos de los hornillos de la le\u00f1a, se olisquea el aroma del caf\u00e9, se escuchan las palmadas para hacer las tortillas y los cantos de los gallos suben como queriendo pelear, los perros ladran porque s\u00ed, como siguiendo fantasmas, como dejando que las gentes sepan que ah\u00ed est\u00e1n vigilantes y son parte de las familias, los chiquitines gritan y se hablan con risotadas y eso alegra esos rumbos donde las sombras nos hacen pensar en los esp\u00edritus, los nahuales, los tonales, las historias de los espantados y los aparecidos y desaparecidos, los que est\u00e1n ah\u00ed clavando la mirada en el piso o en la nada.<\/p>\n<p>Peque\u00f1as gotas de lluvia siguen cayendo de las hojas y cuando el viento sacude como que caen lloviznas que mojan y alegran a los que pasean con su humedad, el agua es vida y todos lo saben, el Sol reseca y fortalece, calienta y hace crecer las milpas, pero siempre que exista el agua, la bendita agua, la que es como su sangre en las plantas y uno ve crecer las milpas y a su lado las plantas de miltomate, los chiles, los ejotes, los frijoles, los quelites, los chayotes, las calabazas, el alfalfa y ah\u00ed se toman los chapulines de sorpresa y se llevan al canasto y a la lumbre que mantiene el agua hirviendo y se cocinan y van gustando en los tacos de frijoles o en los de huevo o los que solamente tienen chapulines con sal y salsa y algunos dicen que es la rutina, que todo cansa, que todo es lo mismo, que nada sucede mejor a lo que hay ni peor de lo que viene, y eso no es cierto, los pueblos, todos, tienen su ritmo, el ritmo de la vida y el ritmo de la muerte, el ritmo de la lluvia y la del silencio o la de la fiesta y los cohetones y los cantos y las bodas y las fiestas patronales, son ritos a cumplir, como cuando uno se levanta y cumple el rito del nuevo d\u00eda y da gracias por lo que tenemos y esperamos que nos iluminen para que lo que hagamos sean cosas buenas y nos den algo de alegr\u00eda y si no, si no nos dan alegr\u00edas cuando menos que no nos brinden penas, y eso es el cambio de todos los d\u00edas, no es el esperar, es el de tener la esperanza de algo mejor, al paso del tiempo. Y eso, no es igual.<\/p>\n<p>Los tatas solamente dan gracias a todo, como que rezan y se ven con ojos penetrantes del que lo conoce todo, no hablan por las ma\u00f1anas, algunos mejor caminan a las capillas o al monte y piensan en el otro mundo y en el que han vivido, dan gracias por todo lo que tuvieron aunque aparentemente ya no tengan nada m\u00e1s que los huesos pegados a la piel marchita y el jorongo de siempre, total, su esperanza es otra, la de tener la buena muerte, la de irse sin dolor ni sufrimiento, sin gritos, calladitos, como se fue do\u00f1a In\u00e9s la buena bruja, la curandera que todo lo resolv\u00eda con risotadas y rezos, con boca de dientes rotos y rostro alegre pidiendo a las plantitas que nos hiciera el milagrito y que curara, cuando ya no hab\u00eda mucho que hacer, pues entonces se met\u00eda al monte, como que se perd\u00eda entre los \u00e1rboles y buscaba peque\u00f1os brotes de hongos, solamente ella sab\u00eda de cu\u00e1les y como cu\u00e1les, eran de pares y para cada gente eran distintos y de diferentes zonas y d\u00edas y horarios, les ped\u00eda permiso y les rogaba que le ayudaran los esp\u00edritus del monte, y entonces le llevaban al enfermito, y ella, amorosamente, le comenzaba a rezar y pasar la vela de cebo primero y la de cera despu\u00e9s por la cabeza y el cuerpo y le lavaba con agua de manantial por donde le