{"id":491374,"date":"2020-12-30T00:05:30","date_gmt":"2020-12-30T06:05:30","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=491374"},"modified":"2020-12-30T05:59:24","modified_gmt":"2020-12-30T11:59:24","slug":"un-fin-en-si-mismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=491374","title":{"rendered":"<em>Un fin en s\u00ed mismo<\/em>"},"content":{"rendered":"<h2>Filosof\u00eda Millennial<\/h2>\n<h5>H. R. Aquino Cruz<\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ul>\n<li><em><strong>Arist\u00f3teles se pregunt\u00f3 por lo que es el alma y por aquello que nos hace ser qui\u00e9nes somos de manera espec\u00edfica, un\u00edvoca e incambiable. Pregunta que, de manera did\u00e1ctica, divertida, emotiva y visualmente propositiva, tambi\u00e9n explora la nueva pel\u00edcula de Disney Pixar: \u201cSoul\u201d<\/strong><\/em><\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_491420\" style=\"width: 470px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?attachment_id=491420\" rel=\"attachment wp-att-491420\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-491420\" class=\"size-full wp-image-491420\" src=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/filosofia-millennial-30.jpg\" alt=\"\" width=\"460\" height=\"270\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-491420\" class=\"wp-caption-text\">\u201cSoul\u201d es atrevida, propositiva, fresca e ingeniosa en sus recursos visuales, en la mezcla de animaciones en dos dimensiones y personajes en tres dimensiones que evidencian el gran avance tecnol\u00f3gico de la animaci\u00f3n por computadora; reiterativa en su narrativa que echa mano de t\u00f3picos conocidos como el intercambio de cuerpos, en un humor bien delineado y apto y efectivo para toda la familia.<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En la <em>Metaf\u00edsica<\/em> de Arist\u00f3teles y en algunos otros lugares de su obra, el fil\u00f3sofo griego se pregunt\u00f3 por el valor de la filosof\u00eda; por supuesto, como pensadores y religiones durante miles de a\u00f1os en el pasado hasta la fecha, tambi\u00e9n se pregunt\u00f3 por lo que es el alma y por aquello que nos hace ser qui\u00e9nes somos de manera espec\u00edfica, un\u00edvoca e incambiable. Pregunta que, de manera did\u00e1ctica, divertida, emotiva y visualmente propositiva, tambi\u00e9n explora la nueva pel\u00edcula de Disney Pixar: <em>Soul<\/em>.<\/p>\n<p>La pel\u00edcula sigue la historia de un apasionado pianista que, movido por la necesidad, se dedica a dar clases de m\u00fasica en una escuela de educaci\u00f3n media: Joe Gardner. El sue\u00f1o de Joe es convertirse en un jazzista profesional, meta para la que se le abrir\u00e1 una inesperada oportunidad que, no obstante, se ver\u00e1 complicada por un azaroso accidente. Accidente que lo llevar\u00e1 a un misterioso plano de la existencia desde el que deber\u00e1 encontrar el camino de regreso a casa, no sin antes hacerse de una nueva amiga, 22.<\/p>\n<p>El di\u00e1logo filos\u00f3fico y teol\u00f3gico sobre lo que es el alma, sobre sus estados primigenios, sobre su existencia, sobre su causa, sobre su permanencia, etc\u00e9tera; es uno de los m\u00e1s densos y copiosos de la Historia de la Filosof\u00eda y de la Historia del Pensamiento con lo que, para nada, resulta una de las discusiones m\u00e1s sencillas de resumir, empero, s\u00ed una de las m\u00e1s intrigantes para todos los seres racionales.<\/p>\n<p>Con todo, respecto a estos siglos de debate sobre el alma, el relato que hace la cinta de Pete Docter (<em>Up<\/em>, <em>Intensamente<\/em>) es convencional en sus estructuras generales, con la atinada convicci\u00f3n de hacer una propuesta no religiosa pero tampoco excluyente de las convicciones espirituales particulares de sus audiencias y relativamente simplificada, ligera y accesible para el p\u00fablico en general.<\/p>\n<p>Es atrevida, propositiva, fresca e ingeniosa en sus recursos visuales, en la mezcla de animaciones en dos dimensiones y personajes en tres dimensiones que evidencian el gran avance tecnol\u00f3gico de la animaci\u00f3n por computadora; reiterativa en su narrativa que echa mano de t\u00f3picos conocidos como el intercambio de cuerpos, en un humor bien delineado y apto y efectivo para toda la familia y en un balance bien logrado entre dos personajes ajenos, de entornos totalmente distintos, pero que se convierten en la clave del autodescubrimiento mutuo.