{"id":530351,"date":"2021-12-15T00:05:03","date_gmt":"2021-12-15T06:05:03","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=530351"},"modified":"2021-12-16T06:25:54","modified_gmt":"2021-12-16T12:25:54","slug":"crisis-de-la-edad-crisis-del-tiempo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?p=530351","title":{"rendered":"Crisis de la edad, crisis del tiempo"},"content":{"rendered":"<h2>Filosof\u00eda Millennial<\/h2>\n<h5>H. R. Aquino Cruz<\/h5>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<ul>\n<li><strong><em>\u201cTick, tick\u2026Boom!\u201d<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_530425\" style=\"width: 470px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/?attachment_id=530425\" rel=\"attachment wp-att-530425\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-530425\" class=\"size-full wp-image-530425\" src=\"https:\/\/www.diarioimagen.net\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/filosofia-millennial-15.jpg\" alt=\"\" width=\"460\" height=\"270\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-530425\" class=\"wp-caption-text\">Tick, tick\u2026Boom! es una pel\u00edcula dirigida por su car\u00e1cter musical. Una pel\u00edcula que, a trav\u00e9s de sus contagiosas canciones, logra expresar ese conflicto recurrente que nos establece el tiempo.<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La primera vez que, siendo ni\u00f1o, un libro me explic\u00f3 lo que ser\u00eda la adolescencia, entend\u00ed que \u00e9sta se traduc\u00eda en una crisis plagada de cambios f\u00edsicos, emocionales y personales de muchas \u00edndoles que cambiar\u00edan mi visi\u00f3n del mundo; despu\u00e9s, siendo adolescente, se me advert\u00eda de la crisis de la temprana adultez, la de los 20s, en la que todo se siente sin rumbo y encontrar un camino para seguir o renunciar a los propios sue\u00f1os se convierte en el gran quid del momento; y luego lleg\u00f3 el 2021 y, con \u00e9l, mis 30 a\u00f1os de edad y la correspondiente crisis de esta d\u00e9cada de vida.<\/p>\n<p>La crisis que se traduce, para m\u00ed y muchos de mis contempor\u00e1neos millennials, en una primera revisi\u00f3n por lo alcanzado hasta el momento; en una confrontaci\u00f3n entre lo que se esperaba tener a cierta edad \u2013siguiendo lo que nuestros padres y familiares hac\u00edan en dicha etapa de sus vidas\u2212 y lo que se experimenta en la cruda realidad; en una voz al fondo de los propios pensamientos que se pregunta si ya vas tarde para el \u00e9xito profesional, para la estabilidad familiar, para la estabilidad rom\u00e1ntica, para la estabilidad econ\u00f3mica, para hacerte de tu propio patrimonio y un largo y largo etc\u00e9tera.<\/p>\n<p>Afortunadamente estas preguntas no s\u00f3lo me suceden a m\u00ed y a mis coet\u00e1neos sino que le han sucedido a todos aquellos que un d\u00eda percib\u00edamos como adultos hechos y derechos. Le sucede a la madre soltera, al padre trabajador, al t\u00edo parrandero, al gran empresario y, por supuesto, le sucede al artista \u2013que, como particularidad, vive siempre en alg\u00fan tipo de crisis est\u00e9tica, conceptual, personal y\/o creativa.<\/p>\n<p>Le sucedi\u00f3 a Jonathan Larson, exitoso dramaturgo, compositor y m\u00fasico, que transit\u00f3 por esta crisis con la incertidumbre de no saber si los musicales que escrib\u00eda alg\u00fan d\u00eda le permitir\u00edan tomar el lugar esperado en el glamoroso Broadway. Le sucedi\u00f3 mucho antes de su exitos\u00edsima e innovadora <em>Rent<\/em> y los premios Tony y el premio Pulitzer que lo convertir\u00edan en un referente del teatro musical de los 90s y las d\u00e9cadas posteriores. <em>Tick, tick\u2026Boom!<\/em>, reci\u00e9n llegada a Netflix, cuenta la historia de esta crisis de la edad, creativa y personal.<\/p>\n<p>Dirigida por el galardonado Lin-Manuel Miranda \u2013aclamado en el teatro musical por su valios\u00edsima <em>Hamilton<\/em>\u2212 y potagonizada por el multifac\u00e9tico Andrew Garfield \u2013que con esta pel\u00edcula es nominado a los Globos de Oro 2022 y busca llegar a los Premios de la Academia\u2212, la cinta es una adaptaci\u00f3n bastante libre del musical hom\u00f3nimo del fallecido Larson.<\/p>\n<p>Un trabajo en el que el artista estadounidense relata y reinventa las intersecciones entre episodios de su vida personal \u2013su trabajo como mesero, su vida amorosa, su relaci\u00f3n con sus amigos\u2212; su estado de \u00e1nimo frente a sus pr\u00f3ximos 30 a\u00f1os \u2013que, en 1990, \u00e9l percib\u00eda como la se\u00f1al del fin de su juventud y el inicio de un fracaso asegurado, pues, nos explicar\u00e1, a los 30 su \u00eddolo Stephen Sondheim ya hab\u00eda debutado en Broadway, MCartney y Lennon ya hab\u00edan compuesto su \u00faltima canci\u00f3n con los Beatles y sus padres ya ten\u00edan dos hijos, carreras y un sueldo fijo\u2212; y sus dedicados esfuerzos por estrenar su primer gran proyecto \u2013desarrollado durante ocho a\u00f1os\u2212 que ten\u00eda, s\u00ed o s\u00ed, que convertirse en su salto a las grandes ligas del teatro musical.