{"id":490768,"date":"2020-12-23T00:05:06","date_gmt":"2020-12-23T06:05:06","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=490768"},"modified":"2020-12-23T23:01:53","modified_gmt":"2020-12-24T05:01:53","slug":"grogu-y-din","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=490768","title":{"rendered":"<em>Grogu y Din<\/em>"},"content":{"rendered":"<h2>Filosof\u00eda Millennial<\/h2>\n<h5>H. R. Aquino Cruz<\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ul>\n<li><strong><em>\u201cThe Mandalorian\u201d: nunca antes una historia, una est\u00e9tica y un par de personajes bien delineados y apelativamente dise\u00f1ados hab\u00edan resultado tan efectivos como para sentir la necesidad de sumergirse y ponerse al d\u00eda con en el vasto mundo creado por George Lucas<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_490856\" style=\"width: 470px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?attachment_id=490856\" rel=\"attachment wp-att-490856\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-490856\" class=\"size-full wp-image-490856\" src=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/filosofia-millennial-22.jpg\" alt=\"\" width=\"460\" height=\"270\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-490856\" class=\"wp-caption-text\">Grogu y Din son la muestra de que las conexiones interhumanas van m\u00e1s all\u00e1 de los credos.<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Las referencias a <em>Star Wars<\/em> en el mundo de la cultura popular lo convierten en un inevitable punto de referencia por sus personajes, momentos, t\u00f3picos e, incluso, por el modo en que traslad\u00f3 la l\u00f3gica del cl\u00e1sico western del cine a una galaxia muy, muy lejana. De tal modo, replicar y diversificar la magia de una trilog\u00eda de trilog\u00edas se antojar\u00eda imposible, sin embargo, Lucasfilm ten\u00eda un as bajo la manga: <em>The Mandalorian<\/em>.<\/p>\n<p>Para muchos \u2212para m\u00ed\u2212 la serie estrella del lanzamiento de Disney+ se ha convertido en el primer contacto profundo con el mundo de la <em>Guerra de las Galaxias<\/em>. No porque se desconozca la trama de la franquicia, no porque se desconozcan a sus principales actores, no porque se desconozca su relevancia en el mundo del cine moderno, vaya, ni siquiera porque no se haya disfrutado alguna de sus pel\u00edculas antes. Simplemente porque nunca antes una historia, una est\u00e9tica y un par de personajes bien delineados y apelativamente dise\u00f1ados hab\u00edan resultado tan efectivos como para sentir la necesidad de sumergirse y ponerse al d\u00eda con en el vasto mundo creado por George Lucas.<\/p>\n<p>Claro, se podr\u00eda objetar que <em>The Mandalorian <\/em>no es, por s\u00ed misma, una ideaci\u00f3n de Lucas sino del \u00e1ngulo con el que The Walt Disney Company ha adoptado al mundo de <em>Star Wars<\/em>. Sin embargo, no se puede objetar la calidad de producci\u00f3n con la que una serie de TV se ha puesto por delante de muchas producciones cinematogr\u00e1ficas, ni la conciencia con la que directores y realizadores como Jon Favreu, Dave Filoni, Bryce Dallas Howard, Taika Waititi y Peyton Reed han abrazado una creaci\u00f3n ajena como herencia propia.<\/p>\n<p>Primero, desde la artesan\u00eda con la que se da vida a mundos nuevos, conocidos y desconocidos del vasto cosmos de la saga de Lucasfilm. Segundo, desde la fidelidad con la que <em>The Mandalorian <\/em>inserta a sus transiciones (su edici\u00f3n), a sus texturas y a su desarrollo narrativo en una est\u00e9tica acorde con el western espacial que propuso Lucas en los inicios de esta franquicia. Tercero, por el detallado, atento y fundamental servicio de poner en escena referencias reconocibles para los fans m\u00e1s comprometidos con <em>Star Wars<\/em> adem\u00e1s de llenar las lagunas narrativas m\u00e1s intrigantes creadas, en espec\u00edfico, entre <em>El retorno del Jedi<\/em> y la m\u00e1s reciente trilog\u00eda de la saga Skywalker.<\/p>\n<p>Y, por si esto fuera poco, como coronando estas cualidades, una pareja de protagonistas deslumbrante, equilibrada, contrapuesta, pol\u00e9mica (por el significado que sus or\u00edgenes tiene para el Universo Star Wars), llamativa, entra\u00f1able, divertida, entretenida y sostenida por un creciente lazo de vulnerabilidad y protecci\u00f3n mutua.