{"id":474936,"date":"2020-07-23T00:07:53","date_gmt":"2020-07-23T05:07:53","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=474936"},"modified":"2020-07-23T02:49:56","modified_gmt":"2020-07-23T07:49:56","slug":"don-lencho-un-brujo-mixteco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=474936","title":{"rendered":"Don Lencho, un brujo mixteco"},"content":{"rendered":"<h2>\u00a1Que conste,.. son reflexiones!<\/h2>\n<h5>S\u00f3crates A. Campos Lemus<em>\u00a0<\/em><\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Don Lencho, aquel hombre que era tan especial, llen\u00f3 su jacal de animales disecados, cabezas de coyote que vend\u00eda dizque para que cuidaran los negocios y les daba un rito especial, envolv\u00eda la cabeza de coyote en un trapo rojo, le llenaba de hierbas del campo y daban notas en cada uno de los puntos cardinales hablando de la tierra, el aire, el fuego, el agua y diciendo que los elementos y elementales de la tierra deber\u00edan de cuidar que el propietario de la cabeza de coyote tuviera prosperidad y seguridad, ese se\u00f1or que muchos dec\u00edan que era como brujo y otros como nahual siempre rehu\u00eda encontrarse con el curita que de vez en cuando llegaba, muy de vez en cuando por esos pueblos abandonados de la sierra all\u00e1 en la zona m\u00e1s seca de la Mixteca, m\u00e1s all\u00e1 de Yosotato y de la Nopalera, m\u00e1s all\u00e1 de donde siempre los hombres se agarraban a balazos por cualquier cosa y por cualquier chisme y sobre todo para que los de Nopalera ocultaran los muchos hombres armados que manten\u00edan para cuidar los campos de amapola y marihuana que controlan en la regi\u00f3n, solamente Don Lencho pod\u00eda recorrer esos caminos con seguridad, todos le tem\u00edan al brujo, dec\u00edan algunas malas lenguas que con s\u00f3lo mirar muchos se sent\u00edan morir y cuando fijaba su vista en alguien, \u00e9se de pronto comenzaba a enflacar y sec\u00e1ndose, se mor\u00eda poco a poco y no exist\u00edan medicinas para curarlo, solamente que fuera a ver a Don Lencho y le rogara por su vida y si se la daba algo, pues mejoraba, si no, pues lo m\u00e1s seguro es que le dec\u00eda que le fueran tejiendo su petate para el entierro y que fueran ahorrando para las misas y las comidas para los deudos.<\/p>\n<p>All\u00e1 por su choza pocos se acercaban ni siquiera ten\u00eda una puerta porque nadie se atrev\u00eda a llegar hasta ella, si \u00e9l no se lo permit\u00eda, perros negros y fieros proteg\u00edan la zona y no com\u00edan ni carne cuando alguien los quer\u00eda envenenar y pronto sab\u00eda el nahual qui\u00e9n era el responsable y ya saben, a comenzar a secarse y a morir de poco a poco, tosiendo, no dormuiendo, lanzando espuma con sangre por las noches y nada le ca\u00eda en el est\u00f3mago, todo lo vomitaba con ese olor espantoso que todo lo invad\u00eda.<\/p>\n<p>Contaban que un d\u00eda, hace muchos a\u00f1os, llegaba por Pochutla caminando para pagar alguna manda y llegar a Juquila y que en el camino vio a una coste\u00f1ita muy hermosa, caminaba alegre y rapidito, con pasos cortos, como bailando, sus ojazos negros como su pelo y sus risas que sab\u00edan a flores y frutos de la regi\u00f3n y Don Lencho se enamor\u00f3, qued\u00f3 prendido, como si trajera su muerte del lado izquierdo cerca del hombro y se figur\u00f3 que nada val\u00eda la pena en el mundo si no ten\u00eda su amor y comenz\u00f3 a galantear y la morra, pues se burlaba del \u201cviejito\u201d y por m\u00e1s dinero y joyas que le daba a ella y a su familia. pues la mujer dec\u00eda que nada, que ella estaba enamorada de alguien y ese alguien de pronto se fue secando y mor\u00eda, pero de la pena, ella tambi\u00e9n se sec\u00f3 y muri\u00f3, y el nahual, no pudo evitarlo y desde entonces solamente se le ve\u00eda pensativo y distante, no hablaba sin que le hablaran, no sonre\u00eda, solamente daba sus ung\u00fcentos y hierbas y p\u00f3cimas y amuletos para que se fueran curando a los que atend\u00eda. Dec\u00edan que ten\u00eda mucho dinero y pudiera ser, no gastaba en nada, las mujeres se repart\u00edan los tiempos y le llevaban de comer y las tortillas, otras le llevaban el agua para beber que se recog\u00eda de las cuevas por goteo en muchas zonas, pero demasiado lejos de donde estaba su jacal, muchos hombres le llevaban le\u00f1a y carne de caza y elotes y ma\u00edz y frijoles y latas para que tuviera para \u00e9l y sus muchos animales que cuidaba y lo cuidaban.