{"id":527371,"date":"2021-11-17T00:05:31","date_gmt":"2021-11-17T06:05:31","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=527371"},"modified":"2021-11-19T03:14:49","modified_gmt":"2021-11-19T09:14:49","slug":"una-historia-compuesta-de-historias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=527371","title":{"rendered":"Una historia compuesta de historias"},"content":{"rendered":"<h2>Filosof\u00eda Millennial<\/h2>\n<h5>H. R. Aquino Cruz<\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ul>\n<li><em><strong>Se trata del primer trabajo antol\u00f3gico del aclamado director Wes Anderson, en su siempre reconocible estilo cinematogr\u00e1fico<\/strong> <\/em><\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_527423\" style=\"width: 470px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?attachment_id=527423\" rel=\"attachment wp-att-527423\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-527423\" class=\"size-full wp-image-527423\" src=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/FILOSOFIA.jpg\" alt=\"\" width=\"460\" height=\"474\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-527423\" class=\"wp-caption-text\">La Cr\u00f3nica Francesa es una historia que busca homenajear a un periodismo de anta\u00f1o inspirado en la revista estadounidense The New Yorker.<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La nostalgia, la melancol\u00eda y la soledad suelen ser las m\u00e1s fieles compa\u00f1eras de quienquiera que escriba por necesidad del alma m\u00e1s que por artificio, deber u oficio. Suelen ser el correlato de un coraz\u00f3n palpitante, viviente, sintiente, que busca atrapar la movilidad y mutabilidad de su existencia en una expresi\u00f3n que, en el mejor de los casos, aspirar\u00e1 a cobrar alguna dimensi\u00f3n art\u00edstica. Son las cualidades que m\u00e1s se extra\u00f1an de un cierto modo de difundir la cultura, un cierto modo de concebir el periodismo y un cierto modo de narrar la experiencia humana m\u00e1s all\u00e1 de las grandes obras literarias, cient\u00edficas o filos\u00f3ficas. Son el car\u00e1cter de la cr\u00f3nica period\u00edstica que evoca la nueva pel\u00edcula de Wes Anderson, <em>La Cr\u00f3nica Francesa <\/em>o<em> The French Dispatch<\/em>.<\/p>\n<p>Se trata del primer trabajo antol\u00f3gico del aclamado y siempre reconocible estilo cinematogr\u00e1fico del director texano. Su primer historia compuesta de historias que, ya desde la estructura general, busca homenajear a un periodismo de anta\u00f1o (inspirado en la revista estadounidense <em>The New Yorker<\/em>), apegado a la cr\u00f3nica, al humanismo, al preciosismo de la subjetividad y convicciones de sus productores; en constante tensi\u00f3n con valores modernos de objetividad, desapego y neutralidad. Un homenaje a la imagen id\u00edlica del periodista-escritor que devuelve, como reflejo, el valor \u2013a veces desmedido\u2212 de las letras humanas sobre las letras imparciales, de las letras vividas sobre las letras aut\u00f3matas, de las letras que expresan la verdad de una experiencia humana sobre las letras rigurosamente veraces.<\/p>\n<p>El film se despliega por cap\u00edtulos que imitan las distintas secciones que componen a una publicaci\u00f3n period\u00edstica cl\u00e1sica. Se despliega a trav\u00e9s de un argumento general, una suerte de prefacio y tres historias conectadas por La Cr\u00f3nica Francesa, una publicaci\u00f3n ficticia del siglo XX en el pa\u00eds europeo escrita por periodistas expatriados que deber\u00e1 darse por terminada tras la muerte de su editor; no sin antes reimprimir tres de sus m\u00e1s excepcionales art\u00edculos y componer un nost\u00e1lgico y tributario obituario para el l\u00edder perdido.<\/p>\n<p>Con este pretexto, entonces, Anderson nos envolver\u00e1, en lo f\u00edlmico, en un brutal, abigarrado y totalitario muestrario de los recursos est\u00e9ticos de su inconfundible hechura cinematogr\u00e1fica. Desde un poderoso componente ling\u00fc\u00edstico ejemplificado aqu\u00ed por uno de sus recurrentes usos de narradores y voces en off; hasta sus acostumbradas puestas en escena precisas, sim\u00e9tricas, minuciosas y est\u00e9ticamente cuidadas hasta el m\u00e1s m\u00ednimo detalle.