{"id":477508,"date":"2020-08-19T00:07:32","date_gmt":"2020-08-19T05:07:32","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=477508"},"modified":"2020-08-20T03:06:06","modified_gmt":"2020-08-20T08:06:06","slug":"una-historia-de-la-historia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=477508","title":{"rendered":"Una historia de la historia"},"content":{"rendered":"<h2>\u00a1Que conste,.. son reflexiones!<\/h2>\n<h5>S\u00f3crates A. Campos Lemus<\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>EL T\u00cdO CLAUDIO era un poco como aquel emperador romano, sin las deformaciones de su cuerpo, se perd\u00eda en los caminos de la vida y escond\u00eda sus sentimientos para sobrevivir, siempre sonre\u00eda y su risa franca era como un chorro de agua clara cayendo en el jarro de barro en aquellas monta\u00f1as, perd\u00eda su vista en las lejanas tierras como queriendo salir, pero ten\u00eda como una gran cadena que no le permit\u00eda escapar de su propia vida. Caballos de color retinto, grandes y fuertes, ten\u00edan como un cierto parecido a su amo y los acariciaba al cepillarlos y con cari\u00f1o y cuidado cortaba con un machete afilado las varas secas del ma\u00edz y lo revolv\u00eda con granos, colocaba la comida en un bolso de ixtle y lo colgaba en el cuello del animal que com\u00eda como agradeciendo esos momentos, despu\u00e9s lo ensillaba y se abr\u00edan los portones para que salieran a un peque\u00f1o rancho cercano que ten\u00eda como nombre Santa Rosal\u00eda y ah\u00ed, fajada la pistola, colocado bien el sombrero y portando una chamarra corta, como que hablaba y respond\u00eda a sus preguntas dando respuestas que despu\u00e9s aplicaba en sus cargos de Agente del Ministerio P\u00fablico o de alcalde de la c\u00e1rcel o de secretario de la presidencia. Jam\u00e1s escuch\u00e9 que alguien se refiriera mal de Don Claudio o de mi padre, la gente los respetaba como ellos lo hac\u00edan en aquellas tierras llenas de nubes, humedad y fr\u00edo, por eso, muchos, cargaban sus jorongos de lana tejidos por alg\u00fan lugar de la sierra.<\/p>\n<p>En su casa siempre estaba el caf\u00e9 de olla listo al lado de tamales que aparec\u00edan de pronto, cada vez que alg\u00fan visitante llegaba y le ofrec\u00edan caf\u00e9 que era como una comida, los techos de dos aguas siempre goteaban en las calles y la neblina de pronto, antes de caer el d\u00eda, se asomaba en muchas calles y los focos se ve\u00edan como fantasma solitarios y tristes, ah\u00ed, cerca estaba\u00a0 la casa de piedra, una casita de varios cuartos labrada en un monte de cantera blanca, ten\u00eda varias historias pero la que m\u00e1s me llamaba era la que contaba que un preso que hu\u00eda por los montes ah\u00ed labr\u00f3 su casa y se escond\u00eda. Las minas de la cantera blanca eran lugares m\u00e1gicos donde las pozas de agua se vest\u00edan de verde por las algas y dejaban picos para escalar, sus tierras cercanas, llenas de matas de moras y en los tiempos de cosecha los j\u00f3venes y ni\u00f1os eran los que estaban por ah\u00ed sacando y comiendo moras de las matas, ah\u00ed, en Zacualtip\u00e1n, se hac\u00eda vino de zarzamora, que son buenos dec\u00edan para sacar los males del est\u00f3mago y del h\u00edgado, el vino de naranja cuyas frutas se manten\u00edan por temporadas arriba de los fogones para que tomaran un sabor a humo y todos se endulzaban con miel de la sierra.