{"id":486907,"date":"2020-11-18T00:05:38","date_gmt":"2020-11-18T06:05:38","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=486907"},"modified":"2020-11-18T20:54:50","modified_gmt":"2020-11-19T02:54:50","slug":"hoguera-hogar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=486907","title":{"rendered":"Hoguera hogar"},"content":{"rendered":"<h2>Filosof\u00eda Millennial<\/h2>\n<h5>H. R. Aquino Cruz<\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ul>\n<li><strong><em>Retrato de una mujer en llamas\u201d, una historia enteramente protagonizada por mujeres. Una historia, tambi\u00e9n, de sororidad. De complicidad femenina, acompa\u00f1amiento y de una solidaridad que no juzga<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_486981\" style=\"width: 470px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?attachment_id=486981\" rel=\"attachment wp-att-486981\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-486981\" class=\"size-full wp-image-486981\" src=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/filosofia-millennial-18.jpg\" alt=\"\" width=\"460\" height=\"270\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-486981\" class=\"wp-caption-text\">El medio es el fuego. Tal como en la historia de Marianne y H\u00e9lo\u00efse, el fuego es el testigo de una historia de intimidad, cercan\u00eda, confianza y amor que nace de una poco anticipada pasi\u00f3n que cede al flujo de la cotidianeidad y de la identidad asumida en el contacto con alguien otro. Alguien otro que desde su m\u00e1s noble instinto nos refleja amados.<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mediadas por el lat\u00edn \u201cfocus\u201d, las palabras \u201chogar\u201d y \u201choguera\u201d son dos vocablos que, hoy en d\u00eda, nos parecer\u00edan nada cercanos. Quiz\u00e1 la inflexi\u00f3n naci\u00f3 del hecho de que los seres humanos sol\u00edan reunirse alrededor de cuerpos de fuego para resguardarse de m\u00faltiples peligros, mantener cierta visibilidad y, desde luego, abrigarse de las intempestivas sorpresas del clima nocturno; necesidad que hoy satisfacen nuestras casas, nuestros hogares.<\/p>\n<p>Por supuesto, siempre cabe la posibilidad de reapropiarse de los t\u00e9rminos de maneras anal\u00f3gicas, de ah\u00ed que tambi\u00e9n se llame hogar, metaf\u00f3ricamente, a esos lugares, contextos o personas que nos hacen sentir como en casa: resguardados, seguros, con claridad de miras y, en una expresi\u00f3n, afirmativamente vivos.<\/p>\n<p>El medio es el fuego. Tal como en la historia de Marianne y H\u00e9lo\u00efse, el fuego es el testigo de una historia de intimidad, cercan\u00eda, confianza y amor que nace de una poco anticipada pasi\u00f3n que cede al flujo de la cotidianeidad y de la identidad asumida en el contacto con alguien otro. Alguien otro que desde su m\u00e1s noble instinto nos refleja amados.<\/p>\n<p><em>Retrato de una mujer en llamas<\/em>, la cinta de C\u00e9line Sciamma que nos presenta este relato, se convirti\u00f3 en una de las pel\u00edculas m\u00e1s aclamadas de 2019, recibiendo m\u00faltiples galardones alrededor del mundo y nominaciones para los Globos de Oro y los Critics\u2019 Choice Awards pero, de manera m\u00e1s destaca, con su reconocimiento como Mejor Gui\u00f3n en el Festival de Cine de Cannes de ese mismo a\u00f1o.<\/p>\n<p>Las razones son incontestables: un poderoso libreto, un s\u00f3lido sentido de visi\u00f3n cinematogr\u00e1fica femenina, una privilegiada sensibilidad expresada tanto en imagen como en puesta en escena, un recurrente sentido de la estimulaci\u00f3n est\u00e9tica y la simetr\u00eda y muchos m\u00e1s detalles precisos que, en su conjunto, dan vida a una hermosa historia de amor.<\/p>\n<p>Su argumento, situado en el siglo XVIII, nos presenta a la pintora Marianne quien es encomendada con la tarea de pintar un retrato de H\u00e9lo\u00efse, arist\u00f3crata reci\u00e9n salida de un convento a quien su familia busca entregar en matrimonio. Uni\u00f3n que s\u00f3lo suceder\u00e1 si el pretendiente de H\u00e9lo\u00efse encuentra atractivo su retrato. El problema, que ella no quiere ser retratada. As\u00ed, Marianne deber\u00e1 hacerse pasar por una dama de compa\u00f1\u00eda para poder llevar a cabo su trabajo.