{"id":513363,"date":"2021-07-09T00:00:14","date_gmt":"2021-07-09T05:00:14","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=513363"},"modified":"2021-07-09T03:59:32","modified_gmt":"2021-07-09T08:59:32","slug":"qepd-sara-esther-muza-simon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=513363","title":{"rendered":"QEPD, Sara Esther Muza Sim\u00f3n"},"content":{"rendered":"<h2>Hora 14<\/h2>\n<h5>Mauricio Conde Olivares<\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Corr\u00edan los \u00faltimos a\u00f1os del entonces gobierno de Mario Villanueva en Quintana Roo y arreciaban los embates en su contra desde la presidencia de Ernesto Zedillo, cuando Gerardo Mares, Pepe Segura, Alberto Valderr\u00e1bano, Conrado Garc\u00eda y un servidor fuimos invitados como reporteros de la fuente pol\u00edtica por Sara Muza Sim\u00f3n, en esa \u00e9poca diputada federal por el PRI, para entrevistarnos con quien terminar\u00eda su mandato literalmente como un pr\u00f3fugo de la ley.<\/p>\n<p>Villanueva Madrid nos abri\u00f3 las puertas de su casa de Chetumal y en compa\u00f1\u00eda de su esposa Isabel Tenorio desayunamos sin protocolo alguno, fruto de una camarer\u00eda forjada desde su paso por el Poder Legislativo federal, ah\u00ed desmenuz\u00f3 en corto la embestida que sufr\u00eda por la animadversi\u00f3n zedillista y el respaldo popular del que hasta la fecha goza entre los quintanarroenses, entre otros temas de coyuntura pol\u00edtica de ese entonces as\u00ed como su obra p\u00fablica.<\/p>\n<p>Eran para \u00e9l tiempos aciagos y Sara Esther Muza Sim\u00f3n le cumpl\u00eda a Mario Villanueva la labor de acercarle a los representantes de los medios de comunicaci\u00f3n en el Congreso de la Uni\u00f3n, para al menos tener una ventana de oportunidad por donde colar su verdad ante lo que se ve\u00eda ya como algo inevitable, su ca\u00edda.<\/p>\n<p>En esas est\u00e1bamos cuando nos toc\u00f3 regresar a la capital del pa\u00eds y coincidimos con Sara Esther al abordar el vuelo de la extinta aerol\u00ednea Aeroexo, que literalmente era un viaje \u201cguajolotero\u201d como de verdadera combi a\u00e9rea desde Canc\u00fan pasando por M\u00e9rida, Villahermosa y terminando en la Ciudad de M\u00e9xico, solamente que el destino nos deparaba a todos una sorpresa. Los previos aterrizajes hab\u00edan sido verdaderamente lamentables con los consabidos recordatorios a la madre del piloto que soltaban los asustados pasajeros cuando en el \u00faltimo correspondiente al fin del viaje, todo se sali\u00f3 de control al escucharse un fuerte estallido ante la brusca desaceleraci\u00f3n de la aeronave tan luego toc\u00f3 tierra.<\/p>\n<p>As\u00ed como cuando amable lector todos sobresaltamos al escuchar el rechinido de las llantas previo a cualquier choque vehicular, brincamos del susto atados a nuestros asientos todos los pasajeros, solamente que ese chirriar de llantas se prolongaba por mucho y mucho m\u00e1s que parec\u00eda interminable. Ante tremenda frenada del piloto, la inercia nos empuj\u00f3 el cuerpo hacia adelante y vimos pasar por entre nuestros pies, por debajo de los asientos y hacia el frente del avi\u00f3n, todo tipo de art\u00edculos como tel\u00e9fonos, bolsas, zapatos, entre otros. Se descuadro el interior del fuselaje y se abrieron los compartimientos del equipaje, cayendo sobre los pasajeros en medio de un humo que entorpec\u00eda tanto la visibilidad como la respiraci\u00f3n de todos.<\/p>\n<p>El avi\u00f3n fue a terminar casi sin control al final de la pista luego que le estallaran las llantas del tren de aterrizaje delantero; todos gritaban y mi compa\u00f1ero Pepe Segura reclamaba al piloto como si este estuviera frente a \u00e9l escuch\u00e1ndolo; tambi\u00e9n, tuve que pedirle al otro compa\u00f1ero de asiento, el reportero Alberto Valderr\u00e1bano, que dejara de apretar con su mano mi rodilla, hecho involuntario motivado por tremendo susto luego que pegara largo y sonoro grito.<\/p>\n<p>Entonces, por las bocinas del avi\u00f3n se escuch\u00f3 la voz del piloto pidiendo disculpas por lo accidentado del aterrizaje y se\u00f1al\u00f3 que se dar\u00edan explicaciones en el m\u00f3dulo de atenci\u00f3n al publico de Aeroexo, lo que en los hechos no sucedi\u00f3 porque ese personal simplemente desapareci\u00f3 y no dio la cara ante la cascada de reclamos.<\/p>\n<p>As\u00ed fue que se dispararon los operativos de seguridad aeroportuarios y en medio de los equipos de rescate, bajamos los pasajeros del avi\u00f3n para ser trasladados en camiones hasta la terminal a\u00e9rea, incluida entre ellos a Sara Esther Muza Sim\u00f3n. Ya en tierra, los reporteros nos fuimos a las instalaciones de la AMRA (Asociaci\u00f3n Mexicana de Reporteros de Aviaci\u00f3n) para pasar nuestras notas del d\u00eda porque el show debi\u00f3 continuar.