{"id":525205,"date":"2021-10-27T00:05:57","date_gmt":"2021-10-27T05:05:57","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=525205"},"modified":"2021-10-29T01:12:22","modified_gmt":"2021-10-29T06:12:22","slug":"extintos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=525205","title":{"rendered":"Extintos"},"content":{"rendered":"<h2>Filosof\u00eda Millennial<\/h2>\n<h5>H. R. Aquino Cruz<\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ul>\n<li><strong><em>El beb\u00e9 Sinclair<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_525298\" style=\"width: 470px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?attachment_id=525298\" rel=\"attachment wp-att-525298\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-525298\" class=\"size-full wp-image-525298\" src=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/filosofia-millennial-27.jpg\" alt=\"\" width=\"460\" height=\"270\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-525298\" class=\"wp-caption-text\">El famoso nene consentido de la televisi\u00f3n: el beb\u00e9 Sinclair, fascinante, entretenido y admirable.<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mi hermana todav\u00eda habla de aquella ocasi\u00f3n en que siendo yo muy peque\u00f1o \u2014unos 3 o 4 a\u00f1os de edad\u2014 mi madre y ella dieron incontables vueltas por los pasillos de alg\u00fan mercadito o tianguis en busca de una prometida pi\u00f1ata del famoso nene consentido de la televisi\u00f3n: el beb\u00e9 Sinclair. Uno de los primeros personajes que recuerdo haber encontrado fascinante, entretenido y admirable.<\/p>\n<p>Claro, yo era un ni\u00f1o peque\u00f1o. Claro, a mi modo yo era tambi\u00e9n un ni\u00f1o mimado. Poco entend\u00eda del fondo o no de <em>Dinosaurios<\/em>, una serie para todo p\u00fablico y de comedia protagonizada por una familia prehist\u00f3rica que cobraba vida a trav\u00e9s de botargas \u2013de primera tecnolog\u00eda en sus d\u00edas. Una serie que recientemente ha llegado a Disney Plus y que he tenido la oportunidad de revisitar y redescubrir a unos treinta a\u00f1os de su primera emisi\u00f3n.<\/p>\n<p>Lo que he encontrado m\u00e1s interesante de este re-encuentro con uno de los primeros productos televisivos de mi infancia es el modo tan sutil, inteligente, pertinente y audaz con el que advierte temas ya inquietantes en sus d\u00edas \u2014los a\u00f1os 90\u2014 que algunas d\u00e9cadas despu\u00e9s \u2014en nuestros d\u00edas\u2014 se convertir\u00edan en nuevos centros de discusiones sociales y pol\u00edticas a nivel mundial.<\/p>\n<p>As\u00ed, con ingeniosas met\u00e1foras que resultan, al mismo tiempo, claros paralelos de los t\u00f3picos que busca exponer a un p\u00fablico principalmente infantil, las aventuras de la familia Sinclair logran hablar de acoso sexual laboral, inmigraci\u00f3n, crianza, paternidad y maternidad, especies en peligro de extinci\u00f3n, derechos de las mujeres, derechos de la comunidad LGBT+, censura, drogas, la exploraci\u00f3n del propio cuerpo y la sexualidad, derechos de comunidades aut\u00f3ctonas, los excesos y motores de las guerras y la sobreexplotaci\u00f3n de recursos, el crimen y la corrupci\u00f3n promovidos por enormes y monop\u00f3licas compa\u00f1\u00edas.<\/p>\n<p>Comparada frecuentemente con <em>Los Simpsons <\/em>\u2014que se convertir\u00edan en el precedente que permitir\u00eda que se estrenara una serie como esta\u2014, <em>Dinosaurios<\/em> logra, en algunas ocasiones, ser tan incisiva como o m\u00e1s aguda que la familia amarilla con formas que, dado su inter\u00e9s por conectar con un p\u00fablico infantil o familiar, logran tratar con franqueza, claridad y relativa simpleza temas que a\u00fan hoy detonan complejas discusiones y procesos de aprendizaje y desaprendizaje.<\/p>\n<p>La preocupaci\u00f3n principal del discurso de este show, que acierta en la mayor\u00eda de los casos, es transmitir el germen de la reflexi\u00f3n, de la revisi\u00f3n, del re-pensar los m\u00faltiples hilos que constituyen las din\u00e1micas sociales usando como pretexto una ficticia reimaginaci\u00f3n de los extintos dinosaurios que, en realidad, resultan peligrosamente parecidos a nosotros.<\/p>\n<p>Por supuesto, la propuesta de <em>Dinosaurios<\/em> no siempre es perfecta ni atinada y, quiz\u00e1, lleg\u00f3 demasiado temprano a un contexto que no necesariamente entendi\u00f3 las m\u00faltiples capas de su an\u00e1lisis y su cr\u00edtica.