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 lo m\u00e1s rico de esta propuesta sea su concepto. Con referencias a personajes de una variedad amplia de disciplinas dentro de un prop\u00f3sito humor\u00edstico, con una representaci\u00f3n hipot\u00e9tica, clara y simb\u00f3lica de El Gran Antes y El Gran Despu\u00e9s y con una antropom\u00f3rfica representaci\u00f3n de lo que, desde la percepci\u00f3n humana, son \u201cmanos invisibles\u201d que determinan lo que somos desde antes de que seamos agentes de nuestro mundo material. Todos, conceptos conocidos y m\u00e1s o menos convenidos por la mayor parte de las culturas antiguas y presentes.<\/p>\n<p>Es en este punto donde se ha centrado especialmente la atenci\u00f3n de quienes han encontrado un valor significativo en esta pel\u00edcula: en su mensaje enraizado en la posibilidad hipot\u00e9tica de experimentar la vida antes de salir de El Gran Antes, o bien, en la posibilidad de volver a ella a\u00fan a unos pasos de unirse a El Gran Despu\u00e9s.<\/p>\n<p>Sin embargo, me parece que hay una veta discursiva que se ha dejado de lado entre este comprensible y esperanzador furor por las preguntas que <em>Soul<\/em> nos presenta: la pasi\u00f3n como el \u00fanico canal de acceso desde el plano f\u00edsico-material hacia el plano espiritual-ps\u00edquico (en el sentido del griego cl\u00e1sico de la palabra \u03c8\u03c5\u03c7\u03ae (psyk\u00e9), i.e., alma). La noci\u00f3n que 22 llamar\u00e1 \u201cestar en la zona\u201d y que Joe Gardner experimentar\u00e1 en sus m\u00e1s genuinos momentos de inspiraci\u00f3n y ejecuci\u00f3n musical.<\/p>\n<p>Y ah\u00ed, vuelvo a la <em>Metaf\u00edsica<\/em> de Arist\u00f3teles. Como buena parte de la obra del fil\u00f3sofo del siglo III a.C., las investigaciones de El Estagirita sobre la Filosof\u00eda Primera son una s\u00edntesis (que lo mismo recogen, que objetan, que reinventan, que desechan) de lo que los fil\u00f3sofos previos a \u00e9l bordaron desde el siglo VII a.C. y, como tal, son la b\u00fasqueda por una definici\u00f3n precisa, completa y suficiente de la Sabidur\u00eda anhelada por estos.<\/p>\n<p>En ese contexto, entonces, Arist\u00f3teles se ocupa de justificar la necesidad de una Filosof\u00eda Primera que se encargue de indagar en los primeros principios y causas de la realidad, afirmando, entre otros argumentos, que tal disciplina habr\u00eda de ser la m\u00e1s libre de todas al ser un conocimiento buscado como un fin en s\u00ed mismo y no como un fin para otra cosa.<\/p>\n<p>Dicho de otra manera, que existen actividades, conocimientos y disciplinas que se persiguen en funci\u00f3n de otras cosas (como quien persigue una carrera en funci\u00f3n de la fama o el dinero) y otras que se hacen por el hecho de hacerse (como quien camina por el simple hecho de disfrutar una caminata); m\u00e1s importante a\u00fan, las que se hacen por el hecho de hacerse porque son las m\u00e1s nobles por s\u00ed mismas, las m\u00e1s ilustres, las m\u00e1s generosas, las m\u00e1s singulares, las m\u00e1s honrosas y estimables. Para Arist\u00f3teles, s\u00f3lo la filosof\u00eda cumple con esta segunda definici\u00f3n y, en grado sumo, la Filosof\u00eda Primera.<\/p>\n<p>Si bien lo que hoy entendemos por tener \u201cuna pasi\u00f3n\u201d por algo o ser un \u201capasionado\u201d de algo resultar\u00eda anacr\u00f3nico para el fil\u00f3sofo griego, me parece que su definici\u00f3n sobre los fines en s\u00ed mismos se acerca mucho a lo que nos puede ayudar a distinguir una verdadera pasi\u00f3n y, consecuentemente, a lo que Joe Gardner experimenta al tocar el piano, es decir, a aquello que nos permite encontrar \u201cla zona\u201d y aquello que nos permite experimentar, por un momento, lo que sea que pueda estar m\u00e1s all\u00e1 de nuestra materialidad.