{"id":523747,"date":"2021-10-13T00:05:51","date_gmt":"2021-10-13T05:05:51","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=523747"},"modified":"2021-10-15T04:54:23","modified_gmt":"2021-10-15T09:54:23","slug":"de-culto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=523747","title":{"rendered":"De culto"},"content":{"rendered":"<h2>Filosof\u00eda Millennial<\/h2>\n<h5>H. R. Aquino Cruz<\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ul>\n<li><strong><em>\u201cMidnight Mass\u201d, de Mike Flanagan parte de t\u00f3picos como la fe, la muerte, el luto y la culpa para entregar una historia de terror sobrenatural que mezcla l\u00facidamente la mitolog\u00eda vamp\u00edrica con una reconstrucci\u00f3n defectuosa y una relectura viciosa de conceptos teol\u00f3gicos y pasajes b\u00edblicos<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_523816\" style=\"width: 470px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?attachment_id=523816\" rel=\"attachment wp-att-523816\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-523816\" class=\"size-full wp-image-523816\" src=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/filosofia-millennial-13.jpg\" alt=\"\" width=\"460\" height=\"270\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-523816\" class=\"wp-caption-text\">Una ejecuci\u00f3n cinematogr\u00e1fica inteligente, emocionante, emotiva y genuinamente aterradora muestra \u201cMidnight Mass\u201d.<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Como hecho humano, objeto cultural y objeto de estudio filos\u00f3fico, la religi\u00f3n no escapa de una densa problematizaci\u00f3n que, por un lado, reconoce la naturalidad de su existencia \u2013tan natural como preguntarse de d\u00f3nde venimos, qu\u00e9 pasa cuando morimos o cu\u00e1l es nuestro prop\u00f3sito en este mundo\u2212 y que, por el otro, reconoce la amplitud de sus iteraciones \u2013desde la negaci\u00f3n de toda religiosidad, pasando por ate\u00edsmos, pante\u00edsmos, de\u00edsmos y m\u00e1s; hasta la vasta diversidad de formas que adoptan los asentimientos religiosos a lo largo y ancho del mundo a lo largo y ancho de la Historia.<\/p>\n<p>Entretanto aparece un concepto que cada d\u00eda tiene una mayor relevancia definitoria para trazar una l\u00ednea clara entre lo que podemos considerar una expresi\u00f3n v\u00e1lida de la espiritualidad y ejercicios excesivos y perniciosos del poder a trav\u00e9s de promesas de salvaci\u00f3n, liberaci\u00f3n o redenci\u00f3n a individuos necesitados de una comunidad, de alg\u00fan tipo de validaci\u00f3n, o bien, en b\u00fasqueda de una propuesta satisfactoria para su necesidad de ligarse a algo que est\u00e9 m\u00e1s all\u00e1 de lo meramente humano. Me refiero a la definici\u00f3n de un culto.<\/p>\n<p>Por un lado, el t\u00e9rmino \u201cculto\u201d se ha usado para referir de manera despectiva a espiritualidades que no se encuentran dentro de los c\u00e1nones de religiones hegem\u00f3nicas en determinados contextos; as\u00ed, por ejemplo, para algunos cristianos el budismo no puede reconocerse como una religi\u00f3n sino como un \u201cculto\u201d opuesto a las ense\u00f1anzas de su doctrina.<\/p>\n<p>Por supuesto, esto abre una da\u00f1ina dificultad que, antes de hacernos conscientes de la multiplicidad de caminos que conducen a una espiritualidad sana y pr\u00f3spera, convierte el asunto en una guerra de \u201cmi verdad\u201d contra \u201ctu (mentirosa) verdad\u201d. Una guerra por dem\u00e1s absurda y poco interesada por cualquier tipo de conocimiento y humanismo.<\/p>\n<p>Pero, por otro lado, el t\u00e9rmino \u201cculto\u201d ha ayudado a designar f\u00f3rmulas religiosas, espirituales y filos\u00f3ficas que a todas luces se presentan como pretextos para exprimir a personas desesperanzadas. Ya sea monetariamente, ya sea a trav\u00e9s de vejaciones, humillaciones y degradaciones, ya sea a trav\u00e9s de explotaciones de \u00edndole sexual, laboral, etc\u00e9tera.<\/p>\n<p>Los ejemplos a trav\u00e9s de la Historia abundan con resultados tan diversos como la bancarrota familiar, el encarcelamiento, la comisi\u00f3n de uno o m\u00e1s delitos, o el suicidio colectivo. Basta nombrar casos como Jonestown, Heaven\u2019s Gate y \u2212en una formulaci\u00f3n m\u00e1s contempor\u00e1nea mediada por el coaching y el culto a la personalidad\u2212 NXIVM para ilustrar el punto.