<\/p>\n<p>Ah\u00ed escuchamos a nuestros compa\u00f1eros de la vida aeroportuaria pasar sus notas a sus respectivas redacciones respecto a \u201cun avi\u00f3n accidentado en el Aeropuerto de la Ciudad de M\u00e9xico&#8230;\u201d, cuando les comentamos que precisamente en ese vuelo ven\u00edamos aterrizando, dando tumbos por todo el sureste mexicano desde Canc\u00fan, por lo que a su vez nos convertimos en fuente de informaci\u00f3n, ya ve que as\u00ed somos de can\u00edbales y carro\u00f1eros los reporteros.<\/p>\n<p>Hoy recuerdo esta an\u00e9cdota de la manera m\u00e1s lamentable, pues nos unimos a la pena que embarga a la familia Marrufo-Muza por el sensible fallecimiento de Sara Esther Muza Sim\u00f3n, mujer quintanarroense y pionera, pilar de las mujeres en la pol\u00edtica y administraci\u00f3n p\u00fablica. Acaecida en la Ciudad de M\u00e9rida, Yucat\u00e1n.<\/p>\n<p>Descanse en paz.<\/p>\n<p>Ahora, en otro orden de ideas, d\u00e9jeme comentarle que un informe del investigador Luke Yates de la Universidad de Manchester, \u201cEl \u2018movimiento Airbnb\u2019 por la desregulaci\u00f3n\u201d, publicado por Ethical Consumer, revela las estrategias que la plataforma ha desplegado en muchas ciudades del mundo para incidir en el debate p\u00fablico y en la toma de decisiones pol\u00edticas que m\u00e1s favorezcan a sus intereses empresariales.<\/p>\n<p>Cu\u00e1ntas veces habr\u00e1 escuchado esta frase: las apariencias enga\u00f1an. Y en cu\u00e1ntos contextos. Una persona que aparenta ser lo que no es o una situaci\u00f3n concreta que result\u00f3 ser enga\u00f1osa. Las circunstancias son diversas.<\/p>\n<p>En menos ocasiones, sin embargo, se usa para describir a corporaciones o grupos empresariales, y eso que ejemplos no faltan: las cl\u00e1usulas suelo de las hipotecas del sector bancario, las estafas de las grandes empresas de comunicaci\u00f3n con los contratos de permanencia, o la falta de transparencia en la factura de la luz de las principales el\u00e9ctricas.<\/p>\n<p>Con el objetivo de aumentar sus beneficios, las empresas utilizan todo tipo de triqui\u00f1uelas y embustes a costa de los consumidores, a peque\u00f1a y a gran escala. Luego una parte de esos beneficios los destinan a campa\u00f1as de marketing para enmendar el (normalmente escaso) da\u00f1o medi\u00e1tico que algunas de esas maniobras les inflige. Que si la liga tal ahora se llama como un banco, que si la estaci\u00f3n cu\u00e1l como una compa\u00f1\u00eda. La estrategia no es nueva; lo novedoso es que haya llegado al sector tur\u00edstico y, sobre todo, la forma en la que lo ha hecho.<\/p>\n<p>El sector tur\u00edstico no ha necesitado, por norma general, campa\u00f1as para mejorar su imagen. La actividad tur\u00edstica est\u00e1 aceptada y arraigada en las sociedades occidentales desde hace d\u00e9cadas. A una mayor\u00eda de personas le gusta ser turista, visitar sitios nuevos. El consenso es tal que el derecho al descanso, esa conquista de las clases trabajadoras tras a\u00f1os de lucha, se equipara a d\u00eda de hoy con un supuesto derecho al turismo.<\/p>\n<p>El sector no ten\u00eda que lavar ninguna imagen porque siempre ha gozado de buena salud, excepto en casos particulares y sitios determinados. Cuando esto ha ocurrido, la prensa generalista, nacional o local, fiel servidora de los intereses empresariales que la financian y la sostienen, tampoco se ha caracterizado por meter las narices, como se constatar\u00eda por ejemplo con las muertes de turistas en accidentes dentro de instalaciones del Grupo Xcaret en Quintana Roo, M\u00e9xico. Ahora bien, en los \u00faltimos a\u00f1os, conforme el turismo ha crecido a una velocidad vertiginosa, han surgido nuevos conflictos.<\/p>\n<p>Ya no se trata de un caso aislado de explotaci\u00f3n laboral en un hotel, o de una licencia urban\u00edstica en suelo de especial protecci\u00f3n medioambiental. Las externalidades -por usar el concepto de los economistas mainstream- han crecido como hongos, lo que ha venido acompa\u00f1ado de una mayor movilizaci\u00f3n social y sindical.<\/p>\n<p>En las ciudades, uno de los aspectos m\u00e1s da\u00f1inos del turismo se asocia al desembarco de Airbnb, convirtiendo miles de viviendas en negocios tur\u00edsticos. El uso principalmente residencial de los centros urbanos de tantas ciudades se ha ido transformando hacia funciones tur\u00edsticos. O, dicho de otra forma, parte del vecindario de barrios centrales, normalmente la poblaci\u00f3n m\u00e1s vulnerable en t\u00e9rminos socio-econ\u00f3micos, se ha expulsado para acomodar visitantes. El turismo genera graves injusticias sociales ante las que no podemos cerrar los ojos.