{"id":479045,"date":"2020-09-02T00:05:59","date_gmt":"2020-09-02T05:05:59","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=479045"},"modified":"2020-09-08T23:05:41","modified_gmt":"2020-09-09T04:05:41","slug":"plasticidad-cultural","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=479045","title":{"rendered":"<em>Plasticidad cultural<\/em>"},"content":{"rendered":"<h2>Filosof\u00eda Millennial<\/h2>\n<h5>H. R. Aquino Cruz<\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ul>\n<li><strong><em>La cultura hip hop y su m\u00fasica rap, nos deja ver \u201cHip Hop Evolution\u201d, apenas empieza su camino. Est\u00e1 viva porque se mueve. Porque cambia. Porque alcanza nuevos territorios<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_479105\" style=\"width: 470px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?attachment_id=479105\" rel=\"attachment wp-att-479105\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-479105\" class=\"size-large wp-image-479105\" src=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/filosofia-2-460x259.jpg\" alt=\"\" width=\"460\" height=\"259\" srcset=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/filosofia-2-460x259.jpg 460w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/filosofia-2-240x135.jpg 240w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/filosofia-2-235x132.jpg 235w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/filosofia-2-202x114.jpg 202w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/filosofia-2-350x196.jpg 350w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/filosofia-2-220x123.jpg 220w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/filosofia-2-237x132.jpg 237w, https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/filosofia-2.jpg 480w\" sizes=\"auto, (max-width: 460px) 100vw, 460px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-479105\" class=\"wp-caption-text\">\u201cHip Hop Evolution\u201d, lanzada originalmente por HBO en 2016 y continuada por Netflix hasta la fecha. Ganadora de un Premio Peabody y acreedora tambi\u00e9n de un Emmy Internacional por Mejor Programa Art\u00edstico. Conducida por un curioso, franco y \u00e1vido fan\u00e1tico y heredero de la cultura hip hop y creador de m\u00fasica rap y sus derivados: Shad.<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hace algunos d\u00edas escuchaba a alguien decir: \u201cel rap es como un lenguaje que no se puede apreciar si no lo hablas\u201d. De inmediato la aseveraci\u00f3n me hizo preguntarme por mi gusto por este ritmo, por la cultura que lo acoge y por los alcances de mi apreciaci\u00f3n de este g\u00e9nero musical.<\/p>\n<p>Me encontr\u00e9 con varios factores: primero, mi edad, coincidente con la gran explosi\u00f3n en la cultura popular del rap y el hip hop tra\u00eddas por el Nuevo Milenio. Segundo, mi afici\u00f3n por el basketball profesional estadounidense, que ha tenido a muchas de sus estrellas como raperos (aficionados o profesionales) y que siempre ha ligado el aspecto urbano del deporte (mayormente practicado por afroestadounidenses) a la cultura hip hop y a los g\u00e9neros y subg\u00e9neros del rap. Y, tercero, la plasticidad de la cultura y la m\u00fasica para encontrar nuevas y renovadas maneras de hacer llegar los mensajes que guardan con un v\u00ednculo nuevo cada d\u00eda (el rap cl\u00e1sico, el rap de protesta, el rap de la cultura popular, el rap fusi\u00f3n la cultura hip hop, el trap, las batallas de rap de improvisaci\u00f3n, etc\u00e9tera).<\/p>\n<p>Escrib\u00ed ya alguna vez sobre esta cultura a prop\u00f3sito de una competencia de freestyle en habla hispana a la que asist\u00ed hace algunos meses. En aquella ocasi\u00f3n tra\u00eda a colaci\u00f3n las ideas del fil\u00f3sofo mexicano Samuel Ramos y el modo en que podr\u00edan rastrearse en los modos espec\u00edficos de expresi\u00f3n del rap (de las batallas de rap). Hablaba sobre la lamentable reputaci\u00f3n que suele identificarla con la violencia. Pero, m\u00e1s que todo, intentaba rescatar el valor de la noci\u00f3n de hermandad o brotherhood que sustenta a su mensaje fundamental.