<\/p>\n<p>Alguna vez pregunt\u00e9 cuando lo conoc\u00ed el nombre de su amada y no se molest\u00f3, solamente se fij\u00f3 al cielo y como que de pronto las nubes en ese cielo seco comenzaron a juntarse y sopl\u00f3 un viento lleno de tierra y fr\u00edo, me invit\u00f3 a su choza y me sent\u00f3 en un banco como de caballito, me tendi\u00f3 un pocillo de caf\u00e9 reci\u00e9n elaborado y le pidi\u00f3 a la tortillera que me diera unos tacos con queso y salsa y comimos juntos, sin hablar, s\u00f3lo nos mir\u00e1bamos de vez en vez y me sorprendi\u00f3 cuando de pronto se carcaje\u00f3 y le pregunt\u00e9 que como era eso posible si me dec\u00edan que jam\u00e1s re\u00eda y \u00e9l dijo que porque era la primera vez que le preguntaban por ese amor que lo mat\u00f3 en vida y nadie m\u00e1s se atrev\u00eda y le dio risa, le provoc\u00f3 alegr\u00eda recordar a la morra con sus gestos y belleza porque solamente la recordaba con malos modos y eso le llenaba de hiel y le secaba la boca y le dejaba un sabor de cobre en la lengua y me abraz\u00f3, me dijo: \u201cPues ahora si me chingaste mi nahualito, porque me quit\u00f3 la pena y me devolvi\u00f3 la vida y el buen gusto\u201d y\u00a0 sorprendido, yo le dije que no era nahual que ni idea ten\u00eda de qu\u00e9 era eso y de c\u00f3mo se formaban en el tiempo, cuando me contest\u00f3 que el serlo era un don, no se estudiaba, de pronto aparec\u00eda por la \u201cmano del Se\u00f1or\u201d y sent\u00ed mucho sue\u00f1o y me qued\u00e9 profundamente dormido por cerca de doce horas siendo vigilado por Don Lencho cerca del catre de lona y \u00e9l, acostado en la hamaca donde tarareaba varias canciones, despu\u00e9s me cont\u00f3\u2026<\/p>\n<p>Ese d\u00eda se fue y me dej\u00f3 con las tortilleras dici\u00e9ndoles que me atendieran que llegar\u00eda al rato, se fue cantando algo que despu\u00e9s me dijo compuso en sus ratos de flojera. Las tortilleras que le eran fieles desde a\u00f1os, se me quedaron mirando y me dieron toda clase de platos con gallina negra y arroz, frijoles con hierba de conejo, tamales, caf\u00e9 y alguna sac\u00f3 mezcal y me sonre\u00edan y terminaron diciendo que lo que hab\u00eda logrado con el viejo era incre\u00edble y alguna me ped\u00eda que atendiera a uno de sus parientes. Le dije: mire yo no s\u00e9 de qu\u00e9 me hablan, no soy curandero, ni doctor, ni brujo ni nada. Perd\u00f3neme, pero no puedo curar a nadie, ni yo mismo me puedo curar y me dejaron sin molestar. Desde lo alto del monte, donde estaba el jacal todo se ve\u00eda lleno de neblina en los valles y los vientos eran fr\u00edos y secos, despu\u00e9s en la noche lleg\u00f3 Don Lencho y me dijo que lo deber\u00eda acompa\u00f1ar al mar para que me diera una buena limpia en el agua, llevamos claveles rojos que no s\u00e9 de d\u00f3nde los sac\u00f3, p\u00e9talos de varias flores y mezcal, ropa blanca y pa\u00f1uelos rojos y cuando llegamos al mar, me meti\u00f3 y me comenz\u00f3 a zarandear con fuerza y dec\u00eda muchos ritos y rezanderas, me llen\u00f3 de agua y frotaba lo que tra\u00eda y despu\u00e9s de alg\u00fan tiempo dijo que ya estaba bien, que sin duda dej\u00e9 al chamuco y la muerte del lado izquierdo esperar\u00eda su tiempo, no antes\u2026 y me fui para Oaxaca como nuevo, lleno de alegr\u00edas y vida.<\/p>\n<p><em><a href=\"mailto:socrates_campos8@yahoo.com.mx\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">socrates_campos8@yahoo.com.mx<\/a><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span style=\"color: #005497;\"><strong>S\u00f3crates A. 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