<\/p>\n<p>De esa manera, las estructuras familiares de los Sinclair tienden a ser las t\u00edpicas de la \u00e9poca con roles muy espec\u00edficos de pap\u00e1, mam\u00e1, hijo var\u00f3n e hija adolescente; ensombreciendo, levemente, esos destellos de lucidez y frontalidad que hoy podemos rescatar.<\/p>\n<p>En su progreso, es claro el modo en que otros intereses se cuelan a su ejecuci\u00f3n, dando como resultado, entre otras cosas, una primera temporada mejor que la segunda, mejor que la tercera y mejor que la \u00faltima. Dando como resultado, tambi\u00e9n, una cierta inconsistencia entre la calidad de sus episodios que pueden variar con facilidad entre una genialidad y una simpleza gen\u00e9rica.<\/p>\n<p>Con todo, quedan ejemplos especialmente interesantes como aquel episodio en el que se analiza el modo en que los superh\u00e9roes son una maquinaria para vender juguetes y propaganda; aquel en que se muestra c\u00f3mo la industria musical \u2014y en general del entretenimiento\u2014 se apropia del folklor y la autenticidad de ciertos individuos para convertirlos en productos masificables y comercializables; aquel en el que Robbie, el hijo adolescente, se excede en el consumo de una especie de erizos que le ayudan a ser cada vez m\u00e1s musculoso pero, tambi\u00e9n, cada vez m\u00e1s agresivo; aquel en que Earl, el padre de familia, siendo un talador profesional de \u00e1rboles, se convierte en un \u00e1rbol y puede sentir los efectos de su trabajo en la naturaleza.<\/p>\n<p>Quedan gestos como el acr\u00f3nimo que explica lo que es la guerra, \u201cwar\u201d en ingl\u00e9s, que seg\u00fan los escritores de la serie debe entenderse como \u201cwe are right\u201d, es decir, \u201ctenemos la raz\u00f3n\u201d, que ser\u00eda el verdadero inter\u00e9s detr\u00e1s de la muerte de miles de j\u00f3venes en favor de la \u201clibertad\u201d; como el nombre de la principal empresa del mundo dinosaurio \u201cWeSaySo\u201d, traducible a \u201c\u00a8[Porque]YoLoDigo\u201d o \u201c[Porque]NosotrosLoDecimos\u201d; como una cr\u00edtica a Barney y su agresiva irrupci\u00f3n en el entretenimiento infantil; como su cr\u00edtica al por entonces naciente MTV a trav\u00e9s del ficticio canal DTV que \u201cs\u00f3lo vende masculinidad enloquecida y vana reafirmaci\u00f3n a los j\u00f3venes\u201d.<\/p>\n<p>Y, desde luego, tres joyas que resaltan y que han de marcar el legado de esta serie para la televisi\u00f3n contempor\u00e1nea: el beb\u00e9 Sinclair, <em>Una nueva hoja<\/em> y el gran final de la serie \u2013galardonado por instituciones de ecolog\u00eda y entretenimiento\u2212, <em>Naturaleza cambiante<\/em>.<\/p>\n<p>El primero est\u00e1 presente desde el d\u00eda uno y se convierte en el objeto de las \u00faltimas palabras que nos regala este show. Simp\u00e1tico, maleducado, tierno, molesto, ruidoso, latoso, berrinchudo: un reflejo y cr\u00edtica a los nuevos modelos de educaci\u00f3n infantil surgidos en los a\u00f1os 90s \u2013la crianza de muchos millennials.<\/p>\n<p>Un personaje que encarna, en los ojos de creadores que van y vienen entre vanguardia y \u201ctradici\u00f3n mod\u00e9lica\u201d, los riesgos de una educaci\u00f3n demasiado permisiva, guiada \u00fanicamente por la televisi\u00f3n y agotada en la desmedida satisfacci\u00f3n de cada uno de los caprichos de una criatura.<\/p>\n<p>El segundo, uno de los episodios m\u00e1s elogiados de la serie. En \u00e9l, Robbie se encuentra con una nueva planta silvestre que, una vez consumida, hace a todos pasar un rato agradable y les permite relajarse y sentirse dispersos \u2014en clara alusi\u00f3n a la marihuana\u2014 pero que, sin embargo, puede convertirse en el motivo de desentenderse de responsabilidades y de un pernicioso aislamiento del mundo. Cierra con una burlona s\u00e1tira a los cl\u00e1sicos mensajes antidrogas de los 80s que, por otro lado, resulta precautoria pero no espec\u00edficamente sentenciosa sobre el consumo de este tipo de sustancias.<\/p>\n<p>El tercero es el que m\u00e1s recientemente ha incrementado su popularidad. Es un modo un tanto oscuro pero realista para dar fin a una serie infantil-familiar. Es una narraci\u00f3n consciente y poderosa que reinventa el surgimiento de una cat\u00e1strofe clim\u00e1tica como la verdadera raz\u00f3n detr\u00e1s de la extinci\u00f3n de los dinosaurios.<\/p>\n<p>Una cat\u00e1strofe provocada por la desmedida e irresponsable explotaci\u00f3n del mundo por parte de las grandes empresas industriales, pero tambi\u00e9n provocada por los ciudadanos de a pie que nunca fueron capaces de oponerse a una deshumanizada idea de progreso.