{"id":499185,"date":"2021-03-10T00:05:40","date_gmt":"2021-03-10T06:05:40","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=499185"},"modified":"2021-03-11T04:16:48","modified_gmt":"2021-03-11T10:16:48","slug":"tristeza-esperanza-amor-tv-y-filosofia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=499185","title":{"rendered":"Tristeza, esperanza, amor, TV y Filosof\u00eda"},"content":{"rendered":"<h2>Filosof\u00eda Millennial<\/h2>\n<h5>H. R. Aquino Cruz<\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ul>\n<li><strong><em>El ejercicio discursivo de WandaVision de Disney+ resulta especialmente intrigante<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_499251\" style=\"width: 470px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?attachment_id=499251\" rel=\"attachment wp-att-499251\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-499251\" class=\"size-full wp-image-499251\" src=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/filosofia-millennial-10.jpg\" alt=\"\" width=\"460\" height=\"270\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-499251\" class=\"wp-caption-text\">El proceso de Wanda, consecuente con la versi\u00f3n paralela del personaje en los c\u00f3mics, ser\u00e1 sublimado a trav\u00e9s de sus superpoderes, en particular, a trav\u00e9s de su habilidad para alterar la realidad<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por mucho que pudi\u00e9ramos sostener que el entretenimiento, el cine y la televisi\u00f3n son meros distractores que empa\u00f1an un acceso leg\u00edtimo y v\u00e1lido al mundo veraz, lo cierto es que ninguno de nosotros escapa al toque de un personaje entra\u00f1able, una canci\u00f3n popular, una historia bien contada, alg\u00fan show compa\u00f1ero o, bien, alguna inolvidable pel\u00edcula.<\/p>\n<p>Los fil\u00f3sofos y pensadores que se han enfrentado a este nuevo fen\u00f3meno de los siglos XX y XXI suelen entenderlo como una fabricaci\u00f3n de la realidad que convierte discursos en narrativas y emociones. Discursos, que m\u00e1s temprano que tarde, se convierten en algo as\u00ed como el promedio de las percepciones del mundo o, en una versi\u00f3n m\u00e1s oscura del fen\u00f3meno, en el espejismo que transforma a la ficci\u00f3n en realidad.<\/p>\n<p>No en vano, algunos dir\u00e1n que la primera educaci\u00f3n emocional y racional que reciben los seres humanos contempor\u00e1neos es aquella que le ofrecen sus dibujos animados, sus revistas noticiosas (o noticieros), sus telenovelas (particularmente arraigadas en los afectos del p\u00fablico mexicano y el latinoamericano), sus programas de comedia (idolatrados, algunos, a\u00fan a 40 a\u00f1os de su extinci\u00f3n), sus h\u00e9roes y modelos a seguir y, b\u00e1sicamente, todo aquello que les ayude a so\u00f1ar con una realidad distinta a la que viven o, m\u00e1s radical a\u00fan, que les ayude a formularse un diagn\u00f3stico o descripci\u00f3n de la realidad en la que viven.<\/p>\n<p>De ah\u00ed que el ejercicio discursivo de <em>WandaVision<\/em> de Disney+ resulte especialmente intrigante como ejemplo de lo mismo que explora, por un lado, y, por otro, como metaficci\u00f3n que juega con las estructuras convencionales de las series de televisi\u00f3n al tiempo que alimenta a uno de los m\u00e1s acaudalados hitos de la mercadotecnia del entretenimiento en nuestros d\u00edas, el Universo Cinematogr\u00e1fico de Marvel.<\/p>\n<p>Situada a pocos d\u00edas del punto cronol\u00f3gico del MCU en el que nos dejara <em>Avengers: Endgame<\/em>, la serie sigue el complejo proceso de luto vivido por Wanda Maximoff, la Bruja Escarlata, tras la muerte del sentizoide (ser que comparte caracter\u00edsticas de androide y humano) Vision; su amigo, m\u00e1s \u00edntimo compa\u00f1ero y amado novio.