<\/p>\n<p>De este modo, entonces, la definici\u00f3n de lo que es y lo que no es un culto se vuelve crucial para poder entender c\u00f3mo enfrentar social, pol\u00edtica y legalmente esas convicciones que pueden acabar en tragedia y, al mismo tiempo, se vuelve crucial para respetar la libertad de adscripci\u00f3n espiritual inherente a cada ser humano.<\/p>\n<p>Con ese antecedente, no resulta para nada extra\u00f1o que uno de los lugares favoritos de la ficci\u00f3n contempor\u00e1nea y, en particular, de algunas narrativas terror\u00edficas sea el tema de las religiones, las sectas, el folklor y los cultos. Abrevando, principalmente, de las confusiones y las intersecciones que a menudo se desarrollan entre estos hechos humanos y, sobre todo, aprovechando la naturaleza indefinida de sus l\u00edmites, excesos y m\u00e1s minucias.<\/p>\n<p>Tal es el caso de <em>Midnight Mass<\/em> o <em>Misa de Medianoche<\/em> de Mike Flanagan (<em>La Maldici\u00f3n de Hill House, La Maldici\u00f3n de Bly Manor, Doctor Sue\u00f1o<\/em>) para Netflix que parte de t\u00f3picos como la fe, la muerte, el luto y la culpa para entregar una historia de terror sobrenatural que mezcla l\u00facidamente la mitolog\u00eda vamp\u00edrica con una reconstrucci\u00f3n defectuosa y una relectura viciosa de conceptos teol\u00f3gicos y pasajes b\u00edblicos.<\/p>\n<p>El trabajo se ha reconocido como el mejor de Flanagan para la plataforma de streaming por su rico y profundo discurso. Como es costumbre del director, a trav\u00e9s de un hilado cadente, potente y que siembra y cosecha con paciencia y efectividad sus giros de trama. Con una ejecuci\u00f3n cinematogr\u00e1fica inteligente, emocionante, emotiva y genuinamente aterradora. Con actuaciones inmejorables \u2013en especial de Hamish Linklater como el Padre Paul Hill y Samantah Sloyan como Bev Keane. Con el cumplimiento de una promesa simple: transformar en terror puro y palpable la realizaci\u00f3n de un inusual servicio religioso de medianoche.<\/p>\n<p>Las honduras del horror provocado por esta miniserie se sustentan en dos elementos que est\u00e1n \u00edntimamente relacionados: el cristianismo y la mitolog\u00eda del vampiro. Por el lado del dogma religioso se nos muestra una lectura inadecuada, err\u00f3nea pero, sorprendentemente, coherente de la Revelaci\u00f3n que ilustra las capacidades aleg\u00f3ricas de un mensaje reinterpretado por el entendimiento humano \u2013capaz, incluso, de ser refigurado por los ojos de la perversi\u00f3n, el insaciable deseo sanguinario y hasta una angelolog\u00eda oscura.<\/p>\n<p>Por el lado de las figuras vamp\u00edricas, como notan algunos estudiosos de esta mitolog\u00eda y su folklor, la narrativa casa porque es precisamente en contraposici\u00f3n con la espiritualidad cristiana \u2013entre muchos otros elementos\u2212 con lo que se cree que Bram Stoker ide\u00f3 a su Dr\u00e1cula, padre de todas las figuras vamp\u00edricas posteriores. Quiz\u00e1, se argumenta, como un modo de personificar los vicios opuestos a dicha religi\u00f3n.<\/p>\n<p>As\u00ed, Flanagan ensambla una formulaci\u00f3n conscientemente desviada del cristianismo que pone en su centro a una figura demoniaca, vamp\u00edrica. Resultando en, primero, la demostraci\u00f3n de un mensaje cristiano que puesto en las manos incorrectas es capaz de defender atrocidades inimaginables; segundo, la formaci\u00f3n de un culto mediado por la gratificaci\u00f3n del rejuvenecimiento, la sanaci\u00f3n milagrosa y la vida (mundana) eterna; y, tercero, la experiencia terror\u00edfica que implica lo bien que estas dos piezas embonan.<\/p>\n<p>Como fen\u00f3meno humano, la religiosidad o espiritualidad \u2013a\u00fan en sus formas de no afirmaci\u00f3n: ate\u00edsmos y agnosticismos\u2212 cruza esferas de la conceptuaci\u00f3n de la realidad tan esenciales como la metaf\u00edsica, la moralidad, la \u00e9tica, la filosof\u00eda del lenguaje, la ciencia, la historia, la pol\u00edtica, el arte, el conocimiento y much\u00edsimas m\u00e1s. Todo ello porque en la ra\u00edz de esta dimensi\u00f3n de lo humano se nos pide creer en algo m\u00e1s all\u00e1 de su evidencia. Todo ello porque el creer en algo nos dirige hacia la relaci\u00f3n individual que tengamos con la epistemolog\u00eda (teor\u00eda del conocimiento).