<\/p>\n<p>Sus \u00faltimas escenas son fr\u00edas pero claras. Con una familia Sinclair encerrada en casa esperando el final. Con los grandes empresarios de WeSaySo repletos de dinero ante un mundo que no tendr\u00e1 un ma\u00f1ana. Con un beb\u00e9 que, en su inocencia, no entiende qu\u00e9 es lo que est\u00e1 pasando.<\/p>\n<p>\u201cPapi estuvo a cargo del mundo y no supo cuidarlo bien, \u00bfsabes? Y ahora parece que no quedar\u00e1 mucho mundo para ti y para tus hermanos para poder vivir [\u2026] No hay lugar para mudarnos, es el \u00fanico mundo que tenemos\u201d, es lo que dir\u00e1 un Earl en sus \u00faltimos instantes, subrayando, a\u00fan optimista, \u201cYa ver\u00e1n como todo se arregla, s\u00ed. Despu\u00e9s de todo los dinosaurios han estado en la Tierra 150 millones de a\u00f1os, no es posible que todos desaparezcamos\u201d.<\/p>\n<p>El remate ser\u00e1 lo que todos sabemos que sucedi\u00f3 con aquellos intrigantes animales, reimaginando las causas de su desaparici\u00f3n y poni\u00e9ndolas en paralelo con lo que podr\u00eda marcar en un futuro no muy lejano nuestra propia extinci\u00f3n. El remate ser\u00e1 una pantalla y\u00e9ndose a negros y un simple noticiero de televisi\u00f3n diciendo \u201cEchemos un vistazo al pron\u00f3stico futuro: nieve, oscuridad y fr\u00edo extremo [\u2026] Adi\u00f3s\u201d.<\/p>\n<p>Muchas veces se citan los nuevos modelos de crianza surgidos en los 90s como las causas de los problemas tan radicales que vivimos los millennials. Maleducados, molestos, ruidosos, latosos, berrinchudos: consentidos.<\/p>\n<p>Definitivamente hay algo de verdad en esas palabras, algo cambi\u00f3 entre infancias pasadas y las nuestras. Definitivamente, nosotros nacimos enfrentados a otro mundo, a otras conciencias. A ventajas, sin duda, pero tambi\u00e9n a problemas sin precedentes; a problemas nunca tan en la cara como los que hoy vivimos.<\/p>\n<p>Yo no s\u00e9 qu\u00e9 gusto encontraba yo en el beb\u00e9 Sinclair siendo tan peque\u00f1o. Yo no s\u00e9 qu\u00e9 tanto participo, a\u00fan hoy, de sus defectos y de la cr\u00edtica social que representa. Lo que s\u00ed tengo claro es que existi\u00f3 un precedente para el mundo que hoy, los adultos de mi edad y los j\u00f3venes que nos suceden, propugnamos.<\/p>\n<p>Al fin del mundo no llegamos solos. A la extinci\u00f3n no se llega por casualidad. Treinta a\u00f1os dici\u00e9ndolo, treinta a\u00f1os vi\u00e9ndolo hasta en la pantalla de la televisi\u00f3n. Treinta a\u00f1os y todo parece lo mismo con otros nombres, con nuevos actores y con nuevos villanos. Treinta a\u00f1os y en alg\u00fan lado aprendimos a pensar la tragedia que somos. Treinta a\u00f1os, \u00bfcu\u00e1ntos por delante?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote><p><strong>Las aventuras de la familia Sinclair logran hablar de acoso sexual laboral, inmigraci\u00f3n, crianza, paternidad y maternidad, especies en peligro de extinci\u00f3n, derechos de las mujeres, derechos de la comunidad LGBT+, censura, drogas, la exploraci\u00f3n del propio cuerpo y la sexualidad, derechos de comunidades aut\u00f3ctonas, los excesos y motores de las guerras y la sobreexplotaci\u00f3n de recursos, el crimen y la corrupci\u00f3n promovidos por enormes y monop\u00f3licas compa\u00f1\u00edas<\/strong><\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Twitter: <a href=\"https:\/\/twitter.com\/FilosMillennial\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">@FilosMillennial<\/a><br \/>\nFacebook: <a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/Filosof%C3%ADa-Millennial-350637645547048\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Filosof\u00eda Millennial<\/a><br \/>\nInstagram: <a href=\"https:\/\/www.instagram.com\/filosofia.millennial\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">filosof\u00eda.millennial<\/a><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span style=\"color: #005497;\"><strong>H. R. Aquino Cruz<\/strong><\/span><br \/>\n<br \/>\nMi hermana todav\u00eda habla de aquella ocasi\u00f3n en que siendo yo muy peque\u00f1o \u2014unos 3 o 4 a\u00f1os de edad\u2014 mi madre y ella dieron incontables vueltas por los pasillos de alg\u00fan mercadito o tianguis en busca de una prometida pi\u00f1ata del famoso nene consentido de la televisi\u00f3n: el beb\u00e9 Sinclair. 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