<\/p>\n<p>En lo narrativo, con una cohesi\u00f3n general un tanto confusa que poco se beneficia de un ritmo apresurado; pero con tres peque\u00f1as historias que se encontrar\u00e1n, s\u00ed, en la publicaci\u00f3n de la \u00faltima Cr\u00f3nica Francesa pero tambi\u00e9n, tem\u00e1ticamente, en la melanc\u00f3lica pregunta por el valor de la expresi\u00f3n art\u00edstica y humana como el \u00faltimo legado de una cierta experiencia vivencial dada en un cierto lugar en un cierto momento de la historia.<\/p>\n<p>As\u00ed, Anderson presentar\u00e1 a un envidiable y pocas veces igualable elenco de actores y actrices \u2013que incluyen notablemente a Benicio del Toro, Adrien Brody, Tilda Swinton, L\u00e9a Seydoux, Frances McDormand, Edward Norton, Willem Dafoe, Thimoth\u00e9e Chalamet, Jeffrey Wright, Bill Murray, Owen Wilson y Saoirse Ronan, entre muchos otros\u2212 que dar\u00e1n vida a las m\u00faltiples capas de detalle, vistosidad e ingenio de la ficticia ciudad Ennui-sur-Blas\u00e9 (que se puede traducir como la ir\u00f3nica y simb\u00f3lica expresi\u00f3n Aburrimiento-sobre-Hast\u00edo) y tres episodios sucedidos en ella: el estallido de un genio art\u00edstico insospechado, la \u201cconmovedora soberbia\u201d de una rebeli\u00f3n juvenil y la salvadora vocaci\u00f3n de un renombrado chef.<\/p>\n<p>La primera de estas historias, acaso la m\u00e1s memorable de la antolog\u00eda, sigue a Moses Rosenthal, un preso al que una serie de coincidencias pondr\u00e1n en el centro de la vida art\u00edstica de Ennui y de toda Europa mientras cumple su sentencia. La historia de un genio atormentado, ofuscado por un \u00e9xito azaroso y deudor de una sorprendente musa incapaz de amarlo. Una historia de la absurda melancol\u00eda que acompa\u00f1a al amor que se transforma en arte; de la amarga soledad que deja una eterna musa plasmada en una (o m\u00e1s) pinturas.<\/p>\n<p>La segunda bebe de una rica nostalgia del esp\u00edritu franc\u00e9s de los 60s y su cercan\u00eda con los movimientos culturales, musicales y educativos que abrazaron a una \u00e9poca. Rock\u2019n\u2019roll, b\u00fasqueda de identidad y revoluci\u00f3n se mezclan como piezas vol\u00e1tiles de la afrentosa soberbia \u2013que s\u00f3lo es digna de un esp\u00edritu joven\u2212 de querer cambiar el mundo. La historia de una periodista rejuveneciendo a trav\u00e9s del grito estudiantil, de sus aportes a un manifiesto y poniendo en riesgo su neutralidad period\u00edstica en favor de la ardiente llama de un joven queriendo expresarse en libertad, oponi\u00e9ndose a la guerra, abrazando, con la sabidur\u00eda que regalan algunas ignorancias, los \u00edmpetus de un momento social y pol\u00edtico irrepetible. Una historia de la ferviente pasi\u00f3n de la juventud y sus naturales vaivenes. Una melanc\u00f3lica e ir\u00f3nica mirada sobre la soledad del olvido que acompa\u00f1a a los s\u00edmbolos revolucionarios. La soledad del olvido de la persona \u2013i.e., del humano detr\u00e1s del revolucionario\u2212 contrapuesta con la absurda memoria masificada de la figura pol\u00edtica.<\/p>\n<p>La tercera, en un tono m\u00e1s detectivesco y volcado a la acci\u00f3n, relata la eventualidad de un periodista que, intentando conseguir una entrevista con un afamado chef, termina por involucrarse en el rescate de un peque\u00f1o ni\u00f1o secuestrado. Una historia de la coincidencia y la vocaci\u00f3n. La vocaci\u00f3n de un periodista siguiendo la espontaneidad de los hechos, pero tambi\u00e9n, la vocaci\u00f3n de un chef dispuesto a poner su integridad en riesgo en favor de su deber. Un riesgo, una experiencia l\u00edmite, en la que brotar\u00e1 el m\u00e1s genuino amor por su arte, el m\u00e1s genuino amor por la gastronom\u00eda. El amor de quien puede encontrarle el gusto a\u00fan al veneno. La soledad de quien s\u00f3lo en su arte encuentra razones para morir.<\/p>\n<p>De este modo, las pinturas vivientes y m\u00f3viles que Wes Anderson nos propondr\u00e1 con su c\u00e1mara, su estilo y su gui\u00f3n apuntar\u00e1n al horizonte donde el oficio se convierte en hechura, donde el cumplimiento se convierte en arte, donde la eficiencia se destruye en favor de la expresi\u00f3n humana.