{"id":521313,"date":"2021-09-22T00:05:32","date_gmt":"2021-09-22T05:05:32","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=521313"},"modified":"2021-09-23T04:34:39","modified_gmt":"2021-09-23T09:34:39","slug":"sex-education","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=521313","title":{"rendered":"<em>Sex Education<\/em>"},"content":{"rendered":"<h2>Filosof\u00eda Millennial<\/h2>\n<h5>H. R. Aquino Cruz<\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ul>\n<li><strong><em>\u201c\u00bfCu\u00e1ntos momentos dif\u00edciles, cu\u00e1ntos abusos, cu\u00e1ntas p\u00e9simas decisiones se habr\u00edan evitado si alguien nos hubiera dado una formaci\u00f3n m\u00e1s realista y m\u00e1s positiva sobre el sexo?<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_521450\" style=\"width: 470px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?attachment_id=521450\" rel=\"attachment wp-att-521450\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-521450\" class=\"size-full wp-image-521450\" src=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/filosofia-millennial-22-1.jpg\" alt=\"\" width=\"460\" height=\"236\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-521450\" class=\"wp-caption-text\">S\u00ed, el da\u00f1o que nos han hecho siglos de no enfrentar un tema tan \u00edntimo e inextirpable requiere, entre muchas otras cosas, de toda una reinvenci\u00f3n de lo que cre\u00edamos correcto, de lo que cre\u00edamos que sab\u00edamos y hasta de lo que creemos correcto y defendible<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A lo largo de la Historia de la Filosof\u00eda, particularmente en la del Mundo Occidental, el inter\u00e9s por comprender la dimensi\u00f3n sexual de los seres humanos \u2212animales racionales\u2212 se ha restringido a dos posiciones fundamentales: una actitud restrictiva frente al sexo \u2014y la ampl\u00edsima gama de fen\u00f3menos que le con-vienen\u2014, o bien, una posici\u00f3n positiva frente a su papel en el desarrollo personal, el autodescubrimiento y el bienestar.<\/p>\n<p>Sin embargo, ninguna de ambas posturas se ha demostrado suficiente para describir la complejidad fenomenol\u00f3gica de esta realidad irrenunciable del hecho humano y, por el contrario, nos han heredado un lenguaje inadecuado, juicios sobrepuestos, valoraciones artificiosas y conceptuaciones extra-emp\u00edricas que s\u00f3lo complican el camino para comprender cada uno de los elementos de una parte esencial de lo que somos.<\/p>\n<p>En esta Historia, por supuesto, el tratamiento condenatorio ha sido el dominante con representantes tan tempranos como Plat\u00f3n \u2014que ya recoge una amplia tradici\u00f3n presocr\u00e1tica y ancestral para la fundacional Cultura Griega Antigua\u2014, pasando por momentos clave de la Historia de Occidente como el pensamiento aristot\u00e9lico, la tradici\u00f3n cristiana \u2014con Agust\u00edn de Hipona y Tom\u00e1s de Aquino como sus principales ejes\u2014, la Ilustraci\u00f3n \u2212con representantes como Immanuel Kant\u2212 y hasta la filosof\u00eda reciente con ejemplos como Jean-Paul Sartre.<\/p>\n<p>Aportando, todos ellos, desde diferentes \u00e1ngulos, descripciones del sexo en t\u00e9rminos de peligroso, riesgoso, restringido al matrimonio, restringido a la procreaci\u00f3n, en t\u00e9rminos de una actividad que no puede hacerse m\u00e1s que en los t\u00e9rminos de la objetificaci\u00f3n, el dominio y\/o el uso de otro ser humano como objeto del placer e, incluso, en t\u00e9rminos de un deseo inconsciente por capturar la libertad de otros a trav\u00e9s del disfrute de sus cuerpos.<\/p>\n<p>Por su parte, la visi\u00f3n positiva frente al sexo y la sexualidad ha encontrado representantes claros s\u00f3lo hasta relativamente hace poco \u2212siglo XVIII\u2212 con personajes pol\u00e9micos como El Marqu\u00e9s de Sade \u2014capaz, incluso, de defender pr\u00e1cticas perniciosas y francas agresiones en favor de una celebraci\u00f3n del sexo\u2014, estudiosos ineludibles como Sigmund Freud \u2014que encontrar\u00eda en el deseo sexual la l\u00ednea hermen\u00e9utica que ayudar\u00eda a comprender buena parte del proceso de desarrollo de la mente humana e inaugurar\u00eda a la psicolog\u00eda como la ciencia que conocemos hoy en d\u00eda\u2014 y una amplia gama de fil\u00f3sofos, psic\u00f3logos y sex\u00f3logos contempor\u00e1neos que encuentran en esta parte del fen\u00f3meno humano, entre otras ideas, una oportunidad para resignificar la cohesi\u00f3n social, una oportunidad para mejorar nuestros procesos de desarrollo humano e interpersonal y, de manera inobjetable, la necesidad de explorar con el rigor debido una parte constitutiva del ser humano que por exceso o por defecto se ha tratado de problem\u00e1tica, ininteligible, oscura y hasta inmoral.