<\/p>\n<p>Pronto, su interacci\u00f3n gravitar\u00e1 hacia un espont\u00e1neo amor. Hacia un genuino arte de la observaci\u00f3n de humano a humano, hacia un descenso desde la universal y vaga abstracci\u00f3n hasta la inaprehensible singularidad y hacia la art\u00edstica est\u00e9tica del recuerdo. Recuerdo desde el que se nos narra, recuerdo desde el que se nos muestra y recuerdo desde el que se nos construye la linealidad y el augurio de una pasi\u00f3n incontenible.<\/p>\n<p>Una pasi\u00f3n, tambi\u00e9n convertida en m\u00fasica, que lo mismo encuentra sus correlatos en un paralelo con la historia de la mitolog\u00eda griega de Eur\u00eddice y Orfeo, que en referentes concretos y veh\u00edculos determinados como la pintura, el mar-agua o el fuego que, a lo largo del film, nos van marcando la pauta de un amor a veces vivo e indomable, a veces taciturno y turbado y a veces simplemente contemplativo.<\/p>\n<p>Una historia enteramente protagonizada por mujeres. Una historia, tambi\u00e9n, de sororidad. De complicidad femenina, acompa\u00f1amiento y de una solidaridad que no juzga. Que disfruta y es. Que no precisa nada m\u00e1s. Que se funde, sin restricciones, en el c\u00e1lido abrigo de un moment\u00e1neo, incidental y ef\u00edmero hogar com\u00fan.<\/p>\n<p>El hogar com\u00fan de la amistad compartida. El hogar com\u00fan del aqu\u00ed y el ahora. El hogar com\u00fan de la identificaci\u00f3n de una creciente flama amorosa rec\u00edproca. De una incendiaria intimidad apasionada. De la conciencia, pactada pero nunca enunciada, de lo ef\u00edmero, de lo pasajero. De lo que tiene, a todas luces, una fecha de caducidad pero nunca una fecha de final. El hogar que se erige en la inextinguible hoguera de una pasi\u00f3n del eterno presente de la memoria.<\/p>\n<p><em>Twitter<\/em>: <em><a href=\"https:\/\/twitter.com\/FilosMillennial\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">@FilosMillennial<\/a><\/em><br \/>\n<em>Facebook<\/em>: <em><a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/Filosof%C3%ADa-Millennial-350637645547048\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Filosof\u00eda Millennial<\/a><\/em><br \/>\n<em>Instagram: <a href=\"https:\/\/www.instagram.com\/filosofia.millennial\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">filosof\u00eda.millennial<\/a><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span style=\"color: #005497;\"><strong>H. R. Aquino Cruz<\/strong><\/span><br \/>\n<br \/>\nMediadas por el lat\u00edn \u201cfocus\u201d, las palabras \u201chogar\u201d y \u201choguera\u201d son dos vocablos que, hoy en d\u00eda, nos parecer\u00edan nada cercanos. Quiz\u00e1 la inflexi\u00f3n naci\u00f3 del hecho de que los seres humanos sol\u00edan reunirse alrededor de cuerpos de fuego para resguardarse de m\u00faltiples peligros, mantener cierta visibilidad y, desde luego, abrigarse de las intempestivas sorpresas del clima nocturno; necesidad que hoy satisfacen nuestras casas, nuestros hogares.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":486981,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[30291],"tags":[81965,81966,43674],"class_list":["post-486907","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion-espectaculos","tag-filosofia-millennial","tag-h-r-aquino-cruz","tag-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/486907","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=486907"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/486907\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/486981"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=486907"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=486907"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=486907"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}