<\/p>\n<p>Pero esa iteraci\u00f3n (la del rap de improvisaci\u00f3n contempor\u00e1neo) es ya un derivado tard\u00edo de una cultura mucho m\u00e1s antigua. En ciernes desde los a\u00f1os 70s, con un primer apogeo en los 80s y 90s y con un esplendor que hoy ve a su m\u00fasica y sus maneras influir en muchos de los productos m\u00e1s populares del momento (desde los soundtracks de pel\u00edculas y videojuegos, hasta las vestimentas, actitudes, frases y sonidos replicados por artistas puramente pop).<\/p>\n<p>Una cultura nacida en Nueva York, que m\u00e1s tarde ver\u00eda la confrontaci\u00f3n de una Costa Este y una Costa Oeste y que, eventualmente, dar\u00eda la victoria a un rap sure\u00f1o que, al menos hoy en d\u00eda, domina la escena mundial con el inmediato clic que sus sonidos depurados y reformados hacen con generaciones como la centennial y las posteriores.<\/p>\n<p>Una cultura que he podido conocer mejor desde la serie documental canadiense <em>Hip Hop Evolution<\/em>. Lanzada originalmente por HBO en 2016 y continuada por Netflix hasta la fecha. Ganadora de un Premio Peabody y acreedora tambi\u00e9n de un Emmy Internacional por Mejor Programa Art\u00edstico. Conducida por un curioso, franco y \u00e1vido fan\u00e1tico y heredero de la cultura hip hop y creador de m\u00fasica rap y sus derivados: Shad.<\/p>\n<p>La serie se convierte en un recorrido detallado, puntual, flexible y sin prejuicios sobre la identidad del movimiento hip hop pero, en espec\u00edfico, sobre las m\u00faltiples ramificaciones de sus expresiones y su m\u00fasica. De los m\u00faltiples modos en que sus ritmos y sus nuevas exploraciones se transforman en las manos de nuevos contextos. De situaciones diferentes. De problem\u00e1tcas diferentes. De culturas distintas. De nuevos modos de serle fiel a una cultura. Pero, eso s\u00ed, de un mismo mensaje: el mensaje de innovaci\u00f3n, realidad, alegr\u00eda, irreverencia y denuncia de la injusticia social que, a\u00fan hoy, cargan las mejores expresiones de este g\u00e9nero. Un reconocimiento milticultural, multiforme y multiepocal de la premisa \u201clo que rapeo es mi realidad; si no te gusta, ay\u00fadame a cambiarla\u201d.<\/p>\n<p>As\u00ed, se dan cita en este estudio f\u00edlimico-documental los primeros DJs y beatmakers de los 70s (DJ Kool Herc, Afrika Bambaataa, Grandmaster Flash), las primeras estrellas del movimiento (Sugarhill Gang, Run-DMC, Marley Marl, Rakim, Public Enemy), el nacimiento del gangster rap californiano (Ice-T, N.W.A., Dr. Dre), los primeros sonidos sure\u00f1os (2 Live Crew, The Geto Boys, UGK), las revelaciones ochenteras y de principio de los noventas (MC Hammer, Tupac), las experimentaciones jazzeras y de base africana del g\u00e9nero (A Tribe Called Quest, De La Soul), la crudeza neyorkina noventera (Nas, Wu-Tang Clan, Notoriuous B.I.G.). La rivalidad de las dos costas y sus fat\u00eddicas y lamentables consecuencias.<\/p>\n<p>La herencia musical y cultural recogida por las expresiones de los 2000 (Puff Daddy, Jay-Z), el apogeo del freestyle estadounidense y su m\u00e1s reluciente joya (Eminem). El nacimiento del sonido del futuro (TLC, Kris Kross, Goodie Mob, DJ Screw, Three 6 Mafia, 50 Cent). La era de los s\u00faper productores (The Neptunes de Pharrel Williams y Chad Hugo, Timbaland, Missy Elliot y Kanye West). El nacimiento del trap (Outkast, Lil Wayne, T.I.).<\/p>\n<p>Un recorrido complejo, completo y atento de ya 50 a\u00f1os de m\u00fasica. De una expresi\u00f3n nacida en los barrios afroestadounidenses que, al igual que el rock en los a\u00f1os 50s, se convirti\u00f3 en el ritmo que d\u00e9cadas m\u00e1s tarde cantar\u00eda y replicar\u00eda toda la humanidad. La m\u00fasica popular que hoy se aleja de la interpretaci\u00f3n anal\u00f3gica y camina hacia la interpretaci\u00f3n performativa: estridente, dura, contundente, impactante. El poder detr\u00e1s de una l\u00ednea que puede quedarse marcada en la personalidad.