<\/p>\n<p>El proceso de Wanda, consecuente con la versi\u00f3n paralela del personaje en los c\u00f3mics, ser\u00e1 sublimado a trav\u00e9s de sus superpoderes, en particular, a trav\u00e9s de su habilidad para alterar la realidad. A tal grado que la superhero\u00edna modificar\u00e1 la composici\u00f3n de objetos y afectar\u00e1 la psique de individuos para crear una burbuja de realidad hecha a la medida. Una realidad propia, bajo sus propias reglas. Una realidad donde Vision siga vivo. Una burbuja donde la esperanza de tener una familia junto a \u00e9l se convierta en una realidad palpable. Una realidad nacida de la evasi\u00f3n de sus emociones. Una fantas\u00eda viviente nacida, como ella misma revelar\u00e1, de su tristeza, su esperanza y su amor.<\/p>\n<p>Y cuando el subconsciente de Wanda deba elegir un medio para realizar esta ficci\u00f3n, para ficcionalizar la realidad o, simple y llanamente, expresar la inalterable consistencia id\u00f3nea y perfecta de su proyecci\u00f3n emocional, elegir\u00e1 lo aprendido de la televisi\u00f3n. En espec\u00edfico, lo aprendido de la televisi\u00f3n estadounidense y su g\u00e9nero del sitcom (comedia de situaci\u00f3n).<\/p>\n<p>Y all\u00ed es donde suceden los mejores momentos, en cuanto a la t\u00e9cnica, de esta serie como concepto. Donde se adoptan y readaptan con minucia y fidelidad recursos de una tradici\u00f3n representada por referencias a <em>El Show de Dick Van Dyke, I Love Lucy, Hechizada, Mi Bella Genio, The Brady Bunch, Family Ties, Tres por Tres, Growing Pains, Malcolm el de en medio<\/em> y<em> Modern Family<\/em>.<\/p>\n<p>Donde se incorporan, de manera m\u00e1s sutil, tonos que coquetean con el misterio y el horror de <em>La Dimensi\u00f3n Desconocida<\/em>. Donde, por supuesto, se juega con la convenci\u00f3n de la cuarta pared y su paulatina disoluci\u00f3n, donde se dejan amagos que incendien las teor\u00edas de los fans sobre cada m\u00ednimo detalle de cada episodio y donde se sostiene la consistencia del universo de historias interconectadas creado por Marvel Studios a trav\u00e9s de alusiones sorpresivas a su pasado y presente y peque\u00f1os atisbos de su futuro.<\/p>\n<p>Y es que, justamente, es este gesto autorreferencial el que exhibe el car\u00e1cter metaficcional de este programa al compartir cierta complicidad con el espectador que lo mismo permite formar parte de la fantas\u00eda de Wanda que verla desde un afuera relativo, al nivel de quienes investigan a Westview (Monica Rambeau, Jimmy Woo y Darcy Lewis). Una perspectiva generada dentro de una narrativa televisiva (i.e., <em>WandaVision<\/em>) que nos pone ante una aut\u00e9ntica fabricaci\u00f3n televisiva de la realidad (i.e., la que fabrica Wanda en Westview). Una autorreferencia que, tambi\u00e9n, convierte a <em>WandaVision<\/em> en un ejemplo de lo mismo que explora.<\/p>\n<p>Porque, en el fondo, la manera de lidiar con las propias emociones y con la enmudecedora y asfixiante incertidumbre de la tragedia personal de Wanda no se distancia con los posibles modos (a\u00fan inconscientes) en los que la ficci\u00f3n que consumimos y asimilamos emocionalmente nos construye un deseo, una aspiraci\u00f3n, un modelo a seguir, una opini\u00f3n o, m\u00e1s radical a\u00fan, una convicci\u00f3n.<\/p>\n<p>Cuando escrib\u00ed sobre <em>Avengers: Endgame<\/em>, hace ya casi un par de a\u00f1os, me preguntaba por el porqu\u00e9 detr\u00e1s de que mi reflexi\u00f3n pueda ser detonada con la misma pasi\u00f3n tanto por textos de Arist\u00f3teles como por di\u00e1logos de <em>Doctor Strange<\/em>. Hoy, reformulando mi respuesta de aquella ocasi\u00f3n, afirmo que la causa es el hecho de que el entretenimiento que acompa\u00f1a nuestro d\u00eda a d\u00eda contribuye a nuestro modo de reflexionar la realidad.<\/p>\n<p>Y lejos de asumir, como lo han hecho tradicionalmente los fil\u00f3sofos de mi \u00e9poca, que eso es un sin\u00f3nimo de autoenga\u00f1o y fabricaci\u00f3n defectuosa, creo que se puede interpretar como una excelente raz\u00f3n para cultivar con mayor fervor nuestra capacidad de discernir, reflexionar y ejercer un personal y robusto pensamiento cr\u00edtico propio e independiente. En una expresi\u00f3n: el entretenimiento es una puerta a mundos no necesariamente realizables que nos regalan la oportunidad de extender las fronteras de nuestro filosofar.