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l ha sido la respuesta de Airbnb? Efectivamente, un nuevo lavado de imagen. La l\u00ednea argumental de la multinacional es que su actividad ayuda a ese mismo vecindario. \u201cEconom\u00eda colaborativa\u201d, la llaman, porque las personas que convierten sus viviendas en negocio, los anfitriones, son peque\u00f1os propietarios o j\u00f3venes en alquiler, que para costear la eventual hipoteca de una segunda residencia o el arrendamiento de su vivienda principal anuncian la casa o una habitaci\u00f3n en Airbnb. Pero las apariencias enga\u00f1an.<\/p>\n<p>No solamente se trata de que apenas el 8% de la oferta en Airbnb se corresponde con una sola habitaci\u00f3n, o de que el 59% de la misma est\u00e9 controlada por empresas de alojamiento profesionales. Se trata de las estrategias que Airbnb ha desplegado y mantiene en muchas ciudades del mundo para ama\u00f1ar el debate p\u00fablico e influenciar en la toma de decisiones pol\u00edticas que m\u00e1s favorecen a sus intereses empresariales.<\/p>\n<p>Airbnb ha reinventado el concepto de lobby. Hasta ahora sab\u00edamos que las grandes compa\u00f1\u00edas contrataban a se\u00f1ores bien vestidos y de buenos modales para que, en el curso de una comida o una reuni\u00f3n, dieran a conocer la posici\u00f3n de su empresa y ejerzan presi\u00f3n sobre los representantes pol\u00edticos.<\/p>\n<p>En los parlamentos nacionales existe un registro de lobbistas \u2014otra cuesti\u00f3n ser\u00eda comprobar si realmente funciona\u2014. Airbnb complementa estas estrategias con otra m\u00e1s sutil: los clubes de anfitriones, o grupos de peque\u00f1os propietarios o arrendadores financiados por la empresa que legitiman la actividad como econom\u00eda colaborativa. El objetivo es doble: hacer pasar lo que es un perfil de anfitriones minoritario como el m\u00e1s importante, porque los anfitriones profesionales tienen mayor peso; y que los intereses empresariales de Airbnb parezca que emanan de la sociedad civil en lugar de la compa\u00f1\u00eda.<\/p>\n<p>El informe recoge una serie de t\u00e1cticas que se utilizan con estos fines, y que no solo incluyen la financiaci\u00f3n, sino tambi\u00e9n la selecci\u00f3n de los anfitriones que forman parte de los clubes con las historias de esfuerzo y superaci\u00f3n que mejor encajan, su formaci\u00f3n en t\u00e9cnicas de presi\u00f3n pol\u00edtica, o el apoyo en cuestiones log\u00edsticas y de organizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El \u00e9xito de los clubes de anfitriones se mide en funci\u00f3n de su capacidad para influenciar el debate general y a las instituciones p\u00fablicas para conseguir la legislaci\u00f3n m\u00e1s favorable, que dependiendo del contexto se representa en una total desregulaci\u00f3n de las viviendas con fines tur\u00edsticos, o una regulaci\u00f3n controlada que, en ning\u00fan caso, ponga en riesgo la principal fuente de ingresos de la compa\u00f1\u00eda: las empresas de alojamiento profesionales.<\/p>\n<p>El modelo Airbnb ha creado lobbies de base, colectivos ciudadanos que le dan otra vuelta de tuerca al objetivo de avanzar en la agenda corporativa que siga enriqueciendo a los que est\u00e1n en la cima de la pir\u00e1mide a costa de los dem\u00e1s; empero, lo anterior ser\u00e1 motivo de posterior an\u00e1lisis en otra entrega de <strong><em>Hora 14<\/em><\/strong>.<\/p>\n<p><em><a href=\"mailto:%20mauricio_conde@msn.com\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">mauricioconde59@outlook.com<\/a><\/em><br \/>\n<em><a href=\"https:\/\/twitter.com\/mauconde007\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">@mauconde007<\/a> <\/em><br \/>\n<em><a href=\"https:\/\/mauriciocondeblog.wordpress.com\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">https:\/\/mauriciocondeblog.wordpress.com<\/a><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span style=\"color: #005497;\"><strong>Mauricio Conde Olivares<\/strong><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[35889],"tags":[43712,43674,44860],"class_list":["post-513363","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-mauricio-conde-olivares","tag-mauricio-conde-olivares","tag-opinion","tag-hora-14"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/513363","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=513363"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/513363\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=513363"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=513363"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=513363"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}