<\/p>\n<p>Definir qu\u00e9 es el periodismo resulta conflictivo por varias razones. Desde los fen\u00f3menos, parecer\u00eda que cada vez resulta m\u00e1s dif\u00edcil encontrar tratamientos de la informaci\u00f3n que no apelen al morbo, que no se preocupen por el mercadeo o que no se encuentren trastocados por agendas comerciales y, en el mejor de los casos, pol\u00edticas o sociales.<\/p>\n<p>Desde un cierto deber ser, resulta imposible no reconocer el valor y la convicci\u00f3n f\u00e9rrea de quien se dispone a lanzarse por la verdad sabiendo que, para efectos pr\u00e1cticos \u2013y espec\u00edficamente en M\u00e9xico\u2212, saber de m\u00e1s es igual a morir, ser silenciado y ser olvidado debajo de cientos y cientos de letras segadas por la censura.<\/p>\n<p>Y luego est\u00e1 este producto id\u00edlico de la melancol\u00eda, la nostalgia y la soledad. Este privilegio \u2013obtenido o autoasignado\u2212 de imprimir la individualidad junto con la informaci\u00f3n. De provocar, apelar e (intentar) conmover al lector de persona a persona, de experiencia humana a experiencia humana.<\/p>\n<p>Es innegable que en nuestro mundo contempor\u00e1neo resulta casi imposible so\u00f1ar con una salida de un sistema de dineros y ventas. Un mundo, adem\u00e1s, cada vez menos proclive a la lectura y cada vez m\u00e1s amenazante para quien se atreve a imprimir un peri\u00f3dico o una revista. Es innegable, tambi\u00e9n, el valor sobrehumano y m\u00e1s que heroico de quien se atreve a arriesgar su vida buscando hurgar en la podredumbre que envuelve a nuestra pol\u00edtica, nuestra sociedad y sus m\u00faltiples actores.<\/p>\n<p>Con todo, hay algo irresistible en la poes\u00eda de quien con una soberbia juvenil, con un \u2013imaginado, querido o malogrado\u2212 \u00edmpetu art\u00edstico y con una convicci\u00f3n dispuesta a morirse con la suya da un salto de fe al so\u00f1ar con desdibujar las fronteras entre un periodista y un escritor. Quiz\u00e1, con la sabia ignorancia o la ignorante sabidur\u00eda de quien est\u00e1 al tanto de que la Historia no es otra cosa que una historia compuesta de historias.<\/p>\n<p><em>Twitter: <a href=\"https:\/\/twitter.com\/FilosMillennial\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">@FilosMillennial<\/a><br \/>\nFacebook: <a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/Filosof%C3%ADa-Millennial-350637645547048\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Filosof\u00eda Millennial<\/a><br \/>\nInstagram: <a href=\"https:\/\/www.instagram.com\/filosofia.millennial\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">filosof\u00eda.millennial<\/a><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span style=\"color: #005497;\"><strong>H. R. Aquino Cruz<\/strong><\/span><br \/>\n<br \/>\nLa nostalgia, la melancol\u00eda y la soledad suelen ser las m\u00e1s fieles compa\u00f1eras de quienquiera que escriba por necesidad del alma m\u00e1s que por artificio, deber u oficio. Suelen ser el correlato de un coraz\u00f3n palpitante, viviente, sintiente, que busca atrapar la movilidad y mutabilidad de su existencia en una expresi\u00f3n que, en el mejor de los casos, aspirar\u00e1 a cobrar alguna dimensi\u00f3n art\u00edstica.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":527424,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[30291],"tags":[81965,81966,43674],"class_list":["post-527371","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion-espectaculos","tag-filosofia-millennial","tag-h-r-aquino-cruz","tag-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/527371","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=527371"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/527371\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/527424"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=527371"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=527371"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=527371"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}