{"id":528112,"date":"2021-11-24T00:05:01","date_gmt":"2021-11-24T06:05:01","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=528112"},"modified":"2021-12-01T01:34:28","modified_gmt":"2021-12-01T07:34:28","slug":"los-coros-la-mascara-y-la-peana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=528112","title":{"rendered":"Los coros, la m\u00e1scara\u00a0y la peana"},"content":{"rendered":"<h2>Filosof\u00eda Millennial<\/h2>\n<h5>H. R. Aquino Cruz<\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ul>\n<li><strong><em>\u201cAnnette\u201d del director franc\u00e9s Leos Carax se destac\u00f3 como una de las propuestas m\u00e1s aclamadas del Festival de Cine de Cannes, pero tambi\u00e9n, una de las m\u00e1s controversiales, generando cr\u00edticas favorables en lo general, pero haci\u00e9ndose de un numeroso grupo de detractores<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_528205\" style=\"width: 470px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?attachment_id=528205\" rel=\"attachment wp-att-528205\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-528205\" class=\"size-full wp-image-528205\" src=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/filosofia-millennial-24.jpg\" alt=\"\" width=\"460\" height=\"270\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-528205\" class=\"wp-caption-text\">Con Annette Carax replantea en t\u00e9rminos propios y desconcertantes los usos, restricciones y convenciones del g\u00e9nero musical en el cine. Construye un musical en toda regla con vistas a ser un contra-musical.<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El mundo del cine est\u00e1 ya colmado de premiaciones que, como es de esperarse, obedecen a diferentes enfoques e intereses dentro de la vasta industria que es el entretenimiento hoy por hoy. As\u00ed, hay premios nacionalistas o regionalistas, comerciales, culturales, pol\u00edticos, tecnol\u00f3gicos, ideol\u00f3gicos y un largo etc\u00e9tera.<\/p>\n<p>Dentro de este c\u00famulo de perspectivas, sin embargo, hay cierto consenso art\u00edstico que rodea al Festival de Cine de Cannes como una de las m\u00e1s importantes celebraciones, en Europa y el mundo, del cine, su Historia y sus nuevas propuestas.<\/p>\n<p>En ese contexto y tras un 2020 sin festival, el pasado julio, <em>Annette<\/em> del director franc\u00e9s Leos Carax se destac\u00f3 como una de las propuestas m\u00e1s aclamadas de este festejo, pero tambi\u00e9n, una de las m\u00e1s controversiales, generando cr\u00edticas favorables en lo general, pero haci\u00e9ndose de un numeroso grupo de detractores.<\/p>\n<p>La raz\u00f3n de esta pol\u00e9mica est\u00e1 ligada con la naturaleza retadora y siempre sorprendente del trabajo del cineasta franc\u00e9s\u00a0\u00a0 \u2014que ganar\u00eda el Premio a Mejor Director de este certamen con este film. Es decir, se desprende del \u00e9xito (o fracaso) de la convicci\u00f3n de Carax por construir experiencias cinematogr\u00e1ficas inesperadas para el espectador, inquietantes y poco convencionales. Del uso del franc\u00e9s de los recursos de este medio art\u00edstico para provocar a las audiencias, por un lado, y, por otro, cuestionar los lugares comunes y l\u00edmites del s\u00e9ptimo arte.<\/p>\n<p>De esta manera, pues, con <em>Annette<\/em> Carax replantea en t\u00e9rminos propios y desconcertantes los usos, restricciones y convenciones del g\u00e9nero musical en el cine. Construye un musical en toda regla con vistas a ser un contra-musical. Un\u00a0 musical que no se obsesiona con el preciosismo de su romance central y que m\u00e1s que embellecer e idealizar las formas con las que se construye un mundo de la far\u00e1ndula y el talento histri\u00f3nico, desnuda la decadencia de su sobreexplotaci\u00f3n medi\u00e1tica y los impedimentos que interpone en las relaciones entre artistas y p\u00fablico, artistas y artistas y, en este preciso seno, los obst\u00e1culos que entorpecen la franqueza del amor entre una esposa y un esposo.<\/p>\n<p><em>Annette<\/em> sigue la historia de amor entre el \u00e1cido, oscuro y calculador comediante y standupero Henry McHenry (interpretado por un inmejorable Adam Driver) y la idolatrada, angelical e intuitiva actriz y soprano Ann Defrasnoux (Marion Cotillard). Pronto, su publicitada, apresurada y aparentemente perfecta relaci\u00f3n se ver\u00e1 conflictuada por el car\u00e1cter destructivo y machista de McHenry que llevar\u00e1 a la \u201cpareja del a\u00f1o\u201d a un tr\u00e1gico declive; no sin antes traer al mundo a una heredera de su dolor y sus malas decisiones: Annette.