<\/p>\n<p>Cerca estaba Tlahuelompa y Soyatla, con casas de gente muy trabajadora, controlaban los cazos y utensilios de cobre, se escuchaba en las casas el martillar de todos y se lograban filtrar las risas y las pl\u00e1ticas, ah\u00ed tambi\u00e9n fabricaban con muchas ceremonias campanas de bronce y cada colada era un nuevo trato y nuevos rezos y agradecimientos porque las campanas son las voces de los vivos y los muertos en las capillas de los pueblos. Gente bragada, no se notaba que fueran pendencieros, pero todos sab\u00edan que no se dejaban, al grado de que ahora, al paso de los a\u00f1os son los que tienen las f\u00e1bricas de calzado y de ropa en Zacualtip\u00e1n y ellos fueron tomando cada calle de esa poblaci\u00f3n, por ello los \u201csoyaltecos\u201d siempre son respetados, a la calladita conquistaron y se van por muchos sitios vendiendo o comprando, en esa regi\u00f3n dos canales de venidos de otros lados llegaron: los \u00e1rabes y los jud\u00edos, los que ven\u00edan desde sus tierras y desembarcaron en Tampico y de ah\u00ed subieron a ver qu\u00e9 lograban y lograron confundirse con los dem\u00e1s, pero sin duda el esp\u00edritu financiero y constructor lo dejaron en sus descendientes, el padre de mi madre, dej\u00f3 por ah\u00ed una foto con un largo abrigo de lana negra como el que portan los jud\u00edos conversos y su cabeza cubierta y parece un rabino de pueblo, mi t\u00edo Jorge, de ojos profundos y verdes era calvo como un jud\u00edo de los viejos tiempos y callado hasta para festejar o comer. En cambio, los parientes de mi padre ten\u00edan el toque \u00e1rabe, es m\u00e1s, mi padre pareciera un Sadam Huseim en \u00e9sta tierras, con la barba cerrada y el pelo chino, de aquellas tierras llegaron la barbacoa y las pasiones a flor de piel, de all\u00e1 salieron las formas de martillar los utensilios de cobre y de portar las armas que no se ve\u00edan, pero se sabe que todos tienen, muchos fueron arrieros para transportar los metales de las minas de Pachuca hasta el puerto de Tampico, y eran hombres de palabra y confiables, no robaban ni se dejaban robar, de ah\u00ed que siempre las historias de enfrentamientos o de amores y discusiones terminan con alg\u00fan muerto y a saber de qui\u00e9n es el \u201cbultito\u201d\u2026<\/p>\n<p>Por ah\u00ed, en muchas comunidades entre la sierra y la huasteca hay bordadoras de tiras de chaquira y los trazos son como de historias de hadas y princesas de otros lados y se hacen las blusas de gala, las ollas de barro tienen todav\u00eda los dibujos y adornos de los primeros tiempos, y recuerdo mucho un librito de mi padre que hablada de esos trazos escrito por alg\u00fan viejo antrop\u00f3logo de aquellos a\u00f1os que eran patrocinados por el presidente C\u00e1rdenas para entender las ra\u00edces de los pueblos, nuestros pueblos, nuestras historias olvidadas a trav\u00e9s del tiempo. Contaba mi padre que por los tiempos de la guerra, Tampico era muy vigilado, pero que llegaban alemanes que fundaron el diario \u201cEl Mundo\u201d con maquinaria alemana que regalaron a un grupo de periodistas simpatizantes del Reich y que, incluso, conoci\u00f3 por las escuelas rurales de la sierra a un extraordinario doctor de origen japon\u00e9s que estudiaba la flora y la fauna de la regi\u00f3n y que, de pronto, un buen d\u00eda, sali\u00f3 a Tampico y se perdi\u00f3, jam\u00e1s se le volvi\u00f3 a ver, se dec\u00eda que llegaban barcos raros con gente y cajas o submarinos que eran bien tratados en la zona y en otro puntos fuera del puerto, y claro, por esa regi\u00f3n desde entonces se conoc\u00eda el famoso Paleocanal de Chicontepec, un mar de petr\u00f3leo y de riqueza que de pronto nadie supo a d\u00f3nde par\u00f3, pero no en los pueblos porque \u00e9stos siguen jodidos y pobres, somos pueblos ricos con gente pobre y esta ha sido la tragedia y lo peor, nos quedamos callados y esperamos a que alguien venga a darnos, pero no luchamos por lo que es nuestro, por esos casos y las historias de los matones que siguen asolando a los pueblos de la sierra y la huasteca, as\u00ed que todos callados, huapangueando y tomando aguardiente de ca\u00f1a, corriendo carreras y jugando gallos.<\/p>\n<p><em><a href=\"mailto:socrates_campos8@yahoo.com.mx\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">socrates_campos8@yahoo.com.mx<\/a><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span style=\"color: #005497;\"><strong>S\u00f3crates A. 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