pasara el huevo y las rameadas de muchas flores y hiervas, y casi al cerrar el d\u00eda le ped\u00eda que le trajeran unas bebidas de plantas y las daba a tomar al enfermito y le cantaba con una vocecita cantarina y con letras que nadie entend\u00eda, y as\u00ed le daba por parejas los hongos al enfermito y lo dejaba estar con su alma, solo con su alma, como confes\u00e1ndose y a veces comenzaban a re\u00edr o llamar a su mam\u00e1 o a su pap\u00e1 o a su perro o a su burro o s\u00f3lo lloraba y sollozaban, suspiraban, las l\u00e1grimas que no flu\u00edan salieron como del coraz\u00f3n, los gestos tomaron nombres y alegr\u00edas o tristezas y llantos y algunos se revolcaban y otros nom\u00e1s se acurrucan y risa y risa cuando otros vomitan o gritan, y as\u00ed pasan las horas entre la noche que entra y la ma\u00f1ana que aflora y salen los males y se purifican los corazones porque lo que est\u00e1 atorado sale porque sale y la gente se siente m\u00e1s libre, dejar las penas y los remordimientos los hace libres para tener un buen morir, ya tuvieron como sea su vivir, pero el buen morir el de lo mejor, sin culpas ni penas, ni recuerdos malos y espantosos que desv\u00eden el camino de los muertos, se van bien, mejor que cuando los parieron, sin dolor y sin llantos, solamente hacen su \u00faltimo suspiro el que deja el alma, el que se va como esp\u00edritu por todos los lados que el muertito quiere, y entonces, llega la neblina y esto hace que muchos se sientan muy tristes porque ya no lo ver\u00e1n m\u00e1s, solamente los recuerdos y poco a poco se van perdiendo entre las charlas y palabras y a los a\u00f1os, si hay fotograf\u00edas a lo mejor alguien se acuerda de algo porque la fotograf\u00eda se pone caf\u00e9 y pierde los rasgos y como que tambi\u00e9n el esp\u00edritu se va porque se niega a estar\u00a0 pintado en un pedazo de papel, quiere que se olviden, porque el olvido tambi\u00e9n les da libertad a los muertos.<\/p>\n<p><em>Ay mam\u00e1 In\u00e9s<\/em>, cada vez que escucho la canci\u00f3n me recuerdo de ella, como que se peg\u00f3 a la letra y a los recuerdos y el coraz\u00f3n. Hace d\u00edas llegu\u00e9 al mercado de La Merced que era donde a ella tambi\u00e9n le gustaba comer empanadas o tacos de barbacoa y el chocolate de agua y el pan de yema y recordaba el c\u00f3mo, un buen d\u00eda, estando en alguno de los puestos, ella se me qued\u00f3 mirando y sonre\u00eda, su cara no estaba tan arrugada entonces y su cuerpo vest\u00eda un vestido bordado que despu\u00e9s supe que por ella, y me mir\u00f3 y mir\u00f3 y antes de nada ya estaba a su lado y me dijo que deb\u00eda tomar honguitos para sacar al chamuco que tra\u00eda, el dolor, el resentimiento, la vida en la c\u00e1rcel, el dolor de nuestros muertos y sin m\u00e1s, me fui con ella al monte y en una choza me cur\u00f3 con una tomada y me sent\u00ed liberado, ligero, como niebla, como rayo y centella, como mariposa, y entonces, por vez primera, despu\u00e9s de muchas l\u00e1grimas sonre\u00eda y pude sentir el agua de lluvia y el calor de Sol y le di las gracias con un gran beso en la frente y le dej\u00e9 una medalla de oro que tra\u00eda\u00a0 y que ella llev\u00f3 colgada al cuello hasta que muri\u00f3.<\/p>\n<p><em><a href=\"mailto:socrates_campos8@yahoo.com.mx\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">socrates_campos8@yahoo.com.mx<\/a><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span style=\"color: #005497;\"><strong>S\u00f3crates A. 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