<\/p>\n<p>Ninguna de ambas posturas escapa de problemas conceptuales. La visi\u00f3n restrictiva, por ejemplo, cae en un reduccionismo insostenible que se convierte en la ocasi\u00f3n de la humillaci\u00f3n de pulsiones que suceden de manera natural en la vida, en la ocasi\u00f3n de un universo de prohibiciones y desinformaciones que terminan por mutilar \u2013literal o simb\u00f3licamente\u2212 una parte de la propia identidad y el propio cuidado propio y, finalmente, en la ocasi\u00f3n de una relaci\u00f3n no-saludable con nuestro propio cuerpo, sus funciones y su sabidur\u00eda; traduci\u00e9ndose, entre otras cosas, en profundos problemas psicol\u00f3gicos, identitarios, sociales e \u00edntimos.<\/p>\n<p>De ah\u00ed, que como una respuesta necesaria y consecuente, el mundo contempor\u00e1neo se preocupe por gestar una visi\u00f3n positiva frente al sexo y la sexualidad que abra el camino a comprender mejor qui\u00e9nes somos, qui\u00e9nes podemos ser, por qu\u00e9 somos lo que somos y, m\u00e1s que todo, c\u00f3mo podemos sentirnos bien con nosotros mismos en nuestro m\u00e1s \u00edntimo hogar: nuestro propio cuerpo.<\/p>\n<p>El reto para esta visi\u00f3n, empero, est\u00e1 en encontrar el mobiliario conceptual que sea capaz de describir, en su absoluta vitalidad y poderoso flujo, las nociones que, hasta ahora, han sostenido lo que entendemos por sexo y sexualidad: deseo sexual, actividad sexual o actos sexuales, placer sexual, preferencia y\/u orientaci\u00f3n sexual, identidad sexual. As\u00ed como las escabrosas y complicad\u00edsimas conceptuaciones que se requieren para entender las relaciones entre sexo, sexualidad y, por poner algunos ejemplos, sociedad, legalidad, pol\u00edtica y, probablemente el m\u00e1s denso de estos apor\u00e9ticos embrollos, moralidad.<\/p>\n<p>Problematizaci\u00f3n aparte, este riqu\u00edsimo y complej\u00edsimo tema cuenta con un importante aliado que, desde ya, puede ayudarnos a revertir los efectos negativos de una formaci\u00f3n \u2013literal o simb\u00f3licamente\u2212 castrante, ineficiente, desinformadora, insuficiente, humillante y represora: la educaci\u00f3n sexual.<\/p>\n<p>La educaci\u00f3n sexual que de una manera comprensiva, emp\u00e1tica, realista e integral enfrenta a j\u00f3venes y adultos con un vasto mundo de preguntas necesarias, problemas comunes y dudas recurrentes que, en \u00faltima instancia, permiten desarrollar un concepto pleno de salud sexual. Uno que no s\u00f3lo atiende a la fisionom\u00eda y sus dominios sino uno que se relaciona directamente con el bienestar; con la intimidad, el autoestima, el autocuidado, el desarrollo personal, las relaciones interpersonales y la salud mental.<\/p>\n<p>Es precisamente este tipo de educaci\u00f3n sexual la que la hom\u00f3nima serie de Netflix, <em>Sex Education<\/em>, se encarga de desenvolver y exponer con honestidad, tacto e inteligencia. De manera emp\u00e1tica, divertida y genuinamente did\u00e1ctica. Por supuesto, jam\u00e1s como remplazo absoluto de una real cultivaci\u00f3n personal, pero s\u00ed como una buena manera de echar un vistazo a un mundo mucho m\u00e1s complejo, vivo e importante que el que la educaci\u00f3n tradicional suele encerrar en pecados, abstinencias y verg\u00fcenzas.<\/p>\n<p>La serie brit\u00e1nica de comedia juvenil sigue la historia de Otis Milburn, un adolescente en construcci\u00f3n de su propia autoestima que asiste a la Escuela Preparatoria Moordale. Hijo de una terapeuta sexual, Otis lidia con las problem\u00e1ticas usuales de su etapa de desarrollo sexual con ambivalencia. Finalmente, su camino de inquietudes lo llevar\u00e1 a convertirse en un improvisado e inesperadamente efectivo terapeuta sexual amateur para los alumnos de su colegio mientras, en el camino, \u00e9l mismo se descubre a s\u00ed mismo y se enfrenta a su vida amorosa y su actividad sexual.