<\/p>\n<p>Un trabajo en el que Larson captura la impaciencia, la premura, la desesperaci\u00f3n, la soberbia, el egocentrismo, la intensidad y la complejidad de luchar contra el tiempo. La absurda pero genuina aspiraci\u00f3n de ser m\u00e1s r\u00e1pido que el tiempo y de ordenar los ritmos de la vida al ritmo de nuestro propio paso.<\/p>\n<p><em>Tick, tick\u2026Boom!<\/em> es una pel\u00edcula dirigida por su car\u00e1cter musical. Una pel\u00edcula que, a trav\u00e9s de sus contagiosas canciones, logra expresar ese conflicto recurrente que nos establece el tiempo. El conflicto del proceso creativo, la vida personal y las m\u00e1s megal\u00f3manas aspiraciones de las que un joven de veintitantos a\u00f1os es capaz.<\/p>\n<p>Un film que fluye, junto con su protagonista y el esp\u00edritu de su compositor original \u2212Larson\u2212, con cadencia, agilidad, luminosidad y una potent\u00edsima vitalidad. La vitalidad del que sue\u00f1a en serio, de quien no encuentra otro descanso ni otro remanso que su arte. La vitalidad que lo mismo se disfraza de fantas\u00eda optimista que de tragedia seca.<\/p>\n<p>Plagado de gui\u00f1os al teatro musical, tanto en sus canciones como en uno que otro cameo; tanto en el esp\u00edritu y el coraz\u00f3n con el que late su narraci\u00f3n como en los recursos cinematogr\u00e1ficos que se emplean para contarla.<\/p>\n<p>La historia de Jonathan Larson en <em>Tick, tick\u2026Boom!<\/em> es una entretenida y cautivadora muestra de que el tic, tac (o tick, tick) del reloj se ha convertido en el m\u00e1s opresor de los grilletes que nos imponemos.<\/p>\n<p>\u00bfPara qu\u00e9? \u201cPara motivarnos\u201d, podr\u00e1 decirse. \u201cPara compararnos, para tener una referencia del lugar en el que estamos en determinado momento\u201d. \u201cPara generarnos crisis\u201d, replicar\u00eda yo.<\/p>\n<p>Crisis que no necesariamente debemos entender como algo negativo, sino como posibilidades para evaluarnos, reflexionarnos, criticarnos y reinventarnos. Crisis que, quiz\u00e1, son como una alarma que nos recuerda que el tiempo ha pasado y seguir\u00e1 pasando implacable. Que nos recuerdan que vida s\u00f3lo hay una, que quiz\u00e1 toda la prisa que tenemos hoy no sirva de nada si ma\u00f1ana mismo nos encuentra la muerte.<\/p>\n<p>Crisis que nos invitan a valorar nuestra vida por lo que es \u2013y lo que no es. Que nos invitan a reconocer nuestros propios ritmos, nuestros propios procesos. Crisis que nos abren el camino a empatizar con nosotros mismos, con las versiones pasadas y presentes de quienes somos, para elegir mejor el paso con el que habremos de andar el sendero futuro. Crisis que nos recuerdan que la vida humana no es nada para el tiempo y que, a la vez, el tiempo parece serlo todo para la vida humana. Crisis que nos invitan a descifrar el acertijo que quiz\u00e1 ning\u00fan humano ha resuelto: c\u00f3mo encontrar un balance entre la prisa de una existencia breve y ef\u00edmera y un esp\u00edritu so\u00f1ador que se pone la perfecci\u00f3n de la eternidad como meta.<\/p>\n<p><em>Twitter: <a href=\"https:\/\/twitter.com\/FilosMillennial\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">@FilosMillennial<\/a><br \/>\nFacebook: <a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/Filosof%C3%ADa-Millennial-350637645547048\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Filosof\u00eda Millennial<\/a><br \/>\nInstagram: <a href=\"https:\/\/www.instagram.com\/filosofia.millennial\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">filosof\u00eda.millennial<\/a><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span style=\"color: #005497;\"><strong>H. R. Aquino Cruz<\/strong><\/span><br \/>\n<br \/>\nLa primera vez que, siendo ni\u00f1o, un libro me explic\u00f3 lo que ser\u00eda la adolescencia, entend\u00ed que \u00e9sta se traduc\u00eda en una crisis plagada de cambios f\u00edsicos, emocionales y personales de muchas \u00edndoles que cambiar\u00edan mi visi\u00f3n del mundo; despu\u00e9s, siendo adolescente, se me advert\u00eda de la crisis de la temprana adultez, la de los 20s, en la que todo se siente sin rumbo y encontrar un camino para seguir o renunciar a los propios sue\u00f1os se convierte en el gran quid del momento; y luego lleg\u00f3 el 2021 y, con \u00e9l, mis 30 a\u00f1os de edad y la correspondiente crisis de esta d\u00e9cada de vida.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":530425,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[30291],"tags":[81965,81966,43674],"class_list":["post-530351","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion-espectaculos","tag-filosofia-millennial","tag-h-r-aquino-cruz","tag-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/530351","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=530351"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/530351\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/530425"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=530351"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=530351"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diarioimagen.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=530351"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}