<\/p>\n<p>Por un lado, un Mando recio, sobrio, fiel a sus creencias, a su credo; marcado por un tr\u00e1gico pasado, determinado por un cl\u00e1sico presente y reformador de su futuro de una manera inesperadamente alegre. Un cazarrecompensas del viejo oeste en pleno Nevarro, en los confines de un espacio inabarcable y cada vez m\u00e1s rico.<\/p>\n<p>Por el otro, un beb\u00e9 de 50 a\u00f1os, The Child, adoptado por la cultura popular con un inmejorable fervor y rebautizado con un sobrecogedor e intuitivo apodo: Baby Yoda. Un peque\u00f1o c\u00famulo de ternura, de espontaneidad, de ingenuidad; pero tambi\u00e9n de fortaleza, de travesura, de irreverencia, de rebeld\u00eda. Un prop\u00f3sito m\u00e1s que justificable para sacar a un mandaloriano de riguroso ascetismo de sus aprendidas, abrazadas y atesoradas maneras para explorar los lugares m\u00e1s rec\u00f3nditos de la galaxia.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de la brutal inversi\u00f3n de producci\u00f3n que hace posible la patencia de esta serie, m\u00e1s all\u00e1 de sus atinados, emocionantes e inquietantes nexos con un concepto amplio del mundo del que se deriva (a trav\u00e9s de la presencia de jedis y mandalorianos queridos por la cultura popular) y m\u00e1s all\u00e1, a\u00fan, de su calidad narrativa como una extrapolaci\u00f3n contempor\u00e1nea del siempre atractivo g\u00e9nero western; <em>The Mandalorian<\/em> se resume en sus dos estrellas y, m\u00e1s interesante a\u00fan, en lo que tiene para ense\u00f1arnos la relaci\u00f3n que desarrollan.<\/p>\n<p>Como su trama nos revela a su debido tiempo, el verdadero nombre de Mando es Din Djarin, un ni\u00f1o perteneciente a una raza desconocida hasta el momento que fuera criado por el culto mandaloriano Children of the Watch. Un ni\u00f1o que, podemos inferir, pierde una conexi\u00f3n humana-emotiva convencional en el momento en el que pierde a sus padres pero que, a trav\u00e9s de un riguroso c\u00f3digo \u00e9tico, la recupera a su manera en su vida como parte de la comunidad que lo rescata.<\/p>\n<p>Ese c\u00f3digo, entonces, se convierte en el asidero de todo lo valioso y vinculante para Din. Ese c\u00f3digo se ve mediado por el beskar, el metal sagrado para los mandalorianos que da lugar a sus inconfundibles armaduras. Un c\u00f3digo que le permite desenvolverse como un cazarrecompensas sin el m\u00e1s m\u00ednimo remordimiento pero que le exige una sola cosa: jam\u00e1s despojarse de su casco.<\/p>\n<p>Por su parte, el verdadero nombre de The Child (nos revelar\u00e1 una iteraci\u00f3n de Ahsoka Tano interpretada por Rosario Dawson) es Grogu. Un beb\u00e9 de la misma especie que el gran maestro de los jedi, Yoda, que creci\u00f3 en un templo jedi. Por sus condiciones biol\u00f3gicas, su envejecimiento no ocurre del mismo modo que con otras especies, es por eso que, a sus 50 a\u00f1os, sigue siendo una tierna criaturita de poco menos de 50 cms de tama\u00f1o.<\/p>\n<p>A Grogu lo han perseguido los miembros ocultos del Imperio que buscan restaurar el poder al que Luke Skywalker y compa\u00f1\u00eda vencieran. Y es as\u00ed como Mando da por primera vez con \u00e9l, bajo la encomienda de encontrarlo, incluso, de matarlo. Sin saberlo, ambos pertenecen a dos cultos distintos que han estado hist\u00f3ricamente en confrontaci\u00f3n. Los \u201cmagos\u201d jedi, como los describen los unos, y los \u201cguerreros\u201d mandalorianos, como los describen los otros.<\/p>\n<p>Y, as\u00ed, con esa inocencia, espontaneidad y sutileza, sus caminos se ver\u00e1n entrelazados vinculando poco a poco a ambos de una manera poderosa, especial y que trascender\u00e1 el mero deber o la mera necesidad incidental de supervivencia. Pero, \u00bfc\u00f3mo es que ambos llegan a esa conexi\u00f3n tan entra\u00f1able? A partir de revelar la propia vulnerabilidad y construir la protecci\u00f3n mutua.