<\/p>\n<p>En otras palabras, que s\u00f3lo aquello que somos capaces de disfrutar por el simple hecho de experimentarlo nos revela lo mejor de nosotros, lo m\u00e1s noble de nosotros y, en \u00faltima instancia, lo que nos hace quienes somos. La actividad en la que nos sentimos libres como en ning\u00fan otro lugar. La actividad que nos permite encontrarnos en su ejecuci\u00f3n. La actividad que nos permite realizarnos en su fruici\u00f3n.<\/p>\n<p>Arist\u00f3teles tambi\u00e9n dir\u00e1 en su <em>\u00c9tica Nicomaquea <\/em>que la felicidad es un fin en s\u00ed mismo, un fin en s\u00ed mismo coordinado por la \u201cfunci\u00f3n\/actividad propia del hombre\u201d (\u1f14\u03c1\u03b3\u03bf\u03bd), para la cual s\u00f3lo esbozar\u00e1 una cr\u00edptica definici\u00f3n diciendo \u201ces una actividad del alma seg\u00fan la raz\u00f3n, o que implica la raz\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Por lo tanto, lo que hoy entendemos por una pasi\u00f3n no es otra cosa que aquello que estamos dispuestos a perseguir al margen de los bienes asibles que nos procure. Aquello que nos conecta con algo parecido a la Sabidur\u00eda, aquello que nos conecta con algo parecido a la felicidad. Aquello que nos lleva a \u201cla zona\u201d.<\/p>\n<p>A la zona donde el plano hipot\u00e9tico de las almas en su m\u00e1s puro estado entra en contacto con un alma instanciada en esta carne y estos huesos. A la zona donde, m\u00e1s all\u00e1 de debatir, comprender e indagar en la naturaleza de nuestra existencia humana, somos capaces de experimentar nuestra alma en su m\u00e1s elevado y trascendental estado. La zona que s\u00f3lo algunas veces me procura, en lo personal, la filosof\u00eda.<\/p>\n<p>Pero ah\u00ed no acaban las preguntas ni el relato ni la propuesta inocente pero honda de <em>Soul<\/em>. Porque ah\u00ed nace el siguiente paso, la siguiente pregunta, la siguiente propuesta: \u00bfy si volcamos la pasi\u00f3n a nuestras vidas comunes y corrientes? \u00bf y si convertimos a nuestro d\u00eda a d\u00eda en \u201cla zona\u201d que nos permita experimentar nuestra propia alma? Qu\u00e9 tal si un d\u00eda, para variar un poco, dejamos de perseguir pasiones espec\u00edficas y nos apasionamos por lo que estamos siendo. Por el modo en que fluimos en este mundo. Qu\u00e9 tal si un d\u00eda convertimos a nuestras vidas en un fin en s\u00ed mismo.<\/p>\n<p><em>Twitter<\/em>: <em><a href=\"https:\/\/twitter.com\/FilosMillennial\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">@FilosMillennial<\/a><\/em><br \/>\n<em>Facebook<\/em>: <em><a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/Filosof%C3%ADa-Millennial-350637645547048\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Filosof\u00eda Millennial<\/a><\/em><br \/>\n<em>Instagram: <a href=\"https:\/\/www.instagram.com\/filosofia.millennial\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">filosof\u00eda.millennial<\/a><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span style=\"color: #005497;\"><strong>H. R. Aquino Cruz<\/strong><\/span><br \/>\n<br \/>\nEn la <em>Metaf\u00edsica<\/em> de Arist\u00f3teles y en algunos otros lugares de su obra, el fil\u00f3sofo griego se pregunt\u00f3 por el valor de la filosof\u00eda; por supuesto, como pensadores y religiones durante miles de a\u00f1os en el pasado hasta la fecha, tambi\u00e9n se pregunt\u00f3 por lo que es el alma y por aquello que nos hace ser qui\u00e9nes somos de manera espec\u00edfica, un\u00edvoca e incambiable. Pregunta que, de manera did\u00e1ctica, divertida, emotiva y visualmente propositiva, tambi\u00e9n explora la nueva pel\u00edcula de Disney Pixar: <em>Soul<\/em>.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":491420,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[30291],"tags":[81965,81966,43674],"class_list":["post-491374","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion-espectaculos","tag-filosofia-millennial","tag-h-r-aquino-cruz","tag-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/491374","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=491374"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/491374\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/491420"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=491374"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=491374"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=491374"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}