<\/p>\n<p>La expresi\u00f3n de fuerza, lucha y conciencia que puede traernos el rap. Y tambi\u00e9n la irreverencia l\u00fadica, la ostentaci\u00f3n fr\u00edvola, el poder del \u00e9xito fugaz, material y abrupto. La realidad de la necesidad, la violencia y la fr\u00eda mano de la vida urbana. Una realidad que canta, grita y se expresa en beats y barras, en boom bap y l\u00edneas, en hi hats saturados y doble tempos.<\/p>\n<p>Una cultura pl\u00e1stica, no por artificial o artificiosa (al menos no en el seno de la cultura hip hop). Una cultura pl\u00e1stica por transformable. Por adaptar su forma a las necesidades de quien encuentra en ella la voz de un sentimiento \u00edntimo. De una realidad pujante. De un mundo que se ve a la cara. Pl\u00e1stica por evolutiva, por innovadora. Por formadora de condiciones que, a su vez, se reforman por las realidades que sus nuevos actores viven.<\/p>\n<p>La cultura hip hop y su m\u00fasica rap, nos deja ver <em>Hip Hop Evolution<\/em>, apenas empieza su camino. Est\u00e1 viva porque se mueve. Porque cambia. Porque alcanza nuevos territorios. Alcanza a j\u00f3venes que logran dejar atr\u00e1s una vida de penares y lucha constante, violencia y necesidad, para sumergirlos en un mundo art\u00edstico. Para convertir los golpes en barras, los balazos en beats y el ruido en melod\u00eda at\u00edpica.<\/p>\n<p>La cultura hip hop, lo he dicho antes, podr\u00e1 ser criticable; como cualquiera. Pero descansa sus principios en la hermandad (brotherhood), la denuncia de la desigualdad y la expresi\u00f3n de millones de vidas que se identifican en ella. Descansa en todos aquellos que encuentran un mensaje que les habla de t\u00fa a t\u00fa en sus expresiones. Una cultura que proclama que todos deber\u00edamos aprender a cuidarnos los unos a los otros, entendernos los unos a los otros, a pesar de vivir realidades diametralmente distintas.<\/p>\n<p>Una cultura que, en consecuencia, se ha volcado a una evoluci\u00f3n que hoy podr\u00eda parecer joven. Una evoluci\u00f3n que, al menos por unas horas, detiene la violencia y la necesidad que viven algunos. Una evoluci\u00f3n que es plasticidad cultural. Adaptabilidad. Que es el reconocimiento de la hermandad universal que se expresa en un lenguaje musical subjetivo, contextual; incomprensible para muchos pero franco, real y que atestigua la existencia de otros. Una cultura que revela su vitalidad en su evoluci\u00f3n. Una evoluci\u00f3n que hace mucho dej\u00f3 de ser el futuro. Una evoluci\u00f3n que es el presente.<\/p>\n<p><em>Twitter<\/em>: <em><a href=\"https:\/\/twitter.com\/FilosMillennial\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">@FilosMillennial<\/a><\/em><br \/>\n<em>Facebook<\/em>: <em><a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/Filosof%C3%ADa-Millennial-350637645547048\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Filosof\u00eda Millennial<\/a><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span style=\"color: #005497;\"><strong>H. R. Aquino Cruz<\/strong><\/span><br \/>\n<br \/>\nHace algunos d\u00edas escuchaba a alguien decir: \u201cel rap es como un lenguaje que no se puede apreciar si no lo hablas\u201d. De inmediato la aseveraci\u00f3n me hizo preguntarme por mi gusto por este ritmo, por la cultura que lo acoge y por los alcances de mi apreciaci\u00f3n de este g\u00e9nero musical.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":479105,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[30291],"tags":[81965,81966,43674],"class_list":["post-479045","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion-espectaculos","tag-filosofia-millennial","tag-h-r-aquino-cruz","tag-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/479045","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=479045"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/479045\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/479105"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=479045"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=479045"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=479045"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}