<\/p>\n<p>En el caso de Grogu, su vulnerabilidad es evidente por su edad y su tama\u00f1o y se simboliza cinematogr\u00e1ficamente por su peque\u00f1a carreola espacial que, de hecho, emula la forma de un huevo (dando a entender con esto su fragilidad). En el caso de Din, hay una doble capa de protecci\u00f3n. Una muy general representada por su Razor Crest, su achatarrada, vieja pero funcional nave, y, la m\u00e1s evidente y representativa, su armadura; en espec\u00edfico el casco que cubre su rostro.<\/p>\n<p>El primer paso hacia la construcci\u00f3n de una confianza y protecci\u00f3n mutua ser\u00e1 la llegada de Grogu a la Razor Crest del mandaloriano, un paso m\u00e1s se dar\u00e1 con la protecci\u00f3n que El Ni\u00f1o proveer\u00e1 a Din usando la fuerza; en adelante, una serie de aventuras y desventuras incrementaran su cari\u00f1o, su lazo y la genuina preocupaci\u00f3n del uno por el otro.<\/p>\n<p>As\u00ed, cada uno de ellos se ir\u00e1 revelando a trav\u00e9s del otro. Cada uno encontrar\u00e1 una parte de s\u00ed mismo que antes de conocer al otro era inaccesible; por ejemplo, para Grogu, la superaci\u00f3n de un gran miedo y la afirmaci\u00f3n de un gran poder propio y, para Din, una perspectiva m\u00e1s objetiva de sus creencias, de su deber y de su b\u00fasqueda personal y el recordatorio de que debajo del beskar a\u00fan hay un ser humano capaz de vincularse emocionalmente con otros seres vivos.<\/p>\n<p>De tal modo, ambos recorrer\u00e1n un viaje no s\u00f3lo espacial sino personal e interpersonal desde un primer encuentro cubiertos de protecciones individuales hasta un \u00faltimo momento de intimidad y cercan\u00eda y completa conexi\u00f3n humana y emotiva que ser\u00e1 testigo de una fortaleza com\u00fan transgresora de cualquier credo personal y superadora de cualquier diferencia ancestral, racial o interespecial.<\/p>\n<p>En otras palabras, la gran lecci\u00f3n que nos dejan los primeros 16 episodios de la amistad de Grogu y Din es que las tensiones y las diferencias que dan lugar a las grandes o peque\u00f1as protecciones que nos construimos frente a nuestro contexto s\u00f3lo parecen insalvables cuando no media ninguna vulnerabilidad, ninguna sinceridad radical. Cuando no somos capaces de compartir con paciencia, disposici\u00f3n y constancia qui\u00e9nes somos m\u00e1s all\u00e1 de las naves, carreolas o armaduras que nos hemos erigido.<\/p>\n<p>Grogu y Din son la muestra de que las conexiones interhumanas van m\u00e1s all\u00e1 de los credos; de que la cooperaci\u00f3n y la amistad crecen en la adversidad pero tambi\u00e9n en el equilibrio. Que la confianza, la disposici\u00f3n y la buena estima dan un paso m\u00e1s firme y certero que cualquier pretensi\u00f3n de dominio. Y que, ah\u00ed, en el despojo de las propias protecciones, en la revelaci\u00f3n del propio car\u00e1cter (del propio rostro) y en la aceptaci\u00f3n de las vulnerablidades y de la fortaleza compartida; el mayor reto es aprender a crecer sin estar f\u00edsicamente unidos pero conscientes de que, m\u00e1s all\u00e1 de los p\u00e1rsecs de distancia, su nexo es insustituible.<\/p>\n<p>Porque ah\u00ed donde se revela el propio ser, la propia vulnerabilidad, es donde se encuentra el verdadero camino a cualquier tipo de seguridad compartida. Porque ah\u00ed donde se brinda ayuda por el simple hecho de brind\u00e1rsela al otro se encuentran los verdaderos motivos para actuar y ser lo que antes no se ha sido. Porque es ah\u00ed donde se va m\u00e1s all\u00e1 de la propia creencia y la propia historia. Porque es ah\u00ed donde se supera lo que se cree que se es en favor de algo real y palpable. Porque es ah\u00ed donde Mando y The Child dejan de ser un mandaloriano y un jedi a los ojos del otro y se convierten en Grogu y Din.<\/p>\n<p><em>Twitter<\/em>: <em><a href=\"https:\/\/twitter.com\/FilosMillennial\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">@FilosMillennial<\/a><\/em><br \/>\n<em>Facebook<\/em>: <em><a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/Filosof%C3%ADa-Millennial-350637645547048\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Filosof\u00eda Millennial<\/a><\/em><br \/>\n<em>Instagram: <a href=\"https:\/\/www.instagram.com\/filosofia.millennial\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">filosof\u00eda.millennial<\/a><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span style=\"color: #005497;\"><strong>H. R. 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