<\/p>\n<p>A trav\u00e9s de los diversos compa\u00f1eros y amigos de Otis, entonces, \u00e9sta serie nos habla de temas como la homosexualidad, la identidad de g\u00e9nero, el feminismo, la promiscuidad, el aborto, los sue\u00f1os h\u00famedos, el vaginismo, las agresiones sexuales, la homofobia, la pansexualidad, la pornograf\u00eda, el embarazo, el alumbramiento, etc\u00e9tera. Todo ello, como es de esperarse, a trav\u00e9s de una buena dosis de comedia y l\u00edos amorosos m\u00e1s una leve concesi\u00f3n al morbo que, sin embargo, quedan al fondo de una clara intenci\u00f3n informativa que enfatiza, defiende y reitera una actitud positiva hacia el sexo.<\/p>\n<p>Pero no una actitud positiva en los meros t\u00e9rminos del placer y la manipulaci\u00f3n del instinto, sino en t\u00e9rminos de una formaci\u00f3n integral. Una formaci\u00f3n de la propia identidad y la propia intimidad que permita ejercer la propia sexualidad de una manera saludable, informada, placentera y genuina.<\/p>\n<p>Una oposici\u00f3n a la represi\u00f3n, al abstencionismo mal fundado e impuesto. Una oposici\u00f3n a la viciosa asociaci\u00f3n entre verg\u00fcenza y sexo \u2013v\u00eda el pecado, por ejemplo. Una oposici\u00f3n a la humillaci\u00f3n de lo que se es en favor de un c\u00f3digo moral que, como mencion\u00e9 arriba, no ha hecho el trabajo detallado, riguroso y minucioso de entender a qu\u00e9 nos enfrentamos cuando hablamos de algo tan elemental y a la vez tan complejo como el sexo. Una oposici\u00f3n que, para muchos que como yo crecimos en esa educaci\u00f3n tradicionalista, resultar\u00e1 refrescante, interesante y valiosa.<\/p>\n<p>Porque al acercarnos a una visi\u00f3n positiva y responsable del sexo como \u00e9sta surge inevitablemente la nostalgia por lo que no se tuvo: \u201csi tan s\u00f3lo alguien se hubiera sentado a hablar conmigo de esto cuando lo necesite\u2026\u201d. \u00bfCu\u00e1ntos momentos dif\u00edciles, cu\u00e1ntos abusos, cu\u00e1ntas p\u00e9simas decisiones se habr\u00edan evitado si alguien nos hubiera dado una formaci\u00f3n m\u00e1s relista y m\u00e1s positiva sobre el sexo? \u00bfCu\u00e1ntos complejos, cu\u00e1ntas humillaciones, cu\u00e1ntas verg\u00fcenzas innecesarias se habr\u00edan evitado?\u00bfCu\u00e1ntos hombres, mujeres y personas no binarias ser\u00edan hoy felices en lugar de haber muerto por la violencia contra lo \u201cincorrecto\u201d? \u00bfCu\u00e1nta infelicidad nos ha costado una mala o nula educaci\u00f3n sexual?<\/p>\n<p>S\u00ed, el sexo y la sexualidad son temas tan complejos que la problematizaci\u00f3n filos\u00f3fica para estudiarlos en su totalidad parecer\u00eda infinita. S\u00ed, el da\u00f1o que nos han hecho siglos de no enfrentar un tema tan \u00edntimo e inextirpable requiere, entre muchas otras cosas, de toda una reinvenci\u00f3n de lo que cre\u00edamos correcto, de lo que cre\u00edamos que sab\u00edamos y hasta de lo que creemos correcto y defendible. S\u00ed, una actitud positiva ante el sexo y la sexualidad puede asustarnos por los vastos mundos a los que puede acercarnos. S\u00ed, un nuevo modelo de comprensi\u00f3n de nuestra dimensi\u00f3n sexual necesitar\u00e1 sus l\u00edmites, deber\u00e1 reconocer la inmoralidad ah\u00ed cuando se presente y deber\u00e1 reinventar lo que entendemos por bien y mal \u2013con nociones como el consentimiento y la minimizaci\u00f3n de la objetificaci\u00f3n como br\u00fajula. Pero, a cambio, nos promete una manera m\u00e1s plena de relacionarnos con nosotros mismos, con otras personas, nos promete una inexplorada manera de disfrutar la existencia y, finalmente, nos promete dejar de considerar como enemigo a nuestro m\u00e1s fiel compa\u00f1ero de vida: nuestro propio cuerpo.<\/p>\n<p><em>Twitter: <a href=\"https:\/\/twitter.com\/FilosMillennial\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">@FilosMillennial<\/a><br \/>\nFacebook: <a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/Filosof%C3%ADa-Millennial-350637645547048\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Filosof\u00eda Millennial<\/a><br \/>\nInstagram: <a href=\"https:\/\/www.instagram.com\/filosofia.millennial\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">filosof\u00eda.millennial<\/a><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span style=\"color: #005497;\"><strong>H. R. 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