<\/p>\n<p>Annette, que se convertir\u00e1 en la receptora e indirecta continuadora de los vicios familiares; Annette, que se convertir\u00e1 en el objeto de la obsesiva necesidad de gloria de sus padres; Annette, que simb\u00f3lica y literalmente ser\u00e1 un t\u00edtere.<\/p>\n<p>Y es all\u00ed donde lo contraintuitivo de <em>Annette<\/em> inicia. Con la elecci\u00f3n de Carax de poner como protagonista de su pel\u00edcula a un t\u00edtere de madera en el papel de una ni\u00f1a de carne y hueso. Elecci\u00f3n que ser\u00e1 suficiente para que muchos espectadores abandonen el barco de este film, o bien, la elecci\u00f3n que ayudar\u00e1 a redondear la premisa de esta propuesta hecha por el cineasta franc\u00e9s.<\/p>\n<p>Porque al frente de las capas de cr\u00edtica, mordacidad y reto an\u00e1rquico que este contra-musical lleno de contagiosas y hondas melod\u00edas (a cargo del d\u00fao de rock Sparks) nos plantea, el director franc\u00e9s hace manifiesta la hechura ficticia del film. La condici\u00f3n artificiosa, entretenedora, pasajera y estimulante. La cuarta pared hecha consciente para estudiar la ficci\u00f3n que abraza, inunda y sostiene al histrionismo.<\/p>\n<p>Una falsedad replicada medi\u00e1ticamente, magnificada por micr\u00f3fonos, c\u00e1maras y flashes. La falsedad que pide el escenario para hacer reales sus historias ficticias. La falsedad que procura el escenario como barrera entre un p\u00fablico y la persona detr\u00e1s del personaje de ficci\u00f3n. La falsedad que hace imposible saber, a ciencia cierta, qui\u00e9n est\u00e1 detr\u00e1s de la hermosa voz que me envuelve hoy con su sonido; qui\u00e9n est\u00e1 detr\u00e1s del chiste que hoy me hace doblar el abdomen a carcajadas; qui\u00e9n est\u00e1 detr\u00e1s de la interpretaci\u00f3n musical, pel\u00edcula u obra de teatro que me conmueve hasta las l\u00e1grimas.<\/p>\n<p>En cierto sentido, el intento rebelde y punk de Leos Carax por desarticular y cuestionar las convenciones del musical con <em>Annette<\/em> es profundamente cl\u00e1sico. Tan cl\u00e1sico como la mentira que es la ficci\u00f3n. Tan cl\u00e1sico como la falsedad de los personajes que dependen de un escenario para existir. Tan cl\u00e1sico como los coros, la m\u00e1scara y la peana.<\/p>\n<p>Los coros y la m\u00fasica han acompa\u00f1ado a las representaciones ficticias desde el principio, desde las \u00e9pocas de la Grecia Cl\u00e1sica en las que aparec\u00edan como acompa\u00f1antes de una trama y, constantemente, como recursos enf\u00e1ticos y explicadores de lo que suced\u00eda en la puesta en escena. Los coros neutros, de toques villanescos o salvadores por igual. Relatores de la acci\u00f3n, magnificadores de las emociones y los efectos ret\u00f3ricos de una historia.<\/p>\n<p>Lejos de aquella enso\u00f1aci\u00f3n de la m\u00fasica del Hollywood cl\u00e1sico que pinta con rosas, pasteles, fantas\u00edas y far\u00e1ndulas a\u00fan a sus tragedias, a\u00fan a sus histriones, a\u00fan a sus directores, productores y guionistas. La m\u00fasica de la m\u00e1quina de los sue\u00f1os que se convierte en la primer barrera entre alg\u00fan tipo de autenticidad (genuina, conflictiva, chocante) y el cine que han abrazado las masas.<\/p>\n<p>Y luego est\u00e1 la m\u00e1scara del actor de la Antigua Grecia. Aquella por la que hombres se tornaban en diosas, campesinos y hasta animales. Esas que escond\u00edan el verdadero rostro de quien noblemente presta su cuerpo para darle vida al esp\u00edritu de un ser inexistente de otro modo. Las m\u00e1scaras que pod\u00edan convertir en un total desconocido al art\u00edfice de una lecci\u00f3n de vida, un sentimiento inolvidable o un episodio tan \u00edntimo como cualquiera de nuestra propia vida.<\/p>\n<p>Lejos del escenario extendido de nuestros actores contempor\u00e1neos, incapaces de enfrentarse a la vida real sin padecer su propia celebridad. La m\u00e1scara que ha dejado su hogar en los teatros y detr\u00e1s de las bambalinas para convertirse en un aditamento m\u00e1s de la personalidad. La m\u00e1scara que usa todo aqu\u00e9l que se haya puesto una c\u00e1mara enfrente para sonre\u00edr, llorar, gritar, o lo que sea. La m\u00e1scara que d\u00eda a d\u00eda diluye las fronteras entre escenario y vida real, entre personaje y persona. La m\u00e1scara que extiende la ficci\u00f3n m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites de un tel\u00f3n. La m\u00e1scara que entorpece el simple y revolucionario hecho de ver a alguien a los ojos; el simple y trascendental hecho de comunicar la propia alma con sinceridad. La m\u00e1scara extrapolada, extendida y protectora que nos impide ser vulnerables y que entorpece, con cada ficci\u00f3n, con cada mentira, con cada realidad aumentada, cualquier intento insipiente de intersubjetividad genuina.