<\/p>\n<p>Porque en el gusto por el entretenimiento se detona una inquietud, casi una necesidad, por saber m\u00e1s de aquello que nos entretiene genuinamente. Porque, si nos lo permitimos, un discurso vuelto narrativa y emoci\u00f3n nos vincula con su dicho, con su propuesta de realidad y ficci\u00f3n. Y, entonces, la inquieta pulsi\u00f3n del entendimiento nos exige el mejor uso de nuestras facultades para indagar en aquello que nos quiso decir tal director, actor o compa\u00f1\u00eda con su producto, para indagar, incluso, en las agendas pol\u00edticas o personales que puedan estar envueltas en nuestro simple acto de ver a un grupo de superh\u00e9roes salvar al mundo y para indagar en el mundo que tenemos y en el mundo que podr\u00edamos tener.<\/p>\n<p>Pero, ah\u00ed, es donde se juega el m\u00e1s determinante paso para quienes queremos ser. Porque es ah\u00ed donde habremos de decidir si queremos expandir nuestro criterio form\u00e1ndolo y ejercitando nuestra reflexi\u00f3n para aprender a tomar del entretenimiento lo realmente valioso y disfrutar anecd\u00f3ticamente lo anecd\u00f3tico o si preferimos, sin superpoderes como los de Wanda, luchar a muerte por una realidad que s\u00f3lo existe en las pantallas y en nuestras mentes.<\/p>\n<p>Cuando escrib\u00ed sobre <em>Avengers: Endgame<\/em>, hace ya casi un par de a\u00f1os, conclu\u00eda que la \u00e9poca de superh\u00e9roes que domina a nuestro entretenimiento, que la \u00e9poca de superh\u00e9roes en la que vivimos, es una \u00e9poca que trata de lidiar con lo que desconocemos a trav\u00e9s de \u00e9sta mitolog\u00eda moderna y que, al igual que lo fuera la suya para los fil\u00f3sofos de la Antigua Grecia, una mitolog\u00eda nueva es un llamado a una nueva filosof\u00eda.<\/p>\n<p>Cuando escrib\u00ed sobre <em>Spiderman: Far From Home<\/em>, hace ya casi un par de a\u00f1os, conclu\u00eda que ante la tendencia contempor\u00e1nea de convertirnos en presos de nuestros propios constructos perceptivos (como los que en aqu\u00e9l film fraguaba Mysterio) nuestra mayor fortaleza reside en una genuina inclinaci\u00f3n de la voluntad hacia la b\u00fasqueda de la verdad (como la que Arist\u00f3teles atribuy\u00f3 a los fil\u00f3sofos) expresada en el laborioso compromiso por construir un pensamiento propio.<\/p>\n<p>Hoy, con <em>WandaVision<\/em>, refrendo ambos razonamientos bajo la consigna de abrirnos a la inagotable fuente de preguntas que pueden ser la ficci\u00f3n, el cine, la televisi\u00f3n y el entretenimiento. Pero, eso s\u00ed, nunca bajo la rendici\u00f3n del propio criterio al de la industrializaci\u00f3n del arte sino, por el contrario, bajo la firme reactividad de la ardua tarea de avivar el indomable fuego de la propia reflexi\u00f3n en favor de un contempor\u00e1neo modo de encontrarnos con el impulso natural que hay en todo ser pensante para el filosofar.<\/p>\n<p>De eso ha tratado, trata y seguir\u00e1 tratando Filosof\u00eda Millennial\u2026<\/p>\n<p><em>Twitter<\/em>: <em><a href=\"https:\/\/twitter.com\/FilosMillennial\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">@FilosMillennial<\/a><\/em><br \/>\n<em>Facebook<\/em>: <em><a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/Filosof%C3%ADa-Millennial-350637645547048\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Filosof\u00eda Millennial<\/a><\/em><br \/>\n<em>Instagram: <a href=\"https:\/\/www.instagram.com\/filosofia.millennial\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">filosof\u00eda.millennial<\/a><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span style=\"color: #005497;\"><strong>H. R. 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