<\/p>\n<p>Y entonces se abre un problema enorme, que es el mismo que est\u00e1 detr\u00e1s de la definici\u00f3n de lo que es y lo que no es un culto: o existe una sola forma de conocer el mundo (una sola fe verdadera) o cada qui\u00e9n tiene un acceso distinto al mundo igual de v\u00e1lido que cualquiera otro (todo lo que se considere una fe adecuada de manera subjetiva vale como tal; la verdad de una fe es contextual). O hay una respuesta absoluta o hay respuestas relativas.<\/p>\n<p>La soluci\u00f3n a esta disyunci\u00f3n no es sencilla. Es, en el mejor de los casos, prudencial \u2013i.e., se debe ir desarrollando poco a poco a trav\u00e9s de la experiencia y el avance de nuestras historias como humanidad.<\/p>\n<p>Lo que, sin embargo, no parece sujeto a dudas es que el camino que nos lleve a Dios, al Nirvana, a la nada o a lo que sea en lo que creamos no pude ser uno que nos pida aislarnos de nuestros seres queridos, humillar, denigrar, renunciar a nuestra propia integridad, abusar, explotar, matar, devorar.<\/p>\n<p>Lo que no parece sujeto a dudas es que, creamos en lo que creamos, debemos ser capaces de creerlo cr\u00edticamente. Dudando y creyendo a la par. Cuestionando y abrazando. Siendo y pregunt\u00e1ndonos porque elegimos ser lo que somos. Conociendo otros modos de creer para enriquecer el modo personal en el que se cree.<\/p>\n<p>Porque quiz\u00e1, como sugiere <em>Midnight Mass<\/em>, en el fondo, el punto de cualquier espiritualidad es ser capaces de olvidarnos de nosotros mismos, desvanecer el yo en favor de algo excelent\u00edsimo, nobil\u00edsimo, sublime. Mejor. Mayor. El punto, quiz\u00e1, no es llenar un vac\u00edo del ego tanto como reconocernos una parte m\u00ednima dentro de un Todo que excede al mejor de nuestros entendimientos.<\/p>\n<p><em>Twitter: <a href=\"https:\/\/twitter.com\/FilosMillennial\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">@FilosMillennial<\/a><br \/>\nFacebook: <a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/Filosof%C3%ADa-Millennial-350637645547048\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Filosof\u00eda Millennial<\/a><br \/>\nInstagram: <a href=\"https:\/\/www.instagram.com\/filosofia.millennial\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">filosof\u00eda.millennial<\/a><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span style=\"color: #005497;\"><strong>H. R. Aquino Cruz<\/strong><\/span><br \/>\n<br \/>\nComo hecho humano, objeto cultural y objeto de estudio filos\u00f3fico, la religi\u00f3n no escapa de una densa problematizaci\u00f3n que, por un lado, reconoce la naturalidad de su existencia \u2013tan natural como preguntarse de d\u00f3nde venimos, qu\u00e9 pasa cuando morimos o cu\u00e1l es nuestro prop\u00f3sito en este mundo\u2212 y que, por el otro, reconoce la amplitud de sus iteraciones \u2013desde la negaci\u00f3n de toda religiosidad, pasando por ate\u00edsmos, pante\u00edsmos, de\u00edsmos y m\u00e1s; hasta la vasta diversidad de formas que adoptan los asentimientos religiosos a lo largo y ancho del mundo a lo largo y ancho de la Historia.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":523816,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[30291],"tags":[81965,81966,43674],"class_list":["post-523747","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion-espectaculos","tag-filosofia-millennial","tag-h-r-aquino-cruz","tag-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/523747","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=523747"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/523747\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/523816"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=523747"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=523747"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=523747"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}