<\/p>\n<p>Y por \u00faltimo, la peana del t\u00edtere. La base de palo o palos que hac\u00eda m\u00f3viles a los primeros mu\u00f1ecos de tela y papel de la Grecia Fundacional de Occidente. La base de madera que evoluciona, con el tiempo, a los conocidos controles e hilos que parecen dar vida a figuritas multiformes.<\/p>\n<p>La peana de las marionetas, las primeras hijas de la reproducci\u00f3n endog\u00e1mica entre la ficci\u00f3n y el escenario. Las art\u00edfices de lo incre\u00edble, de lo imposible para la carne y los huesos. Las art\u00edfices del sue\u00f1o animado, de la ilusi\u00f3n que se convierte en educaci\u00f3n emocional (ya sea a trav\u00e9s de princesas, ya sea a trav\u00e9s de h\u00e9roes de historieta). Los primeros bocados de la fantas\u00eda que alimenta la expectativa que, m\u00e1s tarde, la vida se encargar\u00e1 de desmentir.<\/p>\n<p>Y, sin embargo, aqu\u00ed estamos escribiendo, leyendo y hablando sobre pel\u00edculas de ficci\u00f3n. Sobre \u201cmentiras que nos gusta que nos digan\u201d. Sobre suposiciones, episodios y artefactos narrativos que escapan a lo di\u00e1fano, a lo transparente. Sobre creaciones propositivas, inquietantes y azuzadoras que desde el artificio consciente de que es artificio nos piden volver a la realidad para atestiguar c\u00f3mo, ac\u00e1 tambi\u00e9n, todo va siendo devorado por ficciones extendidas, extrapoladas y insaciables. C\u00f3mo todo va sucumbiendo al revestimiento seductor de la mentira lisonjera, la fantas\u00eda adictiva y la esperanza infundada.<\/p>\n<p>Ya en la Grecia Cl\u00e1sica, unos tales fil\u00f3sofos hab\u00edan hablado de m\u00e1scaras, peanas, coros, m\u00fasicas, falsedades y representaciones. Ya ellos valoraban la enriquecedora y cautivadora gracia de todas estas expresiones como acompa\u00f1antes de la experiencia humana; como escenarios hipot\u00e9ticos y hasta como medios de difusi\u00f3n para impulsos de verdad mucho m\u00e1s valiosos.<\/p>\n<p>Lejos estaban los a\u00f1os de la hiperestetizaci\u00f3n de la realidad. Los a\u00f1os de la inmediatez, la satisfacci\u00f3n moment\u00e1nea y las realidad virtualizada. Lejos los a\u00f1os de Hollywood sus Avengers, sus blockbusters, sus proclamas de reflector, sus dineros obscenos, sus compa\u00f1\u00edas hegem\u00f3nicas, su megaindustria ineludible.<\/p>\n<p>Qu\u00e9 lejos estaban de los primeros fil\u00f3sofos los Cannes, las Venecias y los \u00d3scares pero qu\u00e9 cerca estaban los coros, las m\u00e1scaras y las peanas exigiendo ser pensadas. Tan lejos de la verdad y tan cerquita de las ficciones.<\/p>\n<p><em>Twitter: <a href=\"https:\/\/twitter.com\/FilosMillennial\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">@FilosMillennial<\/a><br \/>\nFacebook: <a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/Filosof%C3%ADa-Millennial-350637645547048\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Filosof\u00eda Millennial<\/a><br \/>\nInstagram: <a href=\"https:\/\/www.instagram.com\/filosofia.millennial\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">filosof\u00eda.millennial<\/a><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span style=\"color: #005497;\"><strong>H. R. Aquino Cruz<\/strong><\/span><br \/>\n<br \/>\nEl mundo del cine est\u00e1 ya colmado de premiaciones que, como es de esperarse, obedecen a diferentes enfoques e intereses dentro de la vasta industria que es el entretenimiento hoy por hoy. As\u00ed, hay premios nacionalistas o regionalistas, comerciales, culturales, pol\u00edticos, tecnol\u00f3gicos, ideol\u00f3gicos y un largo etc\u00e9tera.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":528205,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[30291],"tags":[81965,81966,43674],"class_list":["post-528112","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion-espectaculos","tag-filosofia-millennial","tag-h-r-aquino-cruz","tag-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/528112","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=528112"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/528112\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/528205"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=528112"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=528112"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=528112"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}