{"id":517148,"date":"2021-08-13T00:01:54","date_gmt":"2021-08-13T05:01:54","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=517148"},"modified":"2021-08-13T04:26:18","modified_gmt":"2021-08-13T09:26:18","slug":"el-bautizo-de-mexico-tenochtitlan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=517148","title":{"rendered":"El bautizo de M\u00e9xico-Tenochtitlan"},"content":{"rendered":"<h2>De pe a pa<\/h2>\n<h5>Alberto Vieyra G.<\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La conquista de M\u00e9xico-Tenochtitlan tuvo dos ejes fundamentales: La espada por delante y la cruz por atr\u00e1s, esto es el madrazo y la sobadita. Eso dec\u00edamos en nuestra anterior entrega, pero lo cierto es que hace 500 a\u00f1os una gigantesca alianza de unos 700 o cuando mucho 900 espan\u00f3filos y miles de tlaxcaltecas y de otros pueblos sojuzgados por el imperio azteca destruir\u00edan la Gran Tenochtitlan o lo que es lo mismo al poderoso imperio mexica. Del asunto de la fe que nos impusieron los espa\u00f1oles le hablar\u00e9 en cap\u00edtulo aparte.<\/p>\n<p>Veinti\u00fan meses antes, el 8 de noviembre de 1519, hab\u00eda ocurrido el encuentro de Hern\u00e1n Cort\u00e9s y Moctecuhzoma Xocoyotzin, el orgulloso tlatoani que muri\u00f3 lapidado por su pueblo el 29 de junio de 1520 despu\u00e9s de haber claudicado ante los invasores a los que consideraba dioses, no obstante que su primo Cuitl\u00e1huac le dec\u00eda recio y quedito que no eran deidades, sino unos soldados en busca de oro, plata, mujeres y de conquista de estas tierras.<\/p>\n<p>Ser\u00eda precisamente Cuitl\u00e1huac, el d\u00e9cimo y pen\u00faltimo emperador azteca, quien sustituy\u00f3 al miedoso Moctezuma II por s\u00f3lo 8 meses, a raz\u00f3n de que ser\u00eda abatido por los ca\u00f1ones de los espa\u00f1oles y de la mortal peste que nos trajeron: La viruela. A Cuitl\u00e1huac corresponder\u00eda la epopeya de haber derrotado a los espan\u00f3filos en lo que se conoce como la Noche Triste en la que Hern\u00e1n Cort\u00e9s llor\u00f3 su derrota y la p\u00e9rdida de muchos de sus soldados del primer c\u00edrculo. Despu\u00e9s de ese episodio, Cort\u00e9s se rearmar\u00eda con los tlaxcaltecas para el embate final. Entrar\u00eda al quite Cuauht\u00e9moc, c\u00e9lebre onceavo y \u00faltimo emperador azteca, a quien los espa\u00f1oles le quemaron los pies para que revelara en qu\u00e9 lugar de la Gran Tenochtitlan se encontraba oculto el llamado \u201ctesoro de Moctezuma\u201d del que nadie, absolutamente nadie da raz\u00f3n.<\/p>\n<p>A la ca\u00edda de la Gran Tenochtitl\u00e1n, Cuauht\u00e9moc, el Se\u00f1or de Tacuba y otros importantes miembros del imperio azteca ser\u00edan llevados rumbo a Guatemala para ser embarcados a Espa\u00f1a. No faltan historiadores que dan cuenta de que en la imponente selva maya, Hern\u00e1n Cort\u00e9s y sus huestes se perdieron y se perdi\u00f3 la versi\u00f3n de que Cuauht\u00e9moc pensaba escapar para retomar el poder en la Gran Tenochtitlan. Ordenar\u00eda el barbado conquistador que le dieran muerte. Se desconoce d\u00f3nde quedaron sus restos, aunque la antrop\u00f3loga Eulalia Guzm\u00e1n jura y perjura haberlos localizado en Ixcateopan, Guerrero, lo cual no ha sido comprobado.<\/p>\n<p>Cuauht\u00e9moc no pudo contener la furia de los invasores, entre ellos m\u00e1s de 100 mil tlaxcaltecas y el 13 de agosto de 1521, la Gran Tenochtitlan cay\u00f3 envuelta en llamas y con aproximadamente 800 mil muertos, v\u00edctimas de la viruela.<\/p>\n<p>Los espa\u00f1oles hab\u00edan contemplado aquel imponente imperio, construido en medio de un gran lago y que en n\u00e1huatl quiere decir \u201cEl ombligo de la Luna\u201d, pues se llama Mexitlitico, pero los brutos espa\u00f1oles no pod\u00edan pronunciarlo pues le llamaban M\u00e9xico, pero del bautizo de M\u00e9xico o de la Rep\u00fablica llamada Estados Unidos Mexicanos, no ser\u00edan los espa\u00f1oles, sino un gringo llamado \u200eWilliam Sheller, pero hasta 1824.<\/p>\n<p><a href=\"mailto:info@agenciamn.com\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><em>info@agenciamn.com<\/em><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span style=\"color: #005497;\"><strong>Alberto Vieyra G.<\/strong><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[4596],"tags":[43697,4597,43674],"class_list":["post-517148","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-alberto-vieyra-g","tag-alberto-vieyra-g","tag-de-pe-a-pa","tag-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/517148","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=